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La violencia puede contaminar las elecciones, advierte Joaquín Galindo

El 2011 será un año estratégico para todos los políticos. Las campañas de ataque estarán a la orden del día y las oportunidades para exhibir los errores de la actual administración también.

Sin embargo, hay también otros factores que podrían mezclarse con el ambiente electoral, como lo es la violencia. “El fenómeno electoral se puede contaminar con ese ambiente de violencia, tan crispante y negativo que existe actualmente”, así lo vislumbra el politólogo Joaquín Galindo, coordinador de la licenciatura en Estudios Políticos y Gobierno (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara.

Ejemplifica: “Enero ha sido muy significativo, a penas van 20 días y ya estamos viendo jaloneo. Hemos visto un primero roce sobre el efecto que puede tener la violencia en las calles con el posicionamiento político. Vimos un primer jaloneo con los reclamos de Aristóteles hacia el Gobierno estatal, y luego vimos la repuesta de del Gobierno acusándolos de que están más concentrados en salir en la foto”.

El experto también refiere que este año será de acuerdos y conciliación para el gobernador, Emilio González Márquez, con el fin de favorecer sus aspiraciones presidenciales.

Por su parte al interior del PRI se enfrentarán algunas dificultades entre sus viejas figuras y las caras nuevas que hoy gobiernan la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Galindo Díaz, también añade que no será de extrañarse que conforme pase el año se vayan destapando nuevas caras que aspiren a ocupar la silla del Poder Ejecutivo de Jalisco.

Conciencia Pública. ¿Qué podemos esperar de 2011 en materia política?

Joaquín Galindo. Lo que caracteriza este año es la violencia, que es un fenómeno nacional, pero que ha penetrado al estado y la Zona Metropolitana de Guadalajara. Nosotros estamos analizando cómo el fenómeno electoral se puede contaminar con ese ambiente de violencia, tan crispante y negativo que existe actualmente.

Habría que preguntarse cómo evitar que estos fenómenos no se mezclen como pasó en Guerrero, Tamaulipas, o cómo podríamos evitar nosotros que se contaminen estos campos. Por lo tanto, creo que el panorama hoy y aquí en lo político tiene que ver con llegar acuerdos para no polarizar más esto.

CP. ¿Qué estará pasando con el gobernador durante 2011?

Joaquín Galindo. El gobernador este año quiere acuerdo porque le conviene. Ya lo dijo en España que unos buenos Juegos Panamericanos es una buena proyección para él.

No lo creo tan ingenuo para decir abiertamente yo quiero ser presidente. Más bien como no se ve entre los posibles candidatos y por eso se apunta.

Entonces vamos a ver un gobernador que tratará de conciliar o arreglar lo que no estaba bien y por otro lado buscará la candidatura presidencial no para ganarla, sino como lo hace cualquier político para asegurar otro puesto, en caso de que no resulte ser él el candidato presidencial. Entonces él estaría aspirando a tener una secretaría de estado o alguna posición legislativa importante de ganar Acción Nacional la presidencia de la República.

Va a hacer mucha política, mucho ruido. No creo que pueda ser candidato a la presidencia de la República. El ruido que va hacer será para apoyar a quien considere que podría ser el ganador y sino dentro de su mismo partido para seguir en la política y seguir en lo que ha vivido en la última década.

CP. ¿Qué pasará en cuanto a los alcaldes de la Zona Metropolitana de Guadalajara?

Joaquín Galindo. Todos ya están muy activos, con las ganas de ser gobernador. Las encuestas posicionan a Aristóteles y Enrique Alfaro como los primeros. Sin embargo, sabemos que técnicamente una encuesta a un año y medio no dice gran cosa.

Una encuesta así a tres meses o a unos meses de la elección nos diría más, y aún así han llegado a fallar.

Si a finales de este año o en abril siguen posicionados igual será interesante. Vamos a ver cómo van a empezar las zancadillas partidistas y eso va a provocar muchos reacomodos.

