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¿Y EL VOTO EN BLANCO? DISPERSOS LOS ANULISTAS

¿Y EL VOTO EN BLANCO?  DISPERSOS LOS ANULISTAS

May 26, 2012

Por José María Pulido

Hace tres años, en el proceso intermedio, surgió un movimiento de anulación de votos que buscaba un 10 por ciento del porcentaje de la participación ciudadana y poner en evidencia la crisis del sistema político electoral mexicano, pero ahora brilla por su ausencia y entre las razones podrían estar dos:

“Creo que en la medida que el impacto del voto anulista no fue tan grande, ni mucho menos, a lo que ellos esperaban, generó un nivel de desencanto que esta vez no apareció”, dice el investigador Jaime Tamayo, quien suma también que las reformas electorales posteriores pudieron dejarlos satisfechos.

A nivel nacional participaban algunos dirigentes del PAN en Puebla. Aquí “había varios de los que participaban en movimientos urbanos, de las asambleas ciudadanas, Margarita Sierra y otras gentes vinculadas con el ITESO.

“Había alguna gente de la FEU, no directamente de la FEU, parece que los del ‘Perro’ Fidel eran de alguna corriente pero no toda la FEU porque algunos de ellos participaban en el PRI o en el PRD, pero sí había gente de la FEU”, dice Jaime Tamayo, investigador de la Universidad de Guadalajara. Hoy están dispersos. Esperaban un voto nulo superior al 10 por ciento, las encuestas previas lo colocaban en un 15 por ciento pero eso no se reflejó en las urnas, donde debe diferenciarse entre tres tipos de votos nulos.

 

Jaime Tamayo explica:

1. “Hay un voto que está mal hecho, que es el voto que tradicionalmente a la hora de contabilizarlo se considera nulo y que anda rondando entre el 2 y medio y 3 y medio por ciento.

2. “Hay el voto anulado intencionalmente, de manera espontánea, por aquellos electores que por una u otra razón asisten a las urnas, no se abstienen pero manifiestan su malestar con todos los candidatos y partidos poniendo alguna frase o anulando simplemente el voto con toda la intención de anularlo. Ese es más difícil de detectar, excepto cuando aparecen frases como mentadas o un voto por Cantinflas, que era muy común cuando existía la fórmula de “otros candidatos” que ahora ya no aparece. Es un porcentaje bastante reducido y que no es posible determinarlo pero se considera dentro de los votos anulados por error. No es una cantidad significativa, y…

3. “El voto anulado de manera organizada, es decir, cuando hay una intención como la hubo en el 2009, de diversos ciudadanos y organismos civiles, de manifestar su rechazo al sistema electoral y al sistema de partidos por esta vía. Fue un rechazo al sistema en general, no sólo a los candidatos”.

P. ¿Puede ocurrir en el 2012?

R. No porque no ha surgido y sería muy tarde que surgiera un movimiento anulista, que no fue tan importante como ellos pensaban, fue un movimiento al que si le restamos el porcentaje de voto por error no rebasa el 2 o 3 por ciento, sin embargo es significativa en términos de la votación de los llamados partidos “patito” que muchas veces no alcanzan ni ese porcentaje.

Recuerda que los analistas de hace tres años “buscaban un 10 por ciento de votos nulos y poner en evidencia la crisis del sistema político electoral mexicano. De todas maneras sí tuvo un impacto, pero el sistema político mexicano es muy hábil para adecuarse y después vino una serie de iniciativas de reformas electorales, la que presentó el presidente, el PRD, el PRI, que al final dejó una reforma muy coja, incompleta, pero que contempla para la siguiente elección las candidaturas independientes, que es uno de los elementos a considerar cuando los ciudadanos se sienten molestos con el sistema de partidos”.

Señala que “las candidaturas independientes funcionarían como una especie de vacuna contra el sistema proteccionistas de partidos, contra la partidocracia, ya que cuando un buen candidato fuese rechazado éste no tendría que recurrir a otro partidos sino que, si efectivamente tiene un apoyo popular, iría por la libre y esto obligaría a los partidos a ser más respetuosos de las decisiones de sus militantes. Pero digamos que es incompleta porque con toda la mala intención se reformó para que esta elección no aplicara. Tenemos el caso de Clouthier, por ejemplo.

Entrevistado en su oficina del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), Jaime Tamayo recuerda que no es la primera ocasión que surge este tipo de manifestaciones.

