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EL MOSAICO, LA PINTURA DE LA ETERNIDAD

EL MOSAICO, LA PINTURA DE LA ETERNIDAD

May 28, 2016

Apenas se abren las puertas de Bonjour Mosaic, sale Pita, una adorable perrita a recibir a quien llega a las instalaciones. Bastan unos pasos para apreciar el trabajo que ahí se realiza, mosaico en técnicas grecorromana, bizantina y moderna. La encargada del taller es Miriam Ibarra Chávez, una joven de 27 años, nacida en la ciudad de Guadalajara.

Destaca que el mosaico es un arte que da satisfacción, por su historia, complejidad y elaboración.

«Porque vas empezando poco a poco, cortando con tus propias manos todo el material, lo vas pegando, día a día trabajas en él, vas dejando algo, una parte de ti, una esencia, lo ves crecer y una vez que está terminado es una satisfacción muy grande», señala.

 

El amor al arte

MIRIAM ARCANGEL (1)

Para Miriam, parte importante de su amor por el mosaico es debido a que sus padres desde pequeña la llevaron a museos y fomentaron el arte en su vida. Recuerda con nostalgia su infancia, feliz, consentida, haciendo deporte. Y aunque sus papás son periodistas, destacados comunicadores en Jalisco, nunca sintió presión por seguir ese camino, dándole libre albedrío para cumplir sus sueños.

«Mis papás son muy comprensivos, siempre fueron muy libres, nunca me impusieron nada, la gente me decía que si quería ser periodista como ellos, lo escuché de mucha gente fuera de mi núcleo familiar, nunca de ellos. Eso está muy chido. Siempre he tenido su apoyo, en cualquier decisión, en todo».

Agrega:

«Son buenos padres, muy consentidores. Como profesionales es excelente su labor, quisiera estar a la altura de lo que ellos hacen, de verdad».

 

Sus estudios

Spilimbergo

De 2009 a 2012, Miriam estudió en Europa, en una escuela de Spilimbergo, Italia. Pueblo que recuerda porque llueve mucho, hace mucho frío y no hay muchas cosas por hacer, más que mosaico, ocho meses al año, de ocho de la mañana a cinco de la tarde, en un programa muy intenso de estudios.

«Enseñan a los estudiantes todas las técnicas de mosaico, se empieza con la técnica grecorromana el primer año, se pasa por la técnica bizantina el segundo y el tercer año es como técnica moderna, con experimentación, más libre, con clases de la historia del mosaico, la tecnología del material, de qué están compuestos, es como química aplicada, geometría, mucho mosaico práctico, incluso una que es como de albañil, tienes que aprender de si un muro está chueco, cómo nivelar un piso, todas las preparaciones previas para el mosaico».

Esos tres años como estudiante, alejada de su familia, recuerda haber estado «como en una casa de locos», en un internado de mosaico. También la gente que estudia y realmente se queda, porque muchos no se quedan, no está hecho para todos, es un pueblo pequeño, llueve mucho, hace frío, no haces más que mosaico, mucha gente se desespera porque es algo que necesita paciencia. Casi la mitad de estudiantes no regresa a la escuela».

Dentro de los honores que obtuvo en su paso como estudiante, está el premio que se le otorgó en el segundo curso, a lo cual cuenta.

«Cada año en la escuela hacen un examen final que es un mosaico en una pieza. Era bizantino, si terminas el proyecto en una semana que es lo que se requiere entras a un concurso que patrocina un banco, daban dinero como tipo beca. Entré y no sabía, entonces al año siguiente me dijeron que había sido ganadora del concurso, no fue como wow (sic), pero fue gratificante».

 

La pintura de la eternidad

LA CATRINA Y MIRIAM

Al preguntarle las razones por las cuales siguió esta profesión, que no es común en México, no duda y es concisa: «Es porque el mosaico es la pintura de la eternidad». Así, buscó cada opción donde pudiera aprender esta técnica, la encontró y terminó satisfactoriamente.

«Me gusta el arte, siempre me sentí atraída al arte, en la prepa estaba en el área de arte, mis compañeros iban dirigidos a arquitectura, diseño, entonces yo en realidad no quería hacer ninguna de esas opciones, me atrae la historia, me encanta todo lo que está alrededor de eso. Intenté entrar a la escuela de Artes en la Universidad de Guadalajara, cuando entré me llegó la carta de la escuela de mosaico en Italia y me fui directamente. Me gustaría aprender otras técnicas, pero en ese momento fue lo mejor para mí, me llegó la oportunidad y la aproveché».

