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VUELACERCAS | ¡Vamos Julio, tú puedes!

VUELACERCAS | ¡Vamos Julio, tú puedes!

May 28, 2016

El serpentinero mexicano Julio César Urías fue integrado a la organización de los Dodgers de Los Ángeles hace aproximadamente 3 años cuando aún era un adolescente, pues el nacido en 1996 en el poblado «La Higuerita», del municipio de Culiacán de Rosales, la capital del beisbolero estado de Sinaloa, inició formalmente a ser parte de una gran escuadra en sus sucursales de ligas menores en los Estados Unidos de América contando con escasos 16 años y como todo momento esperado llega, así fue marcado el 27 de mayo de 2016 como el día del debut oficial en la «Gran Carpa» del joven Urías,  el considerado mejor prospecto como lanzador en las grandes ligas, que hizo su presentación abriendo el juego en el que sus Dodgers enfrentaron a los Mets de Nueva York, partido que su escuadrón perdió por la mínima diferencia luego de un mal inicio tras que el debutante mexicano admitió 3 careras en apenas dos entradas y dos tercios de actuación dubitante, pero que no obstante lograron empatar en la última entrada a los Metropolitanos, los neoyorquinos aprovecharon su calidad de anfitriones y anotaron en la novena para dejar a los californianos tendidos en el terreno de juego derrotados.

No fue un gran inicio para Urías debutar recibiendo la embestida de los Mets y aunque provocó júbilo el haber iniciado con un ponche, tuvo que batallar para sacar los outs en los apenas 8 tercios lanzados desde la lomita de las responsabilidades, ya que aunque el chamaco sinaloense recetó 3 chocolates, debió usar 81 lanzamientos para enfrentar a 17 bateadores, retirándose del encuentro que dejó perdido, para observar cómo tras llegar a la última entrada perdiendo 1–5 la ofensiva de su equipo lograba emparejar cartones a 6 y casi darle la voltereta para ganar el juego, habiendo aliviado al novel pitcher abridor de la carga estadística por la derrota, dado que aunque al final «Dodgers» sucumbió 5–6 la anotación negativa por el fracaso le correspondió estadísticamente al relevista Báez.

No obstante haber terminado sin decisión su primer cotejo, pues no cargó oficialmente con la derrota, por los escasos tercios actuados el joven Urías deja sus números en condiciones poco loables, con un porcentaje de efectividad imposible de presumir al estamentarse un promedio de 10.13 carreras limpias por cada 9 innings.

En su juego inaugural como ligamayorista Urías se notó nervioso y con problemas de control, de sus 81 lanzamientos al plato solo 42 fueron strikes y concedió 4 pasaportes gratuitos a la primera base, lo que debe revisarse dado que no obstante haber ponchado a 3 toleteros rivales que significa una cantidad alta para solo 2.2 innings lanzados y que casi la mitad  de los outs obtenidos fueran por la vía del chocolate, es menester que el cuerpo de apoyo técnico le ayude a moderar su nerviosismo, mejorar su control y hacer más efectivos sus lanzamientos, ya que el mexicano tiene gran velocidad y buen repertorio.

Urías ha demostrado calidad y carácter, es una máquina de ponches pues además de su velocidad que llega a mostrar rectas de hasta 97 millas por hora, usa adecuadamente las curvas y los cambios de velocidad.

Sus entrenadores deben apoyar al joven Urías, otorgándole el respaldo psicológico necesario y aportando los consejos que necesita para usar adecuadamente sus excelentes herramientas como serpentinero, además de provocarle la confianza en sí mismo de la que mostró faltante en su debut en Nueva York, habrá que esperar que incluso con mayor respaldo de su receptor para guiarlo eficazmente, pueda triunfar en su próxima salida anhelando que los timoneles le mantengan en el roster y no le ocurra lo que al otro chaval mexicano que debutó con Yankees, el veracruzano Luis Enrique Cessa, quien fue remitido nuevamente a sucursales de Los Mulos de Manhattan en clase triple A.

Como dato interesante, Urías debutó en la «Gran Carpa» teniendo 19 años y 289 días, en tanto Fernando Valenzuela lo hizo el 15 de septiembre de 1980 cuando tenía 19 años y 319 días. Ambos con «Dodgers».

Urías es un guerrero, viene de cuna humilde y su arribo al mejor beisbol mundial es producto de tesón y sacrificio, logro superar la adversidad y un tumor en el ojo no le impidió seguir adelante en la senda por el éxito, ya es un triunfador al llegar a grandes ligas tras vencer grandes obstáculos y de esa misma forma logrará remontar el debut poco afortunado. ¡Adelante Julio!

@salvadorcosio1
opinion.salcosga@hotmail.con