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Personalidades: El nuevo presidente de Cuba; un enigma llamado Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Personalidades: El nuevo presidente de Cuba; un enigma llamado Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Abr 24, 2018

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Por Belisario Bourjac //

¿Será Miguel Díaz-Canel el hombre a quien el destino lo eligió para cambiar la historia de Cuba?

Después de Fidel y Raúl Castro al frente del gobierno de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez se convierte en el heredero del gobierno de la revolución y no son pocos los dilemas que le tocará enfrentar en la nueva era que inicia en la Isla y tiene la oportunidad de pasar a la historia por el giro que marque desde la Presidencia.

Entre las malas prácticas y los dilemas que enfrenta este ingeniero y ex profesor universitario que pondrán a prueba su capacidad y talento, destacan el proceso de unificación monetaria y una relación estatal cordial con el sector privado, un proyecto de reforma constitucional, el trato del gobierno con la oposición que hasta hoy ha sido violento, el paso de los huracanes por la isla, el conflicto diplomático de los supuestos ataque sónicos, las turbas juveniles que van a gritar a los foros internacionales, el fantasma de Fidel Castro y el gobierno de Donald Trump.

Desde el pasado 19 de abril Díaz-Canel asume las funciones de Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba. Es el primer dirigente cubano nacido después de la Revolución que ha alcanzado dichos puestos y el primer mandatario después de seis décadas que no lleva el apellido Castro.

Díaz-Canel sustituye a Raúl Castro como jefe del Gobierno Cubano, quien se mantuvo en el cargo desde el 24 de febrero del 2013 al 19 de abril de 2018, pero que desde el 2008 tomó las riendas del Gobierno cuando su hermano mayor Fidel, tuvo que retirarse aquejado por las enfermedades.

GANARSE UN LUGAR EN LA HISTORIA

El hoy jefe de gobierno de Cuba asume la tarea que le hereda Raúl Castro sin sorpresas y con la certidumbre que implica una sucesión preparada por largo tiempo, con la voluntad declarada de prolongar el proyecto revolucionario encarnado por los hermanos Castro.

El politólogo Carlos Manuel Alvarez publicó en el New York Times que su entrada a la historia pasa por el riesgo personal y depende únicamente de cuánto se aleje su gestión de sus padres políticos, no importa que siga reivindicándose en el discurso. Las transiciones empiezan con un demagogo y los cubanos sabrán entender.

Ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, poco después que se hicieran públicos los resultados, en la que él era el único candidato, Miguel Díaz-Canel obtuvo el 99.83% de los votos, esto es, con el respaldo de 603 de 604 diputados que tomaron posesión de su escaño.

El compañero general de Ejército Raúl Castro Ruz (…) encabezará las decisiones de mayor trascendencia para el presente y el futuro de la nación”, subrayó Díaz-Canel en su intervención.

Seremos fieles al legado de Fidel Castro, líder histórico de la revolución y también al ejemplo, valor y enseñanzas de Raúl Castro, líder actual del proceso revolucionario”.

Él sigue siendo nuestro primer secretario, como el referente que es para el comunista y revolucionario cubano. Y porque Cuba lo necesita, aportando ideas y propósitos a la causa revolucionaria, orientando sobre cualquier error o deficiencia, enseñando y siempre presto a enfrentar al imperialismo ante cualquier intento de agresión al país, como el primero con su fusil en la hora del combate”.

Raúl, como cariñosamente le llama nuestro pueblo, es el mejor discípulo de Fidel, pero también ha portado innumerables valores a la ética revolucionaria, a la labor partidista y al perfeccionamiento del gobierno. La obra emprendida bajo su liderazgo en la última década es colosal”.

En su dimensión de estadista, forjando consenso popular, ha encabezado, impulsado y estimulado profundos e imprescindibles cambios estructurales y conceptuales como parte del perfeccionamiento y actualizando el modelo económico y social cubano”.

No vengo a prometer nada, como jamás lo hizo la revolución en todos estos años. Vengo a entregar el compromiso de trabajar y exigir por el cumplimiento del programa que nos hemos dado como gobierno y como pueblo en los lineamientos de la política del partido y la revolución a corto, mediano y largo plazo”.

Dijo también que “no hay espacio para una transición que desconozca o destruya el legado de tantos años de lucha. En Cuba, por decisión del pueblo, sólo cabe darle continuidad a la obra, unidas las generaciones nacidas y educadas en la Revolución y la generación fundadora, sin ceder ante las presiones, sin miedos y sin retrocesos, defendiendo nuestras verdades y razones, sin renunciar a la soberanía e independencia, a los programas de desarrollo ya nuestros sueños”.

UNA SUCESIÓN PLANIFICADA

Raúl Castro cerró la histórica sesión parlamentaria que certifica el relevo más significativo en seis décadas en el gobierno de la Isla. En su mensaje expresó que la sucesión fue perfectamente preparada y a la vez ha anunciado que el mismo Díaz-Canel también lo sustituirá al frente del Partido Comunista de Cuba en 2021, cuando se celebrará el VIII Congreso de la formación: “Se ha significado así”.

Raúl Castro avala plenamente a su sucesor cuando afirma que “no es un improvisado” y que su ascenso “no ha sido fruto del azar ni de apresuramiento”, quien ha puesto el acento en su solidez ideológica, sensibilidad política, compromiso o y fidelidad hacia la Revolución. El líder saliente ha precisado que “a diferencia de lo sucedido en el pasado en otros casos de jóvenes dirigentes, no cometimos el error de acelerar el proceso”, en alusión a nombres como Roberto Robaina o Carlos Lage, antiguos delfines que fueron señalados de ser los posibles sucesores, pero que luego fueron defenestrados.

Con Díaz Canel, ha expresado Raúl Castro, se ha buscado el nivel de preparación integral que unido a sus cualidades personales le permitirán asumir con éxito la presidencia, y más tarde, la máxima responsabilidad en el Partido”.

Sobre las iniciativas que impulsó como Presidente de Cuba, Raúl ha aceptado que no ha sido capaz de progresar tanto como hubiera deseado con las reformas económicas. “Pensábamos que a estas alturas habríamos avanzado más, que ya tendríamos, si no resueltos los problemas, bien organizado todo, bien planificado y en proceso de ejecución, con diferentes grados de desarrollo.

Castro ha señalado la dualidad monetaria y cambiaria como uno de los retos cuya terminación “continúa dando serios dolores de cabeza al gobierno”.

De la misma forma ha expresado su intención de continuar impulsando al sector privado y el trabajo por cuenta propia que, “lejos de significar un proceso de privatización neoliberal de la propiedad social, permitirá al Estado desprenderse de la administración de actividades no estratégicas”.

Castro ha admitido errores pero ha recalcado que perseverarán en la modernización de las estructuras económicas. “Nunca nos hicimos ilusiones que sería un camino corto y fácil. Sabíamos que iniciábamos un proceso de enorme complejidad”.

Los analistas asumen que el discurso de Díaz-Canel hay que verlo en el contexto político de Cuba, consideran que estuvo marcado por la falsa emoción y por constantes evocaciones al pasado histórico, o más bien a cierta interpretación oficialista del nuevo jefe de gobierno cubano, que en este tipo de situaciones es difícil anunciar lo que realmente hará, si seguirá con la línea marcada por Raúl Castro que frenó su proyecto de reformas o conforme vaya tomando el poder, se atreverá y tendrá el talento de impulsar las transformaciones de fondo en la Isla y poner fin a seis décadas de dictadura.


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