Aunque en México no es muy conocido el arte del mosaico, resalta.

«Los muralistas mexicanos Diego Rivera y Siqueiros utilizaron esta técnica, hicieron grandes obras sobre todo en la Ciudad de México como el Teatro de los Insurgentes».

 

Nunca dejar de aprender…

ARTE URBANO

A dos años de establecer su taller Bonjour Mosaic, la mosaiquista acepta que ha aprendido poco a poco, pedido a pedido, y que en este oficio nunca se deja de aprender. No obstante, expresa algunas de sus mejores obras.

«Participamos en la Feria de San Marcos con la Catrina, fue un regalo de Jalisco para Aguascalientes, hemos hecho vírgenes, la Última Cena, ahora hacemos un arcángel con vidrio, damos talleres, participamos en uno del Gobierno de Guadalajara que se llama «Arte sin paredes» del programa Sucede, llevamos arte a las colonias de bajos recursos para mantener a los niños ocupados, que en lugar de estar pensando cosas malas aprendan técnicas, que se apropien de su espacio público, que lo cuiden, que lo quieran, que sea de ellos».

Dentro de las mayores satisfacciones que ha encontrado con el mosaico, es el proceso de todo el trabajo artesanal que realiza, donde corta todo a mano, se pega pieza por pieza, generando emoción cada que la obra crece.

«Dejas una parte de ti en cada mosaico, cada uno es diferente, único, aunque sea la misma imagen. Cuando entrego el mosaico me gusta ver la reacción de las personas porque es algo que no se esperan».

Subraya:

«También disfruto los talleres con los niños, me encantan, es agradable verlos emocionados, queriendo pintar, pegar, y que se den cuenta que eso se quedará ahí, para siempre, es muy padre la experiencia. Los niños nos traen helado, que es muy rico, eso es divertido».

Para cerrar con la entrevista, Miriam hace un comparativo de la vida con el mosaico. «Hay que disfrutar cada momento, como cada pieza que se pone en el mosaico. Muchos materiales que utilizamos son reciclados, son pedacera, otros basura, lo recogemos y lo convertimos en arte, le damos otro uso, le damos una segunda oportunidad a las cosas, es emocionante».

 

Una metáfora de vida

Helene

«Hacer mosaico es una metáfora de la vida, cada pedacito es único, pero todos juntos crean un sentido, crean vida», expresa Hélène Rossi, amiga y compañera de Miriam en Bonjour Mosaic.

Originaria de Francia, encontró a Miriam en la escuela de Mosaico en Italia donde establecieron su amistad, posteriormente aceptó la invitación de venir a México donde decidió quedarse a vivir y trabajar en el taller.

«Me gusta México, todo, la comida, como más picante que Miriam (risas)», cuenta como carta de presentación.

Para Hélène, dedicarse al arte del mosaico fue una gran decisión de su vida, la cual necesitaba un cambio de trayectoria.

«Mi trabajo era más de oficina, me quise dedicar a otra cosa, me gusta, me siento bien, sin saberlo fui influenciada por el arte, no lo tenía claro, pero una vez que entré a la escuela vi muchas cosas de la humanidad que hicieron mosaico, son cosas que vi de pequeña, me tocó, estaba destinado. Fue difícil, pero me gustó, me gusta la aplicación que se tiene ahorita, no es cosa muerta, está en todas partes».

Agrega:

«Estaba buscando una manera de trabajar con mis manos, el mosaico me permite usar una técnica antigua que se puede usar también ahora, de una manera contemporánea».

Para la mosaiquista, la mayor satisfacción es que en cada pieza recortada y pegada deja algo de su ser, que le permite vivir en otro tiempo, porque el tiempo del mosaico no es el actual, pues va a otro ritmo.

«Hacemos mosaico que es una artesanía antigua, trabajamos con materiales naturales, piedras, mármoles, un vidrio artesanal. Hacemos pedidos personalizados por la gente, reproducción de imagen y colaboración con otros artistas y artesanos. Todo me gusta, estoy muy contenta», puntualizó.