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VISOR INTERNACIONAL: Violencia que altera el sueño

VISOR INTERNACIONAL: Violencia que altera el sueño

Jun 16, 2012

Por Alberto Gómez *

En un reciente informe, científicos de la Universidad Case Western Reserve en Cleveland, Estados Unidos, revelaron la relación directa que existe en los niños entre la alteración del sueño y la violencia que presencian.

La dureza de los incidentes de violencia afecta la calidad y duración del sueño en los niños, y mientras más drástica es la violencia mayor es su influencia, de acuerdo con un estudio presentado en la conferencia “Sueño 2012” y citado por la American Academy of Sleep Medicine.

Pese que en el pasado ya se asociaban los problemas de insomnio y pesadillas con la influencia de la violencia o la crueldad, el nuevo estudio descubre que las diferentes formas de violencia afectan también varios aspectos del sueño de los niños.

“La violencia está presente en nuestra sociedad y este trabajo muestra que ser víctima o testigo de violencia, aunque sea por una sola vez, puede alterar los hábitos de sueño, lo que a su vez puede perjudicar la salud de los niños y su desarrollo”, declaró James Spilsbury, PhD, director científico del estudio.

Los niños que no reciben suficiente descanso durante el sueño, corren el riesgo de desarrollar problemas de conducta. La falta de sueño también se asocia con varios riesgos graves para la salud, como la presión arterial alta, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, depresión, diabetes, obesidad. (Ria Novosti, 14/6/2012)

El incremento gradual, progresivo y consistente en la cultura de la violencia, percibida por los niños principalmente a través de la televisión, han tenido como consecuencia –sin que esto sea una afirmación irrefutable– generaciones cada vez más rebeldes, más no en el sentido revolucionario o progresista de la palabra, sino desorientadas, anarquistas, retadoras de la autoridad, en gran parte, por supuesto, como reflejo de las características propias de la sociedad postmoderna.

Estas nuevas generaciones, con tendencias violentas –yéndose hasta lo homicida o suicida– son también el resultado de los contextos y entornos actuales de altos niveles de agresividad, desde lo verbal a lo físico, y de lo doméstico a lo macro-social –en países y entre naciones– incluyendo espectáculos como los deportes, donde también se proyecta, como parte de las culturas actuales, el nivel de violencia.

La más reciente prueba de lo anterior fue el encuentro violento que hubo con motivo del partido de futbol entre las selecciones nacionales de Rusia y Polonia, el pasado martes 12, entre fanáticos de ambos equipos.

Al respecto, el presidente polaco Bronislaw Komorowski declaró que los hechos violentos que se presentaron en su país antes del partido en el marco de la Eurocopa 2012 –cuyas sedes son Ucrania y Polonia– desprestigian y desacreditan la imagen de los polacos ante el mundo y dañan el ánimo del torneo.

“No se habla del éxito que se tuvo tras el empate con el equipo ruso, sino de la mala opinión que se tiene de Polonia. El escándalo nos dañó a nosotros mismos que queríamos convertir este gran evento deportivo en algo bello. La violencia, las peleas, el vandalismo callejero estropea la atmósfera de este evento notable”, dijo el presidente en una entrevista a la televisión polaca TVN24.

Komorowski se pronunció a favor de endurecer las penas contra los participantes de los disturbios que enfrentarán multas y condenas carcelarias condicionales.

Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, el miércoles en una conversación telefónica con el primer ministro polaco, Donald Tusk, recordó a Varsovia su responsabilidad de garantizar la seguridad de los aficionados. Tusk, a su vez, declaró a la prensa que el gobierno polaco hará frente de la manera más rigurosa al vandalismo en el futbol.

Lo que parece ser sólo un pleito entre aficionados al futbol va más allá. Las viejas rencillas y resentimientos de los polacos hacia los rusos se manifiesta en este tipo de espacios, en los que se pasa de lo socio-político a lo deportivo.

El incremento en el poderío militar y presencial de la nación rusa en la región, aunado a su reposicionamiento económico –recordando que forma parte del grupo BRICS, de las más importantes naciones de economías emergentes– representan un contrapeso bastante significativo para las potencias anglosajonas y sus aliados belicistas. Tanto lo es que Siria, gracias al apoyo de Rusia y China, no ha sido, hasta el momento, otra más de las víctimas de la codicia de los imperialistas occidentales, tal como lo fue Libia el año pasado.

