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PERSONALIDADES | Marcelo Ebrard

PERSONALIDADES | Marcelo Ebrard

May 6, 2015

El miércoles 29 de abril el mundo pareció derrumbarse en torno a Ebrard cuando el tribunal electoral revocó su registro como candidato a diputado federal plurinominal.

La protección del fuero legislativo buscó con obsesiva desesperación el exjefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón. Sus antiguos aliados del PRD se lo negaron. Le dieron un portazo en la nariz cuando éste se esforzaba por entrar a la lista de los candidatos a diputados federales pluris.

Poco agradecidos aquellos dueños de la izquierda mexicana le pagaron con la misma moneda a quien lo consideran un político oportunista y poco confiable, al conocerlo sin poder y luego con poder, luego que lo habían llevado a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México. Cerrada la opción del partido del sol azteca, Ebrard buscó a Dante Delgado, dueño del Partido Movimiento Ciudadano, quien presto, no sólo lo apoyó, sino que le cedió el primer lugar de la circunscripción con cabecera en el DF.

Pero el miércoles 29 de abril el mundo pareció derrumbarse en torno a Ebrard cuando el Tribunal Electoral revocó su registro como candidato a diputado federal plurinominal con el argumento de que participó en dos procesos de selección interna de candidatos a cargos de elección popular en diferentes partidos políticos: el PRD y Movimiento Ciudadano, respondiendo el Tribunal a las impugnaciones presentadas por los partidos Nueva Alianza, Verde Ecologista de México y Encuentro Social, con el argumento de que el registro de Marcelo Ebrard por Movimiento Ciudadano era improcedente.

 

Se vendió como reformista de izquierda

Marcelo Ebrard copy

Marcelo Ebrard Casaubón llegó a ser considerado por un sector de la academia como un político reformista de México y que podrían encarnar un movimiento de la nueva izquierda modernista, la alternativa al dogmatismo de Andrés Manuel López Obrador. Su oportunidad histórica la tuvo cuando fue jefe de Gobierno del Distrito Federal y convertirse en candidato presidencial del PRD.

Sin embargo, cometió varios errores. Uno fue su actitud pusilánime, el freno para enfrentarse y poder superar al liderazgo de López Obrador en el Distrito Federal. El tabasqueño se impuso y le quitó aquella oportunidad cuando Ebrard aparentemente tenía todo a su favor: juventud, reconocimiento público, un gobierno bien evaluado y que contribuyó a que Miguel Mancera ganara holgadamente la elección para jefe de Gobierno con los colores del partido del sol azteca.

Ese sería el primer error de Ebrard. Luego aparecería el gran error de su gobierno y que a la postre lo llevaría a la desgracia política: la fallida línea 12 del Metro de la Ciudad de México, que había sido proyectada como la obra estelar de su gobierno.

El politólogo y periodista Martín Moreno, con una frase pintaría su situación actual: «ayer poderoso, hoy en desgracia».

«Marcelo Ebrard, el falso izquierdista, hoy está pagando sus abusos de ayer. La política y la vida le enseñan que tarde o temprano las facturas se cobran cuando se actúa como canalla, con soberbia y con desprecio a los demás».

Y algo que seguramente le provoca dolor de estómago la sola posibilidad de que aquello se cristalizara: que Ebrard pisara la cárcel. Escribe Martín Moreno:

«Hay muchos que ven a Marcelo Ebrard tras las rejas. Por eso busca diputación federal, porque a pesar que la palabra «fuero» fue desechada en el 2013 por el Poder Legislativo, fue sustituida, a cambio, por «inmunidad», lo cual otorga todavía protección legal a diputados y senadores que sean acusados ante la justicia».

En esa lógica, el periodista de Excélsior se lanza a la yugular del exjefe de Gobierno del DF cuando escribe que debe responder por la fallida Línea 12 del Metro y más cuando ha sido apuñalado por la espalda por quien era su tercera opción para sucederlo: ese híbrido llamado Miguel Ángel Mancera, moderno judas de su exjefe, del PRD y de la izquierda mexicana.

Marcelo Ebrard se ha vuelto inmerso en la acusación de macrocorrupción con la fallida construcción de la Línea 12 del Metro con el presunto desvío de más de 5 mil millones de pesos de sobreprecio, amén de las fallas técnicas.

 

Vida de incosistencias

Marcelo Ebrard y Manuel Camacho Solis

Marcelo Ebrard y Manuel Camacho Solis

Su carrera política, al igual que tantos políticos de este país, la inició como miembro del Partido Revolucionario Institucional y llegó a ser secretario general del PRI en el Distrito Federal, demostrando su eficacia como operador del llamado «carro completo» al no haber perdido ni uno solo de los 40 distritos electorales en la capital del país a mitad del gobierno de Carlos Salinas de Gortari.

Ebrard es de los políticos más pragmáticos de este país. Su ambición política lo ha llevado a aceptar postulaciones o ponerse camisetas de diversos colores. Desde el PRI, para luego ser candidato a diputado federal por el Partido Verde Ecologista de México (sin pertenecer al mismo); luego fundaría con Manuel Camacho el Partido Centro Democrático y postulado candidato a jefe de gobierno del Distrito Federal, para luego renunciar a su candidatura y apoyar a Andrés Manuel López Obrador, apoyado el tabasqueño por el PRD.

Ya convertido AMLO en jefe de gobierno de la Ciudad de México lo designa consejero político; de 2004 a 2006 asume la tarea de secretario de seguridad pública del DF y deja el cargo al ser destituido por el presidente Vicente Fox por un sonado evento de violencia en la Delegación Tláhuac en la que se le responsabilizó de no haber atendido con prontitud un linchamiento a policías y que desembocó en la muerte de uno de ellos. López Obrador lo designaría después secretario de Desarrollo Social del Gobierno del DF para buscar la jefatura de gobierno por el PRD en la elección y que logró ganar el 2 de julio del 2006, tomando protesta el 5 de diciembre del mismo año.

Su carrera política está ligada a la del frustrado político de extracción salinista Manuel Camacho Solís al ser secretario general de aquel Departamento del Distrito Federal, cuyo regente era su mentor y amigo Camacho Solís, el operador político del entonces presidente, Carlos Salinas de Gortari, con quien rompería al decidir favorecer con la candidatura presidencial al malogrado político sonorense Luis Donaldo Colosio Murrieta, asesinado en Lomas Taurinas en marzo 23 de 1994.

 

Tres matrimonios

ebrard

En la vida política y familiar de Marcelo Ebrard Casaubón hay también un paralelismo. Así como ha estado ligado a cinco partidos políticos (PRI, PVEM, PCD, PRD y MC), así también de accidentada ha sido su vida familiar. Tres matrimonios registra ya su vida. Estuvo casado con Francesca Ramos Morgan, quien fue su compañera como estudiante en el Colegio de México y de su unión tuvieron tres hijos. Después de haber triunfado en las elecciones para Jefe de Gobierno, se casó con la actriz, pintora y escultora Mariagna Prats de la que se separó en enero del 2011. Y en octubre del mismo año tendría su tercer matrimonio al unirse con la exembajadora de Honduras, Rosalinda Bueso.

Hoy a Marcelo parece que se le cae el cielo. Con las acusaciones de actos de corrupción por el sobreprecio en la construcción de la Línea 12 del Metro, sin la protección del fuero que buscaba con la diputación federal plurinominal, tendrá que dar la batalla más dura de su vida: evitar que sus enemigos le apliquen la justicia a secas. Y lo peor y más triste es que hoy no tiene quién lo defienda.