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RAMIRO HERNÁNDEZ: PANISTAS PERDIERON LA BRÚJULA

RAMIRO HERNÁNDEZ: PANISTAS PERDIERON LA BRÚJULA

Ago 20, 2011

El desarrollo estratégico de Jalisco se ha extraviado durante los gobiernos panistas y es necesario reorientarlo como se advierte con las grandes obras de infraestructura que se han pospuesto, incluyendo la movilidad y el transporte. “Los gobiernos del PAN y principalmente el actual han generado escenarios de polarización y confrontación entre los jaliscienses. La distancia entre gobernante y el ciudadano es cada vez mayor, y el ciudadano cuestiona cada vez más al Gobierno como consecuencia de esa falta de comunicación y acercamiento que se debería dar”, considera el senador priísta Ramiro Hernández García, quien aspira a gobernar la entidad.

 

Ramiro Hernández García, critica el que estas tres administraciones estatales de gobiernos de Acción Nacional cometieron el error de gobernar “con visión de partido y no con visión de Estado. No hay planeación estratégica, no hay proyecto para el desarrollo de Jalisco. El gobernante tiene una visión muy diferente a la del ciudadano. Si escuchamos el discurso de quienes gobiernan, todo está bien, las cosas marchan satisfactoriamente; presumen que todas las regiones del Estado han crecido, lo cual está fuera de la realidad”, expone el entrevistado por Conciencia Pública.

 

“Hay una visión equivocada por parte del Gobierno, no ha habido eficacia en cuanto a resultados favorables de las políticas que se han implantado porque no vemos un planteamiento con una visión integral del desarrollo del Estado”, añade Ramiro Hernández. En la óptica del senador jalisciense, a los gobiernos panistas de Jalisco les ha faltado dirección, de allí que propone reorientar el Estado, hay que discutir el Estado para precisar adónde se quiere caminar.

 

JALISCO Y SUS REGIONES

Si pensamos en la riqueza y la diversidad de los recursos que distinguen a Jalisco en sus regiones, el Estado merecería una mejor suerte, porque es de las entidades que presentan una gama de condiciones regionales muy amplias. El problema es la ausencia de planeación que defina una estrategia para cada una de las regiones, formando una visión integral del desarrollo de Jalisco, y en esa lógica el crecimiento más importante se ha concentrado en una de sus regiones, que es la zona metropolitana en torno a Guadalajara.

 

VIOLENCIA EN LA ZONA NORTE 

El senador Ramiro Hernández García analiza las regiones de Jalisco. En el caso de la Zona Norte, subraya que es la violencia lo más destacado que ha venido viviendo en los últimos años y que ha provocado la zozobra y la intranquilidad de la población. La Zona Norte era una región con una fortaleza ganadera muy importante y no ha tenido la oportunidad de desarrollar una actividad secundaria que complemente las actividades agrícolas y ganaderas. “Pareciera que su única posibilidad está basada en los dólares que mandan los familiares que están radicados en los Estados Unidos”.

 

DESARROLLLO DISPAREJO EN LOS ALTOS 

Los alteños, resalta el senador Hernández García, se han distinguido por su empuje, por su sentido emprendedor que pese a todas las adversidades de las naturaleza han podido caminar y salir adelante. Sin duda es la región con mayor capacidad de producción de proteína animal pero hay municipios que no se han podido integral al desarrollo y a las oportunidades, sobre todo aquellos municipios que están ubicados en la parte norte de Los Altos, en donde las condiciones de pobreza continúan y el principal ingreso viene de sus familiares que se fueron a vivir a Estados Unidos, buscando la sobrevivencia. El desarrollo ha sido muy desequilibrado, considera el senador jalisciense.

 

INSEGURIDAD EN LA CIÉNEGA 

Ramiro Hernández García destaca que esta región tiene mucha riqueza de recursos naturales, sobre todo para la agricultura y prácticamente se mantiene como estaba hace algunos años. Los municipios de Ocotlán y Poncitlán tenían una orientación de desarrollo industrial. En el caso de Ocotlán la industria mueblera ha crecido, producto de una iniciativa de gente emprendedora del municipio, más que obedecer a un diseño o impulso de políticas públicas.

 

Pero lo que sucede en Ocotlán y Poncitlán contrasta con el resto de la región que se mantiene igual con un elemento ahora adicional que lo hace una problemática social muy delicada, como es la inseguridad y la presencia de grupos delictivos. “Esta región era muy tranquila, donde se podía vivir bien, en paz. Es una región bien comunicada, con infraestructura de servicios, de salud y de educación más o menos satisfactorios, pero ha sido la inseguridad la que le ha venido a cambiar la vida a la gente del lugar”.

