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La obsesión de Calderón: Cualquiera menos el PRI

Manuel Espino Barrientos no se anda por las ramas. Desde Guadalajara señala que el Presidente Felipe Calderón se está desesperando cuando advierte que sus muchachos preferidos no crecen para la justa presidencial del 2012 (Eduardo Cordero, Alonso Lujambio y Javier Lozano,) por lo que no sería extraño que finalmente el cambio de estafeta pretenda entregarlo al PRD con Marcelo Ebrard Casaubón.

Manuel Espino fue el personaje central del encuentro “Diálogos de Conciencia” con la participación de editorialistas del Semanario Conciencia Pública, periodistas invitados de otros medios y líderes ciudadanos. El Presidente Felipe Calderón –en la óptica del principal crítico al interior del PAN y al que pretende expulsarlo de sus filas– “abrió la rendija en la relación política del PAN con el PRD que ya se convirtió en portón”.

“Hay señales muy claras de una intención del Presidente que no necesariamente del partido, de una alianza en el 2012 con el PRD. Si no se da la alianza y el PAN no gana, que gane el PRD, pero con Marcelo, no con Andrés Manuel. Creo que las señales están muy claras, ha habido declaraciones que no son públicas, confesiones privadas de Felipe Calderón que ratifican lo que estoy diciendo”, abundó el ex presidente nacional del PAN, el que hoy está sometido a un proceso de expulsión

Conciencia Pública. ¿Busca el poder, le gusta el poder?

Manuel Espino. No busco el poder por el poder. No comparto la filosofía moderna de la política mexicana del “haiga sido como haiga sido”. Tampoco estoy buscando un espacio de poder, ni tampoco otro partido político. No he dado una sola señal que haga suponer esto. La gente que me conoce sabe que jamás pensaría ni en crear otro partido o de adherirme a otro, ni estoy buscando un espacio de poder y menos a como dé lugar.

CP. ¿Entonces, qué busca?

Manuel Espino. Tengo una vocación política, como ustedes tienen una vocación periodística, tan respetable una como la otra y busco un espacio permanente de participación, donde pueda opinar, donde pueda expresar y pueda proponer y la política afortunadamente da para mucho. Milito en un partido político que no me quiere expulsar de sus filas, el que me quiere expulsar es uno y se llama Felipe Calderón. Eso está claro y eso es demostrable.

Además, me quiere expulsar por un delito muy grave y ustedes que son comunicadores espero me lo expliquen porque todavía no lo entiendo: un delito que se llama exceso de libertad de expresión. Ni siquiera es un tema que me preocupa el del proceso de expulsión, porque tengo la certeza de que ese litigio lo voy a ganar, pero además no estoy defendiendo una credencial, porque no la necesito para ser militante del PAN.

Lo que estoy defendiendo es un prestigio personal y un honor porque lo tengo. A mí no me acusan, como a otros compañeros correligionarios míos, de desviación de recursos públicos, de vínculos con el narcotráfico, de desfalco de dependencias, de enriquecimiento ilícito, de otorgar contratos de gobiernos a sus familiares, de comprar departamentos millonarios sin justificar un ingreso, de firmar acuerdos políticos con otros partidos, para favorecer a ese partido. No. Me acusan porque les exijo congruencia a los dirigentes del partido y a los gobernantes emanados del PAN, una exigencia que les resulta incómoda y que en esa intolerancia que les caracteriza a algunos, han optado por el camino fácil de buscar la expulsión de Manuel Espino.

CP. ¿Cómo ves el 2012 desde el contexto de la sucesión presidencial?

Manuel Espino. Lo veo muy complicado para todos los partidos políticos. No está fácil para ninguno. El hecho de que Peña Nieto en la opinión de muchas y de muchos un hombre guapo, bonito, con vocación de artista, eso no lo hace necesariamente presidenciable. La mercadotecnia lo ha colocado en una posición de mucho conocimiento, pero hay gente entre su partido más avezada políticamente que también aspira a la misma posición que Enrique Peña Nieto. Cada vez se hace más evidente el deterioro de la imagen o la disminución de la popularidad de Enrique y el crecimiento de otros como Manlio Fabio Beltrones. Creo que no la tienen fácil en el PRI.

