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POLÍTICAMENTE, LA SUCESIÓN EN TLAJOMULCO ES UN VERDADERO ACERTIJO

POLÍTICAMENTE, LA SUCESIÓN EN TLAJOMULCO ES UN VERDADERO ACERTIJO

Dic 3, 2011

Políticamente, el municipio de Tlajomulco es un verdadero acertijo; hay que darle muchas vueltas al asunto para desentrañar el presente para hacer una prospectiva y diagnosticar lo que puede ocurrir en unas semanas o meses en torna a la sucesión de uno de los personajes más polémicos y de mayor capacidad mediática, como lo es el ¿perredista? ¿Petista? ¿Priísta? ¿Pejista? ¿Aliancista? Enrique Alfaro.

 

Como quiera que sea (haiga sido como haiga sido, Calderón dixit) Tlajomulco ha sido tatuado con la marca Alfaro, y se puede decir que hay un Tlajomulco de antes y después, no sólo en lo político, sino también en materia de obra pública. Y en imagen, sobre todo en eso. Y el resultado, desde luego, es que por lo menos la siguiente sucesión será resuelta por el ex socio y amigo de Raúl Padilla. No sólo los aliancistas están pendientes hasta del mínimo gusto del líder, sino también los de la presunta oposición.

 

Tal pareciera que Alfaro llegó a Tlajomulco para quedarse, lo que supondría la instalación de un cacicazgo (liderazgo para sus pocos fans). Esto haría suponer que ganarle a Alfaro la siguiente elección está en chino, por el partido que mande a su gallo. No obstante, aspirantes sobran.

 

Enrique Alfaro se distinguió por un arranque con cambio de camiseta, y así parece estar cerrando su período como alcalde. Llegó a la Presidencia con una alianza que parecía indestructible con Raúl Padilla, indudable líder moral del Grupo Universidad y del PRD-Jalisco, pero unas semanas le bastaron para dinamitar los puentes que lo comunicaban con su ex líder y socio, lo que algunos interpretaron como la inminente muerte política de Alfaro. La andanada universitaria de Padilla nunca llegó a Tlajomulco. Tal vez por ¿prudencia? ¿Estrategia? ¿Imagen? ¿Daños?

 

Luego de intentar la caída del líder universitario, para apoderarse del PRD y cambiarle la marca Padilla, por la de Alfaro, vino el fracaso. Pero se defendió como gato boca arriba, su especialidad. Enrique se apertrechó con el perredismo que no ve con buenos ojos a Raúl, con aliados tan fuertes como Andrés Manuel López Obrador y Alejandro Encinas, pero ni así pudo lograr su propósito. En vista de los resultados, Alfaro y su equipo abandonaron el PRD y formaron la Alianza Ciudadana, con la intención de hacer su propio partido político.

 

Pero el proyecto no alcanzó a madurar y Alfaro calculó que su alianza con Andrés Manuel y el apoyo de Convergencia y PT no le alcanzaba para ganar la gubernatura de Jalisco, que es su meta. Así las cosas, Alfaro comenzó a recibir propuestas atractivas, al grado de que el propio Presidente de la República, Felipe Calderón, lo recibió en su despacho para jalar al alcalde a su partido.

 

Como Alfaro no tiene partido aborrecido, también recibió con buenos ojos la oferta de la alianza PRI-Verde-Nueva Alianza, para ir de candidato al Senado por Jalisco, y hasta donde se sabe, esa negociación es casi un hecho. Esta situación personal del líder afecta a los aspirantes, como Ismael del Toro, que no sabe por cuál partido va a ser candidato, pues sólo está seguro de que tiene el voto del líder, a cuyo destino está atado.

 

De seguir las cosas como están, Alfaro y sus huestes estarían de regreso al cómodo regazo de la institución política, el PRI, donde militó desde muy joven, hasta que fue convencido por su amigo Enrique Ibarra para emigrar al PRD, que lo postuló como candidato a alcalde de Tlajomulco, habiendo ganado las elecciones a diferencia del PRI, con el que perdió seis años antes.

 

ISMAEL DEL TORO ¿POR CUÁL PARTIDO?

Para Ismael del Toro, aspirante con todo el apoyo de Alfaro, su participación es segura, dice: “Yo estoy preparado, falta resolver con quién nos vamos a coaligar. Enrique se va a definir pronto”.

