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PRD: LA DIVISIÓN LE PINTA FUTURO EN BLANCO Y NEGRO

PRD: LA DIVISIÓN LE PINTA FUTURO EN BLANCO Y NEGRO

May 10, 2014

Por Mario Ávila Campos —-
Con un futuro en blanco y negro, que va desde la posibilidad de conquistar la gubernatura de Jalisco, si es que logra aglutinar a todas las fuerzas políticas de izquierda, hasta el riesgo de la pérdida del registro, el PRD llega a la celebración de sus 25 años de vida.
Víctor Manuel Páez, secretario general de la dirigencia estatal del partido del sol Azteca, ve el futuro de la izquierda con optimismo y advierte que si las tres fuerzas políticas de la izquierda hubieran ido juntas a la elección del 2012, se hubiera conquistado la gubernatura del Estado y se hubiera triunfado en más de 60 municipios jaliscienses.
Una óptica encontrada es la de Sonia Gutiérrez, secretaria General y coordinadora de la corriente de Izquierda Democrática Nacional, quien afirma que si hay riesgo evidente de que el PRD pueda llegar a perder el registro en la elección del 2015, ya que el voto de la izquierda se habrá de dividir y el 6 por ciento de los votos que tradicionalmente obtiene el PRD, seguramente se verá menguado con el nacimiento del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Por su parte Paulino Nivón, líder de la agrupación Foro Nuevo Sol, censuró el control corporativo que ha impuesto el Grupo Universidad y lanzó un llamado enérgico para enfrentar de manera decidida al grupo hegemónico que se ha adueñado del PRD en Jalisco; dijo que los contrapesos son necesarios y que nadie puede estar por encima de la voluntad de los integrantes del partido.
Estas son algunas de las perspectivas que se plantearon en el foro denominado “25 años impulsando la democracia, retos y perspectivas” con el que el PRD en Jalisco celebró su primer cuarto de siglo en la vida política del país, acto en el que tomaron parte también miembros de la corriente Alternativa Democrática Nacional y la Unidad Nacional de las Izquierdas, ambas expresiones políticas al interior del PRD en Jalisco desde su fundación en 1989.
El plato fuerte de este foro fue la conferencia que dictó Samuel Meléndrez, uno de los militantes con mayor trayectoria de la izquierda de Jalisco y que tuvo una intensa participación en distintos partidos políticos de izquierda en la segunda mitad del siglo pasado.
Por cierto, Samuel Meléndrez admitió haber renunciado a su militancia dentro de las filas del PRD en 1997 para evitar ser avasallado por el grupo dominante que desde entonces se adueñó del partido y lo ha manejado a su antojo.

