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IGNORAR AL PAN Y VENCER AL PRI, RUTA ALFARISTA

IGNORAR AL PAN Y VENCER AL PRI, RUTA ALFARISTA

Mar 31, 2012

Con el ofrecimiento de ignorar al PAN y la consigna de vencer al PRI, la madrugada del viernes inició campaña con miras a la gubernatura de Jalisco Enrique Alfaro Ramírez, con un acto escenificado “de la calzada para allá”, con la intención de evidenciar la desigualdad que se vive cotidianamente en Jalisco, con ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.

 

Alfaro Ramírez congregó a un millar de simpatizantes en la calle Francisco Silva Romero, entre Gigantes y Gómez Farías, muy cerca de la zona de San Juan de Dios, pero también cerca del barrio de Analco, un sitio donde a su juicio se manifiesta el insulto de los gobiernos que creen que los ciudadanos no importan.

 

En su primer discurso pronunciado apenas transcurridos cinco minutos de iniciadas oficialmente las campañas proselitistas expuso que en la zona de Analco, como en muchos otros lugares de Jalisco, se ve el rostro del abandono, en donde la autoridad cree que la gente no tiene memoria.

 

Y sentenció: “Aquí, el recuerdo de las explosiones del 22 de abril representa un claro ejemplo del olvido y de la negligencia de los gobiernos que dejaron crecer la semilla de la desigualdad y la marginación y ahora son incapaces de enfrentar la violencia social que ellos mismos cultivaron”.

 

En el acto Alfaro Ramírez reveló la verdadera intención de haber elegido el oriente de Guadalajara para el arranque de su campaña: “Mientras el candidato del PRI hace un evento únicamente para tomarse la foto en un lugar construido hace 200 años por otros jaliscienses con altura de miras y convencidos de cambiar la historia, nosotros nos reunimos con la gente en el epicentro del problema social de Jalisco, donde se vive la marginación y la pobreza, en un lugar construido por ellos y sus gobiernos, por el PRI y el PAN, en el mejor ejemplo del fracaso por el olvido, por el abandono y por no entender que en la desigualdad y en la marginación es en donde se origina la violencia y la inseguridad”.

 

Fue claro el candidato de Movimiento Ciudadano (antes Convergencia) en que mientras en el otro lado de la ciudad el PRI le apuesta a la política de las imágenes pero vacía de contenido, él optó por iniciar en donde está la realidad que golpea a la cara a los jaliscienses todos los días.

 

Sin embargo aseguró que el rival a vencer no es tanto Jorge Aristóteles Sandoval, sino que quienes pretenden derrotar es el viejo régimen que quiere regresar apostándole a la desmemoria de la gente, “Aristóteles es solamente el que pusieron ahí porque salía mejor en la foto, lo importante es lo que está detrás de él, no Aristóteles”.

 

Pero con relación al Partido Acción Nacional en su discurso ofreció ignorarlo a lo largo de los 90 días de campaña, “ellos que paguen la consecuencia de sus malos gobiernos, es la sociedad quien los habrá de ignorar y los colocará en el tercer lugar en la elección del primero de julio”.

 

Insistió en que su rival directo será el PRI y aseguró que en el inicio de las campañas según sus encuestas está en el segundo lugar, a tan solo un dígito de Aristóteles Sandoval. Sobre la presencia en Jalisco de Enrique Peña Nieto, Alfaro Ramírez advirtió: “Bienvenido Peña a donde será su ‘waterloo’ aquí va a perder la elección nacional, aquí va a ser la diferencia para que no regrese el viejo régimen al gobierno nacional y tampoco al gobierno de Jalisco”.

 

Horas después, Enrique Alfaro Ramírez se reunió con un grupo de empresarios en el Club de Industriales con un propósito fundamental: “No queremos polarizar a la sociedad, no se trata de generar esta dicotomía de los pobres buenos y los ricos malos, no, necesitamos a todos, necesitamos que los empresarios sean la palanca del desarrollo para que Jalisco salga de la marginación y la pobreza”.

 

Expuso que un gobierno que tenga en el centro de la agenda el combate a la desigualdad, la marginación y la falta de oportunidades es uno que desarrollará políticas públicas ancladas en la equidad, en la generación de alternativas, en el fortalecimiento de los valores y principios y en la construcción de una comunidad capaz de hacerse cargo de su historia.

 

De ahí que para cambiar la historia de Jalisco el compromiso más importante, el propósito principal de un programa de gobierno debe ser combatir la desigualdad, la marginación y la falta de oportunidades “porque ahí está el caldo de cultivo de la descomposición social y la inseguridad; en el abandono y en las condiciones de inequidad es en donde se genera la violencia, la desconfianza y la desintegración social”.

 

Aseguró que Jalisco es un estado profundamente desigual, en donde las oportunidades y las alternativas de desarrollo se encuentran distribuidas inequitativamente. Dos millones 700 mil personas, casi el 40 por ciento de la población del Estado, vive en condiciones de pobreza, quedando imposibilitados para acceder a una vida digna, construir un patrimonio y hacerse cargo de la historia.

 

En este mismo contexto, hizo saber que casi el 50 por ciento de la población económicamente activa gana menos de tres salarios mínimos por lo que ni siquiera pueden acceder a la canasta básica, mientras que casi 240 mil jóvenes jaliscienses no tienen oportunidades para estudiar o trabajar.

 

Afirmó que las oportunidades de desarrollo también son inequitativas desde la perspectiva regional, ya que los proyectos productivos no alcanzan a las regiones de Jalisco y los campesinos viven en pobreza extrema a pesar del potencial y los altos niveles de competitividad del sector agropecuario jalisciense.

 

Los 10 principios para cambiar la historia de Jalisco

1. Para transformar la realidad de Jalisco: una nueva política educativa, libre de poderes fácticos, con valores y compromiso social.

