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Vuelacercas: La oportunidad del Clásico Mundial que se dejó ir

Vuelacercas: La oportunidad del Clásico Mundial que se dejó ir

May 6, 2017

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Por Salvador Cosío Gaona //

Conforme avanza la temporada 2017 de las Grandes Ligas se incrementa el recuerdo de la recientemente efectuada cuarta edición del Clásico Mundial de Beisbol y aunque seguimos disfrutando en la mente los gratos momentos beisboleros que se vivieron, con el exitoso manejo logístico, promocional y los buenos cotejos entre los seleccionados representativos de las naciones que les tocó venir a jugar a Jalisco, también es cierto que aún se percibe el agridulce del polémico papel del seleccionado que representó a nuestro México.

Cuando al dar seguimiento por los medios digitales e impresos en cuanto a los juegos en la actual campaña de la gran carpa y vemos, escuchamos o leemos más acciones de los grandes peloteros portorriqueños, italianos y venezolanos que están en los escuadrones de Grandes Ligas , la Nacional y la Americana, especialmente los que estuvieron participando en el WBC en Jalisco así como los de otras naciones como República Dominicana, Estados Unidos de Norteamérica e inclusive Holanda y Japón, que pudimos apreciar jugando en las etapas de cuartos de final, semifinales y gran final que se realizaron en San Diego y Los Ángeles, nos vuelve el recuerdo grato del torneo mundial y la ocasión de haber admirado a tanto pelotero de clase mundial jugando apasionadamente defendiendo las franelas con los colores de sus respectivas naciones.

Y resuelta inexorable referirnos a la integración del equipo mexicano que se armó para competir en el WBC y resulta válido reflexionar sobre el nivel del mismo y analizarlo objetivamente, siendo importante señalar que en cuanto a los peloteros sucedió aquella sentencia popular que dicta: ni eran todos los que estuvieron ni estuvieron los que en realidad deberían haber acudido.

Lo cierto es que a algunos no los tomó en consideración el seleccionador y manager Édgar González Sabín y nunca fueron convocados, otros desde al recibir la invitación la desdeñaron, unos más cancelaron descortésmente su participación no obstante que habían inicialmente aceptado integrarse al equipo representativo de México, pese a que incluso muchos pidieron especialmente ser considerados, pero cualquiera que sea la causa lo cierto es que hicieron mucha falta varios buenos peloteros de nacionalidad mexicana que pudieron haber conformado el equipo ideal para jugar en el World Baseball Classic (WBC) y así se hubiera evitado el fracaso obtenido.

Fueron invitados a integrarse al seleccionado de México para el WBC varios peloteros mexicanos valiosos que de inicio aceptaron la distinción y por diversas causas cancelaron posteriormente su participación avisando de ello al timonel Édgar González en un momento que ya por el reglamento especial del certamen solo podrían ser cambiados por los suplentes enlistados previamente y ese listado ya era imposible de modificarse, de ahí que resulte aplicable esa expresión de que ‘ni picharon ni batearon ni dejaron cachar, pues esos veleidosos peloteros al no haber notificado a tiempo su rechazo impidieron que se integraren al equipo otros jugadores con mejor perfil que los enlistados como suplentes.

EL LISTADO FALLIDO

El listado que originalmente fue anunciado por el mánager Édgar González incluyó a los lanzadores abridores ligamayoristas Jaime García y Jorge de la Rosa, que son parte del grupo de peloteros que de último momento notificaron su declinación al haber pretextado su necesidad de enfocarse completamente a obtener el máximo beneficio de la pretemporada, adujeron que no por haber sido negociados de último momento de Cardenales de San Luis a Bravos de Atlanta y de Rockies de Colorado a Diamond Backs de Arizona, respectivamente, debían estar dedicados plenamente al llamado Spring Training.

