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Es un honor trabajar por la ciudad donde nací

Es un honor trabajar por la ciudad donde nací

Ago 7, 2016

A un año de que se tomen las grandes decisiones políticas para Guadalajara y para Jalisco, surge el nombre del regidor de Guadalajara Marco Valerio Pérez Gollaz, como opción para la alcaldía tapatía, en donde habría de sustituir al munícipe Enrique Alfaro Ramírez que seguramente descartará la opción de la reelección y disputará la elección para gobernador por el Partido Movimiento Ciudadano.

Marco Valerio se mueve ya entre su posición de regidor y la de alcalde, como pez en el agua, ha sustituido sin sobresaltos al presidente municipal en un par de ocasiones en estos primeros 10 meses de la administración, es decir, ha gobernado como interino a la capital jalisciense durante 27 días, lo que representa casi el 10% de lo que va del actual trienio.

Pérez Gollaz es además el regidor que coordina los trabajos de la fracción del Partido Movimiento Ciudadano en el cabildo tapatío, preside 10 comisiones de trabajo, entre las edilicias y las reglamentarias.

Sus orígenes dentro del PRI, en donde se desempeñó hasta el rango de secretario general del Comité Directivo Municipal del PRI Guadalajara en la presidencia del hoy Fiscal General del Estado, Eduardo Almaguer Hernández, le facilita dialogar y negociar con las fracciones de oposición dentro del Ayuntamiento de Guadalajara.

Al menos el trato que recibe de las fuerzas políticas opositoras es más comedido, por ejemplo, que el que se le da al Comisario de Seguridad, Salvador Caro Cabrera, quien seguramente está en la competencia interna por la sucesión en el Palacio tapatío y quien tiene los mismos orígenes políticos dentro del tricolor, con la diferencia de que Caro Cabrera sí llegó a ser presidente del PRI en Guadalajara.

Estos dos nombres son los que sobresalen cuando de analizar a los posibles relevos de Enrique Alfaro se trata para gobernar Guadalajara, previa competencia en la elección del 2018 y ambos son, sin duda, los nombres que aventajan en posibilidades, muy por encima de personajes como el expanista Diego Monraz Villaseñor y de Hugo Luna, uno de los personajes más cercanos a Enrique Alfaro.

Y salvo que en Guadalajara se diera alguna situación extrema de daño de imagen en el municipio o bien que creciera desmesuradamente la simpatía por alguno de los hoy diputados federales, como Verónica Delgadillo, de entre Marco Valerio y Salvador Caro saldría el candidato a dar continuidad al gobierno de Enrique Alfaro.

Por ello en esta edición Conciencia Pública dialogó con Marco Valerio, quien admite que tiene posibilidades reales y señala:

«Por supuesto que no me desagrada la posibilidad de poder tener esa opción, sería un gran honor, pero ya sería de valorar en el momento oportuno si es importante levantar la mano formalmente o buscar un espacio donde pueda seguir trabajando en favor de mi estado o de mi ciudad».

 

La entrevista

—¿Regidor, existe para usted la posibilidad de los seis años, es decir, buscará** la reelección inclusive como primer edil?

—Sin duda alguna cuando uno participa en el esquema de la participación pública, lo que uno trata de hacer es que las cosas se hagan bien, ya en el tema electoral, en un proceso electoral, a mí me gusta ser respetuoso de los tiempos, sin embargo no puedo dejar de lado la posibilidad de seguir trabajando en favor de mi ciudad o de mi estado, según sea la posición por medio de la cual pueda yo seguir generando circunstancias positivas. Entonces lo que yo observo, efectivamente hay quienes ven en el tema político la opción de poder tener otra posibilidad en otro espacio, yo lo veo más con el tema de poder seguir generando opciones de beneficio a la ciudad. Yo estaré sin duda alguna valorando en el momento oportuno si mi circunstancia se da para un tema de reelección en otra vía, o en su caso poder ayudar a mi estado en otro esquema.

