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VISOR INTERNACIONAL: Ucrania: disputas imprerialistas (2da parte)

VISOR INTERNACIONAL: Ucrania: disputas imprerialistas (2da parte)

Feb 15, 2014

Por Alberto Gómez —- 

Los “videntes”, “previsores”, “profetas”, “futurólogos” o “intelectuales”, han tenido siempre la facultad de anticiparse a lo que sucederá, observando los contextos, las situaciones, los actores, sus intereses, la sociedad… el panorama completo. De ahí la fundamental importancia de saber qué sucede en el mundo y los orígenes de los acontecimientos de los cuales se difunde información –o desinformación–, que nos lleva a comprender el porqué de las cosas en apariencia fortuitas.

De hecho, a partir de la observación, con aguda inteligencia y análisis, se puede desarrollar una planeación estratégica casi infalible, sobre todo cuando para su consecución se utilizan herramientas y medios de alta efectividad, por ejemplo, los medios masivos de comunicación (MMC), que en el caso de la consigna de conquistar, someter y dominar a seres humanos y naciones-estado.

Ucrania es ahora el objetivo –además de la persistencia en el caso de Siria– de manipular a la opinión pública mundial para intentar un posicionamiento estratégico en Eurasia por parte de las potencias anglosajonas, con el acompañamiento de los intereses sionistas –siempre presentes en los grandes conflictos de los últimos 60 años a nivel mundial– en su afán de imponerse ante la pérdida de su absoluta hegemonía global mantenida durante décadas.

Estados Unidos es quien lidera este nuevo intento de desestabilización a una nación extranjera, sólo que una vez las armas informáticas creadas para sus fines, les han jugado una mala pasada. Con la aparición en YouTube de una conversación interceptada entre la responsable del Departamento de Estado para asuntos europeos, Victoria Nuland, y el embajador de Estados Unidos en Ucrania, Geoffrey R. Pyatt, se ha evidenciado la intención abierta, cínica y descarada de desestabilizar al actual Gobierno ucraniano.

Victoria Nuland es una diplomática neoconservadora. Su esposo es el historiador Robert Kagan. Bajo la administración de George W. Bush, la señora Nuland fue la principal consejera en política exterior del vicepresidente Dick Cheney, hasta que Bush Jr. la nombró embajadora ante la OTAN. Durante el primer mandato presidencial de Barack Obama, Hillary Clinton la nombró portavoz del Departamento de Estado. En 2013, el actual secretario de Estado John Kerry la puso a cargo de los asuntos europeos y actualmente dirige las operaciones de desestabilización contra Ucrania.

En la conversación, la funcionaria estadounidense Nuland imparte, una serie de instrucciones sobre la respuesta a la proposición del presidente ucraniano Viktor Yanukovich de permitir que la oposición formara un nuevo gobierno. Según la señora Nuland, hay que poner en el poder al opositor Arseny Yatseniuk, mantener fuera del juego al ex boxeador Vitali Klichko y apartar al líder nazi Oleg Tiagnibok, quien está convirtiéndose en un personaje muy incómodo.

En la misma plática, se reconoce la utilización de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) a favor de los intereses de Estados Unidos –y aliados– en Ucrania y Europa. 

Estos son algunos fragmentos de la conversación:

Victoria Nuland: ¿Qué piensa usted?

Geoffrey R. Pyatt: Pienso que estamos en la jugada. El peón Klichko es evidentemente el electrón complicado en esto, en particular el hecho que lo hayan anunciado como viceprimer ministro. Usted vio mis notas sobre los problemas del matrimonio en este momento, así que estamos tratando de obtener una lectura muy rápida para ver si está en el equipo. Pero pienso que el razonamiento de usted sobre él, lo que usted tendrá que decirle –creo que es el próximo contacto telefónico que usted quiere organizar– es exactamente lo que usted hizo con Yats [apodo de Yatseniuk]. Me alegra que usted lo haya puesto donde debe estar (…) Él encaja en el escenario y me alegra mucho que haya dicho lo que dijo.

Victoria Nuland: Bien. Yo no creo que Klitsch [apodo por Klichko] deba estar en el gobierno. No creo que sea necesario. No creo que sea buena idea.

