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«Vuelacercas» | Charros con lujos y graves carencias

«Vuelacercas» | Charros con lujos y graves carencias

Dic 10, 2016

Japhet Amador ha sido una de las decepciones que Charros ha sufrido en esta temporada y que lo ponen a punto de la eliminación y quedar marginados del play off. Charros con todo y sus contrataciones extraordinarias de Roberto Osuna y Sergio Romo, difícilmente podrán superar este negro bache en el que se encuentran.

No están desempeñándose al nivel de sus capacidades acorde a las estadísticas que de ellos existen muchos de los peloteros de Charros de Jalisco, sea por estar afectados coyunturalmente de sus facultades o aptitudes físicas en razón de algún problema que impide que ese desempeño se otorgue adecuada y oportunamente y debe revisarse a existe alguna posibilidad urgente de acción correctiva o porque exista alguna actitud negligente o displicente que lo esté provocando. Algunos casos de jugadores clave que deberían ser motivo de análisis son: Eduardo «Mosco» Arredondo, Japhet Amador, José Manuel «Manny» Rodríguez, Amadeo Zazueta, Jesús «Cacao» Valdés, Edson García, Alejandro Ortiz, sin poderse dejar de valorar a Alberto Carreón, Jesús Alan Espinoza y Jonathan Aceves, entre otros peloteros con clasificación de jugadores de campo sea como infielders o outfielders, en razón de la incapacidad sostenida para conectar con el bat lo necesario a efecto de cumplir su función para la producción suficiente de anotaciones o carreras en aras de obtener los triunfos necesarios, además de por haberse cometido errores, demasiados en número o inclusive siendo pocos en algunos casos, haberse significado como tremendamente incidentes como para provocar anotación de carreras en contra del equipo, que tanto siendo aisladas pero en momentos clave o por el desencadenamiento de rallies, han sido factor importante para las derrotas, esas que, siendo más que las victorias, a la fecha y estando ya en la recta final del torneo tienen postrado al escuadrón en la parte más baja del standing y al borde de la imposibilidad de clasificar a la postemporada en busca del título en la presente campaña.

Podría ser que pudiesen salvarse de la mención relativa a bajo desempeño peloteros como Gabriel Gutiérrez y Agustín Murillo, quienes lucen invariablemente buscando entregar su mayor esfuerzo por más que Murillo no se ha escapado de cometer pifias y siendo un bateador con buenos números estar también aquejado de falta de oportunidad al hacerlo por estar propiciando también se queden muchas ocasiones compañeros en base sin ser remolcados a la registradora. No podría evaluarse tan fácilmente en razón de la aún baja oportunidad de mostrar su valía o inutilidad para el equipo en esta campaña a Érick Aguilera y Fernando Valenzuela Burgos.

 

Mención especial merece el pitcheo

Charros de Jalisco se ha reforzado con dos de los mejores serpentineros cerradores vigentes en Grandes Ligas: Sergio Romo y Roberto Osuna, pero el asunto problemático no está en la capacidad de cierre eficaz sino en el pitcheo abridor incompleto y la inconsistencia del esquema de relevos coyuntural e intermedio.

Ante la ausencia definitiva del estelar Orlando Lara, Charros tiene solo 3 serpentineros abridores que son sus puntales básicos y son los foráneos Tyler Alexander, Terance Marín y el paisano Daniel Guerrero, y está habilitado como parte del grupo de lanzadores aperturistas el joven prospecto mexicano zurdo que pertenece a los Dodgers de Los Ángeles, de nombre Víctor González, quien ha estado desempeñándose muy bien aprovechando la oportunidad que está teniendo para abrir encuentros y que resulta factible permanezca lo que resta del torneo en el rol de abridores y además se ha comentado el inminente arribo del también mexicano Rodolfo Aguilar, quien según la directiva de Charros es un tirabolas con los atributos suficientes para ayudar al escuadrón y complementar el esquema sin que aún se haya perdido la oportunidad de la incorporación de Héctor Ambriz, que podría concluir su recuperación en algunos días más y sumarse al esfuerzo.

Pero Charros tiene un fuerte problema con el pitcheo intermedio pues hay pocos serpentineros medianamente confiables para ser utilizados como «holder» y mantener empate o ventaja hasta que llegue el turno del preparador de cierre y el cerrador, tras el trabajo de los abridores cuando lo hacen bien habiendo tirado entre 4 a 6 entradas.