No la tienen fácil en el PRD, sobre todo en los últimos días se ha descompuesto mucho la situación interna y tampoco la tiene fácil el PAN, tal vez es el PAN el que menos fácil la tenga, no solamente porque es el partido de la tarea de Gobierno y tiene un fuerte desgaste, sino que no ha sabido posicionar a uno solo de sus liderazgos, como posible candidato hacia el 2012. Eso simplemente me hace ver un panorama muy complicado para los partidos, pero hoy por hoy el que mayor complicación para el 2012 es el PAN.

CP. ¿Cuáles son las razones?

Manuel Espino. Porque ha perdido la confianza de los ciudadanos por errores y por lo que sea. Por múltiples razones, pero la respuesta más sencilla la encontramos en las urnas. En los últimos dos años se han perdido varios estados de la república que estaban gobernados por el PAN. Se han perdido muchas presidencias municipales. En la última elección federal se perdieron 67 diputaciones en una sola jugada electoral. Se han perdido ciudades muy importantes del país, como la zona metropolitana de Jalisco, recientemente; el corredor azul del Estado de México; La capital de Guanajuato, siendo Gobierno en Guanajuato; perdimos en Baja California siendo gobierno cinco presidencias municipales que las gobernaba el PAN.

Toda esa pérdida electoral del PAN es solamente un reflejo de la pérdida de confianza que ha registrado el PAN respecto de los ciudadanos. Los ciudadanos se han venido decepcionando paulatinamente del PAN por errores de partido, por errores de Gobierno, por inconsistencia entre lo que se practica y entre lo que se hace, por reinstalar prácticas que en el pasado le recriminábamos al PRI.

CP. ¿Cómo ve Espino a Jalisco?

Manuel Espino. Siempre tuve una imagen de Jalisco de que es un Estado privilegiado, grande, el orgullo ranchero tiene mucho que ver con Jalisco, lo bragado tiene que ver con Jalisco, la pujanza con Jalisco, en las películas se hablaba de Jalisco y no de mi tierra Durango, tampoco de Sonora, ¡ay Jalisco no te rajes!, siempre de Jalisco que destacó por una u otra razón en el plano nacional.

Ayer que llegué en una de las entrevistas comenté: “Me da mucho gusto porque vengo a uno de los estados grandes del país, de los que más aportan a su desarrollo y a los que más aportan a su prestigio internacional. Creo que la buena imagen de Jalisco al desarrollo del país la hay y no necesariamente por los jaliscienses siempre. A veces a pesar de…”.

CP. ¿Cómo ve el gobierno de Emilio González Márquez y su aspiración de ser candidato presidencial del PAN con declaraciones lamentables e irresponsables como la que hizo desde Chicago para hablar despotricar a los anteriores gobiernos y culparlos de la inseguridad y la violencia que hoy se padece?

Manuel Espino. No sé si esa actitud personalísima del gobernador sea referente de la existencia o no de grupos mafiosos de uno y de otro tipo. Respeto mucho la opinión del gobernador, como la de todos. No tengo por qué estar de acuerdo con ellos, qué bueno que quiera ser presidente de la República. Me encantaría ver a Emilio González Márquez de presidente de México, pero en el 2018 o en el 2024. Hoy, en el 2012 me gustaría verlo entregar buenas cuentas como gobernador, porque por allí tiene qué empezar. Esa es la condición necesaria para que aspire un día a ser presidente de México, pero para el 2012 su obligación es rendir buenas cuentas y buenas cuentas a los jaliscienses. Me consta que a los amigos de Ciudad Juárez no les interesa ver los espectaculares del IV Informe de Gobierno; me consta que en Hermosillo no les interesa ver esos espectaculares. No se justifica un despliegue publicitario en el Distrito Federal. Creo que el primer deber de un gobernador es rendirle buenas cuentas a sus gobernados en su Estado, entregar buenas cuentas el último día de su gestión y si lo hizo podrá aspirar a otra cosa, pero todavía no se termina de columpiar de una liana y ya quiere agarrar otra.

Me parece que esas cosas no le ayudan a la política y eso contribuye al deterioro y desprestigio de la política.

CP. ¿Y qué opinas el culpar a otros gobiernos de los problemas que se viven hoy como la violencia, la inseguridad y el narcotráfico?

Manuel Espino. No estoy tampoco muy convencido de la afirmación que se hace de que todos los culpables de todos los problemas que actualmente hay en el país son los que estuvieron anteriormente en el Gobierno. Creo que no. Y si llegamos a una tarea de Gobierno para buscar alguna manera culpar a los de antes, eso proyecta nuestra estatura. Si entro a una tarea de Gobierno, lo hago porque creo tener la capacidad de resolverlos y que son la consecuencia del mal trabajo del pasado, pero no necesariamente del gobierno, porque éstos no se ponen solos.

