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Ideal, elegir un gobierno de coalición en el 2018

Ideal, elegir un gobierno de coalición en el 2018

Dic 3, 2016

Transitar de las coaliciones simplemente con fines electorales a un gobierno de coalición es, a juicio del jurista Diego Valadés Ríos, la alternativa con la que cuenta México para repartir el poder y evitar que se concentre en una sola persona, es decir, en el titular del Poder Ejecutivo.

Una situación de esta naturaleza pondría fin a los gobiernos divididos como los que hemos tenido en la Federación y en los Estados, obligaría a utilizar el camino de los acuerdos y los consensos y se evitaría que como hoy, tengamos en México un presidente de la República que ganó con el 35% de los votos, pero que acapara el 100% del poder en el país.

Esto lo dijo el abogado Diego Valadés durante su conferencia titulada «Gobiernos divididos o gobiernos de coalición», dictada a un centenar de miembros de la asociación civil «Confío en México», que encabeza Salvador Cosío Gaona.

El llamado del exprocurador General de la República en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari fue a estrenar en el proceso electoral del 2018 esta figura que aparece contemplada ya en la Constitución General de los Estados Unidos Mexicanos, que funciona obligando a los consensos, con lo que se logrará fortalecer también la credibilidad en los partidos políticos, como elementos vitales de toda democracia.

Sobre la manera en la que funcionan los gobiernos de coalición, Valadés Ríos explicó que se trata de un acuerdo en el que intervienen dos o más partidos políticos en la elección del titular del Poder Ejecutivo (federal o estatal), quien se obliga o no a compartir parte de las posiciones en el gabinete, en donde por cierto todos los secretarios de Estado se convierten en ministros, que deben recibir la ratificación del Senado de la República, con excepción con aquellos que tienen que ver con un rango militar.

Los gobiernos de coalición también obliga a los partidos políticos involucrados a definir por consenso el diseño del Plan de Desarrollo, así como a revisarlo puntualmente cada año, para determinar de manera conjunta las nuevas acciones que se tomarán para cumplirle puntualmente a la sociedad con lo que se ofreció desde el inicio de una administración.

En el programa de gobierno (Plan Nacional de Desarrollo) seguirá vigente la autonomía del mandatario, pero las grandes diferencias estriban en que hoy, por ejemplo, el presupuesto lo hace en privado el secretario de Finanzas y el gobernante; mientras que si hubiera un gobierno de coalición, los gastos presupuestales y los ajustes al propio presupuesto, no serían un asunto de dos, sino de acuerdos y consensos que se logren desde la sede del Poder Legislativo.

Es decir, con ello habría ciertos niveles de libertad para que se opere con la voluntad del Ejecutivo, pero de ninguna manera se mantendrían los niveles de discrecionalidad que hoy tiene el Presidente.

El llamado que hizo Diego Valadés, quien también fuera embajador de México en Guatemala, fue a reconstruir el aparato político del país, a recuperar la gobernabilidad del país, diseñando instituciones que el ámbito público funcione de otra manera.

Resolvimos en buena hora —dijo— construir ya democracia electoral, hay elecciones confiables, aunque hay discrepancias o impugnaciones, en México ya tenemos un sistema electoral muy satisfactorio; hemos construido un sistema de representación plural, pero al lado de los Tres Poderes del Estado hay hasta 12 organismos constitucionales que tienen funciones de poder, sin serlo.

Calificó como un avance que la Constitución hoy ya hable de gobiernos de coalición y detalló que fue hasta el 2014 cuando la Carta Magna incluyó el concepto de «Gobierno» y refiriéndose en particular al concepto de Gobierno de Coalición que ya podrá haber en el 2018.

El hecho de que estén separados los poderes —abundó— no implica que estén alejados del diálogo y los acuerdos. Hoy vemos al gobierno como una sola persona, el Ejecutivo es un Poder Supremo y las condiciones de gobernabilidad podrán ser distintas a partir del 2018.

Recordó que en el 2012 se suscribió el Pacto por México, que fue el camino que encontraron tres partidos políticos para aprobar las grandes reformas estructurales, «pero no fue llevado al Congreso para su ratificación y no fue sometido a la discusión de los legisladores, se quedó en una decisión solo de las cúpulas de los grandes partidos políticos, hoy con los gobiernos de coalición esta podría ser una constante», dijo.

Estableció que esta es una manera de devolverle a los partidos políticos su valor real, «los partidos políticos son la clave de toda democracia representativa, solo son inútiles en una dictadura», puntualizó.

 

 

PARA QUÉ, UNA COALICIÓN, SE PREGUNTA ALBERTO URIBE

 

El presidente municipal de Tlajomulco de Zúñiga, Alberto Uribe, participó en la conferencia de Diego Valadés convocada por la agrupación Confío en México y al hacer algunos comentarios una vez concluida la exposición, aseguró que más importante que los quiénes podrían conformar un gobierno de coalición, más importante son los para qué.

No debe tratarse —dijo—, del juego del control, el juego del poder, el reparto de las élites, sino que la idea debe ser poner en orden al país y definir de manera conjunta cuál es el rumbo que dos queremos. La clase política que han perdido la clase y las formas.

Aseguró que hoy existe un claro divorcio entre el interés general y el interés político. «Hoy está claro que el interés político no es el interés de las masas, representa solo el interés partidista, el interés grupal».

Lamentó que hoy en el país haya una molestia de tal dimensión, «que la ingobernabilidad está a la vuelta de la esquina, Peña Nieto perdió confianza y credibilidad, y ese es hoy el gran problema nacional, por lo que se hace necesaria la creación de un nuevo pacto, nuevo contrato social en el que el Senado de la República deba ser el garante del pacto federal y para ello se deben eliminar a los senadores de partido y se deben eliminar también de manera inmediata hasta 100 integrantes en la Cámara de Diputados».

Alberto Uribe, uno de los activos más importantes del Partido Movimiento Ciudadano en Jalisco y miembro del primer círculo de amigo del líder moral naranja en Jalisco, Enrique Alfaro, tuvo palabras de halago para el jurista Diego Valadés, a quien públicamente le reconoció haber sido su inspiración para estudiar una maestría, pero sorprendió aún más en sus revelaciones al saludar con afecto al exgobernador Guillermo Cosío Vidaurri, presente en la conferencia, a quien se refirió como «uno de los gobernadores con mayor visión en materia de agua y de transporte».

La presentación del ponente corrió por cuenta del politólogo, Gabriel Torres, quien aseguró que los gobiernos de coalición podrían tener éxito en virtud de que en México nos unen los ideales de libertad, de democracia, de legalidad, de tolerancia y el deseo de que a nuestro país le vaya bien.

Por lo que toca a la agrupación convocante, Confío en México tiene en trámite su registro ante el Instituto Nacional Electoral, pero se trata de una agrupación de orden nacional, pero con sede en Jalisco, con presencia hasta el momento en 12 entidades del país y con más de 15 mil afiliados.