“En el 70, cuando el estado autoritario, en la elección de Echeverría, el PAN llevaba a Morfín como candidato: la izquierda llamó a votar por lo que llamaban una elección electoral democrática (o RED) mientras que otra invitaba a votar por libertad de presos políticos. Es decir, el voto es usado como un instrumento para actuar sobre el sistema político y obligarlo o poner en videncia que un sector de la población no está de acuerdo con una serie de cosas y esto vino a redundar con una serie de reformas iniciales de Echeverría y finalmente con la reforma de López Portillo que modificó la estructura del sistema de partidos, puso en libertad a los presos políticos, dio el registro al Partido Comunista, y dio paso al sistema de representación proporcional”.

Agrega: “En el 77, la reforma tiene que ver con que la elección no tiene candidato de oposición registrado, el que lleva candidato no registrado es el partido comunista con Valentín Campa, al que el presidente del PRI, entonces Porfirio Muñoz Ledo, le reconocía, habría que ver de dónde sacó esa cifra, un 10 por ciento. Estas acciones por fuera del modelo institucional sí tienen consecuencias, han provocado cambios, algunos mayores otros menores”.

P. ¿Qué pasó con los analistas del 2009?

R. Creo que en la medida que el impacto del voto anulista no fue tan grande, ni mucho menos cercano a lo que ellos esperaban generó un nivel de desencanto que esta vez no apareció, pienso que también algunos promotores de este movimiento provenían del PAN y mucha gente cercana al ITESO que podría estar vinculada a algunos candidatos posteriormente. Entonces, me parece, en algunos casos sí se dio también paso en los partidos y por otro lado hay una satisfacción incompleta pero a final de cuentas satisfacción con la reforma.

“Agregaría un elemento que no sé si fue considerado pero que me parece que fue fundamental para entender esto del voto anulista, que en estas elecciones, presidenciales, sería un error ir por el voto anulista porque podría pasar lo de Portugal y España, donde los indignados llamaron a no votar y esto le dio la mayoría absoluta a un partido que representaba los intereses contrarios a los indignados. Ellos no buscaron una alternativa menos peor sino que al no votar dejaron que precisamente los conservadores se llevaran el pastel completo”.

P. ¿Existe alguna reglas de a quién beneficia?

R. Bueno, yo pensaría que el voto de los anulistas siempre beneficia a quien va tendencialmente adelante, porque si el anulista tendría alguna simpatía por él no lo plantearía en esos términos. Evidentemente el voto anulista es un voto que refleja una actitud opositora y de rechazo. En principio, cuando el partido gobernante va a la cabeza, perjudica a la oposición o beneficia a aquel partido que en principio aparece como puntero, ya que este voto se manifiesta en contra de este tipo de políticos y no votar en contra de ellos les hace un favor.

 

CAMPAÑAS VACÍAS Y POCO ATRACTIVAS

El investigador de la Universidad de Guadalajara, Jaime Tamayo Rodríguez, advierte que el abstencionismo está cobrando carta de naturalidad en los procesos electorales en nuestro país, principalmente debido a las campañas vacías de contenidos.

“El abstencionismo ha ido creciendo, los últimos procesos electorales ya se acerca mucho a las viejas democracias en las que prácticamente un 50 por ciento del electorado se abstiene. Esto no es necesariamente negativo. En algunos países, como se ha visto en los estudios, reflejan unsentimiento de que quienes no van a votar consideran que sí acuden a las urnas reflejan su sentido y esto corresponde a su voluntad y los resultados”.

“Esto ocurre –agrega– cuando en general hay una tendencia generalizada en favor de algún candidato en particular, excepto cuando las elecciones son reñidas y que sí puede genera cambios. Por lo pronto, las elecciones no parecen ser una elecciones reñidas”.

Señala que “por otro lado, ninguno de los candidatos tiene el atractivo o el interés de generar el rechazo o el miedo de otras elecciones, entonces la motivación para ir a votar en ese sentido también es menor, creo que habrá una abstención importante.

“Por otro lado, hay una campaña muy vacía por parte de los candidatos, si vemos candidatos a nivel presidencial o local que pueden haber tenido un proyecto importante o interesante, digamos los 10 puntos de López Obrador, no los vemos reflejados en su campaña.O si vemos a Josefina Vázquez Mota o a Peña Nieto vemos solamente frasecitas bonitas bastante vacías y ya no digamos a nivel local”.

Pone como ejemplo que en Jalisco “pareciera propagada de circo, ahora que estamos con el Cirque du Soleil, que tiene en algunos de sus temas con el nombre de alegría o saltimbanqui, de repente aquí algún candidato ofrece “alegría”.

