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ENRIQUE ALFARO ¿CAMBIARÁ LA HISTORIA?

ENRIQUE ALFARO ¿CAMBIARÁ LA HISTORIA?

Oct 3, 2015

Por primera vez en su historia, Guadalajara es gobernada por un partido distinto al PRI y al PAN luego de que Enrique Alfaro Ramírez llegó a la presidencia municipal abanderado por las siglas del Partido Movimiento Ciudadano y a la vez con su imagen como emblema, el partido naranja conquistó triunfos en prácticamente toda la Zona Metropolitana, con excepción de Tonalá y en ciudades medias como Ciudad Guzmán, Puerto Vallarta, Tepatitlán y Ocotlán.

En su toma de protesta, Enrique Alfaro, quien ya ha militado en el PRI, en el PRD, en el Partido Convergencia y en el Partido Movimiento Ciudadano, además de que ha tenido abierta simpatía con militantes y exmilitantes del PAN, llega con la posibilidad de catapultarse de manera inmediata desde la capital jalisciense a la gubernatura del estado en el 2018, tomando en cuenta que hoy su partido a nivel municipal gobernará a más del 60% de la población del estado.

Y llegando y haciendo lumbre, Alfaro Ramírez una vez habiendo tomado protesta como munícipe tapatío, tundió a sus antecesores acusándoles de haber hundido a la ciudad en la peor crisis económica, política, social y de seguridad en su historia, al grado de ser en este momento la más endeudada del país.

Sin embargo, al tiempo que pega con la mano izquierda, tendía la mano derecha para pedir el apoyo del gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval, para hacer que Guadalajara vuelva a tener el sitio privilegiado que a nivel nacional merece.

Incluso le planteaba abiertamente el reto de comprometerse de cara a la sociedad, a dejar de lado las confrontaciones políticas durante tres años y a abocarse única y exclusivamente a trabajar por el bien de los tapatíos.

También tuvo palabras de censura al actuar de los líderes de organismos empresariales, de los diputados y de los jueces y magistrados, pero de inmediato tras el golpe les sobó el hombro invitándolos para que junto con las universidades y líderes de la sociedad civil y ciudadanos en general, celebraran un nuevo pacto social en el prevalezca el interés del ciudadano por encima de los intereses particulares o de grupo.

Aseguró que la ciudadanía ha puesto la muestra y dijo:

«Guadalajara habrá de renacer gracias a su gente, porque se logró romper con la resignación, la apatía y el cansancio; la capital de Jalisco hoy tiene una nueva oportunidad de soñar, para creer, para volver a ser, como lo definió Agustín Yáñez, «la clara ciudad que alguna vez fuimos».

 

La adversidad y la embestida

Enrique Alfaro mencionó que este camino inicia en medio de la adversidad y que Guadalajara enfrenta lo que considero la peor crisis urbana, política, económica y social de su historia.

«A veces pienso que no hemos dimensionado lo que nos pasó», dijo.

Se preguntó cómo pudimos acostumbrarnos a vivir en una ciudad azotada por la violencia, en donde el miedo se convirtió en nuestro compañero cotidiano; cómo pudimos aceptar que la corrupción secuestrara cada espacio de la vida pública, enriqueciendo a alguno, quebrando las finanzas municipales y convirtiéndonos en el municipio más endeudado de México.

Cómo nos acostumbramos, señaló, a vivir en una ciudad con las calles destrozadas, con sus espacios públicos abandonados, con la peor calidad de aire del país, con una movilidad colapsada, con una calidad de vida que se cae a pedazos.

Cómo permitimos, expuso, que un puñado de funcionarios, políticos, empresarios, magistrados corruptos, impusieran el interés privado por encima del interés público, condenándonos a vivir en medio de un caos urbano.

Cómo nos volvimos indiferentes, dijo, ante la injusticia, la desigualdad y la pobreza que hoy son una marca vergonzante en el corazón de Guadalajara. Cómo permitimos que nos pasara esto.

Y él mismo se respondió todos los cuestionamientos:

«La culpa es sin duda compartida. A los gobernantes les toca una buena parte de la responsabilidad».

Aquí recordó al filósofo Sófocles, que en el episodio de Edipo Rey, quien fue un gobernante que ante el dolor que le causó haber provocado calamidades a su pueblo, decidió sacarse los ojos.

«Bajo esa enseñanza de moral política, hoy tendríamos a muchos exgobernantes ciegos», aseguró el nuevo presidente municipal de Guadalajara, ante la mirada de sorpresa del gobernador Aristóteles Sandoval, también exalcalde de Guadalajara y del alcalde saliente Ramiro Hernández García.