 

Felicitaciones y beneplácitos

—Se le ve cómodo en su tarea como regidor, como coordinador de la fracción e incluso como alcalde interino.

—La realidad es de que sí me siento contento, me siento cómodo, he avanzado, los resultados han sido cabales, en lo personal lo que les puedo decir es no ha sido menos, presido prácticamente 10 comisiones entre edilicias y reglamentarias, comisiones muy importantes para esta ciudad, son comisiones que han sido muy dinámicas resolviendo problemas para la ciudad; que los temas formales de críticas no han impedido que yo avance, pero la gran mayoría de los casos han sido de felicitación, de beneplácito por el esfuerzo que uno hace por tener un mejor espacio, una mejor ciudad, unos mejores reglamentos, unas mejores condiciones jurídicas para que esta ciudad cambie. No es un tema de un día para otro, es un proceso y así lo entiendo yo y por eso uno no deja de trabajar para poder seguir avanzando.

 

Ir por guadalajara es una opción

—En estos 300 días usted ha ocupado la silla presidencial en un par de ocasiones, ¿iría en el 2018 por esa silla en la que se ha sentado 27 días, casi el 10% de lo que va de la actual administración?

—Por supuesto que es una de las dos o tres opciones que yo podría tener. Para mí es un honor trabajar a favor de la ciudad donde yo nací, donde vive mi hijo, donde se educa, donde vive mi esposa, donde viven mis padres, donde puedo tener amigos a quienes puedo ver a los ojos y les puedo decir que lo que yo reclamé durante mucho tiempo en esquemas formales, hoy soy congruente al momento de resolver las circunstancias y las problemáticas de la ciudad. Por supuesto que no me desagrada la posibilidad de poder tener esa opción, sería un gran honor, pero ya sería de valorar en el momento oportuno si es importante levantar la mano formalmente o buscar un espacio donde pueda seguir trabajando en favor de mi estado o de mi ciudad.

—En el terreno político se prevé que la oposición habrá de acelerar su ofensiva en contra del alcalde para desgastar su imagen, ¿su función como coordinador de la bancada naranja en el cabildo será de la negociación, de pararrayos, de conciliación?

—No, nada de eso. Nosotros estamos pensando más en temas de beneficio para la ciudad. Cuando se entiende la política en el tema de querer parar y pretender frenar el ataque, creo que se pierde el objetivo para lo cual fuimos votados los candidatos por los ciudadanos hace un año, el objetivo es tener una mejor ciudad. Yo creo que en tanto cuanto podamos ver a la política como una de las rutas para tener una mejor ciudad y no para tener menos problemas políticos o circunstancias para frenar dilemas de una fracción con otra, esta ciudad va a mejorar; me parece que la política debe elevar su nivel respecto a soluciones para la ciudad, a corto, mediano y largo plazo y no en razón de evitar tener problemas.

—¿La regulación del ambulantaje en el Centro Histórico fue la más dura de las batallas?

—Bueno, en el tema de la regulación de giros y de esquemas formales lo que hicimos fue establecer las condiciones sobre las cuales se debería de plasmar el programa del Centro Histórico, donde veíamos más actos fácticos que legales respecto a la operación del comercio en esta zona, estaba totalmente descontrolada, había una ruta que provocaba que el centro fuera tierra de nadie y que además en muchos de los casos provocara actos delictivos por la saturación del comercio, inclusive la venta de productos no provenientes del comercio ordinario, como era el tema de los productos robados como celulares, contrabando, y lo que hicimos fue tener una modificación y darle un capítulo específico a lo que es un polígono o una zona especial denominada Centro Histórico en donde delimitamos un espacio y ahí lo que se propuso fue tener una carga de trabajo que se delimite en forma técnica y establecer cuántos comerciantes pueden estar en este espacio, también se delimitaron los giros y como consecuencia lo que tenemos es un centro limpio, un centro ordenado, un centro que le permite al ciudadano caminar, con independencia de las obras que hoy existen.