Puntualiza: “Vemos campañas muy vacías, vemos frases muy vacías, que no dicen nada, que son carentes de sentido pero que están de moda. Creo que a final de cuentas eso no repercutirá positivamente en las urnas, incluso a pesar de que hay una cantidad de candidatos jóvenes pero con un discurso poco atractivo que no creo que resulte motivador para los jóvenes”.

Jaime Tamayo recurre a las estadísticas y sentencia: “Si tomamos en cuenta que en este país los jóvenes son abstencionistas por naturaleza”, la participación ciudadana estará en cantidades similares a otros procesos.

Señala que en el país, el 70 por ciento de los jóvenes no votan, y a nivel nacional más aún: andan entre el 70 y el 73 por ciento de abstención, es decir, menos de una tercera parte de los jóvenes ejercen el voto y con una campaña tan vacía no veo cómo que los vayan a jalar a las urnas”.

Compara: “No hay un Obama del 2008 que logró que los jóvenes salieran a votar en Estados Unidos” y tampoco ve las propuestas.

 

LAS CIFRAS DEL ABSTENCIONISMO

En los últimos procesos, los votos nulos y el abstencionismo se han reflejado en las urnas:

 

ELECCIÓN DE 1982, A GOBERNADOR

VOTACIÓN TOTAL           VOTOS NULOS

933,981                                    1,444

 

ELECCIÓN DE 1988

VOTACIÓN TOTAL           VOTOS NULOS

900,967                                   40,065

 

ELECCIÓN DE 1992

VOTACIÓN TOTAL           VOTOS NULOS

1’324,888                            34,205

 

ELECCIONES DE 1995

VOTACIÓN TOTAL           VOTOS NULOS

2’111,414                                   48,610

 

ELECCIONES DE 1997

VOTACIÓN TOTAL           VOTOS NULOS

2’059,554                                 43,669

 

ELECCIÓN DE 2000

VOTACIÓN TOTAL           VOTOS NULOS

2’126,867                            34,736

 

ELECCIÓN DE 2003

VOTACIÓN TOTAL           VOTOS NULOS

2’261,287                            55,090

 

ELECCIÓN DE 2006

VOTACIÓN TOTAL           VOTOS NULOS

2’811,60                                     54,214

 

ELECCIÓN DEL 2009

VOTACIÓN TOTAL           VOTOS NULOS

2’670,567                                  121,386

 

CANDIDATOS MENOS PEORES O MÁS A MODO

“He venido diciendo que en estas elecciones no pensemos en el mejor candidato, ni siquiera en el menos peor, sino a quien queremos como enemigo en el gobierno, a quién podemos enfrentar en mejores condiciones. Recordemos que la reelección enmascarada de Salinas nos puede volver a traer aquellos 500 perredistas muertos, los colosios, los ruizmassieu asesinados, los cardenalazos, el TLC, que 20 años después nos han demostrado que nos engañaron”.

Bueno, corrige Jaime Tamayo Rodríguez, “a quienes creyeron en él porque el TLC no trajo mejores condiciones a México pero sí acabó con la industria local, está acabando con las condiciones de sobrevivencia en el campo”.

P. ¿No es igual de difícil que votar por el mejor?

R. Pues sí, a mí me llama la atención, por ejemplo, el discurso de Peña Nieto cuando dice de Pemex que se trata no de tener la propiedad sino la Rectoría del Estado y con ese mismo pretexto se entregó Telmex a quien ahora es el hombre más rico del mundo gracias a que le entregamos el patrimonio nacional”.

Agrega: “Lo que sí veo es que tras 12 años de gobiernos de panistas neoliberales no han podido privatizar Pemex, lo que quiere decir que hay una capacidad social de enfrentar a este enemigo.

“Creo que en el caso de Peña Nieto operaría más al estilo Salinas y vería mas peligroso el caso de Pemex. Esto no quiere decir que no hay otras opciones, obviamente si López Obrador tiene una posibilidad sería un enemigo querespondería más a las presiones sociales, en ese sentido creo que sería un enemigo más favorables o menos peligroso para la sociedad porque reacciona con más facilidad a las presiones sociales”.

 

One comment

  1. Alfonsogarcia /

    pinches priistas son todos unos piunches rateros que chinguen a su madre, no votemos por ellos ni por ninguno de ellos todos son unos putos rateros estoy decepcionados de ellos y de los partidos, emilio es un putito ratero, y oportunista, junto con todos sus achichincles, viva emiliano zapata muera gerarado degollado, pinche oportunista y corrupto de chapala