 

La propuesta

El discurso de Alfaro Ramírez continuó en la misma tesitura:

«Por eso, sin quedarnos atrapados mirando hacia el pasado, yo asumo un primer compromiso de frente a los tapatíos, vamos a recuperar la vergüenza en el ejercicio de la política, este gobierno va a recuperar la confianza de su gente, superando el agravio histórico que causaron en nuestra sociedad la corrupción el cinismo y la desfachatez de la clase política; a los ciudadanos también les tocará una responsabilidad importante, romper con la indiferencia, la desinformación, la falta de solidaridad y la complicidad en el quebranto sistemático al Estado de Derecho».

«Hacer ciudad es hacer ciudadanía, Guadalajara necesita que cada quien haga su parte, hoy nuestra ciudad nos necesita a todos, una nueva relación basada en la corresponsabilidad, la confianza y el respeto mutuo entre ciudadanos y gobierno está por nacer.

«A partir de eso podemos empezar la reconstrucción de nuestra ciudad y para hacerlo necesitamos volver a soñar, a imaginar, a innovar. Guadalajara va a recuperar su grandeza si somos capaces de volver a creer en nosotros mismos, en nuestro talento creativo, en nuestra capacidad de realización, en nuestro compromiso con las generaciones futuras.

«La ciudad que buscamos construir es una que recupera su esencia y la adapta a los nuevos tiempos, es una ciudad que es pensada para la gente y no para los autos, es una ciudad que recupera el espacio público y lo usa como integrador social, es una ciudad que recupera su calidad de vida, su tranquilidad, su movilidad, su liderazgo. Es una ciudad más justa y solidaria, en donde trabajamos todos los días en cerrar la brecha entre los que tienen todo y los que no tienen nada.

«La Guadalajara con la que sueño es la que aprovecha su legado artístico, creativo, intelectual y arquitectónico para convertirse, como nos hemos hecho el propósito, en la capital cultural de América, es la que potencializa su infraestructura educativa pública y privada para convertirse en una ciudad universitaria de primer mundo, es la que sabe leer los nuevos tiempos e incorpora la tecnología a su vida cotidiana para convertirse en una ciudad inteligente, creativa, no sólo en un discurso hueco, sino en una forma de vida.

«Es la que logra liberar a su centro histórico del secuestro al que está sometido y lo convierte en el soporte principal de la reconversión urbana que le regrese la racionalidad a su desarrollo. La ciudad con la que yo sueño es la que recupera su fortaleza como el nodo comercial más importante del país, como centro de convenciones de clase mundial, como referente básico de la mexicanidad. Es la que reactiva la vitalidad de sus barrios tradicionales, de sus mercados, de sus plazas, de sus jardines para que éstos se transformen en el referente básico de nuestra identidad».

 

Un acuerdo en lo fundamental

Fray Antonio Alcalde

Fray Antonio Alcalde

Enrique Alfaro recordó la gran obra del Fraile de la Calavera, Fray Antonio Alcalde, lo mismo que el legado de Enrique Díaz de León, José Guadalupe Zuno Hernández, Efraín González Luna, José Barba Rubio, Mariano Azuela, Luis Barragán, Jorge Matute Remus, Juan José Arreola, Juan Rulfo y José Clemente Orozco, pero se detuvo para hablar de Mariano Otero, que en 1847 propuso construir lo que él llamó el acuerdo en lo fundamental, para guiar al país en su oscuridad frente a la inminente invasión de los Estados Unidos.

«El gobierno que me propongo encabezar, dijo, quiere proponerle a todas las fuerzas políticas, sociales y económicas de esta ciudad un acuerdo en lo fundamental para la reconstrucción de Guadalajara, un acuerdo para definir cómo llegará nuestra ciudad en 27 años, a cumplir 500 años de vida, un acuerdo sobre todo para recuperar la paz y la tranquilidad, un acuerdo para que desde la segunda ciudad más grande de México, los tapatíos nos convirtamos en actores fundamentales de la transformación nacional, dijo ante los regidores entrantes y salientes, diputados locales y electos, familiares y amigos y entre invitados especiales en donde destacaron Miguel Ángel Mancera y Graco Ramírez, gobernadores del Distrito Federal y Morelos».