Creo que la corresponsabilidad de los problemas de hoy es compartida entre ciudadanos y gobiernos de otros tiempos con los de hoy. En el presente no podemos estar justificando nuestras omisiones volteando para atrás. Tenemos que buscar cómo resolver el presente, viendo hacia adelante. Esa es una visión de estadista, el ver hacia adelante y preparar el presente para eso, porque un estadista no es el que se revuelca en el pasado, no es el que ve lo que ya pasó, lo que ya se construyó o ya se destruyó, es el que ve lo que hace falta construir y se pone al frente.

CP. A Calderón no le crecen los candidatos que está impulsando y se ve obsesionado porque el PRI no regrese a Los Pinos y en esa tesitura impulsa la alianza PAN-PRD. ¿En el fondo no es Marcelo Ebrard el candidato de Calderón?

Manuel Espino. Creo que aquí no puedo contar mentiras. Evidentemente el Presidente Calderón está impulsando a tres destacadísimos miembros del gabinete presidencial, que son en orden de su preferencia, este muchacho Cordero, luego Lujambio y en seguida Javier Lozano. En las encuestas de los últimos dos años ellos aparecen en cuarto, quinto y sexto lugar o en quinto, sexto y séptimo lugar, y normalmente lejos del tercero, más lejos del segundo y del primero.

Eso creo que ha hecho que el Presidente se desespere un poco y sólo ha hecho arremeter contra los que están mejor aceptados en las encuestas que los suyos. Y esa misma desesperación le ha hecho creer al Presidente que si no es uno de los tres no se va a ganar y entonces más valdría prepararnos para entregarle la estafeta a otro, menos al PRI. Eso es lo que ha abierto una rendija en la relación política del PAN con el PRD, que cada vez más es más grande la rendija, ya es un portón, no solamente se habla, hay señales muy claras de una intención del Presidente que no necesariamente del partido, de una alianza en el 2012 con el PRD. Si no se da la alianza y el PAN no gana, que gane el PRD, pero con Marcelo, no con Andrés Manuel. Creo que las señales están muy claras, ha habido declaraciones que no son públicas, confesiones privadas de Felipe Calderón que ratifican lo que estoy diciendo.

CP. ¿Qué pasa con Francisco Ramírez Acuña, el que se la jugó, el que se arriesgó y puso en alguna forma en Los Pinos a Felipe Calderón… hay una expresión popular que dice “el perro mordió la mano…?

Manuel Espino. Más allá de lo que yo pueda opinar en términos personales de Ramírez Acuña, me parece que con él se ha cometido una enorme ingratitud. La ingratitud es un vicio terrible entre los seres humanos. Podría ser el octavo pecado capital. Creo que la ingratitud es algo verdaderamente denigrante que denigra al ingrato, porque dignifica al que no se le tiene gratitud, porque él ya tuvo un mérito, ya tuvo una expresión de generosidad y la ingratitud fue muy grande, tan grande que se le hizo creer que pagaba una factura que él no cobró, sin embargo se le hizo creer que se le pagaba una factura, haciéndosele secretario de Gobernación, pero creció la ingratitud cuando se le da el nombramiento pero se le quitan las facultades del secretario de Gobernación y eso es peor que una mentada de madre.


One comment

  1. alfredo /

    creo que el señor tiene mucha razon respecto de emilio lo que hay que hacer primero es rendir buenas cuentas y no buenas mentiras y arrogantes declaraciones de no mea culpa, si me eligieron para gobernar es por que expuse que tenia los tamaños para admministrar y corregir deficiencias y no de encontrarf culpables y no solucionar problemas, al igua le paso a felipe no supo y no pudo gobernar el echo de negociar con los partidos para que salieran sus propuestas, le queda el saco de inepto gobernante, el pueblo queire a un gobernante no a un actor de telenovela dfantesca que se exculpe de mea culpa retorciendo los errores del pasado, que critico y fue su catapulta politica y ahora se echa a la amaca de mea culpa no es, lo que no dice al pueblo que no tuvo capacidad y que por lo tanto en el pan no hay politicos con capcacidad hay politicos con intereses personales, como el de darle presupuesto disfrazado a los colegios