Geoffrey R. Pyatt: Sí. Quiero decir… supongo… En cuanto a no ponerlo en el gobierno, yo lo dejaría fuera para que haga su trabajo político. Lo único que hago es reflexionar en cómo decantar las opciones que permitan avanzar. Tenemos que mantener juntos a los demócratas moderados. El problema va a ser con Tiagnibok y sus muchachos. Y, usted sabe, estoy seguro de que eso entra en los cálculos de Yanukovich.

Victoria Nuland: Yo creo que Yats es el hombre. Tiene experiencia en la economía y tiene experiencia en gobernar. Él es el hombre. ¿Sabe? Lo que él necesita es a Klitsch y Tiagnibok fuera del juego, va a tener que hablar con ellos 4 veces por semana. Usted sabe, lo que yo creo es que si entra Klichko, va a estar a ese nivel, trabajando para Yats… eso no va a funcionar…

Geoffrey R. Pyatt: Sí… sí… creo que es cierto. Ok, está bien. ¿Usted quiere que organicemos una llamada con él como próximo paso?

Victoria Nuland: Mi idea sobre la llamada que usted me dice es que los tres grandes hagan su propia reunión y que Yats les proponga en ese contexto, ya usted sabe, una conversación «3+1» o «3+2», si usted participa. ¿Es eso lo que usted tiene en mente?

Geoffrey R. Pyatt: No. Creo que eso es lo que él propuso pero, conociendo la dinámica interna del grupo cuando Klichko era el perro fuerte, él va a aparecerse en cualquier reunión y seguramente que ya está hablando con sus muchachos en este momento. Así que yo pienso que si usted se dirige a él directamente, eso ayudaría al manejo de personalidades entre los tres. Eso también le daría a usted la posibilidad de actuar rápidamente en todo esto y nos permitirá estar detrás antes de que se sienten y de que él explique por qué no está de acuerdo.

Victoria Nuland: Ok. Bueno. Eso me gusta. ¿Por qué no se pone usted en contacto con él para ver de qué quiere hablar antes o después?

Geoffrey R. Pyatt: Ok, lo haré. Gracias.

Victoria Nuland: Oh… No recuerdo si se lo dije a usted o si sólo le dije esto a Washington. Cuando hablé con Jeff Feltman esta mañana, él tenía un nuevo nombre para el tipo de la ONU: Robert Serry. Ya le escribí a usted sobre esto esta mañana.

Geoffrey R. Pyatt: Sí, eso vi.

Victoria Nuland: Ok. Él logró hoy, a la vez de Serry y de Ban Ki-moon, que Serry venga el lunes o el martes.

Geoffrey R. Pyatt: Ok…

Victoria Nuland: Eso sería formidable. Creo que eso ayudaría a hacer cuajar el proyecto y a obtener la ayuda de la ONU para hacerlo cuajar y, ¿sabe usted? ¡Que le den por el culo a la Unión Europea!

Robert Serry es un diplomático de origen danés que actualmente funge como coordinador Especial de las Naciones Unidas para el proceso de paz de Medio Oriente, y es representante personal de la Secretaría General del organismo ante la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) y las autoridades palestinas.

Jeffrey Feltman es el subsecretario general de la ONU para asuntos políticos.

El asunto de la integración de Ucrania a la Unión Europea ha sido el tan esperado pretexto para desencadenar el nuevo round de la Gran Confrontación. Pero lo que los medios y editorialistas de la prensa dominante de Manhattan ponen especial cuidado en no explicarle al público es el verdadero contenido de los «acuerdos de asociación» que propone la Unión Europea. Si tales acuerdos llegaran a entrar en aplicación, Ucrania entera caería bajo el control de las grandes empresas occidentales, su industria se vería despedazada y todo el proceso conduciría a uno de esos planes de austeridad preparados por los bancos que tan bien se conocen en los países que ya forman parte de la Unión Europea.

La batalla de Ucrania es, en palabras del Wall Street Journal, “una pugna geopolítica por influencia destinada a desarmar la capacidad de Moscú para controlar Ucrania política y económicamente”, pero también es una buena oportunidad de desquite por lo de Snowden, una ocasión para responderle a Rusia con un golpe donde más le duele: sus intereses más vitales e inmediatos.

De la astucia política rusa –encabezada por Vladimir Putin– dependerá el desenlace de este conflicto que representa una grave amenaza no sólo para Rusia, sino para la estabilidad en la región, largamente ambicionada por las potencias imperialistas occidentales. 

* Académico, analista geopolítico y consultor en Mercadotecnia Política y Opinión Pública

albertogomez.consultor@gmail.com