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JOSÉ TRINIDAD PADILLA: EL PRINCIPIO ES LA EDUCACIÓN

JOSÉ TRINIDAD PADILLA: EL PRINCIPIO ES LA EDUCACIÓN

Oct 9, 2011

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La ignorancia es la raíz de todo mal, de toda sumisión, de toda servidumbre. Sólo la educación es garantía de divergencia, de diferencia, de pluralidad, de heterogeneidad. Se discrimina al ciudadano igual, a la larga, amordazando que haciendo concesiones demagógicas que confunden la paz, con la ignorancia. Sólo la educación y la cultura permiten evadirse de esta trama de conformidades, de imitaciones, de mimetismos, de sentimientos de irrelevancia y de indiferencia, de dominio externo, de desafección a los derechos y deberes de lo que implica una ciudadanía activa y participativa.

En las situaciones de crisis pueden hallarse soluciones imaginativas, capaces de vencer muchos obstáculos. Los intelectuales, los científicos, los universitarios, debemos incidir con nuestra voz para alertar a los gobiernos que se está produciendo un daño a las nuevas generaciones al descuidar la política educativa nacional. Este daño puede llegar a ser irreversible.

La magnitud del desafío que ustedes se han planteado en este Congreso Nacional revela la voluntad fundacional que inspira a las comunidades de las universidades y tecnológicos en estos momentos. Deseo expresar mi satisfacción y mi sincero agradecimiento a todos los universitarios aquí reunidos, por brindarnos la oportunidad de compartir este momento de enorme trascendencia para el futuro de la educación universitaria y tecnológica de México.

Existe, no podemos negarlo, un sentimiento generalizado de insatisfacción con respecto a las formas a través de las cuales la educación universitaria responde a las demandas de los empleadores y del sector productivo nacional. Al mismo tiempo, también existe la certeza de que los recursos más valiosos son la inteligencia y los conocimientos de nuestra población. Por ello, un partido que aspire a ser gobierno debe vincularse con quienes tienen una clara visión del valor de la educación para el avance de la democracia, de la economía, la seguridad, la salud, el empleo y la calidad de los servicios. El Partido Revolucionario Institucional deja testimonio hoy de su interés por la construcción participativa y democrática de una agenda nacional de política educativa, a partir de la discusión y deliberación de connotados liderazgos surgidos de las universidades e Institutos Tecnológicos de todo el país.

El Movimiento Nacional Tecnológico Universitario tiene como encomienda la alta tarea de contribuir, con el concurso de liderazgos universitarios afines al PRI, al establecimiento de una agenda política nacional para la educación media y superior, la ciencia y la cultura. Durante estos años de intenso trabajo en la Comisión de Educación y Servicios Educativos de la Cámara de Diputados, he podido constatar el interés del pueblo de México en torno a la calidad de la educación y el futuro de ésta.

Ante la complejidad del mundo y las nuevas dinámicas que se presentan en la economía del conocimiento, debemos replantearnos la importancia del papel que ocupa la educación superior, la ciencia y la tecnología en nuestro país, y redefinir una política de Estado que sea capaz de asegurar la autonomía universitaria, el financiamiento público sostenible, la calidad y la pertinencia de los contenidos educativos; y la inclusión social.

Cuando constituimos el Movimiento Nacional Tecnológico Universitario, sabíamos de la necesidad de generar más espacios para la promoción de las ideas, la reflexión y el debate de los protagonistas que día con día trabajan la Educación Superior, contribuyen a la Ciencia y desarrollan la Tecnología en México. Sabíamos que era necesario anteponer el principio de la educación en la elaboración del diseño de propuestas que potencialmente pudieran convertirse en una plataforma para la construcción de políticas de Estado.

