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Agustín Basave Benítez: Declive de socialdemocracia coincide con crisis de la democracia representativa

Agustín Basave Benítez: Declive de socialdemocracia coincide  con crisis de la democracia representativa

Ago 26, 2017

Por Mario Ávila //

Para Agustín Francisco de Asís Basave Benítez, académico, periodista, político y diplomático mexicano, el declive de la socialdemocracia coincide con el declive de la democracia representativa, hay una crisis en el mundo, en todas parte la gente ya no confía en sus representantes, hay un divorcio entre la sociedad política y la sociedad civil, los representados no sienten que sus representados hablen por ellos.

Y si eso ocurre en todas partes del mundo, más aún en países en donde la democracia es precaria y balbuceante, como podría considerarse en México, expuso el ex presidente nacional del PRD, quien asegura que “la gente no cree en los políticos, la gente no quiere partidos, la gente está enojada con el ‘Establishment’ y esa crisis se da en buena medida en nuestro país por dos problemas fundamentales, los dos grandes problemas de México, la desigualdad y la corrupción”.

Para mí en México esos son los dos tumores cancerosos del cuerpo social, la corrupción, el más grave de todos que está en el cerebro de la nación y la desigualdad que si me valen la metáfora está alojada en el estómago de la nación. Y un tercer problema surgido de ambos, la violencia”, expuso Agustín Basave al dictar su conferencia “La Cuarta Socialdemocracia” ante medio centenar de miembros de la asociación civil Confío en México, que preside, Salvador Cosío Gaona.

En el mundo pasa lo mismo –dijo-, por eso hablo de una intersección de la crisis de la socialdemocracia y la crisis de la democracia representativa, por eso salieron a la calle los Indignados en España para luego convertirse en un partido político que hoy se llama Podemos; por eso salieron tantas gentes a la calle en Estados Unidos durante la crisis financiera del 2008 y se generó el movimiento Okupas; por eso salieron a la calle tantos a protestar en Brasil durante el Mundial de Futbol, en el país futbolero por antonomasia; por eso hay grandes movimientos sociales de globalifóbicos; por eso la gente está inconforme; por eso la gente protesta, porque se azolvaron los canales de participación democrática, porque la crisis de la democracia participativa tapó las tuberías institucionales de la democracia y se inundó la calle porque salió toda la voluntad popular por las alcantarillas, porque ya no podía seguir circulando por los canales y los cauces institucionales democráticos”.

Los indignados en España –abundó-, sentían que no los representaba nadie, no sentían que la partidocracia española tuviera espacio para ellos y si no hay espacios para la vía institucional yo salgo a la calle, eso es lo que pasó, y en España tuvo un cauce venturoso porque la mayoría constituyeron un partido político que encabeza Pablo Iglesias y que se metió al cauce democrático y compiten en las elecciones, tuvo una desembocadura institucional y eso enriqueció a la democracia española, pero en otros países eso no ocurre”.

Afirmó Basave Benítez que el mundo de hoy “es quizá menos pobre que el mundo de ayer, porque los avances tecnológicos y científicos han ayudado a dar un mejor nivel de vida para la gente, porque se ha democratizado el conocimiento y la información con el internet, pero al mismo tiempo es un mundo mucho más desigual, al grado de que los niveles de desigualdad son equivalentes a los del mundo del siglo XIX”.

Y aun así muchos despistados, empresarios, analistas, economistas, dicen que no entienden por qué la gente está tan enojada, que no entienden por qué la gente sale a las calles a protestar, por qué se forman estos movimientos antisistémicos, si se vive mejor, si hay menos pobres; y las turbulencias sociales se dan quizá porque las sociedades son más críticas”, planteó Agustín Basave, autor del libro “La Cuarta Socialdemocracia”.

