Portal informativo de análisis político y social

LAS VICISITUDES DEL MAESTRO EN EL SALÓN

LAS VICISITUDES DEL MAESTRO EN EL SALÓN

Jun 11, 2011

“El sistema educativo juega a la política de la simulación, vamos mal, pero no nos dotan con cursos de capacitación, infraestructuras y recursos tecnológicos”, advierte la maestra de dos secundarias públicas y asesora en un colegio particular, Martha Gabriela Cortés. En entrevista con Conciencia Pública la profesora tiene laborando más de 20 años en el sistema educativo jalisciense, y explica los obstáculos que los docentes enfrentan día con día, su percepción de la prueba que marca y señala de forma negativa al sistema de evaluación de ENLACE al considerar que el aplicación del examen no es el adecuado ya que no se puede evaluar de manera general.

 

“Las necesidades del chavo de Jalisco son diferentes a la del chavo de Chihuahua, hay particularidades de contexto. El examen ENLACE está generalizado, no es lo mismo aplicarlo en un colegio a las secundarias que están en San Juan Ocotlán en donde hay problemas de pandillas”, asegura. A pesar de los mediocres y malos resultados del desempeño del estudiante mexicano, el problema radica en la falta de congruencia entre el instrumento (examen de ENLACE) y el contexto social de cada escuela. En cuanto al cambio del sistema educativo, debe de ser un cambio estructural, que modifique la distribución de poder de decisión entre los actores que pertenecen a las instituciones escolares que son maestros, alumnos, padres de familia, autoridades educativas y ciudadanía en general.

 

Además, las escuelas deben de convertirse en una entidad con alto grado de autonomía en el cual supone desmontar el aparato escolar centralizado que hoy tenemos, por lo que la escuela debe de unirse a la comunidad y convertirse en centro de una comunidad educativa. A su vez, Cortés Nuño explica que los resultados de ENLACE no son reales. “Existen colegios, que no dejan entrar alumnos que no lleven un promedio mínimo de ocho y si bajas el promedio, te dan de baja. Ahí tienen calidad, con alumnos inteligentes, eso no va, tenemos que ser una sociedad heterogenia”.

 

Otro de los grandes problemas analizados, al preguntar sobre la validez de la prueba, y si el resultado es fidedigno, Gabriela Cortés hace hincapié en las presiones que sufre el maestro ante la SEP y la SNTE. “Lo que nos acaban de informar esta semana es que en la carrera magisterial se van a tomar en cuenta el examen ENLACE, es decir, el 50 por ciento de tu calificación como maestro para que entres a la carrera va a depender de los resultados que tienen tus alumnos del examen ENLACE”, indica. Añade: “Si el alumno tiene sintonía con el maestro es bueno, pero si tienes una asignatura que al chavo le cueste trabajo, ahí se desquitan”.

 

Conciencia Pública. ¿Cuál es la dinámica al aplicar el examen ENLACE?

Gabriela Cortés. Viene gente designada por parte de la Secretaría de Educación. Al aplicar el examen, nos mandan a grupos que no tengamos asignados, para evitar que se les diga a los muchachos las respuestas. El examen lleva designado el código para cada niño, viene en dos partes. Éste va por sesiones, dura dos días, y se realiza en tres horas por día. En la guía, el chico puede no poner su nombre, desde ahí está el primer obstáculo, porque no lo toman en serio, lo ven sin validez. La preparación para el maestro es en “caliente y al vapor”. Llegan y te eligen. Por lo general eligen a maestros que tengan control de grupo, ya que ha habido casos en donde el estudiante termina el examen en 20 minutos, sólo por salirse. Días antes se eligen a dos padres de familia por grupo, les llaman asesores de grupo y se quedan como observadores durante la aplicación.

 

CP. ¿Cómo blindar para que no hagan trampa?

Gabriela Cortés. He sabido de muchas escuelas que los mismos maestros les dan las respuestas a los alumnos, porque eso a la larga “eleva la calidad educativa”, y así llega un cheque para todos los maestros.

 

CP. Se ha visualizado un bajo rendimiento en los resultados de la prueba ENLACE, ¿a qué se debe?

