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LA PESADILLA JAPONESA

La pesadilla comenzó el pasado 11 de marzo. El terremoto ocurrió a las 14:46:23 hora local del viernes 11 de marzo de 2011. El epicentro del terremoto se ubicó en el mar, frente a la costa de Honshu a 130 kilómetros al este de Sendai, en Japón.

El terremoto de magnitud 9.0 en la escala Richter duró aproximadamente 2 minutos según expertos. De acuerdo al Servicio Geológico de Estados Unidos dos días antes, este terremoto había sido precedido por otro temblor importante, pero de menor magnitud, ocurrido el miércoles 9 de marzo de 2011, a las 02:45:18 en la misma zona de la costa oriental de Honshu, Japón y que tuvo una intensidad de 7.2. Este ha sido el terremoto más fuerte sufrido en Japón hasta la fecha, así como el quinto más potente del mundo de todos los terremotos medidos hasta la fecha.

Horas después del terremoto y su posterior tsunami, el volcán Karangetang en las Islas Celebes (Indonesia) entró en erupción a consecuencia del terremoto inicial. La NASA con ayuda de imágenes satelitales ha podido comprobar que el movimiento telúrico pudo haber movido la Isla Japonesa aproximadamente 2.4 metros, y alteró el eje terrestre en aproximadamente 10 centímetros.

Pero el terremoto fue sólo el inicio de cosas peores, poco después se generó una alerta de tsunami para la costa pacífica de Japón y otros países, incluidos Nueva Zelanda, Australia, Rusia, Guam, Filipinas, Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Naru, Hawaii, Islas Marianas del Norte, Estados Unidos, Taiwán, América Central, México y en Sudamérica, Colombia, Perú, Ecuador y Chile.

La alerta de tsunami emitida por Japón fue la más grave en su escala local de alerta, lo que implica que se esperaba una ola de 10 metros de altura, finalmente una ola golpeó la costa noreste de Japón. La agencia de noticias Kyodo informó que un tsunami de 4 metros de altura había golpeado la prefectura de Iwate. Se observó otra ola de 10 metros de altura en el aeropuerto de Sendai, en la Prefectura de Miyagi, que quedó inundado, con olas que barrieron coches y edificios a medida que se adentraban en tierra.

Después, con lo que pareciera un efecto “bola de nieve” se desató una crisis nuclear. El primer ministro de Japón Naoto Kan, informó que se habían apagado automáticamente las centrales nucleares de Onagawa, Fukushima I y Fukushima II, y que no se había producido ninguna fuga radioactiva. En total, de las 51 centrales nucleares del país, se pararon 11 después del sismo.

Se ha declarado un estado de emergencia en la central nuclear de Fukushima 1, de la empresa Tokyo Electric Power (Tepco) a causa de la falla de los sistemas de refrigeración de uno de los reactores, se ha informado que no existen fugas radioactivas, en un principio se habían evacuado a los tres mil pobladores en un radio de 3 kilómetros del reactor.

Desde entonces, el panorama para el gigante asiático se mantiene gris. Pánico, miedo y desesperación. Luego de que se cumpliera una semana del trágico terremoto, el primer ministro japonés Naoto Kan afirmó que la situación en la planta nuclear de Fukushima Daiichi a una semana del terremoto y tsunami que la afectaron, no permite aún ser optimistas, pero confió en que la crisis pronto será resuelta.

El jefe del Gobierno de Japón agradeció al pueblo por actuar tranquilamente frente a un doble desastre natural sin precedente y al riesgo que existe en la central nuclear, donde las autoridades elevaron de cuatro a cinco el nivel de alerta. Afirmó que confía en que Japón superará lo que llamó “su peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial”, al pedir la cooperación de todos para reconstruir al país, de acuerdo con despachos de la agencia local de noticias Kyodo.

“Hoy la situación constituye una gran prueba, así que es tiempo de que cada uno apoye y trabajemos unidos como en el pasado. No nos desalentemos”, sostuvo al referir que Japón alcanzó una recuperación económica “milagrosa” después de la guerra. Admitió que los problemas en la central nuclear, incluyendo explosiones y fugas de radiación, “son muy serios”, pero aseguró que en un futuro no distante “controlaremos la situación” ya que se están llevando a cabo amplios esfuerzos.

Además dijo que el Gobierno está comprometido para proporcionar toda la información sobre la crisis nuclear a todo el pueblo y a la comunidad internacional. Respecto a los esfuerzos de socorro, Kan señaló que ha habido mucha confusión y dificultades, pero que se están redoblando los esfuerzos para suministrar alimentos, agua, mantas y otros productos básicos, pero también para crear ambiente en el cual la gente viva sin ansiedad.

Explicó que el Gobierno analiza la posibilidad de que las personas que perdieron sus casas sean trasladadas a otras zonas del país por algunos meses mientras se construyen viviendas.

Las operaciones de enfriamiento de los reactores ha continuado en Fukushima con el uso de camiones pipa del Cuerpo de Bomberos, mientras los especialistas trabajaban a marchas forzadas para evitar una catástrofe en el reactor 1 de esa central.

La compañía operadora de la central nuclear japonesa de Fukushima, Tepco, ha confirmado la reconexión de la corriente a través de una línea de transmisión externa. Se trata de un paso importante que permitiría el suministro de electricidad en el complejo. La empresa ha declarado que la primera unidad que se reconectará será la 2, seguida de la 1, la 3 y la 4. La razón es que la unidad 2 parece ser “la menos dañada” tras los incidentes de los últimos días, a raíz del terremoto y posterior tsunami que afectó a la zona noreste de Japón hace una semana, informa EP. Tras la conexión eléctrica, las autoridades japonesas confían en empezar el bombeo de agua necesario para enfriar los reactores, expuestos durante los últimos días a temperaturas muy elevadas y que incluso han llegado a quedar al descubierto por falta de líquido.

Por otro lado, la aseguradora estadounidense American International Group (AIG) anunció hoy que prevé que el devastador terremoto y posterior tsunami que azotaron a Japón el pasado día 11 le supondrán unos costes de alrededor de 700 millones de dólares en su primer trimestre fiscal.

Las cifras en aumento

Hasta la noche del pasado viernes 18 de marzo, la cifra de muertos por la tragedia ha llegado a las siete mil 197 fallecidos, superando las seis mil 434 víctimas mortales del Gran Terremoto de Hanshin de 1995, indicó la Policía Nacional. El número total de muertos y desaparecidos a causa de la mayor catástrofe natural en el Japón de la posguerra llegó a 17 mil 227. Alrededor de 90 mil trabajadores de rescate, incluyendo oficiales de Policía y personal de las Fuerzas de Autodefensa, han rescatado hasta ahora a unos 26 mil sobrevivientes.

La infraestructura vital está siendo restaurada gradualmente en las áreas devastadas, mientras el destino de decenas de miles de personas es aún incierto. La entrega de asistencia de emergencia a refugiados y sobrevivientes sigue siendo difícil debido a la carestía de combustible y vehículos de transporte. Unas 37 mil personas aún permanecen en dos mil 100 albergues.