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MERCADOS TRADICIONALES: ¿CONDENADOS A DESAPARECER?

MERCADOS TRADICIONALES: ¿CONDENADOS A DESAPARECER?

May 10, 2014

Por Mario Ávila Campos —-

Mucho más que la revisión constante de las instalaciones, el pago de plaza y la asignación de una cuota de mantenimiento, se necesita para garantizar la sobrevivencia de los mercados en Guadalajara, se necesita que los comerciantes se actualicen en nuevos y modernos sistemas de venta o de lo contrario la desaparición de los mercados en pocos años será inevitable.
De ello habló la mercadóloga de la Universidad de Guadalajara, Elizabeth Margarita Cedillo Moreno, quien apunta que la pérdida de clientes para los mercados, es generacional, “sólo la gente grande compra en los mercados, las nuevas generaciones prefieren las tiendas de conveniencia o los centros comerciales”.
“Las diferencias entre comprar en un sitio y en otro –dijo–, son abismales, los mercados están sucios, se corren riesgos, no hay vigilancia, la mercancía no está a la mano, desconoces el precio, no sabes en dónde encontrarás la mercancía que buscas, los dependientes nunca tienen prisa y tienen que invertirle mucho tiempo para realizar una compra.
“En cambio en una tienda de conveniencia –abunda–, sabes que harás una compra rápida, regularmente los sitios están limpios, hay vigilancia mediante cámaras de circuito cerrado, la mercancía está siempre en el mismo lugar y al alcance de tu mano, usa el sistema de autoservicio, se sabe de antemano el precio de los productos, cuenta con estacionamiento y tienen aire acondicionado”.
La mercadóloga de la UdeG plantea que por si esto fuera poco, a diferencia de los mercados, comprar en una tienda de autoservicio te permite la facilidad de pagar indistintamente con efectivo o con tarjeta, además de que puedes hacer sinnúmero de trámites como recargar el saldo de tu teléfono, pagar bancos, pagar servicios como la luz, Infonavit e impuestos, entre muchas otras opciones.
“Incluso cuando sólo vas a realizar un trámite a la caja, ya estando en el local te conviertes rápidamente en un consumidor y no sales con las manos vacías”, plantea experta en la mercadotecnia moderna.
De ahí que asegurara Cedillo Moreno que si los mercados quieren sobrevivir, como sistema comercial, los locatarios tendrán que hacer mucho más que simplemente tomar medidas de seguridad para que no colapsen los edificios como ocurrió el año pasado con un mercado en la colonia Morelos y recientemente con el Mercado Corona.

“MERCADOS VIVOS”
Por su parte, Carlos Gustavo Curiel Camarena, fundador de la agrupación “Mercados Vivos” y representante de los comerciantes del Mercado Corona, admite sin empacho que “todas estas tiendas y supermercados nos están dando en la torre”.
Refiere que los académicos de las universidades les han dicho que si en 10 o 20 años este sistema sigue sin modernizarse, prácticamente la mitad de los mercados se habrán de acabar, otros por colapsados, otros por abandono, pero el sistema se está acabando, “y no es posible, de aquí dependen miles de personas”.
Lanzó un desesperado SOS a la ciudadanía para que apoye al comercio local. “A nuestro comercio en los mercados para fomentar que nuestra propia cultura consuma nuestra cultura, por qué estarle dando dinero a la cultura extranjera donde a final de cuentas perdemos fuentes de trabajo”, sentencia.
Refiere que desde sus orígenes la vocación de Guadalajara es netamente comercial y es netamente de venta en mercados, por lo que urge a los consumidores a volver a los orígenes, pero con un perfil de modernismo, “o sea hay que aprender de otros países cómo han podido encontrar ese balance retomando el comercio local y preparándose contra lo que es la modernización, no podemos cerrar los ojos a la modernidad también en los sistemas de venta”, dijo.
Comenta que hay ejemplos radicales como en Alemania, “ellos cerraron prácticamente el comercio extranjero, le apostaron al comercio local y vemos que su economía creció y ellos no se manejan sobre supermercados, sino exclusivamente sobre mercados”.
“Pero sí es sumamente importante que se haga conciencia en el locatario de que se tiene que involucrar y tiene que entrar a una nueva forma de trabajar, modernizar y prepararse contra el comercio que nos está pegando muy fuerte”, plantea.
Gustavo Curiel lamentó que como al Mercado Corona, el resto de los 92 mercados en Guadalajara se encuentren en un sistema que por décadas se les ha negado el mantenimiento “y todos están necesitándolo, incluso el más nuevo, el mercado de Mexicaltzingo, que ya tiene goteras”.
Lamenta que incluso los expertos de Protección Civil tengan un criterio muy vago. “Podemos ir, ver las instalaciones de los 92 mercados, checar los reglamentos y no sólo los mercados municipales están en riesgo, sino también algunos edificios de Gobierno y otras instituciones se encuentran en riesgo”.