 

P. ¿Ya tiene ofertas de otros partidos diferentes al PRD?

R. Sí, ya platicó con algunos proyectos complementarios, hay algunas ofertas de fuerzas políticas.

 

P. ¿El PRI?

R. Sí, el PRI es uno de ellos, tengo entendido que ya platicaron con él.

 

P. ¿El PAN está descartado?

R. No, el tema del PAN no se ha agotado.

 

Aseguró: “Nosotros vamos a hacer un gobierno de personas y proyectos, no de colores”. Advierte que no abandona Alianza Ciudadana y dice: “No me siento Presidente Municipal por el PRD. Recordó que él y el equipo político del que forma parte, abandonaron el PRD junto con Enrique Alfaro. Dice convencido: “Sí me veo como alcalde, porque tengo la capacidad y los argumentos para ganar la elección a cualquier candidato de cualquier partido”. Del Toro revela que tiene varias encuestas que lo ponen a la cabeza de los demás aspirantes.

 

También considera que tiene a su favor la obra de la administración de Alfaro, que rompió esquemas e hizo obras sin precedentes en el municipio y que la gente reconoce el trabajo realizado.

 

P. ¿Pero tú no naciste en Tlajomulco…?

R. Eso, no significa mucho, mira, Tatengo nació aquí y ve lo que hizo.

 

MARRUFO: EL PRI VA ARRIBA

Desde hace mucho se sabe que el diputado Roberto Marrufo, líder de la fracción priísta en el Congreso, tiene la intención de contener por la Presidencia Municipal de Tlajomulco, pero últimamente se le había visto dubitativo. Sin embargo, le dice a Conciencia Pública que él levanta la mano para buscar la candidatura, sin ningún temor al candidato de Alfaro porque, dice, el PRI va arriba en las encuestas que él tiene en su poder.

 

Dice que ya tiene listo el equipo de trabajo que está visitando a líderes y electores del municipio que pertenecen al PRI, para saber de su opinión sobre su candidatura y ha encontrado buen ambiente. No lo desanima representar a un partido que es tercera fuerza electoral en el municipio: “Esa situación se dio por una circunstancia muy particular, pero las condiciones que había entonces ya no son las mismas”.

 

Respeta y elogia a Alfaro: “Enrique es un Presidente Municipal que ha transformado Tlajomulco, ha hecho un buen trabajo, pero en el Distrito Electoral nosotros hemos trabajado con la gente, lo suficiente para ser competitivos en el proceso electoral que se avecina”. Lo que espera es que el PRI se mantenga cohesionado y que la candidatura sea de unidad. De su posible contendiente, Ismael del Toro opina: “Es amigo mío, y lo conozco como un hombre inteligente, hábil, muy cercano a Alfaro, y sería muy buen candidato, pero no sé si él vaya a ser”.

 

Marrufo plantea la necesidad de atender necesidades urgentes en Tlajomulco, como la seguridad pública, la regularización de los fraccionamientos que están desordenados hasta en lo legal, el transporte, el empleo y la inversión. Dice que es necesario impulsar la creación de empleos en Tlajomulco, para que sus habitantes tengan actividad económica ahí mismo, porque en buena medida es el dormitorio de mucha gente que trabaja en otros municipios, principalmente Guadalajara y Zapopan.

 

ZERMEÑO DICE QUE SÍ, PERO…

Andrés Zermeño, del Partido Acción Nacional (PAN), fue Presidente Municipal en el trienio 2003-2006, y tiene capital político en el municipio. Sus allegados dicen que tiene ganas de participar, pero no está decidido, porque las condiciones para el PAN no se presentan muy favorables y evalúa si su imagen personal le alcanza para superar al candidato de Alfaro y el PRI. Otro obstáculo para Zermeño es su cercanía con Enrique Alfaro y, dicen, sus negocios que podrían resultar afectados por la siguiente administración, si no gana.

 

QUIRINO: SOLO, SOLO, SOLO

Es patético el caso de Quirino Velázquez. Con un importante capital político en el municipio, Quirino se alió con Enrique Alfaro y aceptó formar parte del equipo de Alfaro en Tlajomulco, a cambio de ser impulsado en la siguiente (ahora) para contender por la alcaldía, dentro del PRD. Pero las cosas se descompusieron con el pleito Alfaro-Padilla, que terminó con la salida de los alfaristas de las filas del PRD, y él se quedó en medio.

 

Con el PRD debilitado y Alfaro con los ojos puestos en “El Pope”, Quirino quedó como barco a la deriva, sin saber qué hacer. Ni siquiera aceptó la entrevista, tal vez porque no le gusta hablar de su futuro incierto por sus jugadas fallidas, como la que hizo para que el PRI se fijara en él. Como candidato del PRD, contra el candidato de Alfaro y el del PRI (que podría ser el mismo), Quirino se daría por ganador, si le da al PRD un par de regidores, con lo que conservaría la supervivencia política.