El PRD debe tender la mano a las izquierdas
Para el experimentado hombre de la izquierda en Jalisco, Samuel Meléndrez, la obligación del PRD en el proceso electoral del 2018, será la de tender la mano al resto de las fuerzas de izquierda, como una estrategia fundamental y clave, para conseguir el triunfo en las contiendas por la presidencia de México y la gubernatura de Jalisco.
En su alocución confió en que las dirigencias n el país y en Jalisco no echarán por la borda la oportunidad de encontrar el camino para unirse y aglutinar las fuerzas de izquierda a nivel nacional y local, ya que saben que esa es la única manera de aspirar a la conquista de un triunfo histórico.
Samuel Meléndrez inició su ponencia recordando su participación dentro de las filas de las juventudes comunistas de México, integrado el colectivo conformado en la entidad por estudiantes de la UdeG y obreros textiles.
Eran tiempos difíciles para la izquierda en México –dijo–, y particularmente en Jalisco, un Estado donde hay un sector de la sociedad muy conservador, de convicciones anticomunistas, pero había núcleos de izquierda organizados en el Partido Comunista y sus organizaciones que no dejaban de combatir.
“Teníamos prensa partidaria, llegamos a tener revistas, aquí logramos hacernos de una imprenta y publicamos durante un tiempo un periodiquito que se llamaba ‘La Voz del Pueblo’, y no había prerrogativas, se costeaban estos trabajos, se adquirían estos bienes muy modestos con la aportación de los militantes y con la realización de algunas actividades como rifas, compañeros que hacían pequeños negocios.
“Eran los tiempos de la Guerra Fría en el segundo lustro de la década de los años 50 y después en los 60 y hasta los 70 toda esa etapa la izquierda revolucionaria organizada en el PC no tenía derechos, repartir un volante, vocear el periódico del partido, era un delito. Si una patrulla nos veía, nos llevaba a la primer comisaria y no valía la expresión de hacer valer nuestros derechos, se nos consideraba de manera tácita enemigos del Gobierno, y una vez le dije yo a un policía ‘tenemos derecho a ser enemigos del Gobierno, vivimos en un país libre, tenemos derechos y estamos ejerciéndoles legal y pacíficamente’.
“Y así llegamos al año de 1977, ya habían ocurrido muchas cosas, se había derrumbado el llamado socialismo real; había triunfado la Revolución cubana; los comunistas mexicanos iniciamos un proceso de discusión, de debate en el seno del partido, pero además abierto a la sociedad y que se reflejaba en la prensa y en los libros que publicaba una pequeña editorial que teníamos.
“Se planteó la necesidad inexcusable de renovarse hasta llegar a entender que si no nos renovábamos íbamos a colapsarnos, también como ocurrió con el socialismo real. Se pensó en convertirnos en un partido obrero de masas, porque hasta hoy lo que somos es una secta y hay que voltear a ver a nuestro entorno y disponernos a tenderles la mano y proponerles iniciar un camino juntos, articulándonos a través de las innegables coincidencias y a pesar de las grandes diferencias. Nace así el Partido Socialista Unificado de México.
“Luego se dio el éxodo de priístas que siguieron a Cuauhtémoc Cárdenas, el Partido Comunista ya había conquistado su registro electoral y al partido que muchos le habían entregado la vida, entrando y saliendo de la cárcel, llegamos a la conclusión de que este modelo de partido había caducado históricamente, no obstante su heroísmo”.

Va el PRD por el cuarto triunfo
Por su parte, el secretario General del PRD en Jalisco, Víctor Manuel Páez, asegura que el cuarto triunfo en una elección presidencial podría darse en el 2018, luego de que ya se ganó en 1988, en el 2000 y en el 2006, pero en ninguna de estas ocasiones se ha reconocido la victoria de la izquierda.
Sin embargo se refirió a lo ocurrido en 1997 cuando por primera vez en la historia la izquierda gana una gubernatura con Cuauhtémoc Cárdenas en el Distrito Federal. Ese mismo año en septiembre, por primera vez un diputado de oposición, de izquierda, le respondía un informe a un presidente de la República, Porfirio Muñoz Ledo a Ernesto Zedillo.
En el caso de Jalisco, Víctor Páez recuerda que también en 1997 se obtiene el 17 por ciento del total de los votos que ha sido hasta la fecha la mejor elección, luego de la cual el PRD sufrió una crisis de crecimiento que obligó a que actores muy importantes se desvincularan del partido y que ocasionó que grupos como el hoy hegemónico pudiese, a partir de su mayoría, cooptar las posiciones más importantes del partido.
Recordó que a partir de ahí se genera un camino difícil en términos de conectar al partido con los intereses sociales y desconectarlo de un grupo de poder fáctico. De hecho aseguró que el problema del PRD en Jalisco no es ni sus dirigentes, ni su militancia, el problema en Jalisco es que está supeditado a los intereses de un poder fáctico, ese es el punto real, “por lo que el reto es que en el marco de los 25 años del partido, se celebre una elección interna en el mes de agosto y que ahí se genere una nueva mayoría, que permita que la toma de decisiones se acerque más a las posiciones e ideales del PRD”.