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VILLAS PANAMERICANAS, ENTRE DEMOLICIÓN O AMPLIACIÓN

VILLAS PANAMERICANAS, ENTRE DEMOLICIÓN O AMPLIACIÓN

Nov 15, 2014

Pese a todas las ocurrencias que se han vertido sobre el posible uso de las Villas Panamericanas, ya sea para la UdeG, para la construcción de un espacio hospitalario, para oficinas administrativas o para el renglón asistencial como albergue a niños o ancianos desprotegidos, sólo quedan dos caminos: 1.- Los constructores le invierten y suman 16 hectáreas más al proyecto, o 2.- Se recurre a la demolición de los edificios.

Esta fue la conclusión a la que se llegó en la reunión del pasado jueves 13 de noviembre entre las autoridades de la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, el Ayuntamiento de Zapopan, Gobierno del Estado y representantes de las tres organizaciones que impugnaron judicialmente la operación del proyecto inmobiliario, Alejandro Cárdenas Ochoa, representante del Parlamento de Colonias; Sergio Peraza Segovia a nombre de los vecinos de Rancho Contento y Salvador Cosío Gaona, fundador de Conciencia Cívica, A.C.

La realización de la reunión efectuada en las instalaciones de la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial a cargo de la bióloga Magdalena Ruiz Mejía y en presencia del alcalde de Zapopan Héctor Robles Peiro, fue ordenada por el mandatario jalisciense a fin de analizar las opciones que se tienen para el futuro de los departamentos que albergaron a los atletas que tomaron parte en los Juegos Panamericanos del 2011, construidos en la zona de El Bajío, en los límites con el bosque de La Primavera.

La posibilidad de que se modificara el uso de los edificios para dedicarlos a la educación, oficinas administrativas o temas asistenciales, fue puesta sobre la mesa por la secretaria Magdalena Ruiz; mientras que el alcalde zapopano, Héctor Robles planteó la posibilidad de que el área tuviera un uso médico y se dedicara a la infraestructura hospitalaria.

Estas opciones fueron calificadas por el representante legal de los tres organismos inconformes, Carlos Aldana Ortiz, como «escenarios de ocurrencia» y dejó en claro que para cumplir con los requisitos de densidad poblacional, los dueños del proyecto tendrán que poner 16 hectáreas más, lo que hace inviable el proyecto inmobiliario porque se saldrían de mercado ya que el precio del terreno ronda los 3 mil pesos metro cuadrado.

Y estableció: «El escenario óptimo sería demoler las villas y dejar el terreno, al que ya se le invirtieron mil millones de pesos de dinero público, como parte de la reserva ambiental para beneficio del área natural protegida». Por cierto, 690 millones de pesos fueron sustraídos del Iprovipe y 340 millones de los fondos de Pensiones del Estado.

La voz de los quejosos

Para externar su descontento por la determinación del gobernador Jorge Aristóteles Sandoval de destinar del presupuesto público un millón de pesos mensuales para el mantenimiento de las Villas Panamericanas, los representantes de los vecinos de Rancho Contento, del Parlamento de Colonias y de Conciencia Cívica, A.C. tuvieron un encuentro con los representantes de los medios de comunicación.

Expusieron que cuentan a su favor con una suspensión otorgada por la Cuarta y Quinta Sala del Tribunal de lo Administrativo, en un asunto que se fue a nivel federal y se regresó a los magistrados ya con una confirmación federal.

Aseguraron que cualquier uso de los que se han propuesto para las Villas Panamericanas queda descartado, porque en todos ellos implicaría un alto movimiento y concentración de personas, que terminaría por convertir al Bosque de la Primavera en un parque citadino.

Y el peor riesgo, a juicio del abogado Carlos Aldana Ortiz, es que si se permite este tipo de uso, existiría el derecho de equidad, con lo cual se replicaría la utilización de desarrollos urbanos en todo el perímetro del bosque; es decir, los vecinos de las Villas Panamericanas intentarían que aplicara la misma regla con el derecho de equidad garantizado por la Constitución y a ello se apegarían los tribunales federales, quienes le darían la razón a los demás propietarios «y al rato vamos a tener al bosque metropolitano totalmente reducido».

Carlos Aldana, representante del bufete jurídico especializado Aldana y Asociados, despacho en donde se concentra la defensa jurídica de El Bajío y de La Primavera, dice tener las herramientas legales necesarias para echar atrás cualquier intento de utilización de las villas, «toda vez que este proyecto inmobiliario denominado Villa Bosque carece de cimientos legales».

De aquí al 2018 –dijo- está descartado que se pueda utilizar. Es decir, Aristóteles no las usará. Antes bien, proponemos que como un proyecto generacional a futuro para preservar la zona del área natural protegida del bosque de La Primavera y para conservar la calidad de vida de los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara en materia ambiental, la sugerencia es que sean demolidas y el terreno preservado. Esa sería una buena inversión.

ÓPTICA EQUIVOCADA: ALDANA Y ASOCIADOS

Y a propósito de las intenciones para utilizar las Villas, Carlos Aldana, despacho donde se concentra la defensa jurídica de El Bajío y de La Primavera, plantea que existe una óptica equivocada por parte de los constructores, quienes en voz de Héctor Francisco Cornejo Reynoso, equivocadamente pretenden que sea desde el Poder Ejecutivo donde se resuelva el problema, cuando el tema es única y exclusivamente de competencia del Poder Judicial.

«Están equivocados por su apreciación cuando incluso lo denostan, como en una entrevista en Milenio Televisión, en donde Cornejo Reynoso lo tilda como ‘candil de la calle y oscuridad de su casa’, porque no resuelve el asunto», recordó el abogado.

«Y si atendemos a los principios generales del derecho, si el gobernador se empeña en resolver el asunto que está en el ámbito del Poder Judicial, estaríamos hablando de una invasión de esferas, de una intromisión de poderes y en la lógica jurídica estaría incurriendo en responsabilidad y una eventual sanción», anticipó el jurista.

Recordó que el fraude a los jaliscienses y la amenaza ambiental nace desde el momento en el que se pretende realizar un negocio privado con bienes y recursos públicos.

El fraude origen es cuando se adquieren unos terrenos que costaban inicialmente 80 pesos por metro cuadrado, así los compró Héctor Cornejo Barragán y Jorge Vergara; hay actas que así refieren la adquisición a los ejidatarios a quienes les pagan entre 50 y 80 pesos, años atrás.

Ahora especulan con la urbanización que hacen con el Estadio y la Villa y suben artificialmente el valor del terreno hasta entre 2 mil 500 y 3 mil pesos metro cuadrado. Crean una burbuja especulativa inmobiliaria, a la que se suben todos los demás propietarios que hay alrededor, lo que hace prácticamente imposible y económicamente inviable que se adquieran 16 hectáreas más y se integren a Villa Bosque; por lo que la única opción que queda es la demolición.