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La nueva guerra Herbert-Paco Ramírez: El control del Consejo Estatal del PAN

La nueva guerra Herbert-Paco Ramírez: El control del Consejo Estatal del PAN

Feb 19, 2011

Los liderazgos de Acción Nacional en Jalisco experimentan un proceso de reacomodo, los liderazgos de hace unos meses comenzaron a desarticularse al interior de sus propios grupos; paquistas y emilistas dejaron de ser hegemónicos, por lo que esperan que en la próxima renovación del Consejo Político Estatal, los nubarrones se disipen y los nuevos grupos se reacomoden.

Mientras dos líderes mantienen de forma personal sus irreconciliables enconos, Francisco Ramírez Acuña y Herbert Taylor Arthur, las notorias divisiones en sus equipos ya preparan alianzas con el enemigo en busca de apalancar sus proyectos personales futuros.


PAQUISTAS A LA BAJA

El Grupo de Francisco Ramírez Acuña, o de los tradicionales o los paquistas, es sacudido por un cisma y la unión y fuerza que les dio el poder durante años al interior del partido ha menguado con las decisiones personales de sus integrantes, de alcanzar proyectos individuales.

En los últimos 13 meses y poco a poco, sus delfines han sucumbido a los ataques de sus opositores sin poder recuperarse y fragmentando al grupo en dos corrientes que pudieran llegar a separarse definitivamente. La primera y más sensible pérdida fue la de Eduardo Rosales, pieza clave y operador político del equipo de Paco, su debacle llegó con el plantón en la sede estatal albiazul que se instaló el 7 de julio del 2009, es decir, dos días después de los comicios, y tuvo como objetivo exigir la renuncia del entonces dirigente estatal reelecto.

El plantón que se mantuvo por más de un mes en las afueras del Comité Estatal en la calle Vidrio, organizado por los emilistas responsabilizaron al líder de la derrota electoral que sufrió el PAN en la pasada elección. Su dimisión se dio el 7 de noviembre del 2009, cuando asume en su lugar el ex alcalde de Tlaquepaque, Hernán Cortés, desde entonces se desapareció del panorama político dejando al garete al equipo que había fortalecido y a los nuevos miembros que había integrado en un nuevo subgrupo llamado Alianza Generacional, o ex garcistas, que respondían a la amistad de Rosales, pero no al liderazgo de Ramírez Acuña y sus seguidores.

Otro caso es el de Abraham González Uyeda, que al perder el cobijo de Paco en la Secretaría de Gobernación, siendo subsecretario de Gobierno encargado del despacho de la Secretaría mientras nombraban a Gómez Mont, esto en marzo del 2009, fue nombrado coordinador general de las campañas panistas, cargo que utilizó para su beneficio personal en su campaña como diputado plurinominal y como parte del grupo en el poder, consigue ser nombrado coordinador de la bancada en el Congreso, cargo que había sido prometido a otro diputado, Alfredo Argüelles en pago de las alianzas, lo que no se respetó.

Poco le duró el gusto a Abraham, ya que al interior de la coordinación, no logró mantener unido al grupo de diputados, que también le reclamaban que ese puesto era para José María Martínez, quién finalmente se quedó con el nombramiento una vez que presionado por el descontento anunció a la dirigencia estatal que dejaba el espacio a finales de abril del 2010, tres meses después de arrancada la Legislatura y con el pretexto de avocarse de lleno a su candidatura a la gubernatura. Su precampaña se vio truncada por el apoyo que hiciera a la de Ramírez Acuña para ser candidato al Comité Nacional de Acción Nacional y que tampoco lograra, las intenciones de González Uyeda en las encuestas lo dejan de momento fuera de toda competencia.

Un ejemplo más del golpeteo al que ha estado sometido el grupo de Ramírez Acuña es el de otro de los operadores, José María Martínez, que llegó muy cuestionado al ser centro de una pertinaz campaña orquestada con la intención de que no llegara al Congreso del Estado, acción que fracasó. Chema Martínez al quedar de coordinador de la fracción legislativa del PAN es de los activos que tiene el Grupo Paquista al estar en plena sintonía con el presidente estatal del PAN, Hernán Cortés Berumen.

El último caso y más reciente es el de Jorge Salinas Osornio, mano derecha de Ramírez Acuña, y su delfín, que tras su derrota como candidato a la Presidencia Municipal tapatía fue abandonado por el resto del equipo y lo dejaron con el premio de consolación como el coordinador de la fracción, papel que no pudo sostener y fue prácticamente derrocado el pasado 3 de febrero.

Este representó otro severo golpe al grupo, cuando prácticamente sus tres principales operadores han quedado nulificados en la lucha política.

El golpeteo al que ha estado sometido el Grupo Paquista evidentemente lo ha debilitado en el Estado al perder terreno. En estas condiciones la interrogante es si podrá ganar la candidatura al Gobierno del Estado con uno de sus dos candidatos: Abraham González Uyeda o Hernán Cortés Berumen. El primero se le ve muy debilitado, en tanto que el segundo se ha convertido en la alternativa más viable del grupo.

