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LA VIOLENCIA SE DESBORDÓ

LA VIOLENCIA SE DESBORDÓ

Ene 11, 2014

Por Mario Ávila —-

La inseguridad y la violencia que en el 2013 cerraron al alza, es el desafío mayor que tiene el gobierno de Aristóteles Sandoval. Durante el 2013 Jalisco se ubicó ya entre los cuatro Estados con mayores asesinatos, únicamente superados por Chihuahua, Sinaloa y Guerrero.

Es paradójico que mientras a nivel nacional la incidencia delictiva tiende a bajar, en Jalisco han crecido hasta en un 15% los delitos de alta incidencia, según lo muestra el número de averiguaciones previas levantadas ante lo que fue la Procuraduría General de Justicia de Jalisco en el 2012, cuando se recibieron 58 mil 706 denuncias, contra las 67 mil 22 presentadas sólo hasta finales del mes de noviembre del 2013 ante la hoy Fiscalía General de Jalisco. Esto significa que en realidad el incremento de delitos podría superar el 20% al alza, si se mantiene la proporción mensual de averiguaciones previas.

El mayor problema se refleja en las muertes violentas encuadradas en lo que es crimen organizado y que contrasta con las cifras a nivel nacional, que según cifras dadas a conocer por el Sistema Nacional de Seguridad, éstas bajaron en un 15%, pero en Jalisco aumentaron.

El azote de los jaliscienses han sido los homicidios, entre ellos las ejecuciones, así como el robo en todas sus modalidades, como son el robo de vehículos particulares, robo a personas, robo a casa habitación, robos varios, fraude, robo a negocios, robo a bancos y robo a vehículos de carga pesada.

El tema de la violencia que golpea sin misericordia a Jalisco viene desde el 2009 cuando fue victimado en Jalisco Nacho Coronel, quien era el jefe del cártel de Sinaloa en la región.

LA ESPIRAL VIOLENTA

Una década bastó para que la violencia y la inseguridad en Jalisco crecieran a rangos insospechados, al extremo de que los homicidios dolosos, entre ellos las ejecuciones, se triplicaron en un lapso de 10 años. Mientras que en el 2002 el registro fue de 420 asesinatos, para el 2011 la cifra de homicidios aumentó a mil 190, es decir un 280% de incremento.

Justamente las cifras de esta institución son las que hablan del crecimiento desbordado de los homicidios en una década del orden del 280% por ciento, ya que mientras en el 2002 el índice de homicidios fue de 420 en Jalisco, para el 2011 la cifra de asesinatos llegó hasta los mil 190. Esto significa que en el 2011 la tasa ponderada de homicidios fue de 17 hechos por cada 100 mil habitantes, por lo que se tiene que hacer el cálculo para un universo de siete millones de habitantes y da como resultado que sean casi mil 200 los homicidios dolosos, entre ellos las ejecuciones.

Vale la pena mencionar que entre el 2002 y el 2008 el índice delictivo de los homicidios se estandarizó en poco menos de los 500 asesinatos anuales registrados en los 125 municipios de Jalisco; sin embargo para el 2009 aumentó la cifra a más de 550 homicidios anuales; en el 2010 la cifra se incrementó a 840 en el año, pero la situación más crítica se vivió en el 2011 cuando se asesinó en Jalisco a 17 por cada 100 mil habitantes, es decir más de mil 190 personas.

Para el 2012 la cifra de los homicidios bajó a 700 homicidios a lo largo del año, lo que sigue siendo grave ya que representa dos muertes violentas al día. No obstante vale la pena mencionar que en toda la década, los índices de homicidios dolosos registrados en Jalisco siempre estuvieron por debajo de la tasa ponderada del promedio a nivel nacional.

Por lo que toca a la incidencia delictiva en general, las estadísticas del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública dice que Jalisco también en esta materia se mantuvo a lo largo de la década por dejado de la media nacional.

En los casos concretos del 2003, 2010 y 2011 fueron los años más difíciles, ya que la incidencia delictiva en Jalisco alcanzó los 105 mil delitos anuales, a razón de casi 300 delitos cometidos y denunciados al día en la entidad. Para el 2012 la cifra anual de delitos registrada fue de 70 mil incidentes denunciados y registrados, lo que significa casi 200 delitos cometidos al día.

El secretario técnico del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Reinserción Social del Estado de Jalisco, Javier Carrasco Rueda ha señalado que son dos los objetivos mediante los cuales la ciudadanía debe de evaluar este y cualquier otro cambio: 1. Que se reduzca el nivel de victimización, es decir que disminuya la cantidad de personas que sufren directa o indirectamente las consecuencias de las conductas criminales, tanto las que se denuncian y se registran como las que no se denuncian, y 2. Que la ciudadanía se sienta segura, de su convivencia, de sus instituciones, de su comunidad y de su alrededor.

LA FUERZA ÚNICA DE JALISCO

Al cierre del 2013 fue presentada la llamada Fuerza Única de Jalisco, la punta de lanza de la lucha contra la criminalidad que plantea el nuevo modelo de seguridad de Jalisco del gobierno de Aristóteles Sandoval, y que se convierte en la esperanza que se tiene para reducir los índices delictivos que siguen alarmando a los jaliscienses, ya que hoy día los hechos delictivos no sólo se concentran en su mayoría en la Zona Metropolitana de Guadalajara, sino que se han multiplicado en todos los rincones del Estado. Tal es el caso de los 65 cadáveres encontrados en la narcofosa ubicada en el municipio de La Barca y los 17 cadáveres localizados de igual forma en Zapopan.

La Fuerza Única Metropolitana inició actividades con 450 elementos de la Policía del Estado, oficiales de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco y El Salto.

En total la Fuerza Única de Jalisco estará conformada por 20 grupos especiales integrados por elementos de las corporaciones policiacas municipales y del Estado, preparados, capacitados y equipados para reaccionar ante el embate del crimen en 19 regiones del Estado y en la ZMG.

Con la conformación de la Fuerza Única Metropolitana se harán patrullajes permanentes de seis convoyes en los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco y El Salto.

El proyecto también contempla la homologación salarial de los elementos policiales, ya que existen diferencias notorias de una corporación a otra, pero para ello es necesario que se cuente con las aportaciones federales para la distribución de sueldos.

Durante los primeros años, los municipios absorberán los sueldos y prestaciones de los policías, en lo que se conforma el Mando Único en Jalisco de esta nueva agrupación policial que contará con una capacitación especial orientada a establecer una mayor proximidad con la ciudadanía.