UN CASO: EL “PEDRO OGAZÓN”
Jorge Aréchiga, propietario del local 7 dedicado a la reparación de calzado en el Mercado Pedro Ogazón, ubicado en la colonia Morelos, en la zona conocida como El Tepopote, explica con puntualidad como se ha actuado a la ligera en la revisión de los mercados.
Recuerda que su mercado se cayó el 27 de septiembre del 2013 y explica: “un lunes antes empezó a caerse parte del enjarre, se le llamó a Protección Civil y a Bomberos, fueron a revisar y concluyeron que nomás era el enjarre, que no había peligro, aunque uno de ellos comentó que estaba agrietado de lado a lado y el otro elemento dijo: ‘no, sólo es el enjarre’”.
Relata que lo que hicieron fue mandar a albañiles para que hicieran la reparación, pero obviamente no era eso, los albañiles fueron al día siguiente para ver qué material ocupaban y un jueves en la mañana el techo del mercado se vino abajo, era mucha la cantidad de agua que se había minado, era mucha la humedad, era mucho el peso y el techo a dos aguas no soportó y se vino abajo.
A más de siete meses del suceso, apenas se iniciaron los trabajos de reconstrucción, mientras tanto reubicaron en el jardín aledaño al mercado a los cerca de 50 locatarios y la fecha para regresar a su lugar de trabajo, luego del compromiso de la constructora, es el 27 de septiembre del 2014.

DOS AVISOS EN SEIS MESES
Una voz que está debidamente autorizada para hablar del tema de la situación de los mercados municipales en Guadalajara, es la del ex alcalde tapatío, Fernando Garza Martínez, quien planteó que ya van dos avisos muy fuertes, el caso del mercado de la colonia Morelos al que se le cayó el techo el año pasado y el caso del Mercado Corona.
Garza Martínez considera que esta tragedia ocurrió por descuido ya que no se le ha dado seguimiento a un programa de mantenimiento, o bien porque las autoridades y los propios locatarios no le han apostado a conservar nuestros mercados.
“Lo que sucedió en el Mercado Corona, es consecuencia de la falta de mantenimiento a los mercados y no sólo en esta administración sino que se viene arrastrando de varios gobiernos y urge un estudio a fondo de la situación en la que se encuentran los 92 mercados para hacer un plan bien estructurado de mantenimiento.
“Se prefiere que crezcan las grandes cadenas de supermercados, que los mercados que han sido tradicionales. Yo creo que es importantísimo que la gente regrese a los mercados y que admita que en los mercados realmente las cosas son más baratas que en los supermercados, por ejemplo la fruta y la verdura es mucho más barata y mucho más fresca”, afirma el ex munícipe de Guadalajara.
El último mercado que se construyó en Guadalajara lo construyó él, se trata del mercado de Mexicaltzingo en donde se vivió un problema muy serio porque los locatarios no querían, recuerda. “Era un cochinero y estaba construido frente a una de la iglesias más bonitas de Guadalajara, el proyecto era construir una plaza y a un lado el mercado que le diera vida a uno de los barrios más tradicionales y finalmente lo pudimos construir, pero llegar a conciliar intereses de los comerciantes, estuvo poco menos que en chino”.
En la lógica del ex alcalde de Guadalajara, la gente en los mercados es difícil, están poco dispuestos a colaborar en el mantenimiento de los mercados “y eso hay que decírselos, la verdad las cuotas que pagan son ridículos; un comerciante en el Corona no pagaba más de 200 pesos al mes y si se junta todo el dinero que entra, no alcanza. En San Juan de Dios empezamos a poner los medidores de la CFE para que cada quien pagara lo que consumía, porque antes hasta la luz se las pagaba el ayuntamiento”.
Garza Martínez plantea en entrevista radiofónica en el programa Conciencia al Aire, que se debe apostar para que se invierta dinero suficiente en el mantenimiento, apoyando con ello a los pequeños empresarios a mantener un modo honesto de vida, ya que de otra manera se les mandaría a la calle a la informalidad.

