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ESTAS CINCO MEDIDAS HUBIESEN EVITADO EL GASOLINAZO

ESTAS CINCO MEDIDAS HUBIESEN EVITADO EL GASOLINAZO

Jan 21, 2017

Analistas coinciden en que México debió apostar primero a la inversión en sus refinerías y a atender sus problemas internos, antes que abrir sus campos petroleros a la inversión extranjera.

Con la reforma energética la empresa del Estado mexicano, Pemex, tiene que compartir 70% de las ganancias petroleras.

Después de que hubo saqueos, muertos y heridos como resultado de las protestas contra el aumento de la gasolina de hasta un 20% vigente en México desde el 1 de enero, el presidente Enrique Peña Nieto preguntó este jueves a los mexicanos «¿Qué hubieran hecho ustedes?», tratando de argumentar que la subida de los precios era inevitable y que no guarda relación con las decisiones anteriores tomadas por su gobierno.

Un grupo de expertos consultados coincidieron, en cambio, en que el «gasolinazo» en México sí se pudo haber evitado y en que es consecuencia directa de la reforma energética y la política petrolera de Peña Nieto. A la pregunta del presidente, esto fue lo que respondieron:

 

 

 

1.- INVERTIR EN REFINACIÓN

Walter Ángel, miembro del Sistema Integral de Análisis Estratégico de la Energía en México, dijo que el gobierno mexicano debió apostar por la inversión en refinación (producción de gasolina), porque eso le hubiera permitido tener autonomía energética, y no importar más de 60% de su combustible.

«De 2008 a 2014 en China se construyeron 56 refinerías, en México no se construyó ni una sola. ¿Qué es lo que saben los chinos que no sabemos nosotros? Que el negocio está en la refinación», comentó Walter Ángel.

Desde hace dos décadas Pemex dejó de invertir en el mantenimiento de sus refinerías. En la actualidad solo seis plantas siguen operando a marchas forzadas y a la mitad de su capacidad, pues su tecnología no siempre es compatible con el petróleo crudo que se extrae. Esto ha generado un alza en las importaciones de productos refinados y, en consecuencia, en los precios al consumidor.

 

 

 

2.- EVITAR LA «PELIGROSA DEPENDENCIA» A EU.

El investigador Sergio Benito Osorio, integrante del Observatorio Ciudadano de la Energía, señala que, con excepción de México, ninguna potencia petrolera depende de otro país para su abastecimiento de gasolinas. Por eso opina que, antes que abrir las licitaciones de los yacimientos de petróleo crudo, el gobierno debió atender la demanda interna de combustibles, robusteciendo su capacidad de refinación.

«La dependencia que tiene México con las gasolinas de Estados Unidos es sumamente riesgosa, y más con el gobierno entrante de Donald Trump, porque ya está tomando acciones. Las importaciones pueden ser un elemento que se complique en el futuro y afecte la soberanía mexicana, por eso se debió haber construido la capacidad de refinación», comentó Benito Osorio.

 

 

 

3.- PONER LAS REFINERÍAS A TRABAJAR AL 100% DE SU CAPACIDAD.

El Estado ha preferido exportar el crudo para cubrir la cuota marcada por la reforma energética, que mandarlo a las plantas nacionales para ser refinado, según explica Silvia Ramos Luna, secretaria de Estudio y Análisis Petroleros de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros, quien además ha trabajado como inspectora de seguridad de Pemex.

«Se debe priorizar la entrega de crudo a las refinerías antes que a la exportación; es decir, dejar de vender las naranjas para luego comprar el jugo, proporcionado la cantidad y mezcla adecuada al diseño de las plantas, para que las refinerías trabajen al 100% de su capacidad y poder reducir en la importación de gasolinas, diésel y otros petrolíferos que en 2015 representó un costo de 20,854 millones de dólares», detalló Ramos Luna.

La experta agrega que las pocas inversiones que ha habido en la industria petrolera durante la gestión de Enrique Peña Nieto para la construcción de nuevas plantas o la ampliación de refinerías corresponden a obras que nunca se terminaron. De ahí que estas estén produciendo combustibles muy por debajo de su capacidad.

 

 

 

4.- COBRAR MÁS IMPUESTOS A LOS INVERSIONISTAS

Nicolás Domínguez Vergara, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), explica que la reforma energética aprobada en el 2013 significó la entrega de «campos petroleros y los negocios relacionados con la refinación del petróleo al sector privado nacional y extranjero».

El académico detalló que las reformas fiscal y energética debieron centrarse en la recaudación de mayores impuestos a los inversionistas extranjeros, que actualmente son los más beneficiados por la apertura del sector energético en México.

En 2012 México tenía reservas petroleras probadas y garantizadas hasta 2040. Ante ese escenario, el gobierno de Enrique Peña Nieto impulsó una reforma energética para que Pemex se abriera al mercado privado y con ello se pudieran explorar aguas profundas en busca de nuevos yacimientos.

 

 

5.- EVITAR LA QUIEBRA DE PEMEX

Walter Butze Aguilar, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señala que a Pemex se le impuso una severa carga fiscal, pues tenía que pagar al Estado más dinero del que ganaba.

«Pemex fue sometida a la carga fiscal más alta del mundo para una compañía del ramo, gravada con 111.7% de sus ingresos, cuando el promedio para las empresas petroleras es de poco más de 40%, y para cumplir debía endeudarse», dijo Butze, argumentando que el gobierno afectó las cuentas de la empresa a costa de intereses privados.

Según Butze Aguilar, el propósito de esta política era favorecer a Estados Unidos, garantizando para su economía las reservas de América Latina.

Alberto Cárdenas Camarena
Maestro en Valuación e Ingeniero Civil
@acardenas59
acardenas59@yahoo.com.mx