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JOHN FITZGERALD KENNEDY: HISTORIA A LA MEDIDA

JOHN FITZGERALD KENNEDY: HISTORIA A LA MEDIDA

Nov 23, 2013

 

Por José María Pulido —-

Hace 50 años, un viernes 22 de noviembre, el entonces presidente de Estados Unidos John Fitzgerald Kennedy salió del Hotel Texas, en Fort Worth, para trasladarse a la vecina ciudad de Dallas, que hoy forman parte del conocido metroplex.

Ahí, Kennedy iniciaba el segundo día de una breve visita a Texas, destinada a recabar fondos para la campaña por la reelección el año siguiente, pero los acontecimientos que siguieron conmocionaron al mundo y sumieron al país más poderoso del mundo en un estado de miedo y duelo.

El andar del automóvil presidencial frenó su paso luego de una detonación que venía desde un edificio cercano. El presidente de 46 años fue alcanzado por las balas disparadas por Lee Harvey Oswald, de 24 años.

Sin embargo, Oswald no fue arrestado por el asesinato de Kennedy sino que en realidad fue detenido por matar a un policía, 45 minutos después del asesinato presidencial. Él negó ambos homicidios y mientras era llevado a la cárcel del condado dos días después, fue asesinado a tiros por Jack Ruby, dueño de un club nocturno vinculado con la mafia.

Muchos todavía debaten sobre las circunstancias alrededor de su asesinato, la intriga, si hubo uno o dos tiradores, la identidad del o de los responsables, tanto los intelectuales como los materiales, así como la especulación de cómo sería el mundo a partir de la imagen que se creó de Kennedy.

No es raro entonces que desde entonces, los intentos por esclarecer su muerte hayan acumulado material bibliográfico, documentales videograbados y toneladas de tinta en los medios impresos, al grado de que cada quien hace una historia a la medida.

Muchos consideran que se trata del primer gran mito creado por la televisión debido a que fue el primer acontecimiento transmitido al mundo en forma simultánea.

Tan sólo en películas de cine pueden contabilizarse 13, la más conocida de ellas “JFK”, protagonizada por Kevin Costner, Gary Old y Donald Sutherland, dirigidos por Oliver Stone, pero ni ellos pudieron esclarecer el caso.

Con motivo de su aniversario luctuoso se estrenó “Matar a Kennedy”, de acuerdo a los adelantos que regaló el canal National Geographic.

La creación del suspenso no ha requerido de un guión preestablecido, sino que sus elementos han sido tomados de los hechos mismos y muchas son también las teorías que desde entonces han inundado de misterio la muerte del que fuera trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos.

Hoy, 50 años después, los datos duros dicen que el 61 por ciento de los estadounidenses cree que fue víctima de una conspiración y no de un asesino solitario, de acuerdo a una de las últimas encuestas de la empresa Gallup.

Otras encuestas lo colocan como un icono de las aspiraciones y esperanzas estadounidenses y continúa siendo considerado como uno de los mejores presidentes de los Estados Unidos.

Los padres de Kennedy fueron Joseph P. Kennedy y Rose Fitzgerald. De cuyo matrimonio surgieron nueve hijos. John fue el segundo de ellos. Nació el 29 de mayo de 1917. Durante sus primeros 10 años vivió en Brooklin.

Realizó sus estudios en un colegio público desde la guardería hasta el comienzo del tercer grado. Durante el cuarto grado estudió en un colegio privado y en 1927 se mudó con su familia al barrio del Bronx de la Ciudad de Nueva York.

A finales de abril de 1931 sufrió un ataque de apendicitis llevándolo al hospital y le hizo perder mucho peso.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Kennedy consideró la idea de hacerse periodista. En los años anteriores a la guerra no había pensado en la política pues su familia había depositado sus esperanzas políticas en su hermano mayor, Joseph P. Kennedy, Jr., quien falleció en el frente de batalla.

Kennedy, con 43 años de edad, se convirtió en la persona más joven elegida como presidente de Estados Unidos. Sin embargo, no fue el más joven en ejercer el cargo, pues en 1901, el vicepresidente Theodore Roosevelt, de 42 años de edad, ejerció como presidente tras el asesinato del presidente William McKinley.

“Para muchos, la imagen de John Fitzgerald Kennedy es la de un gran presidente malogrado por las balas de un asesino. Para los historiadores y los políticos de la época es una idea más cuestionable.

“El verdadero Kennedy era mucho más conservador y menos efectivo que lo que dice su leyenda, dice el historiador Robert Dalleck. De hecho, algunos de los más importantes logros que se le atribuyen corresponden más bien a su vicepresidente y sucesor, Lyndon B. Johnson, un formidable manipulador político y legislativo”, cita el periódico Excelsior.

El trabajo doméstico de Kennedy quedó “muy lejos de cualquier cosa que pudiera marcarlo como grande o casi grande”, afirma Dalleck, autor de una seminal biografía de Kennedy publicada en 2003 (JFK: an Unfinished Life-JFK: una vida inconclusa), agrega la cita.

De acuerdo a sus biógrafos, Kennedy no logró la aprobación legislativa para medidas sobre derechos civiles en lo doméstico y a cambio se metió en problemas al no detener y tampoco apoyar a fondo el desembarco anticastrista en Bahía de Cochinos en Cuba, o enviar asesores militares a defender el gobierno de Vietnam del Sur.

Con esos debates, 50 años después puede decirse que Kennedy seguirá siendo un tema de conversación, con polos opuestos o de reconocimiento mutuo.

La información se pierde, se cruza, en los cientos de publicaciones que año con año se acumulan y cada quien puede crear su propia versión o creer la que mejor le acomode.

Por ejemplo, el estudio de los acontecimientos en los días previos al asesinato de Kennedy por la mayoría de los teóricos de la conspiración apunta al Gobierno, Cuba y la mafia como los conspiradores y no al trabajo de un solo hombre.

Acontecimientos significativos antes del asesinato en 1963 son la base de estas teorías, mismas que parecen haber sido ignoradas por la comisión de investigación Warren.

La presidencia de John F. Kennedy estuvo marcada por un mundo dividido por la Guerra Fría. Durante su tiempo en el cargo, tuvo que gestionar los desafíos de la lucha de poder entre la Unión Soviética y los Estados Unidos mientras tenía que afrontar asuntos domésticos, como los disturbios raciales y la lucha por los derechos civiles. A través de esta galería repasamos alguno de estos momentos clave:

El anuncio y las imágenes de la muerte del Presidente en una limusina descapotable, con su esposa Jackie a su lado, son ahora parte de la memoria colectiva mundial. Desde esa tarde ningún presidente estadounidense ha vuelto a circular a bordo de un descapotable; por el contrario, desde entonces cada uno de los automóviles del Ejecutivo se caracteriza por los blindajes y seguridad que los resguarda.