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El playball se canta en el Estadio Panamericano

El playball se canta en el Estadio Panamericano

Oct 15, 2016

Volvió la fiesta a Jalisco, en pleno día de la raza, donde miles de fieles acuden al centro de Guadalajara para acompañar a La Generala a su hogar, la Basílica de Zapopan. A pocos kilómetros, apenas al acercarse se percibe la emoción de miles de aficionados, gorras, jersey, guantes, máscaras, todo es válido para pintar de blanquiazul el Estadio Panamericano. El rey de los deportes regresó, para una temporada más de los Charros en la Liga Mexicana del Pacífico.

Las taquillas abarrotadas, la ilusión: ver a Charros conseguir una tercera estrella. Eso precisa la afición en las inmediaciones. La percepción general es positiva, se nota, el juego es a las siete, al anochecer, sin embargo, el escenario está listo. El locutor hace la tercera llamada, salen las escuelas de niños de Charros, se presenta al Charro Gallo, los aviones de la fuerza militar sobrevuelan la zona. No hay manera de no emocionarse.

Joe Mendoza, la voz oficial de los Charros, presenta uno a uno a cada integrante del roster. La afición de pie, esos son los guerreros que los hacen soñar. «Manny» Rodríguez es el capitán, el preferido de la afición, el más ovacionado. La banda de guerra y la banda de música de la V Región Militar tocan, mientras la soprano Alejandra Orozco entona el himno nacional mexicano.

La primera bola la lanza Sergio «Checo» Pérez, quien agradece a la gente su cariño. «Me encanta el ambiente tan familiar de los Charros; a la afición le digo que disfrute muchísimo y que se mantenga este ambiente en el estadio», comentó el piloto tapatío de Fórmula 1. Posteriormente, Alberto Uribe Maytorena, presidente de los Toros de Tijuana lanza también para el plato.

 

 

¡Playball!

Sin más preámbulo, arrancó oficialmente la temporada 2016–2017 para la escuadra jalisciense, donde los Charros comenzaron a tambor batiente: anotaron nueve carreras en el primer inning, lo cual los encaminó al triunfo.

Aplausos, porras, cánticos y emoción desbordada en las repletas tribunas del Estadio de Charros se vivieron durante las nueve entradas, donde los locales se impusieron 18 carreras a 9 a los Tomateros de Culiacán.

 

La voz de la afición

«Todos Somos Charros» se ha convertido en más que un eslogan publicitario. En el recinto, no importa si eres niño, joven, adulto mayor, hombre o mujer, todos al unísono gritan su pasión y orgullosos muestran sus colores, todos creen en la hazaña, todos sueñan por una tercera estrella en la historia del equipo jalisciense.

«Muy bien me la estoy pasando, está muy padre el juego, estoy muy emocionado con las carreras. Extrañaba venir, desde que regresó a Jalisco estoy contento», indica Ángel Daniel Pérez Sandoval, quien está con sus amigos, tiene once años, y no lo duda. «Esta vez, a como veo el juego, creo que seremos campeones».

El amor por Charros no conoce fronteras; es de Guasave, pero vio a los Charros de Fernando Valenzuela, y el destino lo pone siempre en el camino de los jaliscienses. Se trata de Marco Antonio Castro Michel, quien acompañado de su esposa va por insumos y cuenta su historia.

«Soy aficionado a Charros desde que volvió; los veo fuertes, con mucha calidad de jugadores, creo que se reforzaron, se aprendió la lección de llegar a la final y perder, en esa final que era de Charros. Me tocó ver a Charros con Fernando Valenzuela, pero desde entonces me gusta. Charros tiene que ganar, hay que sacarse la espina de esa serie que se perdió en Culiacán».

Es sinaloense, sin embargo, el equipo de Guasave se vino como franquicia a Jalisco, por ello sigue el equipo, con el cual se siente en conexión.

«Soy de Sinaloa, en Guadalajara hay mucha gente del noroeste del país donde la Liga Mexicana del Pacífico ve beisbol, de entrada toda esa gente viene, más la gente de Jalisco que le gusta el beisbol, es una combinación interesante, creo que sí es muy rentable el beisbol aquí».

Por su parte, don Eduardo Neri Morfín sueña con revivir viejas glorias. Aquellas de Tribilín Cabrera o Cananea Reyes, las cuales observó en vivo. El marcador ya está en ventaja para los locales, lo cual aplaude, pues entiende que en el beisbol no se trata de meter veinte carreras, sino de jugar bien, como lo están haciendo.

«Veo a los Charros bien, excelente, ojalá se mantenga el cuadro así de bonito. Se aprendió de la temporada pasada, donde hubo fallas tremendas de dirección, pero están bien, se ven bien”.

Agrega emocionado: “La afición es muchísima, ojalá así siga, y ojalá el equipo nos siga dando alegrías como esta”.

Y la belleza no puede faltar en el charro estadio; se ve en cada pasillo, y Alessa Rodríguez lo sabe. Porta orgullosa su jersey y gorra. Acepta que es la primera vez que va al estadio, pero el ambiente, aunado al gran juego de los Charros, la convirtieron en un fan más, de los que van a cada serie.

«El equipo está jugando bien, es la primera vez que vengo pero me encantó, ya vendré más seguido, el ambiente es espectacular. Apoyo a Charros desde hace mucho, pero no me traían, ahora que me invitaron ya estaré aquí. Vendré toda la serie. Obvio estamos para competir con los mejores, esperamos un título de Charros, como no».

 

Despedida de fiesta

El sonido local le pide a los presentes no se retiren de sus lugares. Termina la novena entrada, Charros ganó su primer juego de la temporada. El 18 a 9 en la pizarra no es lo más importante esta noche, sino la conexión que generó el equipo con su afición. Todos celebran, se vale, los Charros están de regreso, y no había mejor manera de despedir el día que con pirotecnia, porque los más de doce mil asistentes, saben que esta temporada, puede ser diferente, acompañada de gloria.