La desarticulación del grupo paquista se dio con las intenciones de dos de sus integrantes de ser el candidato del equipo a la gubernatura, por una parte Abraham González Uyeda y por la otra la de Hernán Cortés, ambos han sido alentados por el propio ex gobernador, quien ha visto en este último como un proyecto atractivo. Y estas consecuencias ya cobraron facturas, el grupo se encuentra diividido, por una parte Absalón García, ex alcalde de Ocotlán, el diputado vallartense, Ramón Demetrio Guerrero, José Antonio de la Torre Bravo, Luis Carlos Leguer, Jorge Salinas, Alfonso Rejón y el propio Paco están en el bando de Abraham.

Los que están en el otro equipo que apoya a Cortés Berumen son José María Martínez, los hermanos Madrigal, Rodolfo Ocampo y el regreso de Eduardo Rosales, quien asesora de forma discreta a esta ala de los paquistas, que por su conformación tiende a convertirse en un nuevo grupo al interior de Acción Nacional.

Para quienes están en la nueva corriente de los paquistas, la lejanía y abandono de Ramírez Acuña y su eventual regreso a retomar el control, no le permite ver la realidad de su grupo, ha convocado a los liderazgos que anteriormente le respondían en algunos municipios, comités municipales, subcomités o distritos, sin querer admitir que ya cambiaron sus preferencias al no estar de acuerdo en las imposiciones del líder de grupo, o abandonaron las filas o juegan a favor de Hernán y no de Abraham.

En Zapopan se marcó esta diferencia en la pasada elección del presidente del Comité Municipal, donde los afines a Paco no lo tomaron en cuenta para ungir las alianzas con los emilistas y ganar espacios, de hecho el ex gobernador se mantuvo en su postura de no aliarse con nadie por sentirse autosuficiente y ser un promotor acérrimo en contra de las alianzas. La alternativa de Francisco Ramírez Acuña la representa el ex presidente nacional de la Concanaco y ex diputado federal, Raúl Alejandro Padilla Orozco.


EMILISTAS DIVIDIDOS

Del otro lado, con los llamados “emilistas” que no son otros que el grupo de los Herbert Boy’s y no los del gobernador, Emilio González, unidos con los de Fernando Guzmán mantienen una marcada separación. La diferencia se llama “candidatura a la gubernatura”, ambos grupos pelean por ser quien encabece esa corriente panista con sus propios candidatos, Alonso Ulloa y el propio Guzmán Pérez Peláez.

En este grupo se podría hablar de tres corrientes los seguidores incondicionales de Emilio, los de Herbert y los de Fernando. El que menos seguidores tiene es el de Herbert, que mantiene sus piezas claves o votos duros desde hace años, Alonso Ulloa, Antonio Gloria, Gonzalo Jiménez, Alejandro Cravioto Lebrija y Diego Monraz. Los emilistas de corazón: Francisco Padilla, Jorge Sánchez, Miguel Raygoza, Alfonso Gutiérrez Carranza, Salvador Ávila, Martín Hernández Balderas, Tomás Coronado, Guillermo Martínez Mora, Juan Pablo Cerrillos.

Los de Guzmán son Maricarmen Mendoza, Leonardo García Camarena, José Luis Sánchez, Antonio Muñoz, Jorge Vizcarra, Salvador Sánchez, Pedro Ruiz Higuera, Luis Carlos Nájera, Cecilia Carreón, Emanuel Torres, Ricardo Salas, René Sánchez Gil, Andrés Zermeño, Héctor Álvarez, Bernardo Guzmán y Jorge Valencia, entre otros.

IRRECONCILIABLES

Han sido dos rivales históricos en la política de Jalisco, las disputas entre Herbert y Paco nacieron en diciembre de 1998, cuando el Grupo del Comité Estatal, que mantenía el control del PAN de 1990 hasta el 2005, y que encabezaba Taylor Arthur, se enfrentó a los tradicionales en una lucha por la supremacía del Consejo Estatal que en mayo de 1999 designó como líder estatal a Emilio González Márquez, para el periodo 1999-2002.

Molesto el entonces alcalde tapatío, Ramírez Acuña, declaró que el Comité Directivo Estatal, encabezado por Herbert estaba aliado con grupos como el DHIAC (Desarrollo Humano Integral y Acción Ciudadana) y el Opus Dei. Esas corrientes, dijo en su momento eran encabezadas por Fernando Antonio Guzmán Pérez Peláez y César Coll Carabias, respectivamente, ambos permanentemente enfrentados con Ramírez Acuña.

Años después en diciembre del 2004, Taylor Arthur, acusó a Ramírez Acuña y a su equipo de querer implantar “la nominocracia” para imponer en la presidencia del PAN a Rosales Castellanos.

