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«ES UNA CARRERA DE RESISTENCIA, NO DE VELOCIDAD»: EDITH RIVERA

«ES UNA CARRERA DE RESISTENCIA, NO DE VELOCIDAD»: EDITH RIVERA

Jul 4, 2015

Ni el prepago, ni la creación de la ruta empresa ha logrado sacar adelante la Secretaría de Movilidad en el proceso de la reestructuración del transporte público.

Hace falta que los transportistas se sumen. «Es un problema complejo y muy arraigado cambiar prácticas y costumbres, cuesta mucho y parte de la dificultad es la resistencia al cambio», acepta la directora general de transporte público de la Secretaría de Movilidad, Edith Rivera entrevistada en Conciencia al Aire.

Considera que el esfuerzo que realizan para mejorar el transporte público de Jalisco es como una carrera de resistencia, no de velocidad, la gran apuesta es la perseverancia y el esfuerzo diario.

A poco más de un año que asumió su cargo, Edith Rivera Gil, hace una evaluación del trabajo que ha realizado para poner en orden el sistema de transporte público y hacer que los conductores así como los subrogatarios cumplan con la ley de movilidad.

Señala que a pesar de que en el día a día que vive en las calles se palpan los cambios, la sociedad no ve las mejores, incluso en analogía dijo «es como ir al nutriólogo y decir que subiste de peso». No obstante, apela a la perseverancia para que los jaliscienses tengan un mejor sistema de transporte público.

 

Su lucha contra lo arraigado

«Estamos luchando con una práctica muy arraigada, hay rutas en que los choferes ya tienen un sueldo fijo, que ya no tienen necesidad de irse correteando, pero también tienen la parte del ego, de yo soy mejor que tú y te correteo, yo vendo más boletos que tú. Se tiene alguna idea en las personas que manejan unidades de transporte público que eres mejor si le pisas o eres mejor si le pones peluchitos al camión. Los adornos tienen su parte cuestionable en el sentido que siempre dicen que no tienen dinero y le invierten mucho a los adornos, mejor que lo inviertan en llantas, balatas, o cosas que sirven y no gastar en tonterías».

Los días que no le toca cubrir incidentes, ¿A qué se debe?

—«Es una gran incógnita. Hay de todo, no podríamos manejar una constante porque son seres humanos, influye la misma situación de la ciudad, si hay manifestación y cierran el centro habrá incidencia mayor en rutas afectadas por un cierre porque intentan cortar ruta, evitar los bloqueos, si llueve a lo mejor tendrán incidencia de alcance por el piso mojado, entonces es muy variado y en eso radica lo interesante del trabajo porque no te aburres, todos los días hay algo nuevo y algo qué sancionar».

 

La capacitación de choferes no se refleja en la calle

Transporte público Guadalajara

¿Los cursos de capacitación a los choferes se ven reflejados en las calles?

—«En lo personal considero que no se reflejan. Cuántas multas hay por particulares que van manejando, así te den un curso, que te digan que no lo debes hacer, o el cinturón, o manejar alcoholizado, lo sigues haciendo como parte de tu condición humana. No es lo mismo en el caso de los choferes porque ellos transportan vidas, si el particular se quiere matar en su carro es su problema, pero el operador trae personas y evidentemente tiene una responsabilidad mayor, esa parte debemos insistir para que lo entiendan, es por su responsabilidad a bordo y a los peatones, por eso es importante que haya consecuencia si cometes infracción, nosotros checamos reincidencias, si estás cometiendo consecutivamente faltas podrías llegar a la cancelación de tu licencia y por tanto la clausura de tu labor de operador de transporte público».

¿Debería haber mayor mano dura para hacer corresponsables a los dueños de las unidades?

