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CONTRA LA HISTORIA RECIENTE, ALFARO PODRÍA GANAR DE PUNTA A PUNTA

CONTRA LA HISTORIA RECIENTE, ALFARO PODRÍA GANAR DE PUNTA A PUNTA

May 23, 2015

En lo que va del presente siglo, la historia nos ha dicho que Guadalajara es un municipio de sorpresas en materia electoral, un municipio en el que gana el que no era el favorito, un municipio en donde remonta el que viene de atrás, un municipio en donde triunfa el candidato que no está a la cabeza en las encuestas.

Sin embargo, de cara al proceso 2015, la historia podrá dar un vuelco y al fin podrá ganar, si algo extraordinario no sucede de aquí al 7 de junio, el candidato que en todo momento ha estado en la cima de las preferencias electorales: Enrique Alfaro Ramírez.

Cuáles han sido las bondades del candidato a la presidencia municipal de la capital jalisciense por el Partido Movimiento Ciudadano; cuáles sus desatinos; cuáles sus virtudes, cuáles sus desaciertos; cuáles son sus ventajas; cuáles son sus errores. Esto lo habremos de analizar en estas líneas con el ánimo de encontrar una explicación al porqué Alfaro Ramírez podría ganar la elección de punta a punta en los 60 días de duración de la campaña.

Cuenta la historia que Emilio González Márquez no era el favorito para la elección del 2003, el priista Jorge Arana le aventajó siempre en simpatías y en preferencias electorales, pero en la recta final el panista alcanzó, remontó y se convirtió en alcalde de Guadalajara e inmediatamente después, gobernador de Jalisco.

Tres años después, en el duelo de doctores, todo parecía estar pintado para que Leobardo Alcalá, con una gran trayectoria al frente del Hospital Civil y todo el apoyo de la Universidad de Guadalajara, venciera a Alfonso Petersen, pero el panista se quedó con la presidencia municipal, dejando la duda de que se había tratado de un pago de las administraciones del PRI por la deuda que se tenía con el papá de Alfonso, es decir Carlos Petersen Biester, de quien se dice le ganó la elección en 1973, también en Guadalajara, a Juan Delgado Navarro, pero no se le reconoció el triunfo, simple y sencillamente porque no eran tiempos para que gobernara el PAN.

Un trienio más tarde, el discípulo más cercano al exgobernador Francisco Ramírez Acuña, Jorge Salinas Osornio, fue el candidato favorito para convertirse en alcalde, sobre todo porque el PAN podría perder lo que fuera, menos la presidencia de Guadalajara en virtud de que se trataba de encabezar el gobierno municipal de la ciudad sede de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 y no podía entregársele a la oposición. Finalmente la sorpresa se dio y Jorge Aristóteles Sandoval, incluso con menos votos que los que tres años antes había obtenido su compañero de partido Leobardo Alcalá Padilla, se convirtió en munícipe.

Luego, en el 2012 el PRI lució de nueva cuenta desunido, divorciado, con mucha falta de liderazgos y con desatinos en la designación de candidaturas. A Ramiro Hernández lo candidatearon primero para Zapopan, mientras en Guadalajara el procedimiento interno marcó que la candidata sería Rocío Corona Nakamura, pero de último momento se dio un golpe de timón para meter como candidato a Ramiro Hernández García, con la intención de darle mayor pelea a su compañero en el Senado, el exgobernador Alberto Cárdenas Jiménez, sobre el que se unificaron todas las corrientes del partido albiazul. Y la sorpresa se consumó de nueva cuenta. Ramiro Hernández ganó y se convirtió en alcalde.

 

Los tres años de precampaña

Alfaro en Zapopan

Tres años después de esta seguidilla de «sorpresas», hoy estamos ante la posibilidad de que gane el candidato favorito, el que siempre llevó la ventaja y el que trae ya un trabajo preliminar de gran aceptación no sólo en Guadalajara sino en la Zona Metropolitana y más aún, en todo el estado ya que compitió y perdió con escaso margen ante Jorge Aristóteles Sandoval.

Y ahí empezaron sus aciertos, su gran manejo político, su atinada estrategia electoral, ya que en lugar de ser un obstáculo para el triunfador, admitió su derrota, declinó en sus posibilidades de impugnar legalmente el proceso, reconoció que no era su tiempo y que vendrían nuevas y mejores oportunidades.

