Portal informativo de análisis político y social

Eduardo Almaguer el fiscal de hierro

Eduardo Almaguer el fiscal de hierro

Dic 20, 2015

Fue esa convicción férrea de enfrentar a quienes golpean a la sociedad y al sector productivo lo que motivó a que el gobernador Aristóteles Sandoval, al hacer cambios en la Fiscalía General, decidiera que el hombre idóneo para enfrentar a los malosos fuera Eduardo Almaguer, al relevar de esta tarea a Luis Carlos Nájera, quien saldría como resultado del desgaste que representa una responsabilidad de esta magnitud, la más delicada para cualquier funcionario público que pueda existir en el servicio público.

Allá por febrero del 2015 cuando inició el gobierno de Aristóteles Sandoval, el abogado Eduardo Almaguer, egresado de la Universidad de Guadalajara, apareció al frente de una Secretaría (la del Trabajo y Prevención Social) que no se distinguía precisamente por ser noticia o llamar la atención de la opinión pública.

Un cargo poco relevante, se dijo en ese entonces, a propósito del último puesto que había asumido el hoy Fiscal General del Estado —que le toca perseguir a los malos y someterlos ante los órganos de justicia— como presidente del PRI durante la campaña para gobernador de Sandoval Díaz, en el que este servidor público tiene semejanza con el prócer mexicano Benito Juárez,

Desde la Secretaría del Trabajo, Almaguer se distinguiría del resto de funcionarios del gabinete estatal por un motivo: su firme convicción de combatir la corrupción y que logró alcanzar relevancia en los espacios de los medios informativos al desnudar la gran deshonestidad que prevalecía en esta entidad del Gobierno de Jalisco, dominada por mafias de abogados, cuyo poder se alimentaba con las complicidades añejas que estaban enraizadas en la Secretaría del Trabajo y sus Juntas de Conciliación, que tanto daño venían causando al sector productivo de Jalisco, amagadas por estos grupos de crimen organizado.

«Talibanes», fue el nombre como se les conoció a estos grupos de abogados mafiosos y que los medios de comunicación y los periodistas compraron, haciendo causa común con este funcionario de baja estatura pero con una gran convicción de luchar a favor de las instituciones contra la ilegalidad y los malosos.

Al enfrentarse a los llamados «talibanes del SIAPA», Almaguer abortó un negocio de decenas de millones de pesos, al mismo tiempo evitó que empresas fueran víctimas de la extorsión de estos «abogánster» que por décadas se venían registrando y que se veía ya como algo común e inevitable.

De aquella guerra logró siete órdenes de aprehensión en contra de dos abogados talibanes y de 5 extrabajadores del Banco Diocesano de Alimentos que se coludieron con ellos y cuyos laudos millonarios estuvieron a punto de hacer quebrar a esta institución de beneficencia pública.

 

De fiscal general

SL Najera

Fue esa convicción férrea de enfrentar a quienes golpean a la sociedad y al sector productivo lo que motivó a que el gobernador Aristóteles Sandoval, al hacer cambios en la Fiscalía General, decidiera que el hombre idóneo para enfrentar a los malosos fuera Eduardo Almaguer, al relevar de esta tarea a Luis Carlos Nájera, quien saldría como resultado del desgaste que representa una responsabilidad de esta magnitud, la más delicada para cualquier funcionario público que pueda existir en el servicio público.

Eduardo Almaguer le toca ser fiscal general de Jalisco en momentos en que el tema que más preocupa a la sociedad es el de la seguridad, cuando el crimen organizado muestra su gran poderío, al emboscar y atacar a convoyes policiacos (Ocotlán y Carretera a San Sebastián del Oeste) o el derribo de un helicóptero del Ejército Mexicano, como ocurrió en Jalisco en este 2015 con decenas de muertos como saldo.

El fiscal general tiene la confianza de la sociedad que espera ayude a recuperar la paz y la tranquilidad que está trastocada con este poderío que tienen los grupos criminales del narcotráfico.

El 2016 será un año para poder evaluar los alcances e impacto de su lucha para que Jalisco viva y duerma en paz y con tranquilidad.