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EN LAS ELECCIONES EL VOTO FEMENINO, NO ES SEGURO PARA UNA MUJER

EN LAS ELECCIONES EL VOTO FEMENINO, NO ES SEGURO PARA UNA MUJER

Mar 3, 2012

En la próxima elección presidencial, el factor de ser mujer y candidata por un partido político no garantiza que ese sector de la población, que representa más del 50 por ciento del padrón electoral, vaya a votar en automático con el argumento del género. Más claro, no porque la candidata sea mujer, se tienen garantizados los votos de las mujeres y tampoco será la clave para un posible triunfo de Josefina Vázquez Mota, de acuerdo a dos reconocidas académicas investigadoras en temas electorales.

 

La maestra Raquel Partida Rocha, de la Universidad de Guadalajara, y la maestra Luz Lomelí Meillón, del ITESO, analizan la situación y aceptan que no es sólo votar lo que buscan las féminas, sino incursionar en un mundo donde la profesión “no es muy bien vista” y de acuerdo a las estadísticas, las mujeres tienen poca participación en las urnas. Las mujeres obtuvieron el derecho al voto en 1954. Antes de esa fecha se otorgaba la participación política solamente a los hombres, pero hasta la fecha, pese a estar en el siglo XXI, prevalece la poca participación.

 

“Si nos referimos a la entidad, al estado de Jalisco, pues ahí ha sido muy discreta la presencia de las mujeres en los espacios públicos y políticos y ha sido muy discreta porque ha sido difícil que se abran los espacios y los escaños para las mujeres”, habla la maestra Investigadora de la Universidad de Guadalajara, Raquel Partida Rocha.

 

“Esto tiene que ver con los factores socioculturales, factores socioeconómicos en donde, bueno, no es muy factible, no es como ‘muy bien visto’ que las mujeres participen en la política y no obstante eso se han logrado esfuerzos, para que mujeres lleguen a los puestos de decisión, a los puestos claves del Congreso, en las presidencias municipales, en las regidurías, esto ha sido un proceso muy lento aquí en nuestra entidad.

 

Se quiere hacer una política diferenciada en donde se vea que las mujeres no necesitan cuotas de poder, ni necesitan que se les de participación, desgraciadamente la estructura de este país y la infraestructura es para que se desarrolle más el género masculino, y esto ocasiona que algunas mujeres que tengan interés e inquietudes muy legitimas se les dificulte llegar a una posición política.

 

Y por eso cuando defendemos las cuotas de género es muy importante, porque sí antes era muy difícil la participación sin cuotas de género, ahora sigue siendo igualmente difícil, pero al menos hay un respeto porque participemos cierto porcentaje de las mujeres en la vida política y publica de este país y de este Estado”.

 

P. ¿Qué motivó, aparte del tema internacional, que la mujer en México quisiera participar con el voto? ¿Hubo factores sociales que detonaran que la mujer exigiera también el querer votar?

R. Nos atrasamos nada más como 54 años para participar como ciudadanas, es muy sencilla la respuesta, es un derecho, no somos ciudadanos de segunda las mujeres y era como un proceso natural. No se trata de un antecedente caprichoso de las mujeres que quieran participar, simplemente empieza la mujer ha tomar conciencia de que son ciudadanas, que aportan los mismos elementos a la sociedad mexicana y a la sociedad tapatía como para que tenga los mismos derechos del voto.

 

P. ¿Aquí podemos hablar de dos cosas, una es el que la mujer pudiera votar por los candidatos que se le presentaran y otra es, que pudieran participar en la política y ser votada?

R. Yo creo que va junto con pegado, el hecho es que busquen que se tomen en cuenta y que tengan los mismos derechos que el hombre en la misma dirección; los hombres buscan ser votados, y los hombres buscan los puestos de representación política para tomar decisiones. No se trata de que se nos vea como diferentes, las mujeres, somos ciudadanos, somos humanos, tenemos los mismos derechos civiles que cualquier otro género, no hay diferencias, simplemente, es ir en la misma situación.

 

P. Pero me refiero al inicio, al 1954, en ese entonces la mujer que era lo que pretendía, que le dieran el derecho a votar, a sufragar en una urna, y decidir por alguno de los candidatos o también quería ya incursionar.