LAS TRES ETAPAS DE LA SOCIALDEMOCRACIA

Yo soy socialdemócrata, mi libro ‘La Cuarta Socialdemocracia’, habla de las tres etapas de la Socialdemocracia, cómo surge en Alemania en el siglo XIX, cómo se va desprendiendo de la vertiente marxista, cómo se va dando el revisionismo a través del ideólogo y padre de la social democracia Eduard Bernstein; la segunda etapa en el siglo XX cuando se consolida la etapa de bienestar en Europa en la treintena gloriosa de 1945 a 1975 y es el momento en el que se genera el consenso socialdemócrata en Europa e incluso en los Estados Unidos porque está el periodo de Franklin y Roosvelt en el nuevo contrato que es también una orientación socialdemócrata y luego viene la tercera etapa con la caída del muro, el derrumbe de la Unión Soviética y la derechización del mundo, cuando la Socialdemocracia también se mueve hacia la derecha para sobrevivir”, refiere el escritos y analista político.

Y abunda: “Yo planteo en mi libro una cuarta etapa de la Socialdemocracia en donde se debe volver a correr hacia la izquierda, pero estoy convencido, por eso soy socialdemócrata, que esta especie de síntesis de liberalismo y socialismo, de compaginación de la libertad individual y la justicia social, que es la socialdemocracia, es lo mejor que se ha inventado en términos ideológicos y sin duda de un lugar a la época de la treintena a la época que construyó a las sociedades más libres y justas de la historia de la humanidad”.

Si ustedes –expuso-, revisan los indicadores de los países europeos de esos 30 años, incluso de Estados Unidos, van a encontrar que la desigualdad disminuye enormemente en los países en donde los estados de bienestar fueron pioneros, pienso en Escandinavia, en Suecia, la desigualdad era casi insignificante, la pobreza llegó por momentos en que si no era nula, era mínima, sin embargo se mantenían las libertades individuales, la democracia y el respeto a los derechos humanos, lo que deja en evidencia que sí se puede construir una sociedad igualitaria, justa con libertades y derechos fundamentales o garantías individuales como se les conocía en México”.

Explicó que esa amalgama de principios de colectivismo y socialismo, con principios liberales y democráticos “es insisto para mí, lo mejor que se ha construido, particularmente la maqueta teórica que construyó Marx, con las adiciones que le puso Lenin, se sumergió en el ácido de la realidad y así como quedó en la Unión Soviética es como queda el socialismo real, porque no tiene otra manera de operar; lo que hoy a casi todos nos parece condenable los excesos de la Unión Soviética estalinista que casi nadie defiende hoy, es el resultado de poner esas ideas a funcionar. Yo no creo que lo que pasó es que no le entendieron a Marx, lo desvirtuaron y crearon una sociedad diferente a en la que él había creído, como dicen algunos; no, yo creo que esas ideas y esos principios no podían funcionar de otra manera cuando se ponen a funcionar en la realidad y en cambio también creo que los gobiernos socialdemócratas europeos como en Francia cuando llegó el Partido Socialista al poder, la Gran Bretaña con el Partido Laborista, Grecia con el Pasok (Movimiento Socialista Panhelénico) en su momento, España con el PSOE (Partido Socialista Obrero Español), que construyeron esas sociedades que difícilmente se pueden criticar a esas sociedades que funcionaros a mitad del siglo pasado.

Sin embargo –recalca-, se cayó el consenso socialdemócrata, entramos en la era del neoliberalismo con el triunfo de Margaret Thatcher en el Reino Unido y de Ronald Reagan en Estados Unidos y el mundo se derechizó y los dogmas socialistas se cambiaron por dogmas capitalistas. Yo creo que el gran error de ese viraje que dio el mundo a la derecha, fue no entender que el lema de la economía no debe ser ‘dejar hacer y dejar pasar’, sino dejar de hacer lo que deja de pasar, esa es la actitud pragmática de un economista sin dogmas; se dogmatizó la economía y quedó como dogma la privatización, la ausencia del Estado guardián, el individualismo exacerbado y el desmantelamiento gradual del estado de bienestar que había gestado la treintena gloriosa. Por estado de bienestar se entiende el sistema de salud gratuita para todos, educación gratuita para todos, pensiones para los jubilados, eso es lo que funcionó muy bien en Europa durante 30 años, donde ricos y pobres iban a las mismas escuelas y se curaban en los mismos hospitales, obvio con escuelas y hospitales de gran calidad”.

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