CONSEJO POLÍTICO, REACOMODOS GRUPEROS

La importancia de la elección del Consejo Político es para los panistas el primer paso a la gubernatura, influye en las diputaciones y de eso depende el próximo presidente estatal, una vez que renuncie Hernán para contender.

Quien gane el consejo tendrá el control del partido, la decisión recaerá en los tres grupos principales: Hernán, Abraham y Emilio. El Consejo se compone de 100 consejeros electos, los que saldrán de una lista de los más votados, además de los ex oficio y los vitalicios. Los interesados de cada uno de los equipos se inscriben por municipios donde cuenten con mayor cantidad de simpatizantes, participan en la asamblea municipal, en caso de ganar los municipios mandan sus candidatos a la asamblea estatal y aquellos cien primeros que reciban la mayor cantidad de votos son nombrados consejeros.

Los municipios, dependiendo el tamaño de su padrón, tienen derecho a enviar un determinado número de candidatos a consejeros a la asamblea estatal. La mayoría solo tiene derecho a uno, pero entre más grande pueden postular a varios.

La convocatoria para la asamblea esta por aprobarse en el CDE, mientras tanto el registro para candidatos y delegados se encuentra abierto, incluso ya hay movimiento de nombres para apuntarse en algunos municipios que tienen seguro el voto para algunos de los grupos, pero las divisiones en los mismos arrancó una campaña de bloqueos para aquellos que a pesar de ser del mismo grupo, no forman parte de la misma corriente.

Se prevé que aspirantes de diferentes grupos incrementarán su actividad política y mediática antes durante y después del Consejo, con la intención de posicionarse en las encuestas y de aparecer como personajes “rentables” ante los ojos de los militantes. En ese lapso se intensificarán el cabildeo, las alianzas y las negociaciones al interior de los grupos y las corrientes, buscando perfilar a los posibles aspirantes a gobernador, alcaldes, diputados locales y federales, así como senadores y poniendo al descubierto la aparición, de algunos nuevos grupos panistas.

Una historia de enfrentamientos:

1994

Herbert Taylor bloquea el regreso de Francisco Ramírez Acuña al PAN. También intenta impedir que sea candidato a la Presidencia de Guadalajara. El grupo de los neopanistas o “dhiacos”, con los que luego se le relacionó a Taylor, ganaron las candidaturas a Gobernador y alcaldías metropolitanas.


1996

Con un voto de diferencia, Herbert Taylor en alianza con Fernando Garza le gana la dirigencia estatal del PAN a Héctor Pérez Plazola, el candidato de la corriente tradicional de Ramírez Acuña. Inicia la era Herbert que se prolongó durante cerca de una década con el control del CDE del PAN.

1997

Francisco Ramírez Acuña, Fernando Garza y Macedonio Tamez disputan la candidatura a Guadalajara. De acuerdo con Paco, el PAN, encabezado por Herbert Taylor, apoyó a Tamez con recursos del partido.


1998

Luego de la Asamblea Estatal en la que fue rechazada la lista de 60 aspirantes a Consejeros, propuesta por el Grupo de los Tradicionales, Ramírez Acuña acusa a Taylor de encabezar una facción que busca el poder en alianza con grupos como el DHIAC y el Opus Dei.


2000

Los panistas tradicionales acusan a Herbert Taylor de ser quien alentó a José Cornelio Ramírez Acuña para participar en la contienda interna por la candidatura del PAN a Gobernador, para confrontar a los dos hermanos, proceso en el que también participó Paco.


2001

Al llegar Francisco Ramírez Acuña a la gubernatura, Herbert Taylor desaparece del mapa político local. Es designado coordinador del frustrado Plan Puebla Panamá, que lo mantuvo el mayor tiempo del sexenio alejado de Jalisco, lo que provocó que los odios simplemente se acrecentaran.


2004

Herbert Taylor Arthur arriba al Ayuntamiento de Guadalajara luego de renunciar al Plan Puebla Panamá por motivos personales. Su paso estuvo marcado por sus señalamientos en contra del Grupo del Gobernador y su candidato a la dirigencia estatal del albiazul, Eduardo Rosales Castellanos, renunció a solo 45 días de asumir el cargo de asesor.


2006

Reaparece Herbert Taylor como coordinador de la campaña de Emilio González a Gobernador, decisión respaldada por el dirigente estatal del PAN, Eduardo Rosales, pero que no gustó al entonces gobernador Francisco Ramírez.


2008

Se reúnen en la casa de Toluquilla por un lapso de ocho horas y ambos personajes se recriminan hechos pasados. Paco y Taylor sacaron chispas desde el saludo. “Mi querido Paco”, le dijo Taylor al ex Gobernador de Jalisco, quien de inmediato refutó: “no me digas querido… no seas hipócrita”.


2009

Los emilistas toman la sede del partido y exigen la salida del líder Eduardo Rosales, lo culpan de la derrota en las urnas, pero la intención es derrocar a los paquistas, sin lograrlo. Renuncia Rosales y es electo Hernán Cortés como nuevo presidente del CDE del PAN.