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EL INTENTO FALLIDO DE 4 GOBERNADORES DE SER CANDIDATOS PRESIDENCIALES

EL INTENTO FALLIDO DE 4 GOBERNADORES DE SER CANDIDATOS PRESIDENCIALES

May 14, 2016

Luego de que los últimos cuatro gobernadores que ha tenido Jalisco han intentado en vano convertirse en candidatos a la Presidencia de la República, aplica el refrán de que no hay quinto malo y todo parece indicar que la opción que representa Enrique Alfaro Ramírez, desde la alcaldía de Guadalajara y saltándose la gubernatura, podría convertirse no sólo en la alternativa más seria en cuatro sexenios de intentonas fallidas y de escasas posibilidades, sino en una opción realmente viable.

Hace más de dos décadas llegó al Gobierno del Estado, proveniente de Ciudad Guzmán, el panista Alberto Cárdenas Jiménez, quien puso fin a la hegemonía tricolor en Jalisco y con su carisma pueblerino encantó a los votantes que además estaban ya hartos de malos gobiernos del PRI, que se coronaron con las explosiones del drenaje en el sector Reforma el 22 de abril de 1992 y el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en el estacionamiento del aeropuerto, un 24 de mayo de 1993.

En su penúltimo Informe de Gobierno ante el pleno del Poder Legislativo, Cárdenas Jiménez dijo que el Estado que estaba dejando era similar a un automóvil de Fórmula Uno con el que el siguiente gobernador podría llegar de Jalisco, hasta la Presidencia de la República.

Sin embargo, el siguiente gobernador, Francisco Ramírez Acuña, aunque fue de su mismo partido, era a la vez de sus principales críticos, por lo que se desdijo y fue él quien intentó candidatearse a la carrera presidencial, haciéndose llamar incluso en su campaña proselitista como «El Caballo Negro».

La carrera la abandonó a las primeras de cambio, con la oferta de que su nombre quedaría registrado para una secretaría de Estado en caso de que el PAN refrendara la Presidencia de la República.

En el mismo proceso electoral interno, el gobernador Francisco Ramírez Acuña, sabedor de que no contaba con la simpatía nacional, apuntaló el lanzamiento de la candidatura del michoacano albiazul, Felipe Calderón Hinojosa.

Ramírez Acuña pintaba para convertirse desde la Secretaría de Gobernación en el hombre fuerte del Estado, sin embargo no contaba con que la secretaría más importante había sido desmantelada por Vicente Fox, quitándole de entrada de su dominio los temas de seguridad e inteligencia; al tiempo que las tareas del ejercicio de la política las manejó directamente Felipe Calderón desde Los Pinos con el apoyo de su secretario particular.

Emilio González Márquez, por su parte, con la plataforma internacional que significó la organización de los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 como su principal bandera, se enlistó entre los precandidatos del PAN a la candidatura presidencial del 2012, pero fue el primero en bajarse al admitir los yerros que había cometido en su administración, particularmente aquella memorable mentada de madre a los que no estaban de acuerdo con la donación de 100 millones de pesos a la obra del Santuario de los Mártires de Cristo Rey.

Y ya con el PRI de retorno en el Gobierno del Estado, motivado por su papá Leonel Sandoval, el gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval, lleva a cabo una campaña en redes sociales para posicionar su nombre. En Facebook se encuentra la página «Aristóteles Sandoval: Presidente 2018» en la que aparece la imagen de perfil del gobernador sentado en la silla del águila y con las banderas de México y de Jalisco a un costado. Por cierto esta página cuenta con mil 247 simpatizantes, entre gente allegada al tricolor en Jalisco.

Ni duda cabe que los jaliscienses, al margen del partido con el que simpaticen, muestran apremio por tener abanderados de talla nacional entre sus representantes, ya que en la historia moderna no ha habido un abanderado de la entidad en el máximo nivel de la política del país, después de Victoriano Huerta, el hombre rudo y regio militar de Colotlán, Jalisco, que gobernó al país del 19 de febrero de 1913 al 15 de julio de 1914.

Hoy aparece como una opción real, como una alternativa mucho más seria que las cuatro anteriores que se han enunciado en este recuento de aspirantes a la candidatura presidencial en los últimos 22 años, la posibilidad de que el presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, saltando la aduana de la gubernatura de Jalisco, pueda convertirse en una alternativa «viable», según calificativo que le dio el analista político Guillermo Velasco.