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PERSONALIDADES | Alberto Mora Martín Del Campo

PERSONALIDADES | Alberto Mora Martín Del Campo

Ago 20, 2016

Bien se le puede identificar como un personaje que retrata fielmente el que debería ser el rostro del nuevo PRI, Alberto Mora Martín del Campo, está a punto de llegar a los 47 años de edad y ha tenido todo tipo de experiencias laborales en los tres niveles de gobierno, pero igual se ha desempeñado en las tareas más exigentes al interior de su partido.

En lo académico, Alberto Mora es abogado por la Universidad de Guadalajara, es analista político por la Universidad Iberoamericana y ha tenido estudios de especialidad en Ciencias Políticas, Políticas Públicas y Derecho Internacional en diversas universidades de Europa. En lo laboral se ha desempeñado en cargos públicos en los tres niveles de gobierno, es decir, el federal, estatal y municipal.

Es hijo de Alberto Mora López, el único político que ha gobernado las dos ciudades más importantes de Jalisco, Guadalajara y Zapopan, aunque en el caso de la capital jalisciense lo hizo en calidad de concejal y en uno de los momentos de mayor crisis que ha vivido en su historia, es decir, después de las explosiones del 22 de abril y una vez que el alcalde electo Enrique Dau Flores había sido enviado a la cárcel, como chivo expiatorio de las pillerías de Pemex.

El perfil y la labor de Mora López era la de conciliar y lo supo hacer a cabalidad porque dio muestras de ser uno de los pocos políticos que tienen el tino y la habilidad de escuchar. Y esa habilidad se la heredó a su primogénito Alberto Mora Martín del Campo, quien además dio muestras desde su juventud de poseer un ansia por aprender, por estudiar y por cultivarse, lo que lo llevó a cursar en las mejores universidades del mundo.

Sin embargo, en el terreno de lo político, además de la escuela que tuvo en casa, su instrucción se complementó al lado de uno de los pocos políticos de grandes ligas y de la vieja guardia de Jalisco, el licenciado José Luis Lamadrid. Fue su alumno más aventajado, se hizo a su sombra en la capital del país, lo acompañó en sus quehaceres partidistas en los que tomaba parte en el servicio público.

Y ya con ese bagaje de conocimientos y de habilidades, Alberto Mora Martín del Campo regresó a Jalisco a sortear los momentos difíciles por los que su partido atravesaba en aquellos 18 años en los que la sombra panista inundó la entidad.

Se desempeñó como presidente del PRI en Guadalajara y planteó desde el 2007 la necesidad de admitir el papel de oposición que les correspondía jugar en la arena política de Jalisco, y se postuló como candidato a la presidencia estatal del tricolor.

Su propuesta fue seria, promovió la realización de una serie de foros denominados «El PRI a debate», planteó la necesidad de analizar con claridad el papel que estaba jugando su partido en calidad de oposición, pero solo pidió oficialmente que se establecieran reglas claras para la elección del dirigente estatal priista y demandó que el proceso fuera abierto a toda la militancia y a los simpatizantes del PRI en Jalisco. Pero su lucha para sustituir a Javier Galván no prosperó.

Se desempeñó luego como regidor en Zapopan, hizo algunos trabajos en la capital del país y ya de nuevo en Guadalajara en el 2013 fue designado al interior de su partido como presidente de la Fundación Colosio Capítulo Jalisco.

Desde ahí le puso el toque ideológico a los programas de gobierno, particularmente el que se ejecuta del Gobierno del Estado una vez que se logró la reconquista del Poder Ejecutivo luego de tres sexenios de oposición.

En el proceso electoral del 2015, en donde el PRI de nueva cuenta sufrió una de sus más dolorosos derrotas, Alberto Mora fue el responsable de la estrategia de comunicación, particularmente en la contienda por Guadalajara, en donde su candidato, el expresidente de la FEU, Ricardo Villanueva sufrió una estrepitosa derrota ante Enrique Alfaro Ramírez, el líder de la ola naranja que desde tres años atrás amenazaba con inundar el estado, tal como ocurrió.