Gabriela Cortés. No hay que caer en la cultura de la queja, aquí involucramos varios. El primer obstáculo es el instrumento para evaluar en realidad los conocimientos, no es el adecuado. Vienen lectura de cuatro hojas, muy pesado y con conceptos teóricos, que el niño no saben lo que significa, entonces ya no entendieron todo lo demás. Es mucho el contenido de lectura que les califican y poco tiempo. Son adolescentes que los puedes tener 30 minutos atentos, pero después se dispersan. Lo que ellos quieren es salirse y lo contestan sin interés.

 

No estoy de acuerdo en que están evaluando a maestros en países desarrollados, un mismo instrumento, que se les evalúa a países como Finlandia y Noruega, países de primer mundo, cuando yo, Gaby Cortés, no tengo una computadora en mi salón, no tengo cañón, ni tengo recursos tecnológicos que vayan en la vanguardia. En Ciencias, tenemos un laboratorio de la Era de la Prehistoria, para 40 chavos, viene en el examen preguntas de células, cuando el chavo nunca las ha visto. Quieren que saquemos calidad cuando los papás no están, los chavos no leen en casa, no hay seguimiento con sus hijos, en el examen los malos somos los maestros, pero la educación es papá, maestro, alumno y el sistema.

 

El sistema juega a la política de la simulación, vamos mal, pero no nos dota con escuelas, cursos con gente capaz e infraestructuras.

 

CP. Hablando de la capacitación ¿qué tan frecuente se dan los cursos, se dan obligatoriamente o ustedes deben de exigirlo?

Gabriela Cortés. Esa capacitación es el talón de Aquiles. Obligatoriamente te dan cursos al inicio del ciclo escolar, la capacitación básica que son tres días y te dan una guía, en estos últimos años ha girado en torno a las habilidades y competencias. Estás media mañana o media tarde, pero si queremos capacitarnos más allá, nos cuesta. Si quiero una maestría o un doctorado yo lo tengo que pagar, y lo peor es que tenemos que tomarlo en contra-turnos, es decir, asistir en horas de descanso.

 

El que no puede ir a capacitarse, se “hace” como que le pagan, y “hace” como que trabaja. Se tienen autorizados tres juntas durante el ciclo escolar para ver el trabajo colectivo y ver que se está haciendo, muchas veces los mismos directivos no te permiten juntarte para ver en realidad que está pasando. Como maestra de una materia en específico, me entero de un curso que va a dar la SEP, no todos lo pueden tomar, sólo escogen a un maestro de todas las zonas de las 15 escuelas y ese maestro va. Muchas veces el directivo no te deja ir porque los cursos son en horas de clases. Es capacitarte o sigues trabajando. Terminan mandando a prefectos, a intendentes o teólogos, que no están frente a grupos, y no les importan.

 

CP. ¿Los maestros se sienten apoyados por el SNTE?

Gabriela Cortés. No. A final de cuentas vuelvo a la política de la simulación, medio hago como que te apoyo, te doy instrumentos, pero en realidad no aterrizo nada. Nos juegan a vendernos políticas y programas por periodo sexenal, llega otro y se cambia las cosas. El maestro está en la trinchera y lo que hagas en el salón es lo que en realidad vale, con lo que tengas.

 

CP. ¿Cree que tanto la escuela como los maestros necesitan autonomía, deshacerse de esa centralización?

Gabriela Cortés. Sí. Soy maestra federal y estatal, si quiero promoverme en carrera, dan más subsidios a secundarias federales que estatales, porque llega desde México. Me ha tocado ser multiplicadora de cursos de actualización al inicio del curso escolar, y he tenido que sacarles las copias porque no llegan de México, o te llegan menos, y todo esto es por la centralización, donde supuestamente se iba a quitar desde hace siete años y no ha pasado nada.

 

CP. ¿Qué papel debe de jugar los recursos tecnológicos en un salón de clases?

