Portal informativo de análisis político y social

Camina alianza Alfaro-Pan el alcalde ofrece 1.5 millones de votos

Camina alianza Alfaro-Pan el alcalde ofrece 1.5 millones de votos

Dic 10, 2016

Un millón y medio de votos de Jalisco ofrece Alfaro al proyecto presidencial que se enfrente al PRI y/o a Andrés Manuel López Obrador…

Pero por lo visto este capital sería para el abanderado que surgiría del Partido Acción Nacional. Andrés Manuel López Obrador se convertiría en el enemigo a vencer, más que el PRI, que podría caer al tercer lugar como sucedió ya en la elección del 2006 con Roberto Madrazo de candidato.

Una jugada política audaz viene impulsando Enrique Alfaro en el contexto político nacional: la construcción de la alianza del Partido Movimiento Ciudadano con el Partido Acción Nacional para las elecciones del 2018.

Alfaro plantea la creación de un bloque que alinee a las izquierdas, pero principalmente al Partido Acción Nacional y no importa el candidato que postule, lo mismo puede ser Ricardo Anaya, Margarita Zavala o en dado caso, el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle.

 

 

DE LA ALIANZA FÁCTICA A LA OFICIAL

En medios nacionales empieza a delinearse esa iniciativa del presidente municipal de Guadalajara y que seguramente impactaría en Jalisco en el que Acción Nacional apoyaría a Alfaro de candidato a gobernador. O sea, de la alianza fáctica que crearon en las elecciones del 2012 con el ala política que representa el exgobernador panista Emilio González Márquez, se pasaría a la alianza oficial.

El diario El Universal hace referencia del encuentro a puerta cerrada en la Ciudad de México celebrada el pasado martes 7 de diciembre en la que participaron Enrique Alfaro, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón; el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, en la que el alcalde de Guadalajara planteó que las izquierdas formen un frente con el PAN en las presidenciales de 2018.

En esta reunión estuvieron también presentes los legisladores federales y el coordinador del Partido Movimiento Ciudadano, Dante Delgado.

De acuerdo a la información de El Universal, Alfaro argumentó que «los partidos deben estar al servicio de México» y si logran hacerlo, les podrán decir a nuestros hijos que «cuando el país los necesitó, aquí estuvimos para usar toda nuestra inteligencia, nuestra razón, para transformar a México».

El tono de descalificación de los partidos políticos desapareció ya del discurso del presidente municipal de Guadalajara, quien en otras ocasiones ha expresado que «aborrece a los partidos y que nunca más se afiliaría a uno de ellos».

En este frente se articularía a las dirigencias del PAN, del PRD, del PT, los liderazgos independientes que han venido fortaleciendo su presencia en la discusión de la vida pública, los académicos, escritores e intelectuales que inciden en la discusión pública sobre los grandes temas y problemas nacionales.

«Si nos respetamos, si sumamos voluntades y ponemos a los partidos al servicio de México se puede construir un gran frente opositor que dé la batalla y que tenga como factor de unión y cohesión una visión de país, no una candidatura. Así debemos de olvidarnos de candidatos y pensar en México», precisó el presidente municipal de Guadalajara en la reunión del lunes.

 

 

UN GRAN PACTO DE LA OPOSICIÓN

Desde el mes de octubre Alfaro planteó un gran pacto de oposición. En entrevista que le hizo la periodista Ivonne Melgar, el jefe político del Partido Movimiento Ciudadano en Jalisco habló de la posibilidad de aportar un millón y medio de votos a una candidatura presidencial al proponer a las dirigencias del PAN, PRD, Morena y PT construir ese gran acuerdo para el 2018.

«Se requiere hacer política, política en serio. Se podría construir con el PRD, PT, PAN, con Morena, y con todos aquellos que dejáramos de lado los egos y aspiraciones personales, y planteáramos el interés colectivo y nacional por encima de ambiciones de esa naturaleza», argumentó.

Alfaro dijo que esta iniciativa la motivó el hecho de que desde el gobierno se está construyendo una estrategia para permanecer en el poder y buscando la división de la oposición.

 

 

EL DISCURSO MANIQUEO DE AMLO

Sin embargo, en la óptica de Alfaro estaría fuera Morena, en razón de la visión excluyente de su líder Andrés Manuel López Obrador, conforme lo expresa el exalcalde de Tlajomulco en esta entrevista que publicó Excélsior a fines de octubre pasado. «La refundación del país no puede estar construida en torno a la noción de que este país es de blancos y negros. De acá están los malos y acá están los buenos. No es así», apuntó.

«A mí eso es lo que no me gusta de Andrés. Asumir que yo soy el bueno y todos los demás son la mafia del poder. Yo no pertenezco a ninguna mafia del poder y no soy parte de Morena. El discurso que polariza no le sirve a la nación. Pero también creo que un liderazgo como el de Andrés es clave para ese proceso. Es una paradoja», considera.

 

 

REUNIÓN CON LIDERAZGOS PANISTAS

Alfaro confiesa a Imelda Melgar en esta entrevista que se ha reunido con todos los presidenciables del panismo y de la oposición, con Ricardo Anaya, Margarita Zavala, Rafael Moreno Valle, del PAN; con Alejandra Barrales del PRD; con Miguel Mancera.