—«Son responsables solidarios, esto abarca muchas aristas, si nada más te dedicas a sancionar al operador no estás afectando al propietario, entonces no solamente se sanciona al operador también al propietario en cuestiones de la unidad. Aunque no es justo que el dueño del camión tenga una consecuencia porque el operador se equivoca. No hay que mezclar una cosa con otra, entonces se tendría que sancionar a la autoridad que le otorgó el permiso».

¿En la Secretaría de Movilidad le siguen teniendo miedo al llamado pulpo camionero?

—«Como generalmente ando en la calle, a la oficina casi no voy, no puedo decir qué pase en la Secretaría. Hablo por mí, en primer lugar el pulpo es uno de los alimentos que más me gustan, miedo no le tengo».

 

Mejoras en el transporte

Marcha sobre el transporte publico

Marcha sobre el transporte publico

Diversas asociaciones civiles han manifestado la urgencia que opere el sistema de prepago en las unidades de transporte público. Para Edith Rivera, sí es un elemento importante para el buen funcionamiento del nuevo modelo, sin embargo señala otras necesidades, sobre todo la continuidad, pues el tema rebasa los tres años que le quedan en su cargo.

«Ayuda en mucho (el prepago), por un lado para que a los transportistas no les roben, el chofer a veces se clava el dinero, entonces no hay dinero de por medio y no hay manera. Sirve para que la autoridad se dé cuenta de cuántas personas se suben a cada ruta y cuánto dinero están generando para que no digan que no tienen dinero, sirve para llevar un orden en las propias finanzas de las rutas y también para el ciudadano porque es difícil pensar en un incremento fraccionado, entonces sí ayudaría en bastantes aspectos no tanto para disminuir en mejorar la calidad del servicio, no es la única solución pero ayudaría mucho».

 

La ruta empresa

Edith transporte

¿Qué otras acciones se requieren para mejorar la calidad del servicio?

—«Se necesitan también otras mejoras como la ruta empresa, el que se defina muy bien los tiempos, las frecuencias, que el usuario si se para en un paradero sepa a qué hora pasa el camión y no estar ahí a ver si pasa y si se quiere parar.

Hay un proyecto de eso, son pocas y son caras, si lo ponen en una zona no iluminada con vandalismo no va a durar, entonces es un proyecto ambicioso pero que no podría ser viable en toda la ciudad. Todo mundo quiere la seguridad que va a pasar el camión a tal hora, podríamos prescindir del vehículo personal, pero ahorita estamos a la buena de dios y evidentemente la gente busca alternativas, porque no se confía en si se quiere parar. La gente que usa el camión no lo hace por gusto, lo hace porque no tiene otra alternativa, eso debemos reconocerlo como autoridad para cambiar ese modelo, pero que también los transportistas se sumen”.

¿Qué tan difícil es sumar a los transportistas al cambio de modelo?

-«Es difícil, ya está permeando esa idea, con el asunto de certificaciones de rutas que el observatorio nos pidió que le quitemos el nombre pero no encuentro otra palabra, con este proceso ellos mismos se dan cuenta que se tienen que unir como grupo, nosotros no certificamos camiones, certificamos rutas y se tienen que poner de acuerdo».

En las juntas de evaluación. ¿Han llegado a preguntarle qué sugiere para mejorar el transporte?

—«El trabajo es abordado desde diferentes instancias, el problema del transporte público es que si bien la persona que lo podría representar o a quien le pueden reclamar es a la dirección del transporte público, es un problema que genera muchas áreas e incluso sobrepasa a la propia Secretaría de Movilidad, por eso en su momento se llegó a involucrar la Secretaría del Trabajo, la Secretaría de Salud, el Consejo contra los accidentes e incluso el propio gobernador desde su despacho. Nosotros trabajamos de la mano del instituto que hace los estudios, la que nos autoriza ampliar o modificar una ruta, esa conjunción de visiones es la que en global define todo lo que hacemos, cada quien desde el ámbito de su competencia para buscar esa mejora y a lo que queremos llegar en su momento dado. Son pasos lentos y tiene que haber continuidad que traspase los gobiernos».