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Dolores China Salazar, investigadora en temas de seguridad: El modelo económico, causa crisis de seguridad

Dolores China Salazar, investigadora en temas de seguridad: El modelo económico, causa crisis de seguridad

May 9, 2018

Por Mario Ávila //

Dos son las causas principales que a juicio de la académica e investigadora, Dolores China Salazar, han generado este nivel de violencia y de inseguridad en el país: uno es el modelo económico liberal impuesto en México desde 1988 y dos, la vulnerabilidad en que han estado los jóvenes, hundidos en la pobreza, marginados de la educación, sin trabajo o con un empleo precario sin prestaciones y sin expectativas de futuro.

A raíz de los hechos extremos de violencia que se han visto particularmente en Jalisco, con el secuestro y asesinato de tres jóvenes cineastas cuyos cuerpos fueron disueltos en ácido y frente al alud de sugerencias de los que hoy son candidatos y que dicen tener la fórmula exacta para frenar este clima de violencia, la maestra y doctora en Ciencias Sociales, Dolores del Carmen China Salazar, asesora de la licenciatura en Seguridad Ciudadana de UdeG Virtual, expuso lo que a su juicio son las verdaderas causas que la originaron y los factores que se tendrían que tomar en cuenta para frenar este clima violento.

Considera que en el México de la post Revolución hasta el 1988, “había un discurso sobre lo colectivo, lo social, sobre el bienestar, sobre el bien común, sobre la intervención del Estado en la economía para favorecer a los más necesitados; por ejemplo debemos saber que en su momento Lázaro Cárdenas llama a alfabetizar al país porque la mayoría de la gente era analfabeta y la gente se suma totalmente de manera voluntaria para lograr metas en un tiempo muy corto”.

Eran tiempos –dijo-, en los que se hablaba de lucha sindical, de movimientos sociales, de huelgas y reclamos sociales en aras de lo colectivo, pero en los ochentas cambia el paradigma no solo en México, sino en el mundo, en donde las empresas transnacionales y los organismos financieros van dictando el camino y entonces todo aquello que antes era bienestar social, se sustituye por temas económicos como el Fobaproa, la entrega de los energéticos a las empresas internacionales y hasta la seguridad se pone gran parte de ella en manos de empresas privadas”.

Privilegiamos desde esa década –abundó-, lo privado, sobre lo público, esto nos llevó a las consecuencias que hoy padecemos, un país en donde más de la mitad de la población está en situación de pobreza, un país en donde la mitad de los desempleados son menores de 29 años, es decir los jóvenes, es el país número uno de feminicidios en América Latina con 7 mujeres al día que fallecen por violencia de género, un país que no garantiza oportunidades a los niños y de los niños que ingresan a primaria solo 20% terminan un nivel técnico profesional (la mayor deserción se da en la prepa), es decir dejamos a los jóvenes en pobreza, dejamos a los jóvenes sin escuela, dejamos los jóvenes sin trabajo y si lo tienen, se trata de un trabajo precario, con bajo sueldo, sin prestaciones, sin expectativas de futuro, solo con contratos temporales; esto significa que los jóvenes mexicanos de hoy están en la total vulnerabilidad, sus expectativas de vida para cualquiera y especialmente para la juventud, son muy difíciles y en este contexto esa violencia y de inseguridad que se ha hecho presente.

Pregunta. ¿Cómo llegamos a este grado de inseguridad, qué grado de responsabilidad puede tener la ciudadanía y en qué medida es culpa de las autoridades?

