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SALVADOR CARO CABRERA

SALVADOR CARO CABRERA

Oct 31, 2015

Salvador Caro Cabrera es un político como mandado a hacer para la polémica. Como priista libró batallas internas, siempre generando la controversia e ir contracorriente. Su salida del PRI y dar por terminada su militancia de cerca de tres décadas, mucho la meditó cuando no logró ser postulado a la presidencia municipal de Guadalajara.

A los amigos les comentó días antes de anunciar su cortón con el partidazo:

«estoy por tomar una de las decisiones más importantes de mi vida (…) Estoy por dar por terminada mi participación dentro del PRI y aceptar la invitación de Enrique Alfaro».

Y es que a Salvador Caro se le recuerda como un priista muy combativo y definido. Cuando formó parte de las filas tricolores fue un militante duro. En el debate frente a sus compañeros de partido pero que jugaban en trincheras distintas, era cansado. Así se la jugó apoyando a Enrique Ibarra contra Jorge Arana para la candidatura a presidente municipal de Guadalajara. Y así terminó sus últimos días en el PRI, cuando, junto con Elisa Ayón y Claudia Delgadillo, le disputaban el liderazgo de Aristóteles Sandoval, quien sería el o la postulad@ a la presidencia municipal de Guadalajara y que a la postre fue Ramiro Hernández García quien no estaba en la jugada.

Hombre de definiciones, Caro se la jugó con Enrique Alfaro y salió al combate en primera fila. Le entró al debate como vocero del candidato naranja a la presidencia municipal por Guadalajara. Le mandaron como su par para el debate a Sergio Ramírez «El Cubo», con quien libró duros encontronazos.

Gana Enrique Alfaro las elecciones y corresponde integrar su equipo de gobierno. La primera sorpresa que ofreció al público fue ver a Salvador Caro Cabrera designado para que fuera el Comisario de Seguridad en Guadalajara e inmediatamente brotaron los malquerientes contra Chava Caro. ¿Y el perfil? ¿Qué sabe Caro de seguridad?

Se entendía que Salvador Caro formaría parte de la LXI Legislatura, ya que había entrado a la lista de candidatos a diputados plurinominales en los primeros sitios registrados por el Partido Movimiento Ciudadano. Pero el espigado político desdeñó ser representante popular, tal vez pensando que ser diputado puede «ser una vergüenza para toda la vida», como un día lo acuñó el doctor Mario Paredes Espinoza, cuando un día llegó a gobernador de Jalisco su amigo Enrique Álvarez del Castillo, quien le regaló esa posición política.

¿Y cómo fue? ¿Qué tan fuerte presionó Caro a Alfaro para que lo designara para que le diera la cartera de la seguridad pública que es el principal reto de Enrique como presidente municipal?

Y el primer torito para Salvador y Alfaro fue que éste aprobara los exámenes de control de confianza. Pasan los días y no se sabe del resultado. Pasa la semana y nada. Y empieza el primer deporte de los políticos: la especulación. Y en trascendidos se comenta en voz baja:

«Que Caro no pasó lo exámenes de control de confianza…».

Y Jaime Barrera en su calidad de editor de Milenio se atreve a decir en voz alta que ¡«Salvador Caro reprobó exámenes de control de confianza»! «Vaya resbalón de Caro y de Alfaro», se regodearon sus malquerientes. Y hubo publicistas que oficiosamente defendieron a Caro en chats en nombre del buen periodismo y contra las especulaciones.

¡Pues que Salvador Caro es ratificado por Alfaro como Comisario de Seguridad de Guadalajara! Vaya, pues, cachetadón con guante blanco contra los malquerientes y maledicentes de Caro.

 

La versión de caro

Alfaro Caro Fb

Salvador Caro, entrevistado en el programa Conciencia al Aire, responde a la pregunta si realmente aprobó esos exámenes de control de confianza:

«Es un documento que de haber sido entregado al alcalde con la palabra reprobado ni él ni yo hubiéramos aceptado la responsabilidad, las controversias que se suscitaron y quedaron en el pasado tienen que ver con que el presidente decidió romper con los parámetros de la tradición y nombramiento de quien sea el encargado de la seguridad pública en Guadalajara».

Caro se defiende del porqué lo designan como Comisario de Seguridad, sin nunca haber pasado por la experiencia de la seguridad:

«Este tema tiene que ver con el objetivo de impulsar una política preventiva, orientada a los esfuerzos transversales del gobierno, a los esfuerzos que tienen que ver con el desarrollo económico, el desarrollo social, con la construcción de comunidad, con aprovechar el espacio público, digamos tener un esfuerzo con ese enfoque, poner al servicio de la seguridad los servicios públicos, tiene que ver también con garantizar condiciones para que los tapatíos podamos vivir en paz, con tranquilidad».

Con la vehemencia y la pasión que le imprime cuando lucha y defiende sus causas, les expresa a Modesto Barros, Nadia Madrigal y José María Pulido, quienes lo entrevistan:

«La exigencia del perfil de liderazgo tenía que ver con alguien distinto que es policía estrictamente, hemos respetado las decisiones en el cuerpo operativo con personas que tienen una experiencia, capacidad operativa probada, que tienen capacitación en diversas áreas de la misma operación policial, que están calificados por sus mismos compañeros como personas honradas y que nosotros pudimos verificar su honestidad».

Y luego explica con contundencia:

«Hay una parte operativa que está en contacto, reforzada, impulsada de acuerdo al nivel de ciudad segura sobre estos pilares que acabo de describir, pero hay un aspecto administrativo que es muy exigente, que estamos poniendo al día con los perfiles adecuados en áreas médicas, de psicología, de atención a vehículos, procesos administrativos, hay otro aspecto técnico con vocación científica, que no necesariamente son operativos encabezando el área de evaluación y seguimiento un área importante donde se da la combinación de elementos operativos con gente técnica».

No se trata sólo de perseguir delincuentes:

«El esfuerzo de construcción, de comunidad, en la comisaría de la Policía Preventiva de Guadalajara está centrado en el área de prevención del delito, ahí lógicamente hay psicólogos, personas que están formadas en los aspectos de participación ciudadana que es otro, hay que tener claro eso, no es el aspecto fundamental tirar la corporación, es la parte operativa que está arropada por otros aspectos, están las relaciones interinstitucionales, en eso el presidente municipal decidió que era yo la persona para este momento, me siento un político formado en la materia, que ahora puede desempeñarse cabalmente en esta área».

Siempre ha habido un rezago en la policía para una población tan grande como Guadalajara, ¿cómo se encuentra la comisaría actualmente?

«Muy fácil, nos faltan 600 policías, estamos a punto de recuperar 144 de los egresados de la academia que se integrarán a las diferentes zonas y programas de seguridad prioritarios, a polígonos concretos, pero nos van a seguir haciendo falta pues 450 o poquito más, el número óptimo de acuerdo a las exigencias del funcionamiento de la corporación, mínimo son 3 mil 200 elementos».

¿Cómo van a agenciarse de ellos?

«Decir que de un día para otro contrataríamos 450 policías no se puede, será un proceso paulatino, nos tomará año y medio, nos va a tomar 16 meses más, en ese periodo podremos tener la aproximación al número de policías que necesitamos».

Pues este es Salvador Caro, quien vuelve a tomar otra de las grandes decisiones de su vida: ser el jefe de la policía en Guadalajara para darle la paz a los tapatíos y poner en su lugar a los malosos. ¿Podrá? Ojalá, por el bien de los tapatíos, sea un buen jefe policiaco.