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El Chivas Mall cimbra a colonia tradicional: Exigen vecinos de Providencia les devuelvan la paz que les quitaron

El Chivas Mall cimbra a colonia tradicional: Exigen vecinos de Providencia les devuelvan la paz que les quitaron

Nov 12, 2017

Por Mario Ávila //

Primero fueron los roedores, luego llegaron las ratas. En ese orden han padecido los vecinos de la colonia Providencia Norte la transformación drástica de su hábitat en una sola década, desde que era la colonia más tranquila, segura y apacible de Guadalajara, hasta convertirse en una de las cinco colonias más peligrosas de Jalisco, al mismo nivel que la colonia Jalisco de Tonalá.

Los vecinos añoran el cruce de Colomos y López Mateos, que por más de medio siglo fue recinto deportivo del club de futbol más popular del país; pero como no todo es eterno, llega Jorge Vergara, lo compra, lo cierra, lo convierte en un muladar, deja que se eleven los precios de la tierra, lo vende a Grupo Inmobiliario Altiva en más de 28 millones de dólares, quienes a su vez lo vendieron a Grupo Fibra Uno. Los desarrolladores esperaron el momento político oportuno, consigue los permisos de construcción y se inician los trabajos para la edificación de lo que será el Midtown Jalisco, mejor conocido como Chivas Mall.

Hace un par de años se iniciaron formalmente las excavaciones y la paz se rompió de día y de noche, la colonia se inundó de ratas, cucarachas, ruido, polvo, camiones, grúas, trompos, tráileres de doble remolque, cambiaron arbitrariamente el sentido de algunas calles, escasea el agua, se agotan los espacios de estacionamiento en la calle, las banquetas se obstruyen, los parques pierden su tranquilidad, las tuberías tiemblan en todo momento dentro de las casas, el ruido se torna insoportable, casas y calles se inundan por la estrechez de los viejos colectores.

En síntesis, se deteriora la calidad de vida de los habitantes de los 5 mil lotes que se encuentran registrados en el padrón de la colonia Providencia Norte, pero también afecta a los de Providencia Sur, a los de Colomos Providencia y al resto de las colonias de esta importante zona de la ciudad.

De ello habló para los lectores de Conciencia Pública, Óscar Ramírez de la Torre, un joven profesionista que molesto por la pasividad o complicidad de representantes y de sus autoridades, diputados locales y federales, alcalde y regidores y hasta de líderes sociales de cada una de las colonias afectadas, quienes nada hacen por atender sus reclamos.

Y expone: “Luego de los roedores vinieron las ratas, las de dos patas, los que se disfrazan o se confunden entre los albañiles de la gran obra, un fashion mall que habrá de constar de 960 departamentos, un centro comercial, un hotel de 240 habitaciones, cines y comercios”.

Se dice que hay ahí 590 trabajadores, muchos vienen de otros estados y no solo a trabajar en la industria de la construcción, otros se aprovechan de las multitudes y se han apoderado de nuestras banquetas, parques, vigilan, acechan y por el trabajo que ha hecho la Fiscalía de Jalisco, se ha logrado la detención de una peligrosa banda delincuentes colombianos, incluso se tiene el registro de que el robo a casa a habitación ocurre con mayor regularidad de las 13:30 a las 16:00 horas, mientras que el robo de autos se da generalmente entre las 21:00 y las 23:00 horas”, explica con cierta dosis de rabia el joven tapatío, Óscar Ramírez de la Torre, quien tuvo que ser víctima de robo a mano armada para convocar a sus vecinos a dejar de lado la pasividad, para integrarse en un grupo estrictamente ciudadano de protesta, pero también de propuesta.

DESDE PETERSEN HASTA ALFARO

La historia nos dice que en el año 2006 el desarrollador adquirió el terreno en 32 millones de dólares, en donde por 60 años estuvo el Club Deportivo Guadalajara y que fue en el año 2009 durante el gobierno del panista Alfonso Petersen Farah cuando se otorgó el primer dictamen que permite la construcción de 426 departamentos, una plaza comercial, cine y oficinas.

Los dictámenes y licencias se entregaron a favor de Banca Mifel; el proyecto es desarrollado por Fibra Uno y el despacho de arquitectos Sordo Madaleno y el Plan de Centro de Población da al predio una zonificación mixto distrital, intensidad media, mientras que el Plan Parcial de Desarrollo Urbano define la zona como espacio verde.

En el gobierno de Ramiro Hernández García, concretamente el 20 de agosto de 2015, Guadalajara otorgó el dictamen 3315/2015, que duplica densidad sin justificación. Más con el afán de “lavarse las manos” que de resolver un problema como es su obligación, Héctor Sanromán Flores, director de Ordenamiento Territorial del gobierno de Enrique Alfaro en Guadalajara, simplemente declaró al periódico NTR: “Antes, la administración de los instrumentos estaba en Obras Públicas y eso permitía precisamente muchos actos de corrupción, ya que dictaminaba los usos de suelo y también daba la licencia”.

NO A LAS COMPENSACIONES MILLONARIAS

Para Óscar Ramírez de la Torre, nieto de Óscar de la Torre Padilla, un jalisciense que siempre se distinguió por sus grandes aportaciones al beneficio colectivo del país y de Jalisco, en particular en el renglón del turismo, es desatinada la mecánica que implementó el alcalde de Guadalajara Enrique Alfaro Ramírez, en el sentido de sancionar con compensaciones millonarias a los constructores que violaron planes parciales, leyes, reglamentos y hasta el Código Urbano, dañando el hábitat, el entorno y la calidad de vida de los tapatíos.

Esos impactos de mitigación –dijo-, son tratos a espaldas de los ciudadanos, además el dinero no se reinvierte en la zona en donde se provocaron los daños, lo ideal debe ser que las obras se consulten con los vecinos, que se socialicen debidamente.

El ayuntamiento –abundó-, debe hacer respetar la ley y si los permisos fueron otorgados indebidamente, debe revocarlos, no debe prestarse a la negociación con los constructores que estarán dispuestos a pagar lo que les indiquen, pero que nunca habrán de resarcir el daño que ya causaron, como tumbar más de 800 árboles en la zona.

Aclaró que no está en contra del crecimiento vertical, pero sí está en contra de que se tuerza la ley, de que se legalice lo ilegal, de que se violente el Código Urbano, de que los planes parciales se alteren para beneficiar al que tiene dinero. “Antes de cualquier obra no solo se debe poner atención al uso de suelo, se deben revisar con puntualidad, de la mano de los vecinos, los impactos negativos de las obras, flujo de agua, capacidad de los colectores, plantas de tratamiento, seguridad y muchos otros temas, para que no les pase lo que nos está pasando a los vecinos de Providencia”, dijo con enfado Ramírez de la Torre.

Finalmente lanzó una invitación a sus vecinos y trató de ser muy persuasivo. “Debemos involucrarnos los que somos realmente afectados para poder obligar a la autoridad a que nos atienda, debemos ser agentes de cambio, debemos ser parte de la solución, porque de otra manera una aparente solución se habrá de dar a nuestras espaldas”.

Hoy no contamos con apoyo de nuestras autoridades en la ciudad, tampoco se han interesado en el problema nuestros representantes en el Congreso del Estado y en el Congreso Unión por el distrito 8, a pesar de que es uno de los distritos más grandes del país con 333 seccionales. Nos sentimos solos, pero no estamos dispuestos a que Providencia deje de ser lo que antes era, una zona apacible”.