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EL ALCALDE BESUCÓN Y GROSERO QUIERE SER GOBERNADOR

EL ALCALDE BESUCÓN Y GROSERO QUIERE SER GOBERNADOR

Sep 5, 2015

El abuso de autoridad, la frivolidad y los excesos son el pan de cada día de un político, al que el respeto a sus ciudadanos parece no importarle… y viceversa. Sus pasos son festejados en sus dos cuenta de Facebook: «El amigo Layín», y «Layín Gobernador 2017». Como alcalde de San Blas, acaba de anunciar una aplicación app «Layín Copters», un juego que podrá instalarse en todos los gadgets electrónicos.

Donde tuvo más de 800 mil visualizaciones fue en el video donde se muestra al presidente municipal, bailando muy «pegadito» a una joven que al final la besa en la boca, ante un pueblo que ríe y que aplaude sus desvaríos. Sumando así otro escándalo a su ya abultado cargamento de conductas violatorias en contra de las mujeres. «Layín», el que confiesa que robó poquito, se encarga de un municipio donde el descuido y el abandono siguen incólumes, contrastando con su jolgorioso representante.

Hilario Ramírez Villanueva, mejor conocido como «Layín» podría ser destituido de su cargo como presidente municipal de San Blas, Nayarit, lo cual sería un precedente «histórico» contra un abuso de autoridad, según Juan Manuel Estrada «ya que jamás se había emitido una recomendación de esta índole en ningún estado de la República, por un funcionario público que prácticamente se está burlando de la mujer, al subirle la falda, y provocar la risa de los presentes».

Y es que el acto que motivó esta recomendación tuvo que ver con la fiesta celebrada en Huaristemba, en marzo de este año, cuando «Layín» cumpliera 44 años, y a la que invitó a cincuenta mil personas, donde el edil, muy alegre, manoseaba a «Rosita».

Por lo pronto el Congreso del Estado nayarita recibió ya la Recomendación 21/2015, emitida por la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos para el estado de Nayarit, luego de que varias instancias como la Comisión para la Igualdad de Género del Senado de la República, la CONAPRED y la Fundación FIND interpusieran una queja por presunta «violación a los derechos de la mujer».

Las sanciones administrativas que podría enfrentar el Primer Edil, de acuerdo a la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del Estado de Nayarit, en su artículo 59 son, entre otras: «amonestación privada o pública; suspensión del empleo, cargo o comisión por un periodo no menor de tres días, ni mayor de un año; destitución del puesto; sanción económica, e inhabilitación temporal para desempeñar empleos, cargos o comisiones en el servicio público».

Un tema que para FIND, no es nuevo, ya que ha denunciado otros casos como el de Jalisco, con Oliva Ornelas, a quien defendiera por el hostigamiento sexual al que fue sometida cuando laboraba en el Instituto Jalisciense de la Juventud, y otro más reciente, el del gobernador chiapaneco que lanzó una bofetada contra un ciudadano indígena.

«Layín», un personaje que no tiene límites, y que tampoco nadie se los ha puesto. Ni siquiera se le había fincado alguna responsabilidad, tras confesar que robó poquito, durante su primera gestión como alcalde del Puerto. Algo que está siendo subsanado merced a la denuncia penal por robo que interpuso ante la Fiscalía nayarita, Juan Manuel Estrada Juárez, por el monto de 26 millones de pesos contra el que «robó poquito». La tesorera del primer edil ya fue inhabilitada de su cargo, según informa el de FIND.

Los actos públicos que realiza, según se ve en su página «Layín Gobernador 2017», son una clara precampaña, donde gracias a su popularidad, esa de la que se jacta ha traspasado fronteras, reúne miles de personas. Y es que lo mismo regala billetes de 500 pesos, patrocina bodas gays, que invita a sus megafiestas donde abundan las cervezas para todos.

Sin embargo, es un fenómeno digno de ser analizado, como lo afirma el Secretario General de Gobierno, José Trinidad Espinoza. «En primer lugar el que haya confesado que robó poquito daña la legalidad, daña la ciudadanía, daña la política. Esto, sin duda, es reprobable en todos los aspectos».

Hay valores que no se deben rebasar, afirma Pepe Espinoza, y hace una reflexión: «¿Qué está pasando con la sociedad que acepta este tipo de situaciones? El hecho violenta las instituciones, haciendo creer a las nuevas generaciones que en este país se puede hacer eso y no pasa nada: Es un tema donde la Contraloría le deberá dar seguimiento».

El lugar donde gobierna, cuya cabecera municipal es una hermosa playa del Pacífico, que salva cualquier desprestigio. La plaza luce tristona, desangelada.  Sentado en el quiosco, don Luis Ayón opina que su presidente municipal nunca se encuentra, «siempre anda en Tepic. Porque quiere ser gobernador175. De sus obras, ni hablar, no conoce ni el bulevar que dice les prometió. Luego vamos al edificio que ocupa la sede de su gobierno, y una cadena con candado cierra un cancel, imposible encontrar al alcalde. «Se acaba de ir», dice por la reja uno de sus regidores, quien defiende a su alcalde diciendo que acude dos veces por semana, porque se dedica a bajar recursos para hacer obra. Y de los escándalos que lo envuelven, comenta: «y más que se van a venir, en cuanto se vaya acercando la contienda».

Una mujer que carga un bebé desmiente al edil. «No es cierto, nunca viene por acá». Luego acudimos a buscarlo a donde se supone es su casa. Los vecinos dicen que jamás se aparece. Previamente tratamos de contactarlo a través de los teléfonos del Ayuntamiento, y en esos días estaban fuera de servicio. Total nos conformamos con ver al señor presidente a través de las docenas de videos que registran una visualización más, y que lo han empoderado tanto que en diciembre del 2014 fue nombrado «Alcalde del Año», por la Global Quality Foundation, debido a su «trayectoria, trascendencia, influencias y proyección».

Lo mejor del caso es que en el Gobierno de Nayarit están muy conscientes de que «Layín» no sólo violentó a las mujeres, sino violentó a la sociedad, como dice el Secretario de Gobierno, Espinoza Vargas: «estoy convencido que habrá un buen trabajo de los organismos institucionales que están ya enfocados en el tema, y en el corto plazo sabremos los resultados en términos jurídicos. Ya que en términos políticos y sociales es algo cien por ciento reprobable. Además que esto debe generar condiciones legales para que todos aquellos que ostenten poder se conduzcan apropiadamente».

Una disculpa no es suficiente. Una conducta como la de «Layín» marca un precedente para que en adelante se inhiba en forma categórica, legal. «Esto no puede quedarse como algo chusco, chistoso. Casos como éste no deben repetirse».