El camino ha sido largo, pero la propuesta del Movimiento Nacional Tecnológico Universitario es coherente y necesaria. La respuesta, a un año de haber comenzado oficialmente actividades, ha sido más que favorable: 23 entidades federativas del país cuentan ya con un capítulo estatal, y al momento, contamos con más de 20 mil afiliados. Pretendemos formular las estrategias de intervención para que la educación, la ciencia, la tecnología y la cultura puedan convertirse en políticas de Estado, a través de un Gobierno con sentido social.  El abandono de políticas públicas sustentables y de largo aliento en el renglón educativo ha cortado muchísimas oportunidades de formación de capital humano, y de generación del conocimiento necesario para que nuestro país pueda avanzar en investigación científica y tecnológica. Nos estamos condenando a ser un país subdesarrollado y maquilador.

Es de vital importancia que veamos que los ecos de esta situación se resienten en los principales problemas de nuestra realidad nacional: falta de competitividad, desempleo, desigualdad, marginación, inseguridad. Estamos aquí porque creemos en la realización de un proyecto coordinado y concienzudo que involucre a los académicos e investigadores de las instituciones educativas, a los dirigentes sociales y empresariales, a los rectores y ex rectores de las universidades, al personal administrativo, a los líderes sindicales de la universidades y tecnológicos, a los líderes de opinión y a los ciudadanos en general. Valoramos el espacio que el PRI abre para incidir, con la fuerza y arraigo de este partido, en la construcción de una agenda política nacional para la educación, planteada por quienes más conocen de ello.

Este es un espacio privilegiado para que la comunidad académica pueda tener una incidencia directa en la construcción de políticas de Estado,  tomando como punto de partida la educación.

La respuesta que hoy se manifiesta aquí se debe a que coincidimos que ¡el principio, es la educación!

Nuestro aporte consiste en organizarnos, a través de un partido, para propiciar que las instituciones de educación superior gocen de la certidumbre jurídica y suficiencia financiera que les corresponde dentro del Estado. Aspiramos a una cobertura educativa mayor y de más calidad para todos los Estados del país, y para todos los grupos sociales.

Como presidente del Movimiento Nacional Tecnológico Universitario, me comprometo a ser un interlocutor firme, acucioso y responsable en el seguimiento de nuestros acuerdos. Mi profundo reconocimiento a los distinguidos universitarios de más de 40 Universidades y Tecnológicos que se adhirieron al Movimiento Nacional Tecnológico Universitario del PRI. Mi afecto a los 23 capítulos estatales y los más de 20 mil miembros adheridos a esta organización nacional priísta que enarbola un principio en el que todos coincidimos: ¡El principio es la educación!

Los universitarios que aquí nos damos cita nos aprestamos a ganar, con propuesta, con debate, con ideas una capacidad de incidencia en el siguiente Gobierno. Nos aprestamos a convertirnos en Gobierno con inclusión, con cohesión partidaria, y con la propuesta de una agenda integral que garantice una política educativa incluyente y de calidad.

Es indispensable que fijemos con claridad nuestros propósitos, que definamos nuestra propuesta y proyecto para México. Es tiempo que expresemos a nuestra gente la seguridad de que somos el Partido que tendrá la capacidad de gobernar México, de recuperar el rumbo para alcanzar la calidad de vida perdida en estos años.

Aunque surgidos de distintas extracciones y con diferentes perfiles, los integrantes del Movimiento Nacional Tecnológico Universitario coincidimos en que no se puede avanzar hacia la justicia social si no se generan los empleos que hacen falta; si no se crean las condiciones para que existan mejores salarios; si no existe una mejor distribución del ingreso, si no se asegura que la salud sea de mayor calidad para todos; si no se extienden los servicios básicos a cada poblado, a cada comunidad, a cada familia. Si no se garantiza la seguridad y los derechos de todos; si no se mejoran las condiciones de vida y trabajo de los campesinos; si no se combate la pobreza en el campo y en la ciudad. Si no se trata con dignidad y respeto a nuestros hermanos indígenas. Para conseguir estas justas aspiraciones de los mexicanos, ¡el principio, es la educación!

(*) Extracto del discurso de José Trinidad Padilla López durante el Congreso Nacional del Movimiento Nacional Tecnológico Universitario, en Guadalajara el pasado 6 de octubre


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