Este acuerdo tendría que estar basado en algunas premisas fundamentales:

1.- Respeto y tolerancia a quienes piensan distinto a nosotros, sólo así podremos reconciliar a una sociedad profundamente dividida enfrentada y fragmentada, la diversidad de visión y de pensamiento debe ser un pilar de la nueva ciudad a la que aspiramos y no la razón que siga explicando la ciudad en la que nos hemos convertido.

2.- Compromiso serio para detener la descomposición política que ha ganado terreno en todos los rincones de la vida pública, tenemos qué tener la humildad que se requiere para aceptar nuestros errores, nuestros excesos y nuestras omisiones. Aquí en el ayuntamiento de Guadalajara, estoy seguro que un servidor, los regidores que integran el máximo órgano de gobierno y cada servidor público habremos de hacer la parte que nos toca, pero el llamado es también a los legisladores para que asuman el compromiso de volver a convertir al Congreso del Estado en la máxima representación popular, dejando atrás su condición de caja negra repleta de intereses mezquinos; es también para el Poder Judicial, para que retomen su responsabilidad como impartidores de justicia y defensores del Estado de Derecho, nuestra ciudad no aguanta más resoluciones judiciales basadas en la ambición desmedida y la voracidad de algunos de sus integrantes, si no nos comprometemos con este propósito Guadalajara seguirá lamentablemente su camino hacia el precipicio.

3.- Romper con la lógica de ver a esta ciudad por pedazos definidos por los límites municipales, tenemos qué asumir el compromiso de construir una agenda metropolitana de largo alcance, superando conceptos trasnochados de la autonomía municipal, entendiendo que somos una misma ciudad. A todos los presidentes municipales metropolitanos que hoy nos acompañan, mi compromiso de aportar toda nuestra disposición para convertirnos en un ejemplo internacional de coordinación metropolitana que asumamos hoy el compromiso de que nuestra ciudad tendrá después de más de 33 años de no hacerlo, un plan de desarrollo a escala de ciudad que defina el rumbo que habremos de tomar en los próximos años, nosotros nos comprometemos, con el respaldo del señor gobernador, porque lo he platicado con él, a que podemos trabajar en tener ese plan terminado en los próximos tres meses si apretamos el paso.

4.- Tenemos qué volver a poner el interés general de la ciudad por encima de cualquier interés particular, ya sea económico o político. Para este propósito será fundamental el aporte del sector privado, muy importante también será el aporte de nuestras universidades, en ellas podemos encontrar la experiencia y el talento que se requiere para poder también definir un rumbo cierto para Guadalajara. Es fundamental el aporte, la seriedad y la responsabilidad de los medios de comunicación, los necesitamos con una nueva visión en un nuevo momento de la vida nacional y por supuesto necesitamos de la gente, la sociedad civil organizada, de los representantes vecinales y de cada uno de nosotros que podamos aportar nuestro grano de arena en nuestra trinchera.

 

La respuesta ecuánime del gobernador

Aristóteles Sandoval

Aristóteles Sandoval

«El de Enrique Alfaro es un gobierno que merece todo nuestro respaldo y todo el apoyo por parte del Gobierno de Jalisco. A ti presidente y a todos los regidores de las distintas fracciones, además de desearles todo el éxito, decirles que cuentan con nuestra solidaridad. Pertenecemos a una generación que creció y que vivió muchas etapas de crisis, una generación que luchó con causas y que finalmente se maduran los proyectos», dijo escuetamente el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval en el uso de la voz.

Los agradecimientos:

  1. A mi madre, por haberme enseñado el valor de ser una buena persona en un medio donde no hay muchas de ésas.
  2. A mi padre que no siempre me acompaña, pero ahora hizo una excepción para estar conmigo en el momento más importante de mi carrera política.
  3. A Eugenio Ruiz Orozco, quien me contrató para mi primer trabajo.
  4. A Raymundo Gómez Flores, por creer en mí y enseñarme que no hay crisis que aguante 24 horas de trabajo.
  5. A Juan Enrique Ibarra Pedroza, por hacerme resurgir en la política cuando pensé que ya lo había perdido todo, gracias maestro.
  6. A Dante Delgado, por tenderme la mano cuando los partidos me cerraron las puertas.
  7. A los amigos de la prepa 5, por construir junto a ustedes nuestro sueño.
  8. A mis amigos de Tlajomulco, los que nunca se rindieron, los que se levantaron de una derrota y confiaron en mí.
  9. A Lorena, a Sofía (lechuga) y a Pau, que han sido mi fuerza, mi todo.
  10. A la ciudadanía, por darme el mayor honor de mi vida, gobernar el lugar donde nací. ¡No los voy a traicionar!

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