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JUAN SANDOVAL, EL MÁS TENAZ Y VALIENTE PRELADO DE LA IGLESIA: JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ

JUAN SANDOVAL, EL MÁS TENAZ Y VALIENTE PRELADO DE LA IGLESIA: JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ

Ago 11, 2012

Alrededor de 300 parroquias y 600 nuevos sacerdotes se encuentran entre los logros de Juan Sandoval Íñiguez, cuya biografía, escrita por Juan Manuel Reyes Brambila, fue presentada por el periodista José Antonio Fernández. Aquí su discurso completo, al término del cual, el Cardenal emérito dio a conocer que dos de sus caídas al hospital fueron porque intentaron asesinarlo.

Por José Antonio Fernández —-

Cuando recibí la invitación para la presentación del libro de la vida de Juan Sandoval me sorprendí mucho porque, si bien es cierto, que soy un hombre de fe, pues también es cierto que estoy a mucha distancia de ser un practicante ejemplar como católico. Conservo mis creencias religiosas muy firmes gracias a que me las inculcaron mis padres en el seno de mi familia, por lo que agradezco mucho el que se me invitara para la presentación de este libro, porque es un honor poder hablar de la vida de un auténtico príncipe de la Iglesia como don Juan Sandoval.

Cuando lo conocí hace mas de 17 años, a su llegada a la Arquidiócesis de Guadalajara, respetaba mucho su investidura pero desconocía a la persona que había atrás del nuevo arzobispo. Para querer a don Juan, hay que conocerlo y con los años lo fui tratando primero en mi calidad de periodista, de reportero, después un poco más en lo personal: Cubrí en Roma la imposición del palio arzobispal, después regresé al Vaticano a la imposición del capelo cardenalicio; cubrí su primera misa como arzobispo en Guadalajara, y así con el paso de los años lo traté en muchas entrevistas e hice varios programas con él a lo largo de todos estos años en la televisión y en el radio.

La relación profesional del periodista con el prelado nos llevó a establecer una buena amistad y hoy puedo decir que a pesar de no ser muy practicante si algún día tuviera que elegir a un Consejero espiritual, sin duda elegiría a Juan Sandoval. Hoy hablaremos de un hombre franco, a veces duro, que se anda sin rodeos, en ocasiones hosco, pero también un hombre genuino, auténtico y firme en sus creencias, con profunda emoción social, sencillo, y cuando se trata de defensa de la Iglesia y sus preceptos no transige, es inamovible. Vamos a hablar de un hombre culto, muy culto, que cuando se le trata en lo personal es simpático, campirano, carismático y un profundo amante de la vida y sobre todo las cosas entregado en cuerpo y alma a Dios… todo eso le da una gran autoridad moral, misma que ejerció para cumplir su misión al frente de la Iglesia en Guadalajara.

 

Prólogo:

En un principio fueron sus padres los que le dieron los magníficos ejemplos de amor, trabajo, dedicación que le dieron una visión del mundo donde la Fe, el empeño, la libertad y la solidaridad siempre tuvieron cabida y fueron referentes en él.
En su niñez también fue el entorno de Yahualica, su pequeño mundo, un universo compacto pero a un tiempo enorme para un niño que supo madrugar, trabajar, jugar, rezar y poner en el crisol de los sueños la necesidad de ensanchar sus posibilidades a través de un camino, un llamado en el que siempre estuvieron los designios de Dios.

 

Infancia
Desde luego la infancia de Juan Sandoval era similar a la de tantos niños de Los Altos de Jalisco; ahí se madruga, se trabaja en las labores propias de los pueblos alteños, pero también se permite la saludable costumbre del juego como elemento socializante, juegos que nos posibilitan conocer los gustos y dolores de los otros, donde afloran ampliamente los componentes de la naturaleza humana.
En Los Altos de Jalisco además de gente trabajadora hay gente de mucha Fe, de creencias hondamente arraigadas, como son la del rezo del rosario, que en casa de Juan Sandoval Íñiguez lo marcaron por siempre. Juan Sandoval fue el segundo de 12 hermanos, sus padres Esteban y Ma. Guadalupe lo enseñaron a amar y a conocer a Dios. Desde muy pequeño ayudaba a sus padres en las labores del campo. A las 5 de la mañana iniciaba su jornada para traer el ganado y ordeñar las vacas… y luego a la escuela como cualquier niño… quizás eso le forjó su carácter fuerte y su expresión franca. Sus apetencias, gustos, fobias, algunos corajes y muchas alegrías toman sus primeras formas en la infancia, donde se hacen los primeros trazos de la personalidad, donde se construyen los recuerdos y se dibujan los destinos. 

