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HERBERT TAYLOR ARTHUR, ESTRATEGA DE LO SUCIO

HERBERT TAYLOR ARTHUR, ESTRATEGA DE LO SUCIO

Mar 15, 2014

Por Belisario Bourjac

Herbert Taylor Arthur, el súper asesor de Emilio González ha sido señalado de ser el maquinador de los grandes negocios que se hicieron durante el gobierno que encabezó Emilio González Márquez en Jalisco, llamado el sexenio de la corrupción.

Para los periodistas y politólogos Pedro Mellado y Gabriel Torres Espinoza, tanto Herbert Taylor como Emilio González Márquez son los peces gordos que deben estar en la cárcel.

En su columna del pasado viernes 14 de marzo, Pedro Mellado, resalta el hecho de que el brazo de la justicia por fin haya alcanzado a dos ex funcionarios panistas, que cometieron irregularidades, abusos y presumibles delitos en el manejo del dinero de los bienes públicos que les fueron confiados. “Hay otros peces gordos que la sociedad esperaría ver rindiendo cuentas ante un juez o tras las rejas”, subrayó en la columna Puntos y Contrapuntos que publica en el diario Mural.

“Dos golondrinas no hacen verano y mucho menos cuando apenas estamos en vísperas de la primavera, que llegará el próximo viernes 21 de marzo”, escribe Mellado.

Y se refiere a los “peces gordos” de la corrupción: “Esos personajes de triste memoria cometieron agravios, tantos o más graves que los atribuidos a quienes ahora están sometidos al imperio de la ley, y sembraron en el corazón de un segmento de la sociedad un presunto sentimiento de reproche, rencor y rabia”.

Lugo recuerda las detenciones de Rodolfo Ocampo, ex director del SIAPA registrada el pasado 7 de julio del 2013 como presunto responsable del delito de peculado, así como del desvío y aprovechamiento indebido de atribuciones y facultades al utilizar irregularmente un crédito por mil 200 millones de pesos, contratado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para un programa de agua potable. Refiere de la misma forma Mellado las órdenes de aprehensión giradas por un juez en contra del ex director de la Inmobiliaria y Promotora de la Vivienda de Interés Público del Estado (Iprovipe), Jorge Sánchez Martínez y Roberto Valle Pinzón, ex tesorero del organismo, quien ya está detenido.

“Un amplio segmento de la sociedad esperaría que la justicia actuara con la misma eficacia en contra del ex gobernador panista (2007-2013) Emilio González Márquez, así como de su querido compadre y amigo, Herbert Taylor Arthur, ex titular de la otrora poderosa Coordinación General de Innovación y Desarrollo en la pasada administración”.

“Ellos tendrían que responder, en mayor o menor grado, por irregularidades, inconsistencias y presumibles delitos que representarían daño patrimonial a Jalisco por siete mil 573 millones de pesos, según reveló el miércoles 16 de octubre el contralor del Estado, Juan José Bañuelos Guardado”, puntualiza Mellado en ese escrito publicado el pasado viernes 14 de marzo.

 

EL PERSONAJE CLAVE

Para Gabriel Torres Espinoza, Herbert Taylor es el personaje clave de la corrupción en el gobierno emilista. “Ese amigo de la infancia que la prensa llegó a calificar como el ‘súper secretario’. El mismo que tendió la trampa para que saliera de la Secretaría de Finanzas Óscar García Manzano; el que persiguió al grupo de Ramírez Acuña, el que intrigó entre el gabinete y que estableció alianzas para combatir a los candidatos del PAN en la pasada elección”.

“El que participaba y cerraba la mayor parte de ‘operaciones’ en donde se traficaba con influencias para sacar ventaja en operaciones financieras en complicidad con los empresarios al servicio del poder. Quien fue determinante para la compra de terrenos a sobre precio en Chalacatepec y la construcción fraudulenta de las Villas Panamericanas. El que operó el desfalcó al Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco con la compra de múltiples terrenos urbanos a sobre precio. El que gestionó las inversiones inmobiliarias de riesgo con las cuotas que los trabajadores aportan para su pensión y jubilación”.

 

“¡QUÉ BUEN DESMADRE!”

El maestro Gabriel Torres Espinoza, director de Canal 44 de TV, con una frase sintetizó lo que pasó con el manejo del dinero en los Juegos Panamericanos y Chalacatepec. “Al tratar de entender cómo se gastó el dinero público en los Juegos Panamericanos, “¡Qué buen desmadre traemos ¿o no, señor cardenal?!”.

“El ex gobernador tenía razón, “¡que buen desmadre hizo!”, tanto que dejó endeudado a Jalisco por lo menos dos generaciones, particularmente con el desastre de ejercicio presupuestal de los Juegos Panamericanos y la administración del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Guadalajara-Copag”, escribió Torres Espinoza en su columna que publica en el Diario Milenio.

“Esta justa deportiva fue concebida como el pretexto perfecto para alimentar una aspiración presidencial finalmente frustrada para Emilio. Un motivo para proyectar a un gobernador mientamadres deseoso de llamar la atención y que gastaría, incluso, lo que las arcas de Jalisco no tenían. Pero no solamente fue la ambición política por ser candidato presidencial, fundamentalmente se trató de llenarse los bolsillos con unos juegos que pretendieron justificar todo tipo de ‘excepciones’ a las reglas que el sector público debe observar para el ejercicio del gasto”.

“Al menos dos mil millones de pesos se dispusieron ilegalmente para los negocios en los Juegos Panamericanos, sin estar expresamente destinados para ello en el presupuesto de Jalisco. Se aprovecharon los Juegos Panamericanos como la coartada perfecta para desviar millones de pesos a bolsillos particulares, en el último año de ‘vacas gordas’ de Herbert Taylor, Andrade Garín y Emilio González”.

Los retrasos en la construcción del Estadio de Atletismo revelaron la deliberada pretensión del Gobierno y sus constructoras chayoteras para inflar los precios y desviar con ello cientos de millones de pesos a las manos de sus interesados impulsores. Todos estos recursos que Jalisco no tenía fueron tomados ilegalmente, incluso, de los fondos de los trabajadores, como lo publicó Milenio Jalisco: “525 millones salieron de la Inmobiliaria y Promotora de Vivienda de Interés Público y 350 millones del Instituto de Pensiones del Estado” (Milenio Jalisco.17/08/2011). Andrade Garín declaró que el costo final de los juegos fue de “nueve mil 133 millones de pesos”, cuando inicialmente Emilio González había proyectado cinco mil 345 millones. Una simple auditoría observaría que de ese monto total inflado de nueve mil 133 millones de pesos, se destinó a “gasto operativo” el 45.8 por ciento del total y sólo el resto a infraestructura. El “gasto operativo” está lleno de abusos con asesorías para despachos fantasmas, consultorías millonarias, burocracia desmedida, sueldos exagerados, viáticos y traslados, como lo documentó Milenio Jalisco el 25/07/2011.