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VUELACERCAS | #ENTREGAyPASION

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Oct 31, 2015

Tras candente y largo primer encuentro en la ciudad de Kansas que llegó a las 14 entradas, inició la esperada Serie Mundial con el apretado triunfo por 5–4 del equipo de casa, los Reales de Kansas, que tras el primer golpe a los Mets de Nueva York, los apalearon 7–1 en el segundo juego, y el equipo neoyorquino se vio desenfocado con sus lanzadores agotados, quizá acusando además el estar desencanchados tras haber estado esperando el resultado de la serie por el campeonato de la Liga Americana en la que los Reales doblegaron a los Azulejos de Toronto, dejándonos sin poder ver en el Clásico de Otoño a los excelentes serpentineros mexicanos que fueron baluartes del equipo canadiense: el abridor Marco Estrada y el muy joven relevista cerrador sinaloense Roberto «El Cañoncito» Osuna.

El festín final del mejor beisbol del mundo enfrenta a dos grandes escuadrones, y aunque se advertía ventaja para los «metropolitanos» que llegaron a la cumbre pelotera universal en calidad de favoritos, se han visto mal en los dos primeros encontronazos a diferencia de los de Kansas que se ven muy poderosos, por más que ya los de Manhattan lograron ganar con claridad en el tercer encuentro, primero que se lleva a cabo en el «Citi Field», las apuestas aún favorecen a Royals, que podrían coronarse en el campo de los históricos neoyorquinos en Queens o volver a su casa y darles allá la estocada final a los «metropolitanos».

En este nuestro apasionante «deporte de reyes» nada se puede asegurar fácilmente y también los Mets podrían aún sorprender y con el motor del orgullo y el hambre de ser campeones mundiales son capaces de llevarse el resto de los juegos a escenificarse en «la gran manzana» e irse a coronar a domicilio, todo puede suceder y como inmortalizara el gran Yogui Berra: «en beisbol todo se acaba hasta que se acaba», y el beisbol es el «Rey de los Deportes» en razón de las emociones que persisten hasta el último momento de cada encuentro, pues nada hay escrito y todo depende del esfuerzo físico y la agilidad mental de cada grupo de peloteros y de la fortaleza de su espíritu de lucha, además de la inteligencia que tengan mánager y coaches que los conducen.

Como botón de muestra está ahí la gran hazaña de nuestros Charros de Jalisco cuando en 1971 se quedaron con la corona de la Liga Mexicana al vencer a los aguerridos Saraperos de Saltillo viniendo de atrás, habiendo perdido los primeros 2 cotejos y cubriéndose de gloria al triunfar en los últimos 4 juegos seguidos. Para la mayoría de los fanáticos mexicanos la campaña en la gran carpa termina cuando ya no hay peloteros mexicanos participando en postemporada, como es ahora y también hay que advertir que hay un sentimiento más solidario con los de Nueva York por ser más conocidos frente a un conjunto de una ciudad y región que a los beisboleros aztecas nos es más lejana.

Y volviendo a nuestro entorno beisbolero cercano que nos emociona al estar ya disfrutando los juegos en la mitad de la primera vuelta de la campaña 2015–2016 de la Liga Mexicana del Pacífico, es deseable que nuestros Charros de Jalisco afinen estructuras y estrategias en campo y en escritorio, ya que habiéndonos acostumbrado a ver un equipo muy poderoso, se ha complicado esta primera fase y nuestra escuadra está a media tabla luciendo excelente ofensiva al igual que muy buen cuadro defensivo pero sufriendo con el grupo de lanzadores relevistas, aunque los serpentineros abridores como Oliver y Sanabia han estado jugando bien, otros como Tovar, Lara y los chamacos Daniel Guerrero y Luis Iván Rodríguez han tenido altibajos en sus actuaciones, aun manteniéndose en el promedio aceptable no han generado el que la afición los vea sólidos y confiables, y aunque los aperturistas han hecho su trabajo y dejan juegos con ventaja en la quinta, sexta o incluso séptima entrada, hemos visto cómo no responden los brazos de relevo desde el bullpen y se han perdido juegos que dejan un amargo sabor de boca por las malas actuaciones de lanzadores como Manuel Flores, Carlos Vázquez, Adrián Ramírez, y las intermitentes jornadas de relevistas intermedios como Sigman, Campoy, Iván Salas, Iván Zavala, y del preparador y otrora hiperconfiable Mario Mendoza, solo salvándose Brian Broderick, que tras recuperarse de un inicio de campaña poco afortunado, es ya de nuevo el poderosísimo cerrador que ya ha salvado más de 7 juegos preservando las victorias de nuestros Charros.

Hay que advertir que el «As» abridor Will Oliver se ausentó para acudir a una prueba con vista a irse a jugar en verano a Japón y ya está de regreso, que en breve se incorpora al equipo el tremendo serpentinero mexicoamericano Terance Marín, que en unión de Sanabia, Tovar y Lara habrán de consolidar una fortísima rotación de abridores, teniendo como respaldo listos al relevo de medio o largo aliento a Campoy, Guerrero, Sigman y quizá un par de «los Ivanes» que son Rodríguez, Salas y Zavala; teniendo como cerrajeros a Broderick y el esperado peloterazo panameño «Manny» Acosta, esperando que el obregonense Mendoza se componga.

Parte del problema del equipo zapopano es la trágica carencia de buenos receptores que cubran la ausencia por razones médicas del gran mascotero Gabriel Gutiérrez ya que además de haberles estado robando las bases por impericia no han generado la necesaria confianza en los serpentineros. Ojalá pronto exista solución para este enorme hueco en la defensiva que hace tambalear al pitcheo, además que tanto Juan Navarrete y su cuerpo de apoyo técnico afinen su labor.

El beisbol es emoción, entrega y pasión, la afición jalisciense ha respondido y reconoce el gran esfuerzo de la directiva y confiamos que esta parte final de la primera vuelta se signifique por el regreso de Charros a los primeros lugares, donde nos acostumbraron a verlos la campaña pasada y seguir con la gran ilusión de verlos campeones.

VamosCharros!

@salvadorcosio1
opinion.salcosga@hotmai.com