En cuanto a los relevistas intermedios o de circunstancia emergente necesaria, el equipo solo cuenta con Manuel Flores, Ramón Delgado, Julio César Félix, Adrián Guzmán e Iván Salas por citar solo a los que se considera de cierta solvencia, teniendo para el trabajo de preparación de cierre al norteamericano Shawn Gilblair, quien se ha visto ocasionalmente bien, pero con altibajos y, eso sí, con los sensacionales refuerzos Romo y Osuna, que poco podrán hacer por el equipo en las condiciones en que se encuentra. Es importante la evaluación de esos relevistas y de los que en gran número están ahí en ese continuo ascenso y descenso del roster como Jeff Ibarra, Jesús Cruz, Edwin Salas, Luis Iván Rodríguez, Octavio Acosta y definir los que en realidad pueden funcionar y tras la depuración buscar la incorporación de los lanzadores de relevo que sí sean útiles.

Pero no se puede aspirar a ganar juegos sin hacer carreras, cometiendo errores como el garrafal de Carreón el martes pasado en Mexicali, o los que han cometido Cacao, «Manny», Murillo, Zazueta y «El Mosco» Arredondo, tampoco se puede si les faltan dos abridores consolidados o al menos uno, y no se puede haber traído 18 o 19 peloteros foráneos y que salvó Romo, los demás no sean necesariamente extraordinarios y la mayoría un fracaso.

Charros tiene severo desequilibrio a la ofensiva, ya que cuando el equipo juega en su estadio presenta una sólida capacidad de bateo y además en forma más o menos oportuna para producir las carreras que le ha dado triunfos, al enfrentarse a sus rivales jugando como visitantes se enmudecen los cañoneros y cuál si la pólvora se hubiese mojado, dejan de batear eficazmente, por lo que la producción de anotaciones escasea tremendamente dejando muchas oportunidades desperdiciadas de remolcar al home a quienes han logrado llegar a las bases, de ahí que por más que el departamento de pitcheo llegue a estar funcionando aceptablemente, de nada servirá el esfuerzo de los directivos y socios emprendedores si no se resuelve el problema de la escasa producción de timbrazos en home, ya que los cotejos se ganan con buen pitcheo, pero es fundamental que se anoten las carreras necesarias, además de afinar la defensiva, evitando el que se sigan sucediendo tantos errores al fildear, los que en ocasiones han sido horrores.

Es ya impostergable que la directiva y el cuerpo técnico lean la cartilla a varios jugadores estrellas quienes no están brindando el mejor esfuerzo en su desempeño a fin que sean apercibidos en cuanto a que, aun siendo muy afamados y haber sido antes demasiado galardonados, serán dados de baja por inútiles dejando el espacio a jóvenes peloteros que están a la espera de la anhelada oportunidad de aportar entrega, honestidad y pasión para apoyar al trabajo colectivo y lograr los triunfos que se requieren para que la escuadra califique a postemporada y seguir aspirando al título.

La directiva de Charros de Jalisco ha realizado un esfuerzo constante para consolidar un equipo ganador que pueda aspirar al título en esta campaña 2016-2017 de la Liga Mexicana del Pacífico, mas dicho empeño no ha prodigado aún los resultados esperados en forma proporcional al enorme trabajo desplegado, pues la novena jalisciense continúa estancada en los últimos lugares de la tabla de posiciones, como lastimosamente terminó al fin de la primera fase del calendario regular y no tiene muy sencilla la tarea a efecto de conseguir esa anhelada calificación a Playoff en busca de la corona. Charros de Jalisco está en un momento crítico porque aun teniendo un roster con magníficos peloteros ha sido aquejado con la suma de varias circunstancias negativas que les ha causado más derrotas que éxitos en la primera vuelta y no obstante los movimientos efectuados, procurando salir de la medianía, siguen sin despegar en esta segunda fase y no se han reconvertido para ser nuevamente un equipo mandón como lo fueron en la primera temporada de esta nueva época, la 2014-2015 en la que cautivaron a los aficionados creándose la famosa «charromanía».

Charros de Jalisco tiene un difícil reto, pues para pasar sin sobresaltos a la fase de postemporada debe quedar no más abajo del tercer lugar del standing de esta segunda vuelta del torneo y para ello debe buscar ganar al menos 3 de cada 5 encuentros de los que le resta emprender. De no calificar, será un equipo fracasado que de aspirante a campeón quedará en sotanero y de muy poco habrá valido el enorme esfuerzo por traer a los gigantes relevistas Sergio Romo y Roberto Osuna. ¡Aún hay tiempo de actuar!

@salvadorcosio1
opinión.salcosga@hotmail.com