Portal informativo de análisis político y social

VISOR INTERNACIONAL: Repudio a la OTAN

VISOR INTERNACIONAL: Repudio a la OTAN

May 26, 2012

Por Alberto Gómez *

Un nuevo despertar mundial de conciencias se está dando con mayor aceleración cada día. Chicago recién ha sido la sede de la cumbre de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), donde miles de personas se manifestaron durante los días previos y los de duración del evento.

Los manifestantes evidenciaron su descontento y repudio contra el organismo internacional en las calles de la segunda ciudad más grande de Estados Unidos.

El movimiento civil Occupy Chicago, que forma parte de Occupy Wall Street, enfocó su atención en manifestaciones contra la OTAN, no sin dejar de haber sido estrechamente vigilados y monitoreados por las fuerzas de seguridad especialmente implementadas para el magno evento. Miles de agentes del Servicio Secreto, del FBI (Buró Federal del Investigaciones), la Guardia Nacional, de la policía de Chicago y de la CIA fueron asignados a cuidar y mantener el orden en la Ciudad de los Vientos, utilizando sofisticados sistemas de inteligencia espía.

La OTAN, considerado por los manifestantes –y de hecho lo es– como el brazo armado del uno por ciento que pretende controlar los destinos y conciencias del 99 por ciento de los demás ocupantes de la Tierra, tuvo en esa bella ciudad, la más importante reunión en sus 63 años de historia. La cumbre con duración de dos días, fue declarada por el Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security) como “acontecimiento de seguridad nacional especial”, de ahí el otorgamiento del Gobierno Federal para facultar al Servicio Secreto para el control de la ciudad y el empleo de la autoridad, sin precedentes, para reprimir cualquier manifestación de disentimiento, pasando por encima de la Constitución de los Estados Unidos, donde está plasmada esta, la libertad de manifestación y expresión, como uno de sus más sagrados pilares.

“Operación Libertad Duradera”, el nombre que el gobierno de George W. Bush dio a la guerra de ocupación de Afganistán –cuyo saldo oficial hasta el momento, es de tres mil soldados de la OTAN muertos desde el 2001– fue el tema central de la cumbre.

Al tiempo que los organizadores del evento se ocupaban de los detalles del mismo, también otras organizaciones, como la de ex veteranos de las guerras de Irak y Afganistán planeaban sus acciones; una de ellas, la marcha en formación militar al centro de convenciones McCormick Place, en el centro de Chicago, para devolver sus medallas de combate.

Entre estos veteranos, un ejemplo es el de Aaron Hughes, quien abandonó sus estudios en la Universidad de Illinois en 2003 para unirse a las Fuerzas Armadas y fue enviado a Irak y Kuwait; de hasta 2006 fue parte de la Guardia Nacional de Illinois, y una vez que abandonó el Ejército, se ha convertido en coordinador del IVAW (por sus siglas en inglés), grupo de Veteranos de Irak contra la guerra.

En una entrevista concedida a la periodista y activista Amy Goodman, le contó el por qué devolvería sus medallas ganadas en guerra: “Porque cada día en este país, 18 veteranos de guerra se suicidan. Un 17 por ciento de las personas que están en combate en Afganistán, mis hermanos y hermanas, están tomando medicamentos psicotrópicos. Entre un 20 y un 50 por ciento de las personas que son enviadas a combatir a Afganistán ya fueron diagnosticadas con trastorno por estrés postraumático, traumas sexuales o lesiones cerebrales traumáticas. Actualmente, una tercera parte de las mujeres de las Fuerzas Armadas son abusadas sexualmente”.

Una campaña del IVAW, la “Operación Recuperación”, pretende poner fin al reenvío de soldados traumatizados a zonas de combate. Aaron Hughes explicó: “La gente pasa años estudiando acerca de la democracia, estudiando ciencia política y las diferentes culturas para tener mayor conciencia. Nosotros pasamos nueve semanas aprendiendo cómo matar gente y esa es la realidad. Eso es lo que nos piden y para lo que nos entrenan. Hay una desconexión moral, una verdadera desconexión moral entre la idea de que nuestras fuerzas armadas pueden construir una democracia y la idea de que nuestras Fuerzas Armadas son entrenadas y diseñadas para controlar, dominar y matar gente. Y es realmente atroz que cuando nuestros hermanos y hermanas regresan de la guerra y piden ayuda, el único tipo de ayuda que reciben es una serie de medicamentos como trazodona, Seroquel, Klonopin, que son prácticamente paralizantes, no les permiten conducirse en forma normal. Y esos son los procedimientos de funcionamiento habitual. Los soldados son enviados de vuelta a combatir y a realizar operaciones militares con esta medicación”, (Democracy Now!, 18/5/2012).

