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PERSONALIDADES: JOSÉ LUIS LEAL SANABRIA, POLÍTICO GRANDE DE JALISCO

PERSONALIDADES: JOSÉ LUIS LEAL SANABRIA, POLÍTICO GRANDE DE JALISCO

Jan 28, 2017

José Luis Leal Sanabria nació el 6 de enero de 1940 y siempre fue militante del PRI desde 1961 hasta su desaparición física. Fue diputado local en tres ocasiones formando parte de las Legislaturas XLVII, XLIX Y LVI. Como coordinador de la XLIX Legislatura fue testigo de la inauguración del actual recinto del Congreso del Estado.

Fue un gran priísta, admirado por los priistas y que se ganó el respeto de los no priístas; hombres como él son indispensables en Jalisco, porque fortalecen el liderazgo”, expresaría el gobernador Aristóteles Sandoval.

Hombre que sabía aplicar el estado de derecho, tenía mucha mano derecha y mucha mano izquierda en los cargos que ocupó”.

Por Gabriel Ibarra y José María Pulido

Fue un grande de la política de Jalisco. Y no grande sólo por su estatura y personalidad, sino por su inteligencia, preparación y su solidez intelectual, mostrada como maestro de derecho y como político.

Tenía capacidad de sobra para haber trascendido a la política nacional y haber sido gobernador de Jalisco. No lo fue, porque su estilo de hacer política tan sobrio y tan claro, tal vez no le facilitó encajar en la cortesanía o en el servilismo que era una de las vías en aquella época, además de que nunca tuvo padrino político.

Y Jalisco se perdió tal vez de un buen gobernador, como fue el caso también de don Arnulfo Villaseñor. El periodista Gregorio González Cabral, con ese humor que lo distingue, a Leal Sanabria le puso “Cuello Duro”, por su porte altivo o su forma tan correcta y contundente de hablar siempre entonado y firme. Y a don Arnulfo a su vez lo llamó “Codo Duro”. Los dos políticos tenían algo en común: su brillantez.

AQUELLA GRAN LEGISLATURA

En el antiguo recinto del Poder Legislativo, en la planta alta de Palacio de Gobierno, José Luis Leal Sanabria le tocó ser coordinador de la histórica 49 Legislatura, que se distinguió por el gran nivel de debate no sólo entre diputados priístas y panistas, sino entre los propios priístas. Todavía resuena aquel debate histórico sobre la figura de Ricardo Flores Magón entre Juan José Bañuelos Guardado y Jesús González Gortázar, un debate de ideas, dialéctico, vehemente y con mucha pasión.

Formaron parte de aquella Legislatura, además de Leal Sanabria, Bañuelos y González Gortázar, Francisco Ramírez Acuña, Sergio Rueda Montoya y Héctor Pérez Plazola, Porfirio Cortés Silva y Claudio Palacios, al igual que el maestro Arturo Ramos Romero. El gobernador era Flavio Romero de Velasco.

LAS ANÉCDOTAS

Nuestro amigo periodista Jose María Pulido “Chema”, escribió en este mismo espacio sobre ese político profesional llamado José Luis Leal Sanabria en octubre del 2013:

El maestro José Luis Leal Sanabria tiene tantas anécdotas como su trayectoria política y puede platicar más de una por cada cargo que ha ocupado: Desde administrador del Instituto Nacional de la Vivienda en Guadalajara, trabajo con el que se estrenó en la función pública en 1965, hasta el actual como director del Colegio de Jalisco”.

Como secretario de Educación, por ejemplo, platicaba que cuando llegaba a la torre donde se encontraban sus oficinas en la avenida Alcalde siempre encontraba a varias personas que querían hablar con él.

Llegaba puntal, veía desde la explanada y en lugar de usar el elevador subía por las escaleras, “así ya cuando llegaba al quinto piso eran menos los interesados en platicar conmigo porque se cansaban y se iban quedando entre piso y piso. Además a mí me servía mucho de ejercicio”, platicaba durante una charla con periodistas, ya entrada la noche.

Rechaza el adjetivo de político profesional porque, asegura, dejó de serlo. “La política, que es femenina, me abandonó. Ahora sólo me concreto a ser profesor universitario, cumplir las responsabilidades que tengo al frente del Colegio de Jalisco y mis obligaciones como notario público”, le dijo a Pedro Mellado en una entrevista publicada como Memoria Viva en el periódico Mural.