Gabriela Cortés. Es muy importante, tengo pidiendo en la escuela un enchufe para conectar mi laptop, y de 13 grupos que tengo sólo cuatro lo tiene, no han podido poner el enchufe, ya no digo las computadoras. Tenemos un salón de cómputo, con 10 computadoras, de esas sirven cinco. El Gobierno viene y las inauguran, pero el chiste es darle mantenimiento. El Gobierno quiere calidad pero no hay dinero. No dota a las escuelas lo que realmente necesitan. Se debe de facilitar la búsqueda de información, por lo que se requiere la integración de los componentes tecnológico y pedagógico. En un aula requieren de un conocimiento y manejo técnico de las herramientas y recursos tecnológicos pero también exigen un conocimiento a profundidad de los enfoques pedagógicos

 

CP. ¿Cómo debe de ser el cambio en el sistema educativo?

Gabriela Cortés. Vasconcelos tenía claro elevar la escuela rural, en aquel tiempo después de la revolución mexicana, en donde de cada 100 mexicanos, cinco sabían leer y escribir, hizo las llamadas “misiones educativos” y escuelas rurales, ahí tuvo un rendimiento tremendo en la educación. Que se parta transparentemente de lo que cada Estado, y sus municipios ocupan. Se debe de hacer un diagnóstico de lo que se está pidiendo. Aquí en la zona metropolitana nos está ganando la violencia, pandillas, la droga, la desintegración familiar. También se involucre la reforma, no sólo al maestro sino al papá.

 

CP. ¿Cómo ve la Ley General de Educación?

Gabriela Cortés. Tengo 21 años como maestra, he visto en los últimos 10 años de mi vida, mi sueldo más bajo, mi calidad de vida cada vez más decrépita, y mis derechos cada vez más pisoteados. Un sindicato que dice que te ayuda, pero bajo la mano hacen acuerdos y alianzas, en donde ellos se acomodan.

 

CP. ¿Cómo ve la actuación del Consejo de Participación Social?

Gabriela Cortés. Fue un cambio que se hizo político. El Consejo está integrado de diferentes participantes, directivos, maestros, padres de familia, comunidad. Pero no funciona en la realidad, en juntas de entrega de calificaciones, el 70 por ciento de los papás no llegan a recoger las boletas de sus hijos. Cuando hay desfiles en la comunidad, si la directora considera que es pérdida de tiempo, no salimos y nunca vamos a estar enlazados con la comunidad.


“HACEN TRAMPA EN ENLACE”: LILIANA PONCE PEDRAZA

Con respecto a la prueba ENLACE, como todo en este País ya se volvió una movida para ensalzar a personas sin capacidad o tapar algo que no es real como el promedio que se debería tener en las escuelas.

 

En la institución en la que va mi hijo, la primaria Flor de María Viuda de Molina, ubicada en Atizapán de Zaragoza, el dicho examen se aplicó en dos días, los niños que no se presentaron el primer día de la evaluación al siguiente día en la hora de receso los pusieron a copiar las respuestas de su compañero más inteligente pidiéndoles que en cinco o 10 respuestas pusieran otra cosa. Además, les proporcionaron las respuestas de los temas que no habían visto, las cuales según mi hijo fueron bastantes y sobre todo en Geografía y en cuanto a los observadores, sólo estuvo presente la maestra que aplicó el examen y que les proporcionó las respuestas poniendo a un alumno a cuidar que nadie externo se presentara.

 

En esta escuela pública los maestros tienen la fama de flojos y que casi no les enseñan nada durante el ciclo escolar, y no sólo en este examen se practica esta ayuda sino en cada evaluación bimestral ya que según los maestros es el nuevo método de enseñanza donde se les da las respuestas de los exámenes no directamente pero se las da en pleno examen así como que se conteste colectivamente.

 

Creo que es necesario hacer una evaluación masiva de maestros aplicándoles un examen ENLACE de acuerdo a los conocimientos que deberían tener y una liquidación masiva total, escuela por escuela, ciudad por ciudad, estado por estado y la recontratación de los más aptos para impartir clases, en pocas palabras una depuración total. Contratando a profesores capacitados y egresados de la Superior de maestros con el don de enseñar y las ganas de trabajar por el bien de los estudiantes y futuras generaciones.