«Desde aquí se podrá aportar para un proyecto que apoyemos a la Presidencia de la República, un millón y medio de votos. En una elección como pinta la del 2018 eso puede ser la diferencia entre ganar y perder», dijo.

«Tenemos un propósito en común, tenemos que desmantelar al viejo régimen. Es el momento», subrayó.

«He platicado con Ricardo Anaya, parece un tipo serio, inteligente, y creo que es una persona que puede aportar en esa discusión».

De Margarita Zavala, expresó: es una persona muy capaz y con empuje (…) Aunque luché con todas mis fuerzas para evitar que Calderón fuera Presidente de México, yo respeto a la señora Margarita Zavala.

Sobre Alejandra Barrales, opinó: «Me parece una dirigente con gran capacidad».

De Miguel Mancera: «Es un activo sin duda fundamental».

 

 

¿Y LOS INDEPENDIENTES?

Antes, allá por abril del presente año, el presidente municipal de Guadalajara, se vio inmerso en la plataforma de «los independientes», que inicialmente le pretendió dar forma el excanciller durante el gobierno del presidente Vicente Fox, Jorge Castañeda. En aquel grupo estuvieron el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera; el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez «El Bronco»; Gabino Cué, hoy exgobernador de Oaxaca; Enrique Alfaro y por supuesto Jorge Castañeda.

De las últimas reuniones que trascendieron a la opinión pública, cuyo anfitrión fue el jefe de gobierno de la capital de la República, Miguel Ángel Mancera, en el antiguo palacio del Ayuntamiento, Enrique Alfaro habló ante los medios. «Tenemos que trabajar en puntualizar con mucha mayor claridad qué significará una candidatura independiente para la Presidencia» (de la República).

Sobre esa reunión, comentó: «Fue como una primera aproximación y una plática para la visión de cada uno de nosotros. Más que una candidatura se requiere primero un proyecto de nación».

En abril y en su visita a Guadalajara, Jorge Castañeda sugirió a Enrique Alfaro como precandidato independiente a la Presidencia de la República.

 

 

BALDE DE AGUA FRÍA

Los independientes habían empezado a recorrer el país, pero hubo un suceso que vino a debilitar este movimiento que buscaba tomar forma: las elecciones del domingo 5 de junio del 2016 en el que el electorado votó por los candidatos de los partidos políticos, mientras los candidatos independientes fueron completamente desdeñados. Y los grandes beneficiarios fueron los candidatos postulados por el Partido Acción Nacional, al triunfar en 7 de 12 gubernaturas en juego. A la inversa, el gran derrotado fue el PRI, el presidente Enrique Peña Nieto y su presidente Manlio Fabio Beltrones.

De pronto la fiebre «independentista» contra las partidocracias desapareció del discurso del presidente municipal de Guadalajara y tuvo un viraje de 180 grados. De buscar impulsar un movimiento nacional con los independientes, Enrique Alfaro dejó de lado el discurso antipartidos y ahora forma parte de esa alineación ofreciendo 1.5 millones de votos de Jalisco.

En los comicios de junio del 2016, ningún candidato independiente logró alcanzar los votos suficientes para lograr la victoria como lo hizo Jaime Rodríguez «El Bronco» en Nuevo León quien derrotó a los candidatos de los partidos tradicionales (PRI y PAN) en el industrioso estado norteño mexicano.

José Luis Barraza, expresidente nacional de Coparmex y del Grupo Aeroméxico, fue postulado en Chihuahua de candidato a gobernador, pero fue derrotado por el candidato del PAN, Javier Corral, quien logró el doble de votos de Barraza, 517 mil 018 contra 242 mil 756 del candidato que se fue por la vía independiente.

 

 

PROYECCIÓN QUE IMPACTA EN JALISCO

El alcalde de Guadalajara ha tenido la capacidad de darle valor al peso electoral que representa Jalisco en el contexto nacional y que en su momento hizo ganar la Presidencia de México a Felipe Calderón, con el estímulo del voto del miedo hacia Andrés Manuel López Obrador.

Y ahora en un escenario de polarización nacional, Alfaro, consciente del peso electoral de Jalisco ofrece ese 1.5 millones de votos para el proyecto presidencial, cuya construcción camina con el PAN a la cabeza, con el PRD, PT y el Partido Movimiento Ciudadano.

Así, Alfaro mataría dos pájaros de un solo golpe: por un lado amarra la gubernatura con la alianza con el PAN desde la Ciudad de México, sin entrar a debates desgastantes con el panismo jalisciense que se pudiera resistir, ya que la coalición se decide en el seno del Comité Ejecutivo Nacional del PAN y aquí simplemente se aplica con el reparto de cierto número de posiciones para los candidatos que postule Acción Nacional.

Y por otro lado, se convertiría en un hombre fuerte con capacidad de incidir en la política nacional, en caso de que esta coalición que está en construcción fructifique y gane la presidencia de la República.

El problema de fondo en este escenario no será el Partido Revolucionario Institucional, cuya intención del voto en los últimos meses se ha visto que está en plena caída, afectado por la imagen deteriorada del presidente Enrique Peña Nieto y el impacto negativo que ha tenido la exhibición de tantos actos de corrupción de gobiernos emanados en los estados del Partido Revolucionario Institucional como Javier Duarte en Veracruz, que está prófugo de la justicia; Roberto Borges en Quintana Roo; César Duarte en Chihuahua, por citar los casos más sonados que se han denunciado ante la opinión pública.