2. Para reconstruir el tejido social: una verdadera política de combate a la desigualdad, la marginación y la falta de oportunidades.

3. Para recuperar la tranquilidad de la gente: una nueva visión de seguridad ciudadana.

4. Para construir una sociedad justa: una política de competitividad, de generación de empleos y desarrollo económico.

5. Para recuperar a las regiones de Jalisco y rescatar al campo: una visión responsable de desarrollo agropecuario y competitividad regional.

6. Para construir un entorno digno y una mejor calidad de vida: un programa de infraestructura estratégica que sea motor del desarrollo.

7. Para honrar nuestra palabra y renovar la vida pública: un nuevo modelo de gobierno, con principios, racionalidad, eficacia, autonomía y dignidad.

8. Para darle poder a los ciudadanos: una política que aliente la democracia participativa.

9. Para edificar un Jalisco sustentable y con visión de futuro: una política ambiental transversal, responsable y comprometida.

10. Para sacudir la vida pública y limpiar a Jalisco: el compromiso indeclinable de combatir la corrupción y la impunidad.

 

El candidato a gobernador Enrique Alfaro Ramírez inicia su aventura con miras a la gubernatura de Jalisco, con un equipo de candidatos a alcaldes y diputados, plagados de ex panistas y ex priístas.

 

PEPENA POLÍTICA DE TODOS COLORES

Enrique Alfaro arranca la campaña a gobernador de Jalisco con el 90 por ciento de las candidaturas a presidentes municipales definidas, aunque en algunos municipios se estarán definiendo al aspirante hasta la semana entrante en el entendido de que el registro vence el 15 de abril.

 

Sin embargo, una constante en las candidaturas es que se ha aprovechado la desbandada en el PVEM, PRD, PRI y PAN, particularmente de políticos que no resultaron favorecidos en las elecciones internas, es decir perdedores y resentidos han encontrado cobijo en el Movimiento Ciudadano que ha encabezado Enrique Alfaro en Jalisco.

 

Tal es el caso de los candidatos a presidente municipal de Guadalajara y Puerto Vallarta, en donde los diputados federal y local, Salvador Caro y Ramón Guerrero, no resultaron favorecidos en las elecciones internas y abandonaron las filas del PRI y del PAN para refugiarse en esta opción de la izquierda, en donde al parecer caben todos.

 

El diputado local Ramón Guerrero, quien perdió la elección interna en Puerto Vallarta en una segunda vuelta y por escasos votos ante Humberto Muñoz, de buenas a primeras abandonó la trinchera albiazul y aceptó escuchar “el canto de las sirenas” en la invitación de Enrique Alfaro.

 

Incluso a pocos días de tratarse asegura que ya se identifica plenamente con Enrique Alfaro y advierte: “De frente, como lo he hecho siempre en mis convicciones, voy a l 100 por ciento con Movimiento Ciudadano y desde aquí invito a todos los hombres y mujeres libres del PAN y de otros partidos a que se sumen a este movimiento, a que juntos podamos construir desde Puerto Vallarta un gobierno que la gente merece y que ya le impidamos al PRI que siga saqueando Puerto Vallarta”.

 

Explicó que hoy Puerto Vallarta tiene la deuda más grande de la historia del municipio con cerca de dos mil millones de pesos, “hoy desafortunadamente por los gobiernos del PRI cada ciudadano vallartense y cada niño que nace, nace con una deuda de seis mil pesos y eso debemos reclamar el grupo de gente de bien, por eso he tomado esta decisión”.

 

Aseguró que no tomó la determinación (la candidatura a la alcaldía de PV) “por resentimiento de no vernos favorecidos en los procesos internos, la elección interna del PAN sé que la ganamos, pero nos quitaron el triunfo a la mala, usando el chantaje y fue la decisión, no del PAN ni de los panistas, sino de los que hoy dirigen al PAN que pactaron con el PRI de entregarle el gobierno municipal nuevamente al PRI.

 

“Por eso mi compromiso es trabajar fuertemente para que Enrique Alfaro sea el siguiente gobernador del Estado porque confío que es un hombre congruente, un hombre de palabra, así soy yo por eso estoy en este proyecto. Puerto Vallarta es un municipio que ha hecho enriquecer a los políticos, al cacicazgo de Rafael Yerena y de Rafael González Pimienta y lo que no queremos es que sigan enriqueciéndose con los recursos del pueblo”, sentenció.

 

Otro caso es el candidato a presidente municipal de Atotonilco el Alto, José Carrillo, quien apenas dos semanas atrás desempeñaba el cargo de presidente del Comité Directivo Municipal del PRI en el municipio. Explica el aspirante a alcalde que lo que lo inspiró a dejar el PRI es “creer en este proceso que lleva Enrique Alfaro y nos llama mucho la atención para sumarnos a su proyecto. El PRI no ha hecho nada malo en la región, yo comparto la idea del movimiento ciudadano, pero nada en contra, yo salgo muy bien del PRI”.

 

Explicó que en su familia todos eran priístas y él apenas con tres años de militancia se había convertido en líder del CDE del tricolor, “pero yo no hice nada para que nuestro partido salga dañado, simple y sencillamente buscamos otra opción y abandoné al PRI.

 

En la lista de los candidatos a diputados locales también aparecen nombres de militantes del PRI que emigraron al tiempo que lo hizo Salvador Caro Cabrera. Tal es el caso de Norma Valerio, presidenta del PRI en el distrito 8 y de Berenice Rivera, quien coordinaba territorialmente el distrito 9 para el tricolor. Esto al margen de los militantes del PVEM que en bloque llegaron a las filas del Movimiento Ciudadano para apuntalar principalmente candidaturas en la región del Sur de Jalisco.