Esta postura, distinta a la actitud confrontativa que los mismos partidos de izquierda tomaron a nivel nacional al puro estilo de Andrés Manuel López Obrador, hizo que la sociedad en general lo viera bien y lo agradeciera, no sólo los miembros del PMC, el PRD y el PT que fueron los partidos que lo postularon.

Esto sirvió también para que Alfaro Ramírez ganara tiempo y consiguiera tres años de precampaña más que los que hoy son sus adversarios. Este tiempo le sirvió para crear estructura para el Partido Movimiento Ciudadano por municipio, por distrito, por sección.

Otra determinación atinada fue confundir y engañar a sus adversarios políticos, fingiendo que estaba en duda entre optar por la candidatura a la alcaldía de Guadalajara o a la de Zapopan, decisión que anunció hasta el último momento.

Los tres años de precampaña le sirvieron además para trabajar en acercamiento con empresarios, con fuentes de financiamiento, con líderes sociales, con liderazgos académicos e incluso con actores políticos de talla estatal y nacional para allanar su camino trazado hasta la presidencia municipal de Guadalajara.

Hizo estudios, análisis, trabajo de investigación para conocer con lujo de detalles la situación de Guadalajara, sus potencialidades, sus segmentos dignos de aprovechamiento, sus áreas de oportunidad. Alfaro desde el 2012 ya sabía que en el 2015 sería el candidato para gobernar Guadalajara.

En cambio, Ricardo Villanueva tuvo que esperar a que los tres factores de decisión (PRI-UdeG y el gobernador) se pusieran de acuerdo en su candidatura, y una vez habiendo sido el ungido tuvo la necesidad de desgastarse haciendo trabajo de sanar las graves heridas que abrió dentro de la militancia tricolor.

Por otro lado, el doctor Alfonso Petersen hasta que el PRI le limpió sus cuentas públicas supo que sería candidato; es más, todavía después le dieron la batalla en la elección interna y se tuvo qué recurrir a negociaciones de alto nivel para bajar de la contienda interna a los aspirantes como Fernando Garza y casi casi por la fuerza a Tomás Coronado, que a fuerza de leguleyadas lo sacaron de la precampaña, aunque finalmente los tribunales le regresaron a la contienda, pero ya sin tiempo para poder operar.

 

Los desatinos en la campaña Pemecista

Explucion Emilio fb

Ya hablando de los 60 días de campaña, una de las equivocaciones que seguramente le dañarán, fue la integración de la planilla, particularmente poner y borrar de un plumazo a la comunicadora Beatriz García de la Cadena, que después fue recogida y candidateada por el Partido del Trabajo a la presidencia municipal de Guadalajara.

A Alfaro Ramírez le podría pasar factura también la postulación del doctor Carlos Lomelí como candidato a diputado federal por el distrito 4, ya que si bien resolvió favorablemente las dificultades legales en las que ha estado involucrado por portación de arma y nexos con el crimen organizado, lo cierto es que la duda queda y los antecedentes no son del todo limpios y menos transparentes, sobre todo lo que se refiere a su tarea como el proveedor oficial de medicamentos para el Seguro Popular.

Un gran error también ha sido dejar expedientes abiertos en los que ha cometido ilegalidades como el dejar de pagar impuestos según su declaración patrimonial y dejar de pagarle también impuestos al ayuntamiento de Zapopan por haber realizado obras de ampliación en su casa, sin dar aviso y pagar la respectiva tributación.

Por supuesto también se convertirán en votos en contra las diferencias que ha dejado a causa de postulaciones polémicas como en el distrito 8, 14 en los municipios de El Salto, Zapotlanejo, Zapotlán el Grande y Chapala, entre muchos otros en los que hizo a un lado a los candidatos naturales del Partido Movimiento Ciudadano, para imponer a candidatos polémicos recién llegados de las filas del PAN.

Y ni qué decir de darle la espalda, o mejor dicho, traicionar al diputado Julio Nelson García, quien fue el personaje que le dio vida artificial al Partido Convergencia como presidente en Jalisco cuando la representación del partido naranja era ínfima, para luego transformarse en Partido Movimiento Ciudadano y del que fue justamente su primer presidente.

Además, por poner el partido a disposición del alfarismo, Julio Nelson se caracterizó por apoyar siempre el liderazgo hegemónico de Enrique Alfaro. Hoy en la recta final de las campañas políticas, el legislador anuncia su decisión de integrarse a las filas del grupo parlamentario del PRI, lo que seguramente significará no uno, sino muchos votos que se van con él.