En pocas palabras, esperamos un año muy movido. En todas las entrevistas que les hagan siempre van a decir lo mismo, salvo Enrique Alfaro que al no tener una base importante como partido tiene que decir que quiere ser gobernador para sobre salir y porque no le queda de otra.

Enero ha sido muy significativo, a penas van 20 días y ya estamos viendo jaloneo. Hemos visto un primero roce sobre el efecto que puede tener la violencia en las calles con el posicionamiento político. Vimos un primer jaloneo con los reclamos de Aristóteles hacia el Gobierno estatal, y luego vimos la repuesta de del Gobierno acusándolos de que están más concentrados en salir en la foto.

El segundo ataque que hubo fue de Enrique Alfaro, engallado con la encuesta, empieza a tirarle a quien lo puede hacer a un lado de la alianza, que es Fernando Guzmán Pérez-Peláez, un candidato casi natural del panismo a la gubernatura.

Estos roces son muestra del golpeteo político que puede provocar la violencia en las calles.

Es obvio que eso va a crecer más, porque hasta ahora solamente hemos visto a los cuatro presidentes municipales que quieren, pero también está Ramiro Hernández, también hay que ver como se mueve el ex gobernador, Alberto Cárdenas.

Veremos a mediados del año que seguramente saldrán otras caras a pelear el puesto de gobernador.

CP. El conflicto entre la Universidad de Guadalajara, se resolvió finalmente. ¿Sin embargo, ahí terminó todo? ¿Podría resurgir el conflicto?

Joaquín Galindo. El asunto quedó finiquitado, pese a que la necesidad de mayores recursos siempre va a estar presente. Con respecto a lo que se reclamaba se llegó a un acuerdo. Hay que tomar en cuenta que el ex rector, Trinidad Padilla López es el presidente de la Comisión de Educación y de alguna manera es una posición importante para gestionar.

CP. ¿Qué pasara con los grandes proyectos que tiene el Gobierno del Estado como la Vía Express, el desarrollo turístico en Chalacatepec, los planes en materia de movilidad…?

Joaquín Galindo. El problema del Gobierno del Estado, es que siempre han creído que el electorado de la zona no es crítico, que es apolítico y que le importa poco lo que haga. Pero el electorado ha demostrado que es inteligente, aunque no es escandaloso y castiga lo que ve mal. A la gente no la puedes engañar.

Estos proyectos son formas de estos gobiernos de asegurarse más adelante un ingreso vía presta nombres.

Este Gobierno que en su momento fue muy votado por la ciudadanía perdió piso y eso no lo van a entender hasta la próxima elección si los resultados no le son favorables.

Tienen que ser cautelosos porque la ciudadanía de hoy no es la de hace 20 años y ahora cualquier cosa de cualquier gobierno sale a la luz pública rápidamente.

Los grandes proyectos de Emilio eran para que una pequeña élite se hiciera millonaria.

CP. ¿Podrá llevar acabo estos proyectos?

Joaquín Galindo. Hará lo posible por negociar con las otras Fuerzas Políticas para ver si puede sacar eso adelante, pero no ha podido avanzar nada.

El año pasado fue un año de confrontación, de ataque. Lo más grave que la gente está percibiendo la gente de un Gobierno que está en el poder desde 1995 es que cómo es posible que no haya podido construir más líneas de tren ligero u otras cosas.

El ciudadano no necesita ser un experto en estos temas para darse cuenta quién hace negocio o quién no. Por eso el posicionamiento de Acción Nacional ha bajado. El PAN tratará de convencer a la ciudadanía de que ellos son los buenos.

CP. En el caso del sector privado, ¿cree que realmente incidió en la creación de políticas públicas? ¿Impactó el sector privado en la vida política de Jalisco?

Joaquín Galindo. El sector privado siempre será un factor clave en cualquier sociedad. El sector privado y el sector Gobierno deben tratar de trabajar unidos. Sin embargo, cuando el sector privado se pinta de algún color no es muy positivo para la sociedad. Porque entonces, si el Gobierno en cuestión comete errores el sector privado se mezcla dentro de esto mismo.