 

El Llamado
Así aquel niño llegó a saber que algo en su interior germinaba, una semilla que habría de enraizar en los preceptos tomados de las enseñanzas en el hogar y en la experiencia de la escuela. Durante su infancia, Juan conoció la importancia del “llamado a servir a Dios”. El instrumento de Dios para el llamado a Juan Sandoval fue otro de sus hijos llamado Lucio Sánchez, un seminarista que invita a don Juan a entrar al servicio de Dios… Quién imaginaria que ese niño de 12 años vivaz, travieso, inquieto se convertiría después en un príncipe de la Iglesia Universal.
Después de varias residencias y escuelas, llegó por primera vez a las todavía inacabadas instalaciones del Seminario Mayor de Guadalajara en la naciente colonia Chapalita. Así inicia sus estudios en el seminario para luego convertirse en formador en esa misma institución por más de 27 años… dice don Juan en el libro que desde que ingresó al seminario a los 12 años nunca tuvo duda, ni desánimo, ni momentos de oscuridad en cuanto a su vocación… nos confiesa que como sacerdote ha sido muy feliz pero que no ha sido fácil, que ha luchado en forma terrible contra las tentaciones de la carne, contra la soberbia, la envidia, la ira, y ha salido triunfante y así siguió su desarrollo. Luego vino la oportunidad soñada para un muchacho que nunca dudó en su vocación sacerdotal, sus virtudes y tenacidad, en los primeros estudios en el seminario lo llevaron a conseguir la oportunidad de formarse en Roma. Así, lleno de entusiasmo, Juan Sandoval inició la aventura de su vida en la ciudad eterna en la que permaneció por más de 8 años. Sólo debemos imaginar qué pudo representar para este joven que jugó basquetbol y futbol en los campos del seminario, un viaje a Roma para cumplir su llamado, para cumplir con su destino que cada vez era más definido, el entregarse a Dios. Nunca abandonó su afición por el deporte, les cuento la siguiente anécdota: Saben qué hacia el Cardenal emérito cuando se formaba en Roma, los fines de semana cuando tenía descansos visitaba caminando las siete basílicas, las mayores, es decir San Pedro, San Pablo, San Juan de Letrán y las tres menores, Santa María, San Calixto y San Sebastián… son muchos kilómetros para recorrer todas en un día (yo lo he hecho en las cuatro mayores, pero no caminando sino en camión, metro y auto y terminó cansado, eso para que más o menos imaginen ustedes la gran capacidad física de este hombre… por algo a sus 80 años está saludable y fuerte.

 

La Formación
Este hombre de carne y hueso, pero mucho más espíritu, según lo que leemos en este libro, es el retrato de un hombre sólido, que jamás tuvo a lo largo del camino formativo dudas acerca de su vocación, como un roble jamás dudaría de su robustez.

 

El hombre
A través de “Servus”, Juan Manuel Reyes Brambila nos explica cómo es un verdadero príncipe de la Iglesia pero en primera persona, de primera mano, de viva voz. Aquí vemos a un hombre que es en sí mismo un episodio de nuestra historia reciente, pero que además ha tenido el privilegio de estar en momentos claves de la historia contemporánea y ha conocido a los protagonistas.
Juan Sandoval Íñiguez es un hombre con gustos sencillos: la música, la birria, ahora el golf, cuando la ocasión lo amerita, un trago de tequila. Pero también es un hombre de una cultura amplia y asombrosa. Puede sostener cualquier conversación, cualquier tema, y en todos los casos su opinión será valiosa, centrada, interesante.
Es de destacar la valentía de opinión que a lo largo de su vida pública ha tenido Sandoval Íñiguez: Siempre apegado a sus convicciones, dando fe justamente de su Fe, y de la constancia que lo ha caracterizado. Nuestro Cardenal emérito nunca ha dudado en decir lo que piensa, y todos sabemos que esto lo ha llevado a ser considerado como de una personalidad polémica, pero hay que decirlo, nunca fue con el ánimo de polemizar, sino el de expresar libremente los que se piensa, la verdad, su verdad. Hoy después de su paso al frente de la Iglesia en Guadalajara puedo afirmar que la fuerza de su voz fue el sello distintivo que resaltó su trabajo pastoral, justamente esta claridad de pensamiento y declaración ha sido la que lo enfrentó en no pocas ocasiones con personajes de la función pública o de la actividad social en México, momentos espinosos que todos recordamos y que hoy registra la historia, pero que gran parte de la sociedad y la grey católica a la que sirvió se lo agradece.
Habla varios idiomas, el francés, inglés, el alemán, italiano, latín, y, desde luego, español.