La animadversión contra la prensa, generalizando en todo momento y llegando al extremo de tirar al basurero e incendiar a las publicaciones en los que se publican notas que le puedan dañar su imagen, es un hecho que seguramente le cobrará factura.

En este tema es en el que Enrique Alfaro refleja la intolerancia que lo caracteriza, no admite críticas, no acepta que la gente piense distinto a él, la razón sólo a él le pertenece, llegando al extremo de la postura mesiánica de que si no estás con él, estás contra él.

Sin embargo, será por supuesto sus nexos con el exgobernador de Jalisco, el panista en vías de expulsión, Emilio González  Márquez, lo que más le dañe en imagen y por supuesto que esto tendrá un relejo en las urnas.

Y aunque una y otra vez Alfaro Ramírez ha tratado de callar, y cuando no tiene más remedio, de negar la relación y el apoyo recibido por González Márquez, lo cierto es que fueron las declaraciones del expresidente de México Felipe Calderón Hinojosa en el sentido de reconocer que Emilio intercedió para recibir a Alfaro, las que de manera contundente probaron este idilio que la sociedad ve como pecaminoso.

 

¿Y los aciertos…?

Enrique Alfaro

Claro está, Enrique Alfaro Ramírez es un personaje con mucha capacidad mental, con mucha determinación, con capacidad de improvisación y con una facilidad para plantear verbalmente sus ideas, lo que lo convierten en un gran conversador y un gran tribuno que difícilmente pierde una discusión o un debate.

Ello ha hecho que tenga al mismo tiempo una seguidilla de aciertos que le han permitido mantenerse de pie después de cada golpe de sus opositores, y no sólo eso, en algunas ocasiones hasta ha ganado terreno con acciones y decisiones importantes.

Un gran trabajo que ha realizado es en el Distrito Federal a donde ha acudido para encontrar el respaldo de la prensa y particularmente de los columnistas, quienes lo han apoyado retratando una imagen de Jalisco y del gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval, muy diferente a la que en Jalisco nos ofrecen.

Incluso es necesario precisar que el golpe más contundente que ha propinado Alfaro ha sido desnudar la intromisión del papá del gobernador, el magistrado Leonel Sandoval, en las actividades del Partido Revolucionario Institucional.

Las 6 horas de grabación que se entregaron al Grupo Reforma, no se entregaron en Jalisco al periódico Mural, sino a periodistas del Grupo Reforma en la capital del país, desde donde se han publicado las notas que más han dañado al PRI y a la candidatura de Ricardo Villanueva.

Dos sucesos que también le ayudan en sus aspiraciones a pesar de que en ambos se trata de asumir el papel de víctima, es el caso de la intromisión de un drone (helicóptero en miniatura cargando una cámara) por los jardines de su casa para exhibir la manera lujosa en la que vive.

El otro tema que ha jugado en favor de su candidatura, son las amenazas que ha recibido su esposa Lorena Martínez, sobre las que ha presentado sendas denuncias ante la Procuraduría General de la República. La más reciente fue un paquete de mensajería recibido en su domicilio particular, que contenía fotografías de su esposo y mensajes con amenazas de dañar a su esposo y a sus hijas.

Un factor que juega también en pro de la candidatura de Alfaro, es el crecimiento de los índices de violencia en Jalisco, ya que con ello se atribuye a una responsabilidad directa del gobierno del PRI y con ello el partido se desgasta.

Pese a todos estos factores que han jugado en favor o en contra, la candidatura de Enrique Alfaro Ramírez sigue por buen camino, se mantiene en las preferencias electorales y, antes bien, en lugar de que la candidatura de Alfonso Petersen le quitara simpatías a Alfaro, se ve el riesgo de que a quien le quite y lo mande hasta un tercer lugar (si nos atenemos sólo a la imagen de los candidatos, sin considerar al partido), sería al abanderado del PRI, Ricardo Villanueva Lomelí.

Lo cierto es que hoy por hoy, con los imponderables que se han puesto en boca de la opinión pública y concretamente de los votantes, Enrique Alfaro Ramírez, insistimos, si nada extraordinario pasa de aquí al próximo 7 de junio, el candidato del Partido Movimiento Ciudadano ganará la elección y se convertirá en alcalde de Guadalajara.