Caso similar caso del también anunciado como confirmado infielder Daniel Castro, que de último momento se arrepintió de acudir a la convocatoria previamente aceptada al aducir su necesidad imperiosa de enfocarse en la búsqueda de espacio con Rockies de Colorado, como también de forma intempestiva anunció su rechazo a acudir el jardinero Khris Adrian Davis, sin duda un buen patrullero y bateador eficaz en los Atléticos de Oakland, que tras haber insistido en ser considerado al evocar sus derechos de nacionalidad por ser hijo de madre sonorense, repentinamente perdió el interés por defender la franela mexicana.

No se sabe bien si es que no fueron convocados o quizá si los invitaron y a cambio no se dignaron aceptar la invitación desde que se les realizó y en tal razón no se les incluyó en el roster anunciado algunos excelentes peloteros que militan en equipos de la Gran Carpa, como son el cubano-mexicano Aarón Sánchez, abridor estrella de Toronto; Luis Enrique Cessa Gasperín, lanzador de Yankees de Nueva York; Cesar Vargas que es serpentinero con Padres de San Diego; el jalisciense Rafael Martin, pitcher de Nacionales de Washington, así como los infielders Adam Marcos Rosales, Manuel Bañuelos y Daniel Richard Espinosa, integrados en las organizaciones de Atléticos de Oakland y Angelinos de Anaheim.

Lo cierto es que el equipo mexicano debió ser conformado buscando haber logrado el mejor nivel de calidad y tener así óptimo grado de competitividad posible, tal como así fueron integrados los conjuntos de Japón, República Dominicana, Puerto Rico, Holanda, Italia, Israel y Venezuela, entre otros conjuntos que si asumieron con mucha seriedad el máximo certamen beisbolero mundial con seriedad.

Es factible opinar que entre los no participantes y los que sí tuvieron oportunidad de estar en el seleccionado mexicano para el pasado WBC, el mejor equipo podría ser conformado como titulares por los lanzadores Miguel González, Yovani Gallardo, Jaime García, Jorge de la Rosa, Marco Estrada, Aarón Sánchez, Julio Urías, Luis Cessa, César Vargas, Luis Alfonso Rodríguez Mendoza, Sergio Romo, Oliver Pérez, Fernando Salas, Joakim Soria, Rafael Martín, Roberto Osuna, dejando como suplentes a Andrés Avila, Héctor Daniel Rodríguez, Jake Sánchez, Giovani Gallegos, Vidal Nuño, Carlos Torres y Héctor Velázquez; los receptores Sebastián Valle y Xorge Carrillo; los infielders Adrián González, Adam Rosales, Manuel Bañuelos, Daniel Espinoza, Daniel Castro, Brandon Laird y Luis Urías, además de en calidad de posibles suplentes a Luis Alfonso Cruz y Agustín Murillo; así como los jardineros Khris Davis, Efrén Navarro, Alex Verdugo y Esteban Quiroz, dejando como suplentes a Sebastián Elizalde y Cris Roberson.

Un roster de peloteros titulares y suplentes con la mejor calidad pudiere haber generado mayor competitividad, para haberle regalado a los fanáticos mexicanos la satisfacción de resultados más gratos, además que seguramente hay otros mánagers que superan en utilidad a Édgar González, al que en la crítica se le señala profusamente como que le quedó grande el saco y además de haber fallado en la integración del seleccionado no estuvo a la altura del gran reto y de ahí las conocidas consecuencias.

Ojalá que para otros certámenes y especialmente la justa olímpica y la próxima edición del WBC haya tino para elegir al mejor piloto y se haga la mejor selección de peloteros que pongan en alto el nombre de México, ya no es deseable vivir nuevamente el agobio y la vergüenza de las derrotas, ya que el evidente fracaso deportivo del equipo mexicano contrasta enormemente con el gran éxito en la organización, promoción y operación general del WBC en la sede del Grupo D de octavos de final cuyos juegos tuvimos el privilegio de disfrutar en Jalisco y esperamos que en la próxima edición vuelva a ser tomado en cuenta nuestro estado como sede, ojalá además de ello para esa siguiente ocasión se den las condiciones para que el equipo mexicano sea el más fuerte y sólido como sea posible a fin que se incursione en la lucha por los lauros.

Twitter: @salvadorcosio1

E-mail: opinión.salcosga@hotmail.com

 


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