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EN PROCESOS INTERMEDIOS, GANA EL ABSTENCIONISMO

EN PROCESOS INTERMEDIOS, GANA EL ABSTENCIONISMO

Jun 6, 2015

En la revisión de los procesos electorales intermedios, es decir, aquellos que se organizan a la mitad de un periodo gubernamental, destacan tres características:

  1. Una menor participación ciudadana en relación a los procesos federales;
  2. Guadalajara se ha convertido en una plataforma natural para buscar la gubernatura de Jalisco y,
  3. La oposición incrementa su votación en relación con otros procesos, merced al voto antigobierno.

Contrario a las elecciones constitucionales que coinciden con relevo presidencial o gubernamental, en las elecciones intermedias participa alrededor de un 44 por ciento del padrón electoral, de acuerdo a los datos de los últimos procesos (como dato comparativo, en la pasada elección de gobernador participó un 62.08 por ciento del padrón).

Los mismos números dicen que en los procesos intermedios gana el abstencionismo porque la participación difícilmente rebasa el 50 por ciento.

A pesar de la contundencia de esos números, a Jalisco se le considera de manera histórica con una participación superior a la media nacional, junto con Yucatán que arroja un 75.3 por ciento) mientras que en el otro extremo se ubica Baja California, que alcanza apenas un 35 por ciento de la votación.

La segunda de las características es que luego del proceso intermedio, Guadalajara se ha convertido en una plataforma natural para buscar en el periodo siguiente la gubernatura del estado, cargo por el que han pasado los últimos tres gobernadores.

Francisco Ramírez Acuña ganó Guadalajara en la elección de 1997, con 290,310 votos (47.47 por ciento de la votación) y pidió licencia para competir por la gubernatura tres años después, en el proceso 2000.

El mismo camino siguió el también panista Emilio González Márquez, quien ganó también al priista Jorge Arana en el proceso del 2003 con 295,523 votos (44.7 por ciento de la participación electoral) y tres años después, en el proceso 2006 compitió por la gubernatura, por lo que tampoco terminó su periodo como alcalde.

En el proceso 2009, Jorge Aristóteles Sandoval (del Partido Revolucionario Institucional) ganó Guadalajara con 297,521 votos (45 por ciento de la participación), más 19,606 (62.98) votos del Partido Nueva Alianza, con el que jugó en coalición.

Tres años después siguió el camino de los panistas y en 2012 buscó la gubernatura de Jalisco, que también ganó.

 

Guadalajara como trampolín

Elecciones Gobernador 2012

El último intento por incrementar la participación ciudadana en los procesos intermedios se dio en el proceso del 2003, cuando a unos meses de la elección se modificó la Ley Electoral del Estado y se ajustó la Constitución Política para que la elección fuera concurrente, es decir, que el mismo día se eligieran diputados federales, diputados locales y alcaldes de los entonces 124 municipios.

Anteriormente, el proceso federal se realizaba el primer domingo de julio del año de la elección, pero el proceso local era el primer domingo de noviembre del mismo año.

Desde ese 2003, las elecciones estatales se realizan el mismo día en que se organiza el proceso federal.

En la costumbre de los últimos quince años en que se ha utilizado a Guadalajara como trampolín a la gubernatura existe ahora un elemento novedoso: la relección por un periodo a que tendrán derecho los alcaldes en funciones, figura que aplicará para los presidentes municipales y diputados que ganen ya en el proceso de este domingo.

El ganador tendrá la opción de dejar su periodo inconcluso para buscar la gubernatura o pedir licencia para buscar la reelección y mantenerse en el cargo tres años más.

 

Voto de castigo

Elecciones 2012

 

Una característica más de los procesos intermedios es que cuando los partidos en el poder se han visto desplazados (primero el PRI en 1995, y luego el PAN en 2009), es porque la oposición ha elevado su votación debido a que se nutre principalmente del voto antigobiernista, de la inconformidad con las autoridades en turno.

Es lo que se traduce como el voto de castigo y el reflejo en las urnas del desgaste que produce el ejercicio del poder y esta característica, aunada a un menos atractivo de los procesos intermedios, se traduce en una menor participación.

Hoy el padrón electoral en Guadalajara es de un millón 162 mil 471 credencializados y por tanto posibles votantes.

Si los partidos políticos trabajan sobre escenarios del cincuenta por ciento de votación, el universo se reduce a 581 mil sufragios y por lo tanto cada punto porcentual equivale a 5 mil 812 votos, por lo que sería suficiente con 20 mil votos para alcanzar una regiduría de representación proporcional, considerando que la ley exige un 3.5 por ciento de la votación para entrar a la bolsa de reparto de regidurías.

Eso hace de Guadalajara una ciudad barata en cuanto a votos se refiere durante los procesos intermedios.

En el papel, durante los procesos intermedios, se trata de tres elecciones, mientras que en las elecciones presidenciales están en juego seis cargos distintos: presidente de la república, senadores, diputados federales, gobernador de Jalisco y diputados locales, lo que representa, o representaba antes de la «spotización» de los procesos, un mayor gasto en los procesos y como consecuencia una mayor exposición de los ciudadanos a la propaganda electoral.

 

Los números de la elección

Las siguientes tablas, con los números de las dos principales fuerzas políticas en Jalisco, o que al menos han ocupado el gobierno del estado, nos ayudan a evidenciar el tema de la menor participación en los procesos intermedios, en relación con los procesos federales que coinciden con el cambio de gobernador.

ELECCIÓN PAN PRI PRI-PANAL TOTAL GANÓ CON PARTICIPACIÓN
1997 290,31 287,276 611,489 47.47 % 61.2 %
2003 295,523 287,276 660,374 44.7 % 50%
2009 219,523 317,127 19,606 660,924 47.98 % 50.31 %