Han sido duras las críticas a la Policía de Chicago por la manera en que intentaron dispersar las manifestaciones de las calles, incluso se tiene el testimonio en video de una camioneta de la policía cuando atropella a un manifestante. Decenas de manifestantes fueron arrestados y muchos activistas y periodistas de medios de información independientes fueron agredidos por las “fuerzas del orden”. La noche del sábado 19, tres activistas que transmitían en vivo las manifestaciones fueron arrestados a punta de cañon.

Mientras son más personas las que saben de las acciones e intenciones reales de la OTAN, el organismo belicista atlántico intenta seguir adelante con sus planes imperialistas de intimidación y sometimiento, al tiempo que la Unión Europea como tal, continúa tambaleándose.

Luego de estar presente en la cumbre de la OTAN en Chicago, François Hollande, el presidente electo de Francia, realizó un viaje sorpresa a Afganistán para visitar a las tropas galas instaladas ahí y reunirse con su homólogo afgano, Hamid Karzai.

En su visita, el presidente francés fue acompañado por el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian; el de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el almirante Edouard Guillaud.

Anterior a su visita, Hollande anunción la retirada de las tropas francesas de Afganistán antes de fin de año. En una reunión con el presidente estadounidense Barack Obama en Chicago, manifestó que aunque retiraría el total de su contingente armado de Afganistán, mantendría su apoyo a Kabul.

Días antes de la visita de Hollande, el presidente afgano, Hamid Karzai, afirmó que la retirada de tropas extranjeras del país, influiría positivamente en el estado de la seguridad nacional.

“La retirada de fuerzas extranjeras no tendrá repercusiones negativas. Más bien, al revés, influirá favorablemente en la seguridad de Afganistán”, aseguró Karzai al conceder en Kabul una entrevista a los enviados especiales de RIA Novosti y las cadenas de televisión Russia Today y Rossiya-24.

Dentro de un año, Afganistán planea firmar un tratado de seguridad que regulará la presencia de militares extranjeros en su territorio en el periodo de 2014-2024. Estados Unidos, según Karzai, mantendrá su presencia militar en Afganistán pero “a una escala mucho más reducida que ahora, tanto en el contexto de las relaciones bilaterales como en el marco de la lucha global contra el terrorismo”.

La retirada de las tropas en 2014, a su juicio, surtirá un efecto positivo sobre la población y la economía de Afganistán. “Necesitamos vivir dentro de nuestros medios. No podemos confiar siempre en la ayuda foránea”, dijo el presidente afgano al mencionar, en particular, que hay que aumentar los ingresos por la producción de recursos minerales.

Sobre los talibanes, el presidente afgano señaló que “en su mayoría son personas a quienes las circunstancias expulsaron de sus lugares natales y hasta del país en contra de su voluntad”. “No son terroristas sino víctimas y han de recibir la oportunidad de volver a sus hogares”, dijo. Los terroristas, según él, son “aquellos que desarrollan actividades terroristas”.

El mandatario afgano descartó el peligro de enfrentamientos interétnicos o fragmentación de Afganistán que, aun siendo plurinacional y heterogéneo, es “un país muy cohesionado, el que más en esta región probablemente”, (Ria Novosti, 14/5/2012).

En el futuro Estado afgano no habrá cabida para empresas de seguridad privada como la estadounidense Blackwater –contratista del Pentágono que tiene presencia en países como Irak, Libia, Siria e incluso México–, por ejemplo. Karzai dio por terminado este capítulo en la historia de Afganistán y dejó claro que no habrá mercenarios: “Ninguna empresa de seguridad privada. Ya tenemos un acuerdo con Estados Unidos a este respecto (…) y lo vamos a implementar”, prometió.

Parece que en medio de la lucha de poderes que se libran en el mundo, algunos países, como Afganistán, comienzan a vislumbrar aunque sea por un resquicio, una salida a sus conflictos bélicos internos, que han sido azuzados desde hace décadas para satisfacer las ambiciones de las potencias imperialistas y aprovechar su estratégica ubicación geográfica además de sus recursos minerales, como el Banco Mundial, quien ha invertido muchos recursos financieros para participar en proyectos de explotación de sus riquezas.

 

* Académico, analista geopolítico y consultor en Mercadotecnia Política y Opinión Pública

E-mail: albertogomez.consultor@gmail.com