MERCADOS EN SITUACIÓN CRÍTICA
Desde su gobierno (2000-2003) había muchos mercados a medias porque se habían venido muriendo por el deterioro, “en la administración mía hicimos una revisión a fondo y nos dimos cuenta que sí se le necesitaba meter, por ejemplo en el mercado de San Juan Bosco estaba punto de colapsar, hubo necesidad de cambiar tecos, cambiar drenaje… en San Juan de Dios hubo un estudio técnico que decía que la estructura no podía aguantar un sismo muy fuerte”, añade.
Explica que las exigencias antisismo para este mercado construido en la década de los años 50’s no eran tan estrictas como hoy, de ahí que ese tipo de edificios no reúne las características para aguantar un sismo de grandes magnitudes.
Sobre lo que se debe hacer con el Mercado Corona, Fernando Garza dice convencido que lo deben derribar totalmente, “sería un error intentar construir sobre una estructura, que cuando se ve afectada por un incendio, se debilita mucho; si el ayuntamiento por economía, sabemos que anda mal, los quiere arreglar poniendo segundo piso sobre lo que quedó, sería un error muy grande”.
“Además una demanda de muchos años de los comerciantes y los usuarios del mercado era tener estacionamiento, entonces hay que aprovechar. Está claro que el ayuntamiento no tiene un proyecto, porque no puede tener proyecto cuando estamos apenas a una semana del incendio, pero sí tiene que hacer un proyecto en donde contemple tener suficientes cajones de estacionamiento en esa zona que lo requiere y para que finalmente el Mercado Corona resurja”.
En un ejercicio mental remontándose más de medio siglo atrás, Garza Martínez hace una retrospectiva: “Yo recuerdo el Mercado Corona desde niño porque éramos los cargadores oficiales de mi mamá, un hermano un poco más chico y yo, cada ocho días íbamos –los sábados– con ella a comprar lo que se necesitaba en la semana y luego mi padre descubrió que por las tardes vendían birria de chivo ahí en la rampa y también íbamos”.
“Pero también me tocó cuando derrumbaron el viejo mercado ahí está el arco de cantera, que era parte de la estructura del viejo mercado, me acuerdo que sacaron a todos los comerciantes y ahí pudieron caber todos por Santa Mónica, Zaragoza, Independencia hasta Juan Manuel, y construyeron el nuevo mercado, creo que gobernaba don Francisco Medina Asencio”.
También dijo que tradicionalmente los gobiernos municipales han tenido muchas concesiones con los locatarios de los mercados y recordó que en tiempos de don Gabriel Covarrubias cedieron a la presión y se invadió la plaza del mercado; otros vendedores llegaron después e invadieron las laterales del mercado, incluso en las banquetas.
En su alerta explica que para construir el mercado de Mexicaltzingo se presentaron hasta tres proyectos para conciliar intereses y uno de los problemas a resolver, más graves, lo ocasionaba la persona que tenía los baños, porque era su concesión y le generaba hasta 25 mil pesos mensuales.
Pero en un mercado como el de San Juan de Dios, indica Fernando Garza, los baños dejan entre 120 o 150 mil pesos mensuales. “Es decir los mercados son del ayuntamiento, pero yo puedo decirles que las concesiones son de 30-40 años y si las quiere recuperar la autoridad municipal, arde Troya”.
Concluye asegurando que “los comerciantes, incluso dentro de los mercados, son muy dados a invadir los pasillos, sacan su mercancía y bloquean la circulación, no aceptan sugerencias de los inspectores y no entienden que para una mejor circulación de los clientes, deben desocupar ciertas áreas que ya conquistaron”.

Ramiro Hernández 13

RAMIRO NO HEREDARÁ EL PROBLEMA
Tras la aprobación del decreto de utilización de la vía pública de calle Pedro Loza, desde Independencia hasta Manuel Acuña, la Plaza Agustín Rivera y el Parque Revolución, para ser utilizada para los comerciantes del Mercado Corona, Jesús Lomelí Rosas, secretario General del Ayuntamiento de Guadalajara, asegura que el alcalde Ramiro Hernández no heredará el problema a la siguiente administración, sino que quedará resuelto antes de que se vaya.
Para probarlo argumenta el funcionario que el decreto también establece que la permanencia será temporal, mientras dura la construcción del nuevo Mercado Corona, que deberá ocurrir a más tardar el 30 de septiembre del 2015, misma fecha en la que termina la administración de Ramiro Hernández.
Lomelí Rosas da a conocer que la actividad comercial se realizará en un espacio no mayor a 9 metros cuadrados por giro, de las 7:00 de la mañana a las 16:00 horas de lunes a domingo, mientras que las actividades de carga y descarga podrán efectuarse de las 10 de la noche a las seis de la mañana.
También comenta el Secretario General del Ayuntamiento de Guadalajara que cada uno de los 502 locatarios serán responsables del debido uso de la superficie asignada, por lo que queda prohibido subdividirlo, subarrendarlo, ceder derechos o permitir la instalación de personas ajenas a la autorizada.
En concreto precisa que los locatarios relacionados con giros de alimentos, carnicerías y cremerías, se reubicarán en espacios que cumplan con las condiciones apropiadas y las medidas de seguridad e higiene.
Lomelí Rosas comenta el agradecimiento que emitió el alcalde, Ramiro Hernández García, a los regidores de todas las fracciones edilicias, por su solidaridad para enfrentar el siniestro. Aunque vale la pena recordar que el PAN se abstuvo, pero para efectos legales, la abstención se suma a la mayoría.
Sin embargo, el secretario General del Ayuntamiento de Guadalajara, Jesús Lomelí Rosas también dio cuenta de la disculpa pública que Ramiro Hernández hizo a los locatarios de la calle Pedro Loza que resultarán afectados y recordó que su planteamiento fue: “quiero aprovechar además, para pedirle una disculpa a los comerciantes que con esta medida están siendo afectados y expresar mi compromiso y mi determinación para reducir los daños y los efectos negativos que puedan generarse”.
Incluso al dictamen se le añadió un punto propuesto por el regidor Juan Carlos Anguiano, de la fracción edilicia de Movimiento Ciudadano, con el que el ayuntamiento se compromete a apoyar económicamente a los comerciantes del andador Pedro Loza que resulten afectados por la instalación temporal de los locatarios del Mercado Corona en este andador, previa comprobación de este daño y será proporcional al impacto que tengan.