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HANK RHON Y LOS JUEGOS DEL PODER

HANK RHON Y LOS JUEGOS DEL PODER

Jun 11, 2011

 

Más allá del hecho policiaco relacionado con la detención de Jorge Hank Rhon, bajo la acusación de acopio de armas, perpetrada por el Ejército, la acción podría formar parte de un plan estratégico que mira más allá de las elecciones del Estado de México y que apuntan más bien al 2012 y lo que representa en asuntos del juego del poder.

Mientras se filtra información de interés en torno a esta detención que un buen número de analistas políticos lo interpretan como el primer disparo que desata “La guerra del 2012”, hay especialistas que lo ven dentro del contexto de la estrategia mediática-político-judicial que se ha maquinado desde Los Pinos que tiene como finalidad recordarle al colectivo qué es el PRI, sus 70 años de gobierno de corrupción y su relación con grupos mafiosos.

El maestro José Carreño Carlón, especialista en temas de propaganda política y quien fuera director de comunicación social del presidente Carlos Salinas de Gortari, sintetiza este “affaire” en seis palabras: Hank = PRI y PRI = crimen: “pánico moral”. Es la tesis de lo que de Stanley Cohen del pánico moral y hay voces panistas que van a la segunda etapa del mismo y que caerán más cabezas priístas –la primera etapa es la detención de Hank Rhon–. Y si es así, vendrán entonces otras detenciones.

Jorge Hank Rhon, forma parte de las familias que pueden ser mostradas a los ojos del mundo como el prototipo de las familias enriquecidas a la sombra del poder. Un caso indefendible e impresentable, concuerdan todos. Nadie lo defiende. Con esa lógica el golpe es magistral, al margen de que pueda quedar libre por falta de pruebas de lo que lo acusan. Por eso el PRI guardó silencio.

El asunto de la legalidad no es el tema que preocupe de esta acción operada por los militares y que debió tener el visto bueno del jefe de Los Pinos. ¿O debemos de creer que el Presidente Felipe Calderón no estaba enterado? ¿Qué el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora desconoce lo que sucede en su estado, Baja California, como algunos comunicadores lo han divulgado?

Comparto la visión de Carreño Carlón de que tanto el discurso oficial como mediático que lo acompañan busquen en este caso cumplir como primer propósito detener el avance electoral del PRI del Estado de México que se realizará dentro de tres semanas en los términos que lo considera buena parte de los medios. La suerte está echada y seguramente ganará el candidato del PRI Eruviel Avila Villegas.

Más bien podría ser el plan piloto del calderonismo para evitar que el PRI y su candidato del Canal de las Estrellas, Enrique Peña Nieto lo vayan a relevar. La gran preocupación de Felipe Calderón es pasar a la historia como el Presidente que volvió meter al tricolor a Los Pinos, a diferencia de Vicente Fox que ya tiene su lugar en las páginas de la historia por haber sacado al PRI de Los Pinos

“Lo que aterroriza a Felipe Calderón es entregarle la presidencia al PRI y pasar a la historia como el presidente que permitió este retroceso político y social desde su perspectiva”, ha subrayado el politólogo de la Universidad de Guadalajara Andrés Valdez Zepeda en entrevista concedida al semanario Conciencia Pública.

Si aceptamos que Calderón tiene esa obsesión contra el PRI, ¿acaso se va a quedar de brazos cruzados y ser testigo del regreso de su odiado enemigo? ¿Si tiene los hilos del poder y el PRI con sus malos gobernantes le dan materia para operar y llevar a la cárcel a algunos de ellos, mostrándolos como trofeos de lo que éste representa, para evitar que “esa calamidad” –como lo piensa– vuelva a enquistarse en el epicentro del poder en México, acaso se abstendrá de utilizar la fuerza del Estado para golpear donde le duele a su enemigo?

Calderón, como hombre del poder, utiliza la lógica del Príncipe. Por un lado tiene claro cuál es el talón de Aquiles del PRI y del Grupo del Estado de México y al mismo tiempo estimula y alimenta la fantasía de la gente, para que recuerden qué era el PRI y para lograrlo tiene un año, no un mes, como se ha señalado.

La pretensión es cambiar la percepción de la gente que en este momento ve las debilidades del gobierno calderonista y que se ha posicionado en la percepción colectiva: Calderón= PAN. Calderón= violencia, inseguridad y desempleo. Calderón y PAN= ineficiencia.