Respuesta. La ciudadanía no tiene responsabilidad, la ciudadanía es la víctima de una serie de circunstancias complejas que podríamos decir que se han ido acumulando en el país y que derivaron en esta inseguridad que hoy padecemos. Si pidiéramos situar un punto de referencia de la inseguridad como tal, creo que todos tendremos algún consenso en establecer la llamada “guerra contra el narcotráfico” de Felipe Calderón, diríamos que ese es el punto de partida para empezar a ver un México donde sube la cifra de homicidios hasta noviembre del 2017 como el mes más violento de los últimos 20 años, donde hay desaparición de personas en cifras estratosféricas, donde los niños son víctimas de la violencia. México tiene la posición número 5 en el mundo, donde se matan a niños y adolescentes. Sin embargo podemos situarnos un poco más atrás en las causas estructurales, cómo es que en el sexenio de Felipe Calderón se desata toda esta guerra. Antes en el ‘88 hubo un cambio de gobierno no solo con un fraude electoral de por medio, sino con un cambio radical de modelo económico en el país y el interés nacional sobre los temas sociales.

Pregunta. ¿Es necesario enmendar el pacto social?

Respuesta. Si se fija usted, cambiamos de partido en el 2000 y muchas personas se alegraron mucho por eso, pero tarde se dieron cuenta que es el mismo proyecto y es el mismo modelo. Yo creo que no hay necesidad de renovar el pacto social, pero sí se debe renovar es la voluntad de los gobernantes por hacer bien su trabajo, de repente vemos que la clase política se preocupa más por el cargo que por el bien social, buscan una senaduría, una diputación, una alcaldía, pero no para ayudar a la gente sino simplemente como una forma de vida que les da a ganar un buen dinero, porque aquí se paga muy bien a los funcionarios públicos, porque se benefician del servicio público con corrupción y la impunidad que hay.

Pregunta. ¿Es necesaria la intervención de organismos internacionales para atender el problema de la seguridad?

Respuesta. Es necesario que los ojos del mundo volteen a ver a México, pero para presionar a la autoridad a que haga su trabajo, no necesariamente para intervenir, creo que el tema de la soberanía debe seguir siendo un punto esencial en el ejercicio de gobierno. Yo pienso que debe apostársele a la prevención, creo que es necesario atender las causas de fondo que generan la violencia, la delincuencia y la inseguridad, y que tiene que ver con la pobreza, con la exclusión, con la marginación, con el desempleo.

Pregunta. ¿Con eso sería suficiente?

Respuesta. No claro, hay otra parte que tiene que ver más con lo político, que es la corrupción y la impunidad, cómo hacemos que de verdad quienes cometen delitos, sean sancionados; cómo hacemos para que quienes están en el ejercicio público lo haga por una cuestión de servicio y de honradez y no por un interés personal o de grupo, esa parte es en donde los ciudadanos podemos presionar mucho.

Pregunta. ¿Puede ser real la expectativa de los ciudadanos de que la seguridad puede mejorar con el cambio de gobierno?

Respuesta. Depende de quién llegue al gobierno, el ojo de los ciudadanos debe estar puesto en quién ofrece soluciones de fondo, me refiero a atender las causas de pobreza, de exclusión, de vulnerabilidad, de empleo, de educación, de estabilidad, de mejora en los salarios y quitar la mirada de quien busca militarizar y reprimir.

Pregunta. ¿En Jalisco se optó hace seis años por juntar dependencias en una Fiscalía, ahora hay que separarlas?

Respuesta. Parece que lo que ocurrió es que nunca terminaron de ponerse de acuerdo con el mando, con delimitar las responsabilidades de cada área en la misma Fiscalía, por eso hoy se habla más de fiscalías especializadas, se supone para que haya gente experta y para que haya mecanismos de vigilancia y seguimiento de pare de los ciudadanos.

Pregunta. ¿Se puede culpar del clima de inseguridad al nuevo modelo de justicia penal, por aquello de la impunidad que entran y salen de la cárcel con mucho más facilidad que antes?

Respuesta. No, yo creo que son intentos por mejorar la situación, pero también esos intentos vienen de fuera. La impunidad tiene palabrotas y palabritas, tú ves a los gobernantes corruptos que andan por ahí sin castigo, esos son impunes grandotototes y luego está la impunidad de quien roba una cartera y que entra y sale de la cárcel.

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