Sin embargo, tras la catástrofe electoral, Alberto Mora en su calidad de presidente del Capítulo Jalisco de la Fundación Colosio, fue de los pocos que dio la cara dentro y fuera de su partido y un mes después de la jornada electoral se presentaba ante una Comisión Política Permanente del PRI Jalisco para analizar las causas de la derrota.

Denunció que al interior de su partido y de los gobiernos que éste ostenta, se cometieron errores, «algunos muy graves, de acción y omisión que agravian a la sociedad y, en algunos casos, desprestigian al PRI, cometidos en el marco del proceso electoral del pasado domingo cinco de junio».

Y fue más preciso al señalar que dentro de esos errores de acción u omisión destacaron tres:

1.- La desatención a la gestión social, que alguna vez fue divisa de identidad de nuestro instituto político y sus gobiernos. 2.- La indiferencia frente a actos de corrupción de funcionarios radicados en tareas destinadas a la atención del público y 3.- Una militancia lastimada por promesas incumplidas, con una clase dirigente que optó por defender políticas públicas, la reingeniería administrativa y las reformas estructurales, antes que las causas civiles y gremiales de quienes pretendimos obtener su voto.

En este ejercicio de autoanálisis, frente a sus correligionarios, Mora Martín del Campo recordó que tras la elección del 2015 «solo 26 de cada 100 ciudadanos estarán gobernados por el PRI, nuestra principal oposición por municipios gobernará en el 73.49 por ciento de la población».

 

De cómo el poder ha cambiado

A manera de reflexión, Alberto Mora recordó una frase del politólogo venezolano Moisés Naím: «El poder está cambiando en sí mismo: cada vez es más fácil acceder al poder, más difícil de ejercerlo y más fácil de perderlo; los poderosos son cada vez menos y tienen menos poder, y el poder que tienen es frágil y transitorio».

Y agregó: «Hoy el futuro está en manos de los más jóvenes, con quienes tendremos que encontrar la manera de transformar este frenesí de libertad, la reciente y notable adquisición de poder, en una nueva vía de gobierno, en un nuevo y mejor ejercicio del poder que no incluya un rechazo adolescente e inútil a las instituciones».

 

Obstáculos y soluciones

De las tareas que se ha echado a cuestas en este breve paso al frente del sistema de medios de comunicación del estado, Alberto Mora destaca las siguientes: Cambio de señal analógica a digital; separación de plataformas de radio, televisión e internet; aumento de producción propia; adquisición de nueva producción externa (series, películas, documentales); remodelación de cabinas de radio, estudios de grabación, sala de audio y control de estudio; compra de nuevo equipo digital; firma de convenios con universidades; convenios de venta de producción propia y aumento de 107 horas semanales de producción propia en transmisión.

El primer dilema que enfrentó al asumir esta responsabilidad en el C7 Jalisco fue admitir el error que se cometió al suscribir un convenio con Radio Fórmula para replicar a través del canal del Gobierno del Estado 96.3 de FM el contenido de tres programas específicos, el programa noticioso que conduce Joaquín López Dóriga, uno más deportivo con Rodolfo El Profe Vargas, Cristian Martinoli, Luis García y Antonio Rosique, así como el dirigido por José Cárdenas.

Utilizando su habilidad de saber escuchar a los inconformes, Alberto Mora Martín del Campo dio por cancelado el convenio con Radio Fórmula, pese a dejar en claro que estos programas sólo representaban el 7% de la programación total y le permitía presentar a sus audiencias información de alta calidad, en materia noticiosa nacional e internacional. Vale la pena mencionar que la cancelación del contrato no implicó un costo monetario a las arcas públicas.

Alberto Mora Martín del Campo ha demostrado como político el valor de saber escuchar que le permite el ejercicio de la autocrítica, lo que marca la diferencia en un mundo en el que sobra la soberbia y falta la humildad, seguramente ese habrá sido el factor por el que el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz lo designó al frente del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión C7 Jalisco.