R. Las mismas cosas que querían los hombres, querían las mujeres, no era decir solamente, “quiero votar”, sino “¿por qué?”, porque hay mujeres líderes importantes aquí en el estado de Jalisco, el caso de una lideresa que le costó trabajo pero lo logró, como lo fue doña Lupita Hernández de Loza, la viuda del Jerarca de la CTM aquí en Jalisco, el señor Hernández Loza, ella fue pionera, levantó la mano, quería participar, quería ser votada y tener derecho al voto. No hay distinción, en nuestros estudios hay la misma motivación que el hombre de querer subir, condicionar o tener un puesto unos para ayudar, otros para ganar, otros para motivos individuales o motivos colectivos.

Menciona otro dato interesante, que no está “muy bien visto” que la mujer participe en la política, esto es nada más oriundo de aquí de Jalisco, por la situación religiosa o prevalece en todo el país. “Hay sus diferencias, nosotros hemos evidenciado en investigaciones, que de acuerdo a las posiciones políticas que se tienen como diputadas, presidentas municipales y regidoras en el ranquin de los 32 estados, Jalisco ocupa los primeros lugares donde casi no permiten la participación de las mujeres.

“Hemos hecho un análisis por número de legislaturas, por número de presidentes municipales, y bueno tenemos un retroceso en la entidad. “Si me preguntan cuáles son los factores o que incide culturalmente, socialmente, en la participación política de las mujeres, el más sencillo y el más inmediato es subjetivo, ‘que no está bien visto’.

“Ya en la complejidad de la estructura propia de nuestro Estado, encontramos que es un Estado en donde se reduce la participación política de las mujeres, es muy difícil cambiar las estructuras, las formas del gobierno en donde participen mujeres, no se ha podido dar un salto a diferencia de lo que ha sucedido en el Distrito Federal o en Yucatán. “Esto es un reto que se tiene, esperamos que en el siglo 21 cada vez haya una mayor identificación e importancia de que las mujeres tomen conciencia de que hay que abonar al trabajo legislativo o ejecutivo dentro de la entidad, para el beneficio de una sociedad más incluyente”.

 

P. En esa problemática ¿no será también que no hay mujeres lo suficientemente preparadas para los cargos?

R. No. Ese es un error, aquí hay mujeres muy preparadas, extraordinarias mujeres y les restan las posibilidades de participación, esto es un problema de “no dejar participar a las mujeres” y hay un pavor o un temor a las mujeres inteligentes, trabajadoras, emprendedoras, a esas las bajan rápido del caballo. Es una cuestión social muy fuerte de no tolerar el desempeño de las mujeres que son brillantes y que hay muchas en Jalisco, el otro es subvalorar o menospreciar la calidad de las jaliscienses de todos los niveles, de todos los partidos y de todas las actividades socioeconómicas de la entidad.

 

Hay mujeres extraordinarias que pueden representar y llevar adelante un trabajo legislativo o ejecutivo en la entidad, no se trata de falta de preparación, no es por falta de interés o de compromiso sino que esto se debe a que no hay una conveniencia por parte del Estado y de los partidos políticos a generar una cultura distinta e incluyente de la participación de estas mujeres, que hay brillantes en todos los municipios del estado de Jalisco y esto te lo puedo corroborar, hay gente muy brillante, mujeres.

 

EL CASO DE LAS JUANITAS

P. ¿En cuanto al voto en sí, al sufragio, la mujer cómo vota? ¿Vota por el hombre? ¿Vota por la mujer? ¿En qué se fija para votar?

R. Depende mucho del nivel sociocultural que se esté midiendo, si es un perfil rural tienen sus características, no votan por el fulano o por la fulana, se va por el color del partido, de la bandera o demás. Si es un perfil urbano de cierto nivel sociocultural o educativo de las mujeres, ahí si se pueden ir por plataformas o por personalidades, en general ha madurado mucho el sufragio y la participación de las mujeres. Muchas mujeres que ya viven en los centros urbanos en este país, se van por las plataformas y el proyecto político que tenga el candidato. Hemos tenido a lo largo de nuestra historia puros hombres candidatos a la Presidencia y la inscripción en esta nueva elección es que vamos a tener a una mujer. Y como dice la prensa, es una mujer donde no tiene incorporado en su plataforma nada que ver con las mujeres, pero, bueno eso no nos garantiza a las mujeres que si llega a la Presidencia de la República vaya a tener una política de equidad o una cultura de género, pero, ese es otro tema.