Esos 40 mil muertos con la violencia extrema desatada que se manifiesta en descuartizados, descabezados y colgados, es la película que tiene fresco el colectivo y cuya autoría se la endilgan al gobierno del Presidente Felipe Calderón y asociado al Partido Acción Nacional.

Por más esfuerzos que este Gobierno ha realizado para resbalarse la responsabilidad y culpar a los gobiernos estatales y municipales de tener responsabilidad en el combate a la violencia e inseguridad, no ha permeado esa idea. La gente está convencida que Felipe Calderón le declaró la guerra al narco cuando inició su gobierno, que así fue y la gente no fue esta guerra como suya.


LA SEGUNDA INTENCIÓN

El maestro Carreño Carlón habla precisamente de un segundo propósito del golpe a Hank Rhon, acaso más trascendente: “El de colocar en la agenda pública de fin de sexenio a un nuevo culpable del crecimiento del crimen organizado que desvíe la atención de las responsabilidades que hasta ahora le ha asignado al debate público al gobierno del Presidente Felipe Calderón por el descontrol de la violencia criminal durante su gobierno”.

“Así, se buscaría renovar la hasta ahora poco eficaz narrativa oficial que nos ha relatado que la crisis de inseguridad se debe a que los gobiernos del pasado, especialmente priístas, no hicieron su parte para detener el crecimiento de las bandas criminales. La nueva narrativa se dispondría –en cambio– a contarnos lo que hacían los priístas del presente que quieren volver al gobierno: formar parte activa del crimen organizado”.

Con esa intención poco importa que se aporten elementos jurídicos en los tribunales de derecho, si se logra que en los otros tribunales, los de los medios, se logra asociar las palabras de delincuencia organizada a uno o varios individuos que puedan ser presentados como sinónimos de la sigla del PRI.

 

LOS QUE SIGUEN

¿Es inevitable que el PRI regrese a Los Pinos? ¿Ha gobernado tan mal Felipe Calderón, que haga lo que haga, la gente no cambiará su visión de que su gobierno ha fracasado?

A juzgar por las acciones, Calderón y su equipo de asesores, piensan que puede revertir esta percepción acumulada en más de cuatro años de gobierno y que se alimenta de lo que sucederá hoy y mañana, una realidad que al menos no se puede inventar ni manipular, porque los muertos y la sangre hablan. Tan sólo la pasada semana se registró el que se considera el tercer día más violento de lo que ha transcurrido en el sexenio con el asesinato de cerca de 90 personas, de los cuales 30 cadáveres aparecieron en diversos puntos de la ciudad donde nació el Presidente Calderón, Morelia, Michoacán.

Esto podría ser también una estrategia del narco contra la gubernamental que busca convencer que la guerra contra el crimen la están ganando, como lo argumenta con Ciudad Juárez donde supuestamente ha disminuido la violencia en un 60 por ciento en comparación al pasado año. Sin embargo, Morelia, capital de Michoacán y tierra de Calderón se llena de sangre, bien podría ser el mensaje del crimen organizado.

Dentro de la estrategia de estimular el fenómeno del “pánico moral”, después del golpe contra Jorge Hank Rhon el que podría seguir en la lista es el ex gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz a quien Gabino Cue –de la alianza PRD-PAN– ha denunciado un daño patrimonial al Estado de Oaxaca por dos mil millones de pesos, de acuerdo a lo que determinan las auditorías practicadas.

No olvidemos que en esta semana fue detenido en el aeropuerto de Cancún el ex gobernador de Chiapas, Pablo Salazar, producto de supuesta responsabilidad en varios delitos y quien llegara a la administración del estado sureño por medio de una coalición muy amplia contra el PRI. La acción judicial es dirigida por el gobierno perredista de Juan Sabines y seguramente con el aval de Los Pinos, con lo que se manda un mensaje de que la guerra no es únicamente contra el PRI, es combatir la corrupción y la impunidad, pero identificándola con los colores del tricolor.

Pero no deja de ser éste un juego peligroso donde el gran damnificado al final sea la confianza en la procuración e impartición de justicia, como lo advierte Carreño Carlón, si fracasa la estrategia calderonista y queden abiertas las heridas, se reaviven los odios, las confrontaciones y el País viva en permanente polarización entre grupos de poder donde jalen a la población en dos bandos.