El despliegue de nuevas tecnologías militares de los rusos cobran notoriedad mundial, tanto por su innovación como por efectividad, demostrada en recientes pruebas, en la nueva carrera armamentista global, en la que ahora países como India también está entrando al juego.

Recientemente el portaaviones indio “Vikramaditya” (“valiente como el sol” en sánscrito) inició operaciones de prueba en altamar. Este forma parte de los pedidos de “juguetes de guerra” que le ha solicitado India a Rusia, un jugoso contrato que fortalecerá más su economía y le dará más recursos para la continuación en el desarrollo de tecnologías militares, de por si bastantes sofisticadas.

El “Vikramaditya”, cuyo precio al inicio de las negociaciones a mediados de los años 90, fue de mil millones de dólares –con un pedido que incluía además 16 aviones caza multifuncionales MiG-29K/KUB, de (740 millones de dólares), helicópteros antisubmarinos Ka-27 y helicópteros Ka-31 dotados de radares de alerta temprana– se incrementó hasta los dos mil 350 millones por la modernización del mismo.

A su vez, la Marina de Guerra rusa incorporará este verano el nuevo barco lanzamisiles Daguestán. Es el primer barco ruso dotado del sistema universal de misiles Kalibr-NK, capaz de utilizar misiles de distinto tipo contra buques de superficie e instalaciones costeras a distancias de hasta 300 kilómetros.

Esto forma parte de la estrategia del Gobierno ruso de modernizar su Marina de Guerra. De lo más destacado será el desarrollo del nuevo portaaviones nuclear que iniciará en 2016 y que deberá salir de los astilleros en 2023.

Además de este buque, Rusia comenzará el desarrollo de nuevos destructores nucleares para cumplir misiones en los océanos y mares del mundo, principalmente para el apoyo a unidades aéreas.

El presidente ruso Vladimir Putin exige a la par, iniciar el desarrollo de un bombardero de nueva generación sin importar su costo, que parece ser que será muy alto. La actual aviación estratégica rusa está formada actualmente por 32 bombarderos Tu-95MS6, 31 bombarderos Tu-95MS16 y 13 bombarderos Tu-160, que son capaces de portar más de 850 misiles de crucero de largo alcance.

La reactivación de programas de tecnologías militares y rearmamento, pareciera ser el inicio de un segundo período de Guerra Fría entre los resurgidos rusos y los estadounidenses.

En el marco de la carrera presidencial que se libra en Estados Unidos es muy importante observar el papel que está jugando el Congreso, ya que está sirviendo como ariete, presionando con temas como el de la Ley Magnitski, un nuevo motivo de tensiones entre las dos potencias.

Dicha ley, pretende prohibir la entrada a territorio estadounidense de 60 funcionarios del Gobierno ruso y el congelamiento de cuentas bancarias que algunos poseen en Estados Unidos, bajo el alegato de estar involucrados en delitos de Derechos Humanos, específicamente en la persecución ilegal y el fallecimiento de Sérguei Magnitski, experto en derecho de la Fundación Hermitage Capital.

En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso aprobó una lista de personas “non gratas” de ciudadanos estadounidenses, formada por “funcionarios de alto rango involucrados en delitos humanitarios de gran repercusión”, declaró Alexander Lukashévish, portavoz del Ministerio.

Los congresistas republicanos –que son mayoría– buscan que la Ley Magnitski se apruebe y debilitar con ello la imagen del presidente Barack Obama de cara a su reelección, ya que le gustaría demostrar avances en el “reinicio de las relaciones bilaterales” con Rusia, y si esta ley se aprueba, alejará aun más esta posibilidad, tema que aprovechará su rival por la presidencia, el republicano Mitt Romney, para ganar adeptos con el discurso de procurar un reacercamiento con los rusos y distensar el ambiente que amenaza la paz mundial.

Estos juegos políticos de ligas mayores sí son factores que puedan alterar el sueño no sólo a los niños, sino a los adultos también, ya que llevan implícitas algunas de las más terribles pesadillas que el hombre del siglo XXI puede afrontar: las conflagraciones nucleares.

* Académico, analista geopolítico y consultor

en Mercadotecnia Política y Opinión Pública

albertogomez.consultor@gmail.com