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ARISTÓTELES SANDOVAL- ENRIQUE ALFARO

ARISTÓTELES SANDOVAL- ENRIQUE ALFARO

Dic 19, 2015

Fue el año del relevo en Guadalajara: salió el PRI y llegó el Partido Movimiento Ciudadano, como en 1995 el Revolucionario Institucional entregó al PAN la alcaldía de Guadalajara para que gobernara durante 15 años hasta que regresara el tricolor.

Y debe subrayarse Guadalajara porque ha sido la antesala de la gubernatura en las últimas cuatro administraciones, pero el hecho significativo fue la cantidad de municipios donde la ola naranja se llevó el triunfo y dejó al Revolucionario Institucional con las alcaldías del interior del estado.

Pero en el Congreso las posiciones están equilibradas.

Es el fenómeno de la alternancia en cuestiones democráticas que hacen convivir en un mismo estado a dos personajes como el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval y al alcalde tapatío Enrique Alfaro, quienes llegaron al poder por distinto partido político aunque su cuna de formación, el PRI, haya sido la misma.

Ambos, Jorge y Enrique, pertenecen a una misma generación y son muchas más las coincidencias que las diferencias. Apenas tres años atrás el actual gobernador le había ganado la carrera tapatía pero Alfaro tuvo la paciencia de trabajar un proyecto que tres años después le permitió conseguir su objetivo.

Ambos buscan el poder y tienen muchos amigos en común, salvo algunas amistades que se truncaron en el camino por defender sus intereses desde distintas trincheras.

Por momentos, se ven más cercanos entre sí que con sus propios compañeros de partido y en los programas de apoyo pareciera que juegan alalimón, uno pone en marcha un programa y el otro lo eleva a categoría de ley, como ocurrió con la entrega de útiles o con la figura del referéndum.

En el PRI, ambos sobrellevaron en alguna ocasión la decisión vertical y unidireccional de sentarse «porque no era su tiempo» para que otros jugaran:

A Enrique Alfaro incluso le ofrecieron la candidatura al Senado para que hiciera a un lado la opción de buscar la gubernatura pero se fue por la libre y perdió con apenas cinco puntos de diferencia y comenzó a construir su propio grupo acrecentando el raquítico porcentaje de lo que significaba el partido Convergencia.

 

La misma cuna

La propuesta de seguridad de Enrique Alfaro está basada en 5 principios como son: Visión Metropolitana, Cultura de la paz, Diseño de nuevas instituciones, Cultura de la legalidad y Gobernanza.

Enrique Alfaro Ramírez, hijo del exrector del mismo nombre en la Universidad de Guadalajara.

Fue de afiliación priista en sus inicios como coordinador juvenil en Guadalajara de la campaña de gobernador de Eugenio Ruiz Orozco, en 1995, y donde consiguió una regiduría en Tlajomulco por esos colores en el año 2003.

Pasó luego a vestir la camiseta del PRD con la que obtuvo una diputación por la vía plurinominal, en alianza con el PT y la alcaldía del mismo municipio, bajo las siglas de «Limpiemos Tlajomulco» antes de conocer su tercer partido político.

Cabe mencionar, sin embargo, que como priista le tocó la época de vacas flacas, cuando el tricolor había perdido ya el poder en Jalisco a manos del Partido Acción Nacional.

En el pasado proceso se colocó incluso por encima del partido con base en un discurso que lo hizo descollar y jaló los reflectores al grado que no le hicieron mella señalamientos donde negaba su forma de actuar. La andanada comenzó el viernes 11 de mayo, con un desplegado pagado por Raúl Vargas López, firmado en calidad de pediatra pero que endilgaba una serie de adjetivos repetidos en otras ocasiones pero que nunca habían estado juntos.

En el PRI también lo señalaban como un candidato que no respetó acuerdos porque después de que le aseguraron el segundo sitio en la fórmula de candidatos al Senado, buscó que le dieran la primera, situación que no se pudo y terminó por emigrar.

Pero tras el primer golpe, que Alfaro minimizó vinieron una serie de hechos que se pusieron al descubierto, como Ocean View, que reveló cómo el candidato del Partido Movimiento Ciudadano, siendo diputado local en el 2007, creó una empresa inmobiliaria en la que se asoció con el entonces presidente estatal del PAN, Eduardo Rosales y con el consejero electoral Víctor Hugo Bernal, entre otros y compraron dos terrenos a sobreprecio en Los Cabos, Baja California Sur.

Con todo y eso, los números con los que llegó a la alcaldía de Guadalajara fueron los más amplios de las ultimas elecciones y lo han respaldado en su toma de decisiones.

Mantiene esa luna de miel con los ciudadanos y no se le ve forma que pierda una pizca de capital político.

 

Casa Jalisco

Casa Jalisco FB

Mientras Enrique Alfaro busca Casa Jalisco con esos números de respaldo, ahí despacha desde hace tres años Aristóteles Sandoval, quien se disciplinó cuando buscaba la candidatura a la alcaldía de Guadalajara pero fue cambiado por Leobardo Alcalá.

Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, quien nació en Guadalajara en 1974, ha sido un priista desde la oposición, al igual que Enrique Alfaro, porque desde que obtuvo su credencial para votar con fotografía, iniciaron los 18 años del PAN al frente del Gobierno del Estado.

En su juventud participó en la Federación de Estudiantes Universitarios y en el Frente Juvenil Revolucionario. Incluso fue presidente de la Sociedad de Alumnos de la Prepa 7 de la UdeG, en donde fue amigo y compañero de pupitre del que posteriormente fue su adversario político, Jorge Salinas Osornio.

Es licenciado en Derecho por la Universidad de Guadalajara y maestro en política y gestión pública por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente.

Inició su carrera en el sector público como regidor en el Ayuntamiento de Guadalajara en el periodo 2001–2003 y como diputado en la LVII legislatura local. Por cierto a la diputación llegó ganando en el distrito 9 en donde hizo campaña codo a codo con su papá que fue a la vez diputado federal en el mismo periodo.

Fue precandidato del PRI a la Presidencia Municipal de Guadalajara en 2006 pero declinó a favor de Leobardo Alcalá Padilla, quien perdió. Tres años más tarde en las elecciones estatales de Jalisco de 2009 ganó la presidencia municipal frente a Jorge Salinas Osornio del Partido Acción Nacional.

En marzo del 2012 que asumió el poder, dijo que encontró un Jalisco «ávido de justicia, ávido de oportunidades, de recuperar la tranquilidad, la paz y de salir sin miedo a sus calles», por eso el reto no ha sido pequeño, más con el fantasma de los tapatíos, que no votaron por él en su mayoría.

Comenzó, al igual que Alfaro, con una reingeniería administrativa que le hizo modificar la estructura de gobierno, desapareció secretarías y creó una supersecretaría, de cuyos resultados se espera todavía más.

En el terreno de las leyes destaca el operativo «Salvando Vidas», medida que acompañó del respaldo de asociaciones civiles que le exige no dar ni un paso atrás y le sigue cosechando aplausos, sobre todo cuando se habla de la reducción de un 40 por ciento en el número de accidentes viales.

Oras coincidencias entre ambos es que tanto a Enrique Alfaro como a Aristóteles Sandoval les queda el mismo tiempo en el cargo y también que ambos tienen como principal enemigo su propia toma de decisiones.