 

LA REGIÓN VALLES ESTANCADA 

La Región de Ameca o Valles tiene un potencial y una capacidad agrícola esplendida, pero que ha venido a menos. Gracias a los ingenios la economía se mantiene y de lo contrario la economía estaría en la lona. Es la industria azucarera la que ha fortalecido la economía, pero más allá de esa vocación, es poca la transformación que ha registrado esta zona. Sigue habiendo condiciones de desempleo muy fuerte y por consecuencia la emigración hacia Estados Unidos es una de las alternativas más socorridas de la gente que no encuentra oportunidades de desarrollo y crecimiento.

 

SIN PRECIO DEL AGAVE EN LA ZONA TEQUILA

 

La Región Tequilera sigue la misma suerte de la Región Valles con una problemática adicional: no se ha recuperado el precio del agave y consecuentemente sus productores sufren las consecuencias de no tener mercado y precios bajos de un patrimonio que tarda mucho en formarse y que a la hora de hacerlo efectivo no hay condiciones para que esto suceda.

 

LA ZONA DE LA SIERRA Y EL DESARROLLO FORESTAL

 

La parte de la Región Sierra la actividad forestal vive una situación crítica, en el mejor de los casos no sólo se encuentra estancada, sino que ha venido retrocediendo. “No hemos visto nuevas plantaciones, los sistemas de manejo que en un momento se intentaron quedaron solamente en las buenas intenciones en la época de Alberto Cárdenas y no trascendieron el tiempo, se quedaron allí”, asevera Ramiro Hernández.

 

El entrevistado indica que las zonas forestales tanto de Tapalpa como de Mazamitla están en condiciones de inmovilismo y precarias condiciones de ingreso. Más bien ha sido el turismo el que sigue activo y ha continuado adelante, resultado de la iniciativa de la gente del lugar, pero que no significa mucho en cuanto a ingreso para las necesidades de la región, lo que ha llevado a gente que requiere ocupación a que emigre a los Estados Unidos. “En el caso de Mazamitla ha registrado un repunte importante en la plantación de aguacate, pero no por inversiones del Estado de Jalisco, sino que éstas han venido del Estado de Michoacán en la mayoría de los casos”.

 

LOS INVERNADEROS EN LA ZONA SUR 

La vocación es agrícola y ganadera de la Zona Sur, pero que sigue en estado crítico como toda la agricultura del país, se ha venido impulsando la agricultura protegida que son proyectos muy importantes que se convierten en exitosos cuando se logran conectar con los mercados. Los negocios suelen ser para quienes impulsan estos proyectos, que no necesariamente son numerosos y que ha venido generando empleos que no son despreciables, pero que tampoco es lo deseable, porque son empleos agrícolas pero básicamente para los jornaleros agrícolas, muchos de ellos vienen de otros Estados.

 

“No vemos a esta región inmersa en un proceso de transformación en donde otros ramos de la actividad productiva puedan estar desarrollándose e impulsándose; sí vemos con objetividad, a excepción de algunas zonas de riego que se han incorporado, la realidad es que la región sigue siendo muy similar a lo que existía hace algunos años”.

 

LA COSTA: ABANDONO E INDIFERENCIA 

¿Y qué sucede con el desarrollo de la Costa Sur? –Se le pregunta al senador Ramiro Hernández García–. El impulso que se prometió, responde, no se manifiesta en resultados. Poco de diferente tiene a lo que sucede en otras regiones de Jalisco. “Es el mismo Estado de abandono e indiferencia. No pasa nada, en algún tiempo fueron región agrícola como el caso de La Huerta y Cihuatlán como parte de un valle donde la agricultura de exportación significaba mucho”.

 

“Es lamentable que una parte de Autlán esté sembrado de agave, otra de caña, en algunos casos se han establecido algunas plantaciones frutales, pero lo que era el dinamismo de la agricultura, que le dio una fuerza y auge económico, a veces accidentado, que tenía una conexión con el mercado extranjero, hoy ha venido a la baja”. El senador Hernández García señala que hoy esta región productiva está conectada con el mercado nacional.

 

En materia de turismo, el mercado no se ha logrado impulsar como se prometió para la Costa Sur, se ha hablado de proyectos, pero no se ha completado ninguno. “Como destino turístico la Costa Sur ha dejado de ser una alternativa que pretendía ir creciendo a nivel nacional, pero hoy se conforma con un turismo más local y que está abandonado a su suerte, ante la ausencia de motivación o estímulo que muestre alguna situación de transformación positiva.

 

NUEVO VALLARTA MINIMIZA A VALLARTA 

En el caso de Puerto Vallarta, que ha sido una de las regiones económicas más dinámicas de Jalisco durante las últimas décadas, Ramiro Hernández, la señala como un caso excepcional, porque ha sido un municipio que ha logrado establecer esos avances a partir del esfuerzo local, pero que se nos ha ido agotando en la medida del crecimiento que registra Nuevo Vallarta. “Hay una preocupación de los vallartenses con relación al futuro en cuanto a qué va a pasar después y hasta ahora no hemos escuchado algún planteamiento que dé respuesta a este tipo de inquietud”, puntualiza el entrevistado.