Algunos de sus alumnos lo consideran “de los pocos maestros que combinan una carrera brillante con ser buen académico. Puntual, culto, trata de hacer amena la clase de Derecho Constitucional que imparte a las siete de la mañana, y un señor en toda la extensión de la palabra”, según puede leerse en el muro de las evaluaciones a maestros del CUCSH.

Su profesión de maestros la llevaba a su actividad política cuando enseñaba reglas no escritas a los jóvenes que comenzaban a reportear cuando el fungía como secretario General de Gobierno en la administración de Carlos Rivera Aceves (1992-1995), y le preguntaban sobre sus posibilidades de ser el candidato a gobernador por el Partido Revolucionario Institucional.

No se equivoquen, muchachos –decía– ¿cuándo han visto que un secretario General de Gobierno sea candidato al gobierno? Nuuunca”, decía con la voz firme, seco.

Llegó a platicar en alguna sobremesa: “Cuando tenía alguna iniciativa difícil o complicada dejaba la carpeta en sus escritorios, pero no la leían porque ellos pensaban que si la dejaba así no era importante. En cambio otras que no traían nada no se las dejaba ver y andaban buscando la manera de saber qué traía entre manos. Lo prohibido siempre les llamaba la atención”.

Siempre sentimos que nuestra forma de actuar era lo que nos validaba para tener otras oportunidades; asumíamos nuestras responsabilidades y eso nos garantizaba seguir teniendo oportunidades” y como dos experiencia como secretario de Gobierno siempre supo que el 01 es el 01: Los méritos son del gobernador; los errores de sus colaboradores.

Su amistad con Carlos Rivera Aceves, inició cuando el ex gobernador fue secretario General de la priísta CNOP en Jalisco “y a mí me designan secretario de organización. A partir de ese momento caminamos juntos”.

Se le puede calificar como un político de mano firme, acorde al tiempo después de las explosiones del 22 de abril de 1992 que terminaron con la licencia de Guillermo Cosío Vidaurri ocho días después.

Como subsecretario de Gobierno impulsó la primera campaña de despistolización en el Estado, que operó el Procurador Salvador Cárdenas Navarro prueba de su mano firme puede citarse que en junio del 1992, ocurrió un desalojo de la plaza de Armas que era ocupada por damnificados por las explosiones.

En cuanto terminaron las investigaciones, Leal Sanabria relevó a Eduardo Ramírez Santamaría de su cargo como jefe del Departamento de Seguridad Pública del Estado porque los indicios apuntaban para aquel lado.

En esa etapa le correspondió vivir parte de la historia negra de Jalisco: Luego de las explosiones le sucedieron el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, la masacre de la discoteca Christine que arrojó nueve muertos en Puerto Vallarta; el bombazo en el Hotel Camino Real de Guadalajara, con dos, y un apagón eléctrico en cinco Estados del país que dejaron las calles como “boca de lobo”.

¿Y qué hizo?

Inmediatamente ordené que sacaran a todas las patrullas a la calle. Con todo el riesgo que eso significa”, decía la última parte en voz baja.

LA DESPEDIDA

Al maestro Leal le correspondió el cambio de sede del Poder Legislativo al actual edificio de Hidalgo 222, porque anteriormente sesionaba en la planta alta de Palacio de Gobierno.

En el que fue el recinto del Poder Legislativo que inauguró Leal Sanabria donde inició la 49 Legislatura, fue la despedida de Estado que recibiera con la presencia de los titulares de los Tres Poderes. Gobernador Aristóteles Sandoval, magistrado Ricardo Suro y diputado Osvaldo Bañales.

El gobernador Aristóteles fue el orador. “Hoy Jalisco pierde a un gran hombre, pero lo pierde físicamente, porque su legado perdurará por muchos años, su legado, su formación, su visión, su carácter, su entrega, su estudio por el derecho, formando cientos de generaciones en la Universidad de Guadalajara”, destacaría.

“Perdemos un gran hombre, un jurista, un hombre que amaba la historia, la literatura, la cultura, la música, no solamente las leyes; un servidor público comprometido, transparente y un gran líder”.
“Como él, hoy necesitamos muchos en Jalisco, con su referente, hoy estoy seguro que a muchas generaciones nos dejó un gran aprendizaje, y que hoy en honor a él debemos de seguirlo construyendo para generar un mejor Jalisco, por eso nuestro reconocimiento”, concluyó el gobernador de Jalisco.