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EL ADIÓS DE «EL CHOLOLO»

EL ADIÓS DE «EL CHOLOLO»

Feb 20, 2016

Febrero le gustó a Javier Torres Ruiz, mejor conocido como «El Chololo» para decir adiós y partir a la otra vida. Apenas tenía 74 años de edad. Deja en su paso por este mundo a grandes y entrañables amigos. Vaya que lo van a extrañar, sus bromas, sus puntadas.

El «Rey de la Birria» logró hacer grandes amigos, desde los personajes más connotados del poder, del deporte y los espectáculos, hasta la gente más sencilla, la del pueblo, que se ganó por su sencillez y trato de tú a tú.

La fama a «El Chololo» se la dio la birria que ha vendido él y su familia por más de 100 años en el restaurante más visitado de Las Juntas, en San Pedro Tlaquepaque. La birria tatemada con los frijolitos fritos al horno con queso gratinado en su parte superior, ha sido la delicia de los tapatíos y los visitantes que después de haber probado el suculento platillo, cuando regresan la visita obligada era al restaurante de «El Chololo».

El negocio de la birria la inició su familia hace 103 años, sin embargo fue «El Chololo» el que le dio la proyección y la fama que trasciende Jalisco y las fronteras de México.

La birria es el platillo más famoso de Jalisco y hablar de birria es referirse a «El Chololo», por eso cuando se dio a conocer la noticia de su muerte que circuló primero en las redes sociales, sobraron las condolencias y la noticia se convirtió en top trending en Twitter, la noticia más popular. El gobernador Aristóteles Sandoval, Enrique Alfaro, Hugo Contreras, Eduardo Almaguer, el cantante Jorge Muñiz, Paco Ayón y muchos más expresaron su solidaridad a la familia por la partida de este personaje jalisciense.

«¡Se murió el dueño de la Birriería “El Chololo” y nadie está haciendo algo! Esto es un golpe para mi corazón y para mi gordura», comentaría compungida Mar @patzdk en las redes sociales.

«La birria de chivo rica, acompañada de frijoles con queso y salsa de molcajete martajada. Amo esta birria, venir a Guadalajara y no comer aquí es imperdonable», escribiría Alejandro.

 

Católico, croquista y priista

La marca CROC y PRI la traía marcada en su corazón. Orgulloso de su estirpe. Su formación obrera fue al lado de don Francisco Silva Romero. Su otro sino fue su catolicismo, de allí su profunda amistad con el cardenal emérito de Guadalajara, don Juan Sandoval Íñiguez.

 

Aquella anécdota en Roma

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Muy cercano al cardenal emérito Juan Sandoval Íñiguez, «El Chololo» lo acompañó en una de sus visitas a Roma, y se hospedaron en el Pontificio Colegio Mexicano, la residencia de los sacerdotes de diversas diócesis de México que son enviados por sus respectivos obispos para realizar estudios de especialización en diferentes áreas.

Siempre acostumbrado a usar camisas blancas estilo guayabera, en esa ocasión se compró un traje negro que dejaba por la noche en el pomo de la puerta por la parte de afuera y al día siguiente amanecía impecable.

Durante la presentación a los alumnos el centro de atención fue el cardenal y el acompañante siempre se mantuvo a un lado, de tal manera que primero saludaban a Juan Sandoval, cuyo anillo besaban apegados a la tradición y acto seguido pasaban con el señor de traje y le besaban la mano.

Al segundo día uno de los alumnos lo miraba fijamente y al estar cerca de él le dijo, «oiga, yo a usted lo conozco», posiblemente, contestó.

—Usted no es padre… -Hizo una pausa en espera de confirmación, pero no hubo respuesta— usted es birriero y se llama «Chololo».

—Así es —respondió.

—Y por qué no nos dijo, aquí nos tiene besándole la mano.

—A mí nunca me preguntaron a qué me dedicaba, ustedes me saludaban y me besaban la mano, yo nada más acompaño al cardenal.

Nadie sabe si en esa misma ocasión, o la anécdota se pierde entre el tiempo, el cardenal lo dejó en uno de los salones del Vaticano mientras realizaba las diligencias que le demandaban.

Repentinamente se abrió la puerta y apareció Juan Pablo II, quien lo saludó familiarmente con un «Hola, Chololo», quien se quedó estupefacto y tardó tiempo en salir de su mutismo hasta que reapareció el cardenal y le platicó.

—Y tú que le dijiste al Papa.

—Nada, me quedé apend….

—No, pues sí, cómo serás… lo tuviste a un metro y ¿no le dijiste nada? —lo regañó el cardenal.

 

Su amistad con «El Chololo»

Arturo-Zamora

Para el senador Arturo Zamora se ha ido uno de sus amigos más entrañable y querido.

«Un ser humano auténtico, sobre todo muy auténtico, un hombre de profundas convicciones, trabajador a carta cabal, con prodigio para tener el toque de lo que hizo famoso en gran parte a Jalisco en el contexto mundial y en el contexto nacional, por supuesto en el contexto estatal que era garantía, un producto conocido pero que le dio mucha fama porque durante más de 60 años él estuvo trabajando en esa actividad».

«Un hombre de profundas convicciones y creencias religiosas, un hombre que supo forjar una gran amistad con el cardenal Juan Sandoval, una profunda amistad con gentes como Eugenio Ruiz Orozco, con un servidor y otros tantos más. Amistades sólidas, que son precisamente como la sangre afirma, está cuando se llama, cuando se necesita, cuando se tiene esa profunda convicción de la verdadera amistad».

«Para nosotros significa una gran pérdida, para muchos de sus amigos que formábamos parte, que convivíamos cada que teníamos oportunidad, tuvimos oportunidad de viajar juntos, salir juntos, de caminar juntos, de acudir a lo que nos gustaba, lo hacíamos juntos, pero siempre pensando en el bien de todo lo que estuviera alrededor».

«Chololo le dio trabajo a mucha gente, ayudó a muchísimas personas, cada 6 de enero organizaba un evento dedicado a sus trabajadores, los honraba, siempre les entregaba cosas que eran útiles para ellos, siempre propició que la gente que tenía más necesidad económica era gente que quería estar ayudando para darles un empleo y trabajo».

 

Como cristiano era congruente…

«Sí, cumplía con el principio que la mano izquierda no debería saber lo que hacía la mano derecha, era muy congruente».

 

Fue regidor…

«Fue regidor una vez y delegado por Las Juntas en cuatro o cinco ocasiones».

 

Le encantaba la política…

«Le encantaba, era el hombre que creció cerca de don Francisco Silva Romero y el hombre que le gustaban las arengas fuertes, en esos tiempos “Chololo” levantaba los ánimos en los auditorios, también en aquella cita histórica con Juan Pablo II en Guadalajara echó una arenga, lo reconoció cuando lo vio en Roma y le abrió los brazos, el “Chololo” estuvo muy orgulloso de eso», comentó Arturo Zamora, quien precisamente tiene su oficina en la famosa Casona que está por La Paz, que inicialmente le llegó a prestar Javier.

«El Chololo» deja su gran legado, la birriería, que seguramente seguirá deleitando paladares apetitosos y con harta hambre para las futuras generaciones.

¡Descanse en paz Javier Torres Ruiz, «El Chololo»!