 

CRECIMIENTO DESORDENADO: CAMINA LA METRÓPOLI HACIA EL COLAPSO

 

El caso del desarrollismo de la Zona Metropolitana de Guadalajara, es muestra fehaciente del desequilibrio entre las regiones de Jalisco. “Aquí se ha deteriorado la calidad de vida, como resultado de su crecimiento y los requerimientos de infraestructura y servicios. Este crecimiento amenaza con colapso, no sabemos hasta donde pueda llegar porque el tiempo avanza y no se advierte solución”, considera Ramiro Hernández. “Sobran las discusiones de proyectos de los que se dice mucho y se hace poco. Hay muchas diferencias y pocas coincidencias, y lamentablemente son las diferencias las que han venido provocando que se pospongan las soluciones”, asevera el entrevistado.

 

“No es posible que la ciudad siga creciendo con los niveles de desorden que hasta este momento llega. Leía hace unos días datos crudos que muestran ese desarrollismo fuera de control que se vive con el crecimiento de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) y que cuando ésta tenía tres millones de habitantes se asentaba sobre 30 mil hectáreas, pero a estas alturas tiene más de 4.5 millones de habitantes y se habla de 56 mil hectáreas”, expone.

 

Lo más grave no es únicamente ese crecimiento desordenado, fuera de planeación. “Lo preocupante es que pareciera que no existe conciencia de la gravedad de este problema, porque se ha carecido de una política que ordene el crecimiento territorial de la metrópoli”, apunta.

 

El problema para evitar esta problemática es que aquí intervienen varias autoridades, pero no hay una que se responsabilice de ella en su conjunto. “Aquí hay muchos gobernantes que le meten la mano pero no hay un responsable, y en este caso el responsable debería ser el Gobierno del Estado”, señala.

 

“Para un Estado como Jalisco que tiene esa riqueza y esa diversidad de recursos nos parece un absurdo que esté concentrado el desarrollo y las oportunidades para los ciudadanos en una misma región”, indica Ramiro Hernández.

 

FALTAN ATRACTIVOS

El senador jalisciense considera también que ha faltado visión de desarrollo de largo plazo entre las diversas autoridades que han gobernado los municipios de la metrópoli. En el caso del turismo que es un potencial que se tiene a explotar, considera que muchos de los visitantes que vienen se retiran al primer o segundo día. “Jalisco tiene una riqueza muy importante que no hemos aprovechado satisfactoriamente, por eso estoy convencido de que tenemos que discutir la ciudad, hay que discutir el Estado, pero más que discutir hay que encontrar cómo ponernos de acuerdo en lo que pensemos que hay que hacer”, agrega.

 

FALTA DE VISIÓN

“No podemos pensar en el día siguiente, parece mentira pero hace unos días hablando de la problemática de la movilidad, había un técnico que decía que desde hace 16 años no se ha hecho nada para darle continuidad al proyecto de movilidad que desde hace tiempo se tenía diseñado. “Se ha pensado que el Estado arranca a partir de que se dio la alternancia en el Gobierno, se pensó más en una visión de partido que en una visión de Estado, de un Gobierno que debe de responder al interés de los ciudadanos y no de los intereses de las siglas que los llevaron al poder.

 

“Lo que ha faltado es esa visión y ánimo de asumir un liderazgo empezando porque se genere un reconocimiento al Gobierno de parte de la sociedad. Es urgente que se recupere la participación de la ciudadanía y un mayor y trabajo en equipo entre Gobierno y sociedad”. Respecto a la generación de infraestructura e impulso de proyectos estratégicos del desarrollo de Jalisco, el senador Ramiro Hernández plantea que en ese sentido se ha descuidado por completo lo fundamental del desarrollo y que viene a marcar la diferencia entre una entidad competitiva o una entidad mediocre.

 

CONSTRUIR LA UNIDAD

“El gran reto es construir la unidad en propuestas compartidas que representan la aspiración de todos, el poder rediseñar el modelo de desarrollo que la ciudad necesita y que podamos precisar en el tiempo inmediato, mediato y de largo plazo para que le demos rumbo y dirección al proceso de desarrollo de nuestro Estado.

 

“Es penoso observar que Jalisco siendo un Estado con un peso y con una presencia económica a nivel nacional muy importante, los indicadores tanto de competitividad, de desarrollo económico o de desarrollo social no corresponden con esa magnitud. “En competitividad andamos a media tabla, en materia de educación, de salud, de combate a la pobreza estamos muy por abajo de los niveles que han alcanzado otros Estados que tienen una fuerza económica mucho menor que la nuestra. Ahí también hay el reflejo que no ha habido la capacidad de convertir lo que económicamente somos con lo que debiéramos de tener”.