 

Episodios Curiosos
Si bien es cierto, que la vida misma de Juan Sandoval Íñiguez fue escrita por el dedo de Dios, existen a lo largo de sus años distintos episodios que parecieran, según lo vivido, como imaginados por los literatos de todos los tiempos. De estos llaman poderosamente la atención ciertos pasajes que de verdad sólo podrían pertenecer a una novela de suspenso o acción, experiencias al parecer sacadas de una película, ahora sí que de “El Santo”. Episodios como aquél en que nos cuenta cómo, para llegar a una playa, estuvo a punto de perder la vida o al menos las extremidades inferiores, cuando el motor fuera de borda de una lancha casi lo alcanza; o aquél otro cuando la avioneta en la que intentó viajar por poco se estrella por exceso de equipaje o peso, lo que haya sido.
En fin, que en el libro “Servus”, Juan Sandoval Íñiguez nos confiesa sus responsabilidades, sus impulsos, sus pasajes difíciles y luminosos, pero nos queda a deber uno: no ahondó mucho en un episodios oscuros que apenas menciona en el libro, y me refiero a las ocasiones en que lo intentaron, a través de envenenamiento, acallarlo, en dos ocasiones quisieron envenenar al cardenal que por fortuna las dos fallaron… Esa nos la debe y espero que pronto nos lo cuente.
Y aquí debo de decir que es sin duda el cardenal Sandoval el más tenaz y valiente prelado de la Iglesia Universal, que buscó sin miedo alguno descubrir a los responsables intelectuales del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, incluso a costa de su propia vida, no por venganza si no para hacer justicia. Ese episodio señor Cardenal, nos lo debe de contar.
Su obra como cabeza de la Iglesia en Guadalajara es muy vasta… primero debo de subrayar su trabajo como formador de muchos sacerdotes en México. Como vicerrector y luego rector del seminario de Guadalajara logró sin duda fortalecer en lo espiritual y en la material a esta institución centenaria de la Iglesia, convirtió a la Arquidiócesis de Guadalajara en una de las más importantes del mundo.
Además, logró la construcción del trinitario sacerdotal, la creación del Centro Católico de Comunicaciones, la fundación del periódico El Semanario, la apertura de parroquias en Jalisco (alrededor de 300), la ordenación de sacerdotes (600), fue el principal promotor para la canonización de los mártires mexicanos (gracias a ellos tenemos muchos santos en México, 26 santos y 24 beatos) y logró en Guadalajara la realización del Congreso Eucarístico Internacional.
Pero su principal legado, desde mi punto de vista, es la construcción del Santuario de los Mártires de Cristo: un templo, un santuario que ha tenido muchas dificultades y ha pasado por muchas vicisitudes pero que paso a paso las logró superar. Personalmente he visto cómo el cardenal estuvo al frente de esta obra que se convertirá en el santuario más grande de América Latina, en homenaje a los que derramaron su sangre por la Iglesia.

 

Epílogo
Dicen que en cierta ocasión el gran filósofo alemán, Johann Goethe, fue cuestionado acerca de la existencia de una vida después de la terrenal y que el hombre se dijo incapaz de contestar con certeza porque “eso era cuestión del ser supremo”, pero que “tenía la certeza de que quien no aprovechaba ésta, ¿para qué querría una vida eterna?”.
Cito esto porque a nosotros nos queda la seguridad de que don Juan ha aprovechado el precioso y siempre limitado tiempo que ofrece ésta vida terrenal en obras que no sólo son importantes para él, sino para la feligresía, para la Iglesia, para la sociedad misma.
Resumir en líneas, en palabras, la vida vibrante de un hombre de 79 años parece una labor de romanos, una misión imposible. Sobre todo cuando el tiempo y la luz han endulzado tanto los frutos de este árbol de generosa fronda.
Don Juan Sandoval rendirá cuentas al creador cuando así Dios lo decida, pero por lo que toca a los hombres su tarea en la tierra la cumplió con creces… “Servus” es tan sólo una pequeña muestra de los frutos de un Hombre al servicio de Dios… que Dios lo bendiga.

 

DOS ATENTADOS

Al término de la presentación del libro “Versus”, el cardenal emérito Juan Sandoval Íñiguez dio detalles de dos supuestos atentados contra su vida, por envenenamiento. Uno en Dallas, Texas, en febrero de 1999, durante una reunión sobre bioética en la que participaba con otros obispos.
Dijo que le mandaron un pedazo de mazapán al hotel donde se encontraba.
El segundo atentado, dijo, se dio en una reunión con el candidato a la Presidencia de la República, Francisco Labastida Ochoa, a la que fue llevado en avión de la Secretaría de Gobernación junto con varios obispos que partieron desde San Luis Potosí.
En el marco de la convivencia se le dio una bebida de tequila. “Le di un trago y me supo amargo. Al revisarla para ver qué tenía, llegó un individuo que me arrebató la copa y se fue”, dijo.
Debido a ello resultó con una intoxicación y operación quirúrgica porque su intestino tenía un metro y medio de gangrena.
Sandoval hizo mención de que ambos sucesos se dieron en el contexto de su postura crítica en las investigaciones oficiales sobre la muerte del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, su antecesor en la Arquidiócesis de Guadalajara y asesinado en el aeropuerto tapatío en 1993.

2 comments

  1. Anatema /

    JOSE ANTONIO FDEZ.
    ERES UN LAMEBOLAS, SE LES OLVIDO ESCRIBIR EN EL LIBRO QUE ES UN PEDOFILO PEDERASTA Y PROTECTOR DE LOS MISMOS

    • Fer Gomez /

      Anatema cobarde! deja de dar por cierto lo que promueven los medio liberales. Jose Antonio Fernandez te felicito por tu articulo