Si se prestan para golpetear a partidos por tratar de quedar con el Gobierno en turno, eso es lo que ha hecho que otros empresarios queden muy desprestigiados.

El sector privado debe estar atento y crítico, debe coadyuvar a que no exista la polarización.

CP. ¿En Jalisco se ha mezclado el sector privado con el Gobierno del Estado? ¿Se ha pintado del mismo color?

Joaquín Galindo. El sector privado en su momento simpatizó con Acción Nacional, quizás tenían razón por lo que significó el PRI en otras épocas.

Lo que me llama la atención, es como fue en el caso de la licitación de las patrullas, es que el sector privado se convirtió en un grupo de presión. Lo cual también fue una forma de apoyar al gobierno, porque es quien los ha venido apoyando desde hace 15 años. Aunque no creo que esos motivos sean convenientes.

Por el bien de la sociedad el empresario debe ser un poco más apolítico o tener cuidado cuando algún partido lo invite a denostar en contra de algún actor político, a menos de que ese empresario se sienta parte de un partido.

CP. ¿Hay alguna actitud sobre el saliente presidente del Centro Empresarial, Pablo Lemus que está por salir que destacaría?

Joaquín Galindo. El sector privado es acertado cuando critica la corrupción. Es positivo que si detecta irregularidades lo critique, que forma parte de este nuevo esquema en el que el empresariado no está callado. Está bien que sea crítico cuando tenga que serlo y que evite ser tendencioso.

CP. En el caso del PRI en Jalisco ¿cómo se vislumbra la elección al candidato por la gubernatura? ¿Habrá respeto o será una guerra?

Joaquín Galindo. A nivel nacional ya les pusieron la muestra. Entendieron en tiempos de Roberto Madrazo que es desastroso cuando existe un conflicto interno tan mediático. En esta ocasión entendieron que Humberto Moreira es un candidato de unidad al estilo Vicente Fox, que era lo que le faltaba al PRI, refrescarse un poco.

En el plano local está el viejo PRI y el nuevo PRI. El viejo PRI son hombres de gobierno, pero hay que entender que algunos sectores de ese viejo PRI son los que rechazó la ciudadanía.

Este nuevo PRI en el Gobierno todavía no se le ve caminando de la mano de manera unida.

En el caso de Aristóteles parece que le falló la gente que escogió, ha tenido errores pero tiene reflejos. Lo malo es que no se puede pasar toda la administración corriendo gente.

Veo a Miguel Castro con ganas, alguien por ahí que ha de haber sido el Gobernador de Jalisco el que le habló en el oído y le dijo tú puedes hacer. Porque así es el Gobernador, que le gusta dividir. Lo mismo ha hecho con Enrique Alfaro.

Vielma también ha repuntado en Zapopan a pesar de no ser un gran orador. Hay que reconocer que el juego mediático es lo que está llevando al posicionamiento de los Alfaro y Aristóteles.

CP. ¿Habrán grandes pugnas entre la gente del PRI?

Joaquín Galindo. Hay liderazgos del viejo y el nuevo PRI. Los jóvenes están trabajando juntos en cuestiones de seguridad pero cada que pueden marcan su distancia. En su momento cada quien buscará la gubernatura del estado. Aristóteles lo que hace es integrar al viejo PRI a trabajar con él, en los cambios que hace se trae a gente con experiencia pero también habría que ver hasta dónde lo benefician.

CP. ¿Cómo ve las fuerzas internas dentro del PAN Jalisco?

Joaquín Galindo. Siempre ha tenido esa división entre la gente de Emilio y la de Ramírez Acuña. Fernando Guzmán, se mantiene como el candidato natural del Gobierno. Es un tipo serio dentro de todo, él puede manejar una imagen que al panismo estatal le puede interesar.