 

P. ¿Depende de los universos a los que se quiera referir, la mujer rural se va por el simbolito o por lo que le diga el señor, el esposo o la pareja, por quién votar?

R. Las mujeres han madurado todos estos años, han procesado, hemos procesado como mujeres y vemos más la plataforma, lo que nos interesa del país que queremos para los hijos, para la educación, para el tema de salud, y esas son discusiones cotidianas en donde las mujeres dicen yo no votaría por esto, porque no tiene plan de esto, no me cuenta la cuestión de salud infantil, etcétera, ya hay una madurez. Yo creo que el voto de esta elección va a ser un voto muy racionalizado, un poco más maduro que en otras ocasiones, menos dirigido, quiero ser optimista, estoy segura que muchas de mis colegas mujeres y que no se dedican a la vida académica, pero viven en la cotidianidad van a incidir en un voto más reflexionado, más pausado y más en el sentido de que país queremos para este siglo XXI.

 

P. Por último… ¿aumentará la cantidad de voto femenino para esta próxima elección?

R. Es una hipótesis posible de que sí vayan a participar más mujeres en los sufragios, pero, igual y no, por lo general siempre lleva más el sufragio el hombre, hay que verlo por país, hay que verlo por entidad, en qué entidad votan más las mujeres, en cuáles municipios, pero éstos son datos que maneja el propio IFE de las pasadas elecciones.

Ahora, qué sentido tiene la pregunta, si vota más la mujer significa que vamos a tener mayor representación, pues no; tiene el mismo valor si votan más o votan menos; el hecho es que hay pocas mujeres en la participación política y eso no nos garantiza que haya más representación a la cabeza, ojalá, que fuera así, concluyó. Por su parte, la maestra Luz Lomelí Meillón, profesora del Departamento Sociopolítico y Jurídico del ITESO, señala que “el voto de las mujeres panistas de un estrato medio alto y alto, de seguro votarán por Josefina Vázquez Mota (JVM) por ser mujer, sin embargo no hablamos de que sea un voto femenino mayoritario en todos los estratos sociales y mucho menos un voto desde las organizaciones feministas”, responde a la pregunta de ¿cómo votarían las mujeres en esta elección? “Pero en esta ocasión sí puede haber un segmento de mujeres dispuestas a votar por JVM sólo por ser mujer y por tener simpatías por el Partido Acción Nacional”.

 

P. ¿Influirá que se tiene a una mujer como candidata en el PAN para que gane por el voto femenino?

R. Va a captar voto femenino, pienso que sí, que si llegara a triunfar se debiera al voto de las mujeres; pienso que no, porque las mujeres tienen en este momento intereses muy diversos. El voto femenino y la mujer como sujeto social no podemos decir que esté consolidado, tenemos diferentes grupos feministas, pero no son un sujeto social en su conjunto y las feministas en general no votarían por JVM. La mujer como el hombre no vota por un solo factor, en las presidenciables cuenta mucho el factor partido, en algunas ocasiones como el de Vicente Fox cuenta el personaje.

En esta ocasión más que las anteriores, sí creo que haya voto femenino por el hecho de ser mujer la candidata, pero no va a ser el elemento prioritario para el resultado de la contienda. Las mujeres somos de posiciones políticas y sociales tan heterogéneas como son los hombres. ¿Las mujeres han conquistado? Sí. Hemos tenido representantes en seis entidades federativas, pero en el ámbito político falta mucho por hacer, aún hablando de las cuotas que se están estableciendo por ley; hay estudios al respecto que en la obligación de la cuota, los partidos las ponen como suplentes o en los sitios donde menos posibilidades tienen de ganar. “El voto femenino en su gran mayoría no opta por cuestión de género, pero puede ser diferente en esta ocasión”, concluyó.