Portal informativo de análisis político y social

«Vuelacercas» | El adiós de David el grande

«Vuelacercas» | El adiós de David el grande

Oct 1, 2016

El gran toletero David Américo Ortiz nació el 18 de noviembre de 1975 en Santo Domingo, República Dominicana, está jugando su última campaña como ligamayorista y por ese motivo fue homenajeado en el Bronx, en el último juego de la campaña regular 2016 que su equipo, los Medias Rojas de Boston, jugaron enfrentando a sus acérrimos rivales, los Yankees de Nueva York.

El astro dominicano más conocido como «Big Papi» recibió una muy prolongada ovación del público puesto de pie en el Yankee Stadium, uno de los templos del beisbol mundial colmado de fanáticos de los neoyorquinos del moderno circuito que en su último juego como beisbolista profesional en ese hermoso coliseo neoyorquino de la pelota caliente, brindaron un emotivo reconocimiento popular al gran pelotero quisqueyano, entregándole el respeto y cariño que merece un hombre que como Ortiz significa mucho para el Rey de los Deportes, y los fanáticos de Yankees le rindieron pleitesía al gran negro de Quisqueya a pesar de la gran rivalidad que históricamente ha existido entre los habitantes de Nueva York y de Boston, que se transfiere con mucha pasión deportiva enfrentando a fanáticos y peloteros de Yankees con los de Red Sox.

Pero no solo fueron los fans de Yankees quienes participaron en la gran ovación al «Big Papi», ya que la presencia en la gran manzana del equipo bostoniano para jugar la última y especialmente el último encuentro contra los neoyorquinos del nuevo circuito, motivó que el estadio de los Yankees fuera materialmente invadido por un muy numeroso grupo de fanáticos de Boston, que corearon «¡Pa-pi! Pa-pi!».

Pero la magia fue el cambio entre el clásico abucheo que los fans de Yankees suelen propinar a los peloteros de sus equipos rivales, especialmente cuando como tratándose de Boston, es tan acérrima la enemistad deportiva y más aun como en el caso de David Ortiz, se trata de uno de los peloteros que más daño ofensivo les ha provocado con su tolete, propiciando un gran número de batacazos de todos calibres y especialmente vuelacercas, que han producido muchísimos timbrazos en home dañando la fortaleza de Yankees y propiciando bastantes ocasiones perder ventajas, caer en desventajas y ser derrotados por sus antagonistas más odiados, deportivamente hablando, ya que es sabido el enorme pique competitivo existente entre ambas novenas rivales. Y la magia fue ver como ese tradicional abucheo de la fanaticada yankee en su estadio al «Big Papi» se convirtió en una estruendosa y enorme ovación a quien al despedirse como jugador profesional de beisbol en Grandes Ligas jugando aún muy eficaz y exitosamente, merece el respeto y admiración por la entrega y nobleza con la que se ha desempeñado siempre como pelotero, uno de los más destacados del deporte rey.
53 bambinazos contra Yankees

En 20 años de carrera como pelotero de gran carpa Ortiz acumuló 53 cuadrangulares en la temporada regular contra los Yankees y salvo uno, todos fueron jugando como parte de Medias Rojas de Boston, siendo 31 de esos bambinazos en el Bronx.

El homenaje a «Big Papi» en Yankee Stadium refiere la calidad de la pasión y la nobleza de nuestro gran y amado deporte, el juego de pelota, ya que más allá de rivalidades imperan la categoría, los valores del respeto y la admiración a los grandes peloteros, ya que así como en esta ocasión los Yankees homenajearon a Ortiz, en su momento los Medias Rojas otorgaron un reconocimiento también emotivo y ejemplar a dos grandes glorias y baluartes de los Yankees de Nueva York cuando se despidieron del Fenway Park de Boston, refiriéndome al astro serpentinero panameño y gran cerrojero Mariano Rivera que se despidió en el año 2013 y al legendario Capitán de los Yankees en las campañas de 2000 al 2014, Derek Sanderson Jeter, quien jugó su última campaña en 2014.

Al terminar el último encuentro en que jugó en el Yankee Stadium con la franela de Medias Rojas y despidiéndose de Nueva York como pelotero en activo Ortiz manifestó: «Soy de los que piensan que cuando te acostumbras a algo y te va bien así, no vas a cambiar nada, me acostumbré a los abucheos de ellos cada vez que salía a batear. Es raro cuando no te abuchean, hoy es un día memorable y en este estadio memorable me sucede algo inolvidable», dijo a diversos medios de comunicación que lo entrevistaron al culminar el encuentro al referirse a la gran ovación que recibió como homenaje en ese su último día jugando beisbol profesional de máxima categoría en el Yankee Stadium, donde además, en emotiva ceremonia, recibió una pintura al óleo con su imagen y un libro de cuero con cartas escritas a manos por jugadores activos y retirados de los Yankees. Acompañado por su esposa Tiffany, su hija Alexandra y su hijo D’Angelo, David Ortiz recibió el libro de manos de David Cone, exitoso serpentinero ya retirado como jugador de Yankees y del jardinero Jacoby Ellsbury, quien está jugando ahora con los neoyorquinos y fue su compañero en Boston.

David Ortiz habrá de retirarse como pelotero del máximo nivel mundial al final de esta temporada 2016 que está ya en la ruta rumbo a la Serie Mundial y en la que el equipo de «Big Papi», los Medias Rojas de Boston, le ganaron a Orioles de Baltimore, Azulejos de Toronto y Yankees de Nueva York el banderín de la División Este de la Liga Americana y de la mano de Ortiz van en busca de un cuarto anillo de campeones de la Serie Mundial, título que antes lograron en los años 2004, 2007 y 2013.

David Ortiz está por completar una de las mejores temporadas de un jugador a punto de retirarse, ya que al 1 de octubre tiene un porcentaje de bateo de .316 con 38 vuelacercas y 127 carreras impulsadas, destacando que a esa fecha tiene de por vida en grandes ligas un total de 541 palos de vuelta entera y logrando 1768 anotaciones remolcadas.